jueves, 20 de diciembre de 2012

La lucha por la vida de Pío Baroja, folletín y novela, con noticias de nuestras lecturas


La trilogía de Pío Baroja La lucha por la vida, tal y como la podemos leer hoy, se publicó en 1904 y se compone de La busca, Mala hierba y Aurora roja. Sin embargo, las novelas no fueron concebidas así. Tal y como era frecuente desde el siglo XIX, Pío Baroja entregó su manuscrito para que fuera impreso como folletín en El Globo, diario ilustrado fundado por Emilio Castelar y que se publicó en Madrid desde 1875 hasta 1932. 
Baroja no se limitó a publicar en él estas novelas, puesto que, en aquel momento, se encargaba de toda la parte literaria del periódico que, por entonces, defendía una ideología liberal democrática y contaba con un número de lectores amplios que buscaban en él no solo una ideología afín sino un periódico muy desarrollado técnicamente.

Lo entregado por Baroja a la imprenta de El Globo comprendía tan solo los dos primeros títulos de la trilogía. El tercero surgió de la misma necesidad de la escritura y de completar la narración. Se publicó la primera entrega el martes 4 de marzo de 1903 y se anunciaba, en la primera página, de la siguiente manera: 

Conforme hemos ofrecido a los lectores, hoy comenzamos a publicar en forma de folletón y en la tercera plana, la novela inédita del ilustre escritor Pío Baroja intitulada La busca, en la que el autor, sin prejuicios morales, sociológicos ni literarios, con absoluta independencia, pinta la terrible vida de los miserables y los tristes.
La busca es la obra más importante de Baroja; es un libro ameno, sugestivo, escrito serenamente, en el cual las descripciones trágicas se mezclan a los rasgos de humorismo.
Estamos seguros de que nuestros lectores seguirán con creciente interés el desarollo de La busca, que es un interesantísimo estudio novelesco, una verdadera novela picaresca; un libro de honda y amarga psicología, donde sangra el corazón torturado de los humildes, de los vencidos, de los que luchan por la existencia desde el arroyo.

El texto, posiblemente inspirado -o incluso redactado- por el mismo Baroja, nos pone tras algunas de las pistas de cómo fue concebida y de cómo pretendía ser recibida la novela, tanto en su ideología (prestar atención al mundo de los humildes) como en su raíz literaria (la mezcla de lo trágico con el humor y la alusión a la novela picaresca como género). La voluntaria adscripción a la tradición picaresca, tan aludida desde entonces por los críticos, es toda una declaración de intenciones: no habrá un argumento al uso sino una suma de cuadros cuya vertebración viene dada por la vida del protagonista que intenta salir de su condición miserable.

Este origen folletinesco (del que muchos lectores actuales no son conscientes) deja su impronta, en especial en las dos primeras novelas: la extensión de los capítulos, la forma de escribir pensando siempre en la recepción directa del espectador y en la construcción de unidades -las entregas diarias- que capten rápidamente la atención del lector, la construcción de un narrador pintoresco y con retranca -recurso adelgazado luego en el formato definitivo al suprimir el prólogo que lo presentaba-, etc.


Noticias de nuestras lecturas

P. Merino (Pamisola), nos introduce en su lectura del Quijote, en la que se introdujo la realidad brutal de los acontecimientos externos. No os perdáis este recuerdo ni el cuento que motivó.

De la mano de un grillo -sus añorados secundarios- nos introduce Mª de los Ángeles Merino en La Busca, cuyos ambientes hace bien en calificar de sórdidos. De la misma Mª Ángeles se me pasó reseñar aquí una acertada aportación suya al placer de la lectura: la que se hace con y para los alumnos, en defensa, además, de la escuela pública. Recomendable.

Pancho, acertadamente, contextualiza la obra en un momento en el que los avances científicos y técnicos y los nuevos aires de modernidad convivían con ese mundo de miseria que tan bien retrata Baroja en la novela. No os perdáis, tampoco, su aportación en cuanto al estilo de la obra.

Gelu comienza con la novela y, como siempre, nos facilita enlaces de todo tipo que nos ayuda a comprender su lectura.

He tenido unos días llenos de trabajo. Si se me ha pasado alguna de vuestras contribuciones, os pido que me lo hagáis notar para corregir la omisión.

El lector de Julio Verne, elegido mejor libro
 del año 2012 por los internautas de El País.

El lector de Julio Verne, de Almudena Grandes, nuestra lectura anterior, ha sido elegido como el mejor libro del año 2012 según los internautas del periódico El País. Podéis ver la información aquí.

13 comentarios:

pancho dijo...

El texto introductorio del folletín me parece muy interesante. Da la impresión de que todo lo que se ha dicho después sobre Pío Baroja ya viniera incluido en esta pequeña presentación. A veces parece que los críticos y estudiosos no pasen más allá de la lectura del preámbulo. Son las prisas las causantes de tanta uniformidad de criterios.

Algo tendrá que ver la lectura colectiva de La Acequia para que "El lector de Julio Verne" se haya hecho merecedora del galardón de los lectores de El País Cultura.

Es esencial decir algo sobre el contexto histórico, político, científico, literario... en el que una obra fue escrita. Esa al menos fue mi intención al escribir la entrada tan resumida.

Con el sorteo de la lotería empezamos a respirar después del sofocón. Suerte y gracias por la referencia y enlace.

Aldabra dijo...

Como dice Pancho ¿casualidad o algo tendrá que ver la lectura de La acequia para que gane el libro de Almudena?

; - ))

biquiños,

Myriam dijo...

Muy interesante todo lo que cuentas aquí de la publicación original y ese preámbulo. Yo de momento estoy buscando tema para aportar, así que no digo ni pio...

Myriam dijo...

Me alegro por Almudena y también creo en lo que dicen mis antecesores al respetcto.

Besos

Myriam dijo...

Eso de "sin prejuicios morales, sociológicos ni literarios" me parece ligeramente presuntuoso...¿no?

Juan Luis Garcia dijo...

La picaresca es la auténtica "Marca España" por los siglos de los siglos. Seguiremos atentos a el corazón torturado de los humildes, de los vencidos, de los que luchan por la existencia desde el arroyo.

Saludos.

Señor De la Vega dijo...

Mi Señor Ojeda,

Se encuentra la trilogía darwiniana de Baroja en mi biblioteca virtual, así que no tengo excusa para no hojearla y que evolucione hasta donde pueda.

Sin haber leído nada del susodicho, Baroja me inspira simpatía, ¿será por lo de pío pío que yo no he sío?

Espero que la escritura del autor sea de mi agrado; caso contrario suya sea la culpa.

Así, que empezaré a formarme sobre este español de entresiglos, que en realidad era vasco con alguna vena italiana y rh anarquista; o quizás médico de pueblo, escuchador y ateo, o mejor, panadero de tahona con mala miga y corteza dura. Mordaz de lengua, mirar despierto y boina.

Le gustaba viajar...¿y el amor?

Suyo, Z+----

Anónimo dijo...

Como siempre, muy interesante todo lo que cuentas aquí y todos los enlaces para comprender mejor la lectura de La Busca.
Ya la he empezado, emocinada con su narrativa, interesante trilogía.

Besos.

Rita.

enletrasarte (omar) dijo...

haré el esfuerzo, aunque todo está patas para arriba por aquí abajo, jeje
.
me interesa como nos introduces a la lectura, escogiendo los autores de manera muy acertada y profesional
.
un abrazo

Abejita de la Vega dijo...

Así se entiende mejor a Baroja, en su origen folletinesco. Desconocía esta clave que hoy nos proporcionas. mucho más reveladora que la del cajón del 98 en que le meten los manuales al uso. Y que no le pega ni con cola...

Nos cuesta imaginar a ese lector de periódicos burgués, liberal, privilegiado y amante de la literatura. Desde su butacón junto al fuego se interesaría por "el corazón torturado de los humildes, de los vencidos, de los que luchan por la existencia desde el arroyo."

"El globo" les ofrece un cóctel de "Los miserables" con "El Lazarillo". Interesante oferta. Aunque Baroja ofrece otros registros...creo.

Me encandiló el grillo chirriante,empeñado en h
acer oír su canto, entre humanos desesperados en su lucha por la vida.

Seguiremos a Manuel por sórdidos madriles, sin grillo, tendrá sustituto el animalito, algo surgirá...


Un abrazo



José Luis Ríos Gabás dijo...

He terminado la primera parte de "La busca" y me ha gustado mucho. Me parece un libro ameno y atractivo para leer.
Creo que Baroja va directo al grano. Sus descripciones de la casa de huéspedes y todo lo que la rodea y contiene, paredes, muebles, objetos, los personajes que allí sobreviven, su manera sobria de contar las situaciones a las que se enfrentan, muchas de ellas conflictivas, la vida diaria, sus pensamientos, sus deseos y miedos... todo está escrito de manera precisa y certera, sin derrochar palabras. También con cierto cariño y lirismo, a pesar del humor tremendo que sale de vez en cuando, y de alguna exageración en la descripción física. A cada uno según su importancia aparentemente futura en la novela le da su extensión y protagonismo, a pesar de ser, hasta ahora, una novela bastante coral. Casi todo es pobre y cutre. Parece que la vida les va a pasar, a muchos de ellos, por encima.
Agradezco a Mª de los Ángeles Merino, a Pancho, a Gelu, sus escritos y enlaces, me han ayudado a disfrutar más de la lectura y a comprenderla mejor, y por supuesto a ti, Pedro, claro está.

Un abrazo

Un

Merche Pallarés dijo...

Me encanta leeros y lo seguiré haciendo... Besotes barojianos, M.

Gelu dijo...

Buenos días, profesor Ojeda:

Pío Baroja, viajero, gran trabajador, inteligencia, humor, ...
Gracias por la elección de esta lectura pues vamos a disfrutar.
...Una vez con Manuel, recién llegado a Madrid, y sin poder dormir por el ruido en la casa, aunque ya era más de media noche...
Copio de la pág.25, de mi libro, Biblioteca El Mundo, Edición 2001, (con la letra muy pequeña como dice pancho)
“La caja de música del recibimiento, movida por la mano de algunos de los huéspedes, comenzó a tocar
aquel aire sentimental de 'La Mascota', el dúo de Pippo y Bettina:
¿Me olvidarás, gentil pastor?

Luego quedó todo en silencio.”

Saludos