martes, 2 de octubre de 2012

Nunca se pasea solo


Las vueltas que da la vida. Después de un cuarto de siglo, nos hemos vuelto a sentar tres amigos en una terraza: Nacho, Fernando y yo. La vida nos ha tratado bien. Hemos sufrido pérdidas, tenemos hijos, renunciamos a parte de nuestras ilusiones y conseguimos otras. Un cuarto de siglo puede ser mucho o poco, pero todavía nos recuerdo redactando e imprimiendo la revista del Instituto o promoviendo las actividades del centro. Ha habido una llamada que viene de aquellos años que nos ha hecho juntarnos y hablar y ponernos al día. Por supuesto, también hemos repasado la situación española de hoy y la adolescencia de nuestros hijos. Todo un mundo en dos horas.

Nunca uno pasea solo. Ni siquiera cuando el mar y la arena de la playa nos hace tan chicos que parece abrumarnos, como si no fuéramos parte sustancial del paisaje. El mundo está tan repleto de vida que siempre hay alguien que ha dejado las huellas antes que nosotros. Solo hay que respirar en el momento justo para apreciarlo, como si todos los que dejaron impresos sus pies en la arena caminaran en ese mismo momento a nuestro lado.

20 comentarios:

Jan Puerta dijo...

Dos horas. Toda una vida de sensaciones. Emociones con el presente como guillotina del tiempo.
Que bueno es de vez en cuando romper esos paseos en solitario y dejarse acompañar.
Además, dos horas, pasan volando.
Un abrazo

Edurne dijo...

Nunca caminamos solos...
Ahora mismo, por esta Acequia, estamos siete personas, que, sin conocernos, vamos repasando juntos el caminito, las huellas que tú dejaste antes para nosotros!

Buen camino, Pedro!
Y un abrazo!
;)

Lichazul dijo...

somos los resúmenes de otros
y otros se harán igual

hermosa postal!

abrazo

Fernando Lopez Fernandez dijo...

asi es Pedro, nunca se pasea solo.

Pamisola dijo...

Puede ser reconfortante hacer inventario de la vida de uno, de vez en cuando, y descubrir que siempre hay una parte positiva.
Emocionante experiencia.
Maravillosa la foto de hoy.

Saludos.

María dijo...

Siempre hay pasos en los que apoyarnos, están cerca y a nuestro lado, en la arena siempre se deja la huella de otros pasos también.

Un beso.

Mariluz G H dijo...

No me cabe duda, Pedro, todas las personas que me han sumado en la vida, caminan y caminarán conmigo por siempre... y los buenos amigos son aquellos que no necesitan verse todos los días para saberse queridos y acompañados; y cuando los encontramos al cabo de los años, el reencuentro es como si no hubiese existido ese periodo y distancia.

Un abrazo :)

Hernando dijo...

No, no se pasea solo nunca, siempre hay alguién que te está recordando, alguién que recuerda situaciones, conversaciones, o momentos de la vida, o tú mismo estás paseando y estás recordando a amigos, a gente que en un momento dado te has relacionado con ellos. La memoria hace que nunca, paseemos solos.

pancho dijo...


Sólo tengo malditos don juanes

Aldabra dijo...

¡que bonito lo que dices Pedro!, y también que cierto.

hay que estar siempre bien despiertos para darnos cuentas de esos pequeños detalles que nos ofrece la vida porque si no pueden pasarse por alto muchos matices, que son los que de verdad hacen que una vida cualquiera se convierta en particular.

biquiños,

Merche Pallarés dijo...

¡Jo! Me he quedado colgada con el video de PANCHO... He escuchado la canción y luego he ido a la entrevista que le hizo el Bayly y no he ido más allá porque se me olvidaba ¡dónde estaba!
Ay, querido profe, suerte la tuya de poder reunirte con viejos colegas, yo, debido a mi vida nómada errante jamás he tenido ese placer y lo echo mucho de menos... Besotes nostálgicos, M.

Omar de enletrasarte y masletrasarte dijo...

lo interesante en esta entrada, no tanto las huellas que trazan caminos, sino que aquellos con los que has renovado los recuerdos, siempre estuvieron prendidos a tu piel, tal como hace un abrojo en el abrigo si corremos los campos de la vida
.
saludos fraternales

m.p.moreno dijo...

¡Qué razón tienes! muchas veces he caminado observando esas pisadas, pensando en sus autores por sus tamaños, su profundidad,... realmente no caminamos solos.

Saludos:)

Ele Bergón dijo...

¡Qué placer el reencontrarte con los buenos amigos y momentos del pasado que se hace presente! A veces surge de una forma inesperada y se paladea como un buen manjar.

Me alegro de tu disfrute.

Un abrazo

Luz

Estrella dijo...

Dijo Séneca que no hemos de afligirnos si no podemos estar con los amigos. Al amigo se le lleva en el corazón y el corazón va siempre con nosotros. Pero es tan grato reencontrarlos (esto lo digo yo, no Séneca)

Si uno sabe mirar, siempre ve las huellas que otros dejaron.

Campurriana dijo...

Hay personas que forman parte de nuestras vidas, que formarán parte para siempre. A pesar de que no estén cerca, de que no hablemos con ellas, de que no las veamos...

Asun dijo...

Ayer precisamente estuve charlando por teléfono con una amiga de la que no sabía nada desde hace más de dos años. Parecía como si habría sido hace unos días cuando habíamos hablado por última vez, como si no habría pasado el tiempo.
En una relación, cuando lo que en su día unió a esas personas fue algo fuerte, de consistencia, creo que esa amistad perdurará y estará ahí contigo a pesar del paso del tiempo.

Besos

virgi dijo...

¡Qué súper bien empatas las fotos con lo que escribes!
Abrazos.

Julita Fernández dijo...

Los amigos, el paso del tiempo y tu reflexión final "Nunca paseas solo".
Me ha encantado, Pedro.
Un abrazo

dafd dijo...

Puede ser