martes, 11 de diciembre de 2012

Inversión y no gasto. Comunicado de la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas

La Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE) ha hecho público un Comunicado ante la grave situación por la que atraviesan las Universidades públicas españolas y las amenazas que se ciernen para el próximo año por la reducción de las partidas correspondientes a la educación superior y la inversión en Investigación y Desarrollo en los Presupuestos Generales del Estado para 2013 y las condiciones de endeudamiento de las Comunidades Autonómas que afectan notablemente a las Universidades. Esta reducción se suma a las que se han dado en los años anteriores y, en algunas Universidades públicas españolas la situación comienza a ser severamente preocupante. Ante esta situación, además de comprometerse con la eficacia en la gestión del gasto, los Rectores españoles recuerdan algo que parece habérseles olvidado a los gobernantes por efecto de la crisis económica: la educación y la inversión en investigación y desarrollo es una inversión y no un gasto.

Desde hace años, en este espacio y en ámbitos académicos, he criticado con dureza la falta de planificación del gasto de las Universidades públicas españolas, que recibieron una inyección económica muy superior a los resultados obtenidos. Como casi todo, en España, se tradujo en la construcción física de campus completos, grandes edificios e instalaciones que nacieron con enfermedad de crecimiento: o eran muy pequeñas o muy grandes desde su inauguración. Las plantillas no se planificaron realmente y crecieron a golpe de intereses concretos o modas pasajeras. Es cierto que se derrochó dinero, como en todo lo que se hacía en España. Es cierto también que mucha de la investigación española que se hizo con aquel dinero no era más que repetitiva y solo servía para acumular cosas ya sabidas y publicaciones poco innovadoras. Como en todos los ámbitos de la sociedad española cuando hay abundancia, fallaron los controles eficaces: hay poca sensibilidad con el manejo del dinero público en este país, sin que esto signifique necesariamente cometer irregularidades contables.

Sin embargo, se hizo mucho y bien: la mejora de las infraestructuras y la modernización de las Universidades españolas fue un hecho que nadie puede negar, como su incorporación a los sistemas de educación superior europeos, la circulación de aire nuevo en todos los sentidos y la potencialidad para la investigación  y la docencia de calidad. También se hizo algo de lo que ningún país debería arrepentirse: todo aquel que quiso estudiar en la Universidad, pudo hacerlo. Se recordará aquel tiempo como una especie de breve sueño.

Pero nada justifica lo que sucede ahora. La asfixia que sufren las Universidades públicas por los recortes presupuestarios, la falta de inversión en la investigación y el desarrollo -clave para salir de la crisis actual-, la nula implicación de las instituciones locales y las empresas de los ámbitos geográficos próximos a cada Universidad conducen a las Universidades españolas a una paralización. No se ha desarrollado el cambio cultural que exige la modificación del sistema universitario: que una comunidad entienda la Universidad de su lugar como una institución potenciadora de la cultura, del saber y, también, de la dinamización económica.

Si sumamos todo esto con lo que ya se sabe de la inminente reforma de la legislación sobre Universidades -una más de las muchas que hemos tenido en los últimos tiempos-, no nos equivocamos si predecimos tiempos más que difíciles para las Universidades públicas españolas.

16 comentarios:

São dijo...

Querido amigo, chego aqui e quando te começo a ler é como se estivesse lendo a análise da situação portuguesa , só que em castelhano.

Recentemente, os Reitores das Universidades Portuguesas leram em simultâneo, à mesma hora e na respectiva Universidade, um DEclaração sobre os riscos tremendos que o actual Governo de Direita faz cair sobre o Ensino Superior a todos os níveis através dos profundos cortes (somados aos anteriores) e excessiva buricratização.

Besos, Pedro.

Merche Pallarés dijo...

Cuánto lo siento... Es muy triste lo que está pasando con la educación en general y las universidades en particular. Tenemos que deshacernos de estos gobernantes incompetentes y criminales y meterlos en la cárcel. Nos van a dejar en cueros a todos. Besotes a favor siempre del alma mater, M.

Juan Luis Garcia dijo...

Aquí nos pasamos siempre, tanto por exceso como por defecto. No hay racionalidad, ni visión de conjunto.

Ánimo, porque así estamos todos.

Aldabra dijo...

Lo que cuentas es triste, Pedro, más sabiendo que está podrida ya la base.

¿Has escuchado ya los resultados de un informe que se ha hecho sobre la Primaria española? Vamos a la cola de Europa, por detrás sólo tenemos a Malta y Rumanía.

Es penoso.

Y las noticias de corrupción siguen inundando los diarios.

¿Qué podemos hacer, Pedro?

biquiños,

Abejita de la Vega dijo...

Panorama helador.

¿Cómo se las arreglan para provocar el cabreo de todos?


José Luis Ríos Gabás dijo...

Vivo todo esto a través, también, de los ojos de mi hija, estudiante precisamente de Filología Hispánica en Zaragoza. Supongo que tenemos que llegar, tristemente y a pesar del cabreo, hasta más abajo del fondo para intentar emerger. Pobres y cutres, como hace más de treinta años.

Un abrazo

Myriam dijo...

Atentar contra la Educación del propio país, es criminal y no entender que apostar a ella es una inversión, es incomprensible.

Besos y ánimo

Lichazul dijo...

pues de este lado del mapa no es mejor
al final educación, salud, vivienda, trabajo, son parte de la perspectiva pequeña y ramplona de los políticos y sus justificadas leyes promercantilistas


besitos

José Núñez de Cela dijo...

Ya no queda nada, ningún sector de actividad por tocar y hundir. Solo dan ganas de llorar y rabia, mucha rabia.

Señor De la Vega dijo...

Mi Señor Ojeda,

Retorno al pasado chusco en: Educación, Sanidad, Justicia, Política, Bienestar Social, Vivienda, Derechos, Represion...

Estamos al inicio de la segunda transición, (la primera, ahora podemos certificarla como una absoluta farsa) y para ello era necesario volver a tocar el hueso duro y retirar las máscaras.

No existe garantía que los españoles, superemos, ni las pérdidas intelectuales de la guerra civil, ni tampoco que perdamos la caspa o nos mostremos entre los agraciados en altura ética para este siglo XXI; pero el solo intentarlo, se me presenta como un hito.

Mi esperanza se basa en que tenemos savia nueva, con ganas de verdad y deseos de mejora, mejora de la buena, no la que se vende con lo robado al otro, para luego exponerlo como un triunfo ante babosos con envidia.

Lo que resultará lo desconozco, ese es un Don, la adivinanza, que prefiero no tenerlo; y justo por eso me despertaré feliz mañana.

Suyo,
Z+-----

virgi dijo...

Caminamos como treinta años pa'trás. Y ellos pa'lante, desvergonzados!!!
Besos

Montserrat Sala dijo...

Yo considero que es un atentado a la inteligencia,porque las personas con una gran capacidad de estudio, se veran privadas,de su formación y desarrollo. Lo que luego tendremos que comprar a precio de oro.

El retorno de cerebros, que se nos estan escapando.
saludos.

Camino a Gaia dijo...

Llaman gasto a la sanidad y a la educación y llaman inversión a los casinos de EurVegas. Llaman copago al repago y llaman gobierno al crimen económico organizado.
Un saludo

Neogéminis dijo...

Muy lamentable...
=(

Francisco O. Campillo dijo...

comparto una parte de tu argumentación... y estoy en desacuerdo con otra. embargo, te agradezco, una vez más tu reflexión. Y añado otra muy breve: ¿Cuándo serán los magníficos rectores (con minúsculas)ejemplo de educación y buen hacer? Porque esa manía que están teniendo de abandonar reuniones antes de iniciarse, y de pedir más sopa aunque saben que ya no queda porque fueron ellos los que rebañaron la cazuela, es más propia de niños mal educados que de autoridades responsables.

dafd dijo...

No vamos a poder equipararnos al potencial de otros países. Si hay un parón en la universidad, este no se recupera. En cambio, fuera de nuestro país no se paran. Y por tanto las conquistas que hagan nos invadirán y deberemos pagar por ellas. Y no hablo solo de disciplinas científicas, técnicas, también de aquellas llamadas "de letras". Si nos han colonizado modelos culturales de fuera, y las investigaciones en disciplinas de humanidades están rebozadas en esos modelos, también nos colonizarán por aquí.