miércoles, 3 de octubre de 2012

Faro


Nunca la noche es tan profunda que no tenga una luz que nos guíe. Casi siempre, dentro de nosotros mismos, por mucho que nos parezca imposible. La luz externa suele ser más traidora.

26 comentarios:

Montserrat Sala dijo...

Afortunadamente, siempre queda, una luz al final de cualquier gran oscuridad, de la más larga noche.

Un abrazo nada exento de admiración y respeto

Lichazul dijo...

preciosa foto!!!!
ese as dirigido hacia el infinito y más allá
y sí tu reflexión también cabe
la energía que nos habita se nos proyecta siempre


buena jornada
:D

Lichazul dijo...

erratas

as...Haz

Fer dijo...

"El único propósito de la vida humana es encender una luz en las tinieblas del mero existir."

Carl Gustav Jung.

Un saludo luminoso desde mi crepúsculo primaveral.

mj dijo...

Ya lo dicen los místicos en sus noches oscuras del alma.
Sin esa luz interior ¿qué seriamos?
Un beso luminoso

El Gaucho Santillán dijo...

Hay gente que es luminosa.

Otros, solo van detras de lo material.

Son mas estos ultimos. No cree?

Un abrazo.

María dijo...

No te creas, a veces esa luz interior está apagada, y cuesta encenderla.

Un beso.

Mariluz G H dijo...

Totalmente de acuerdo. Hermosa fotografía

un abrazo :)

Spaghetti dijo...

El faro siempre llama al puerto, pero quizás sea un puerto al que no se quiere llegar. El faro interior, ese esta en tu puerto ...como bien dices.
salud-os

Jan Puerta dijo...

La luz en medio de la penumbra, nos muestra por donde seguir. Lo malo es que cuando desaparece la oscuridad se multiplican los camino. Incluidos los que te llevan de nuevo a la incertidumbre.
Un abrazo

XuanRata dijo...

La luz del faro no indica el camino sino el escollo. A partir de ahi aprendemos a navegar en la oscuridad de la única forma posible: a tientas.

Un abrazo.

JESUS y ENCARNA dijo...

Buenos días Pedro. aunque las vidas transcurren mas a plena luz del día existe la dicotomia de una profunda oscuridad en ese estadio. Oscuridad que dirige nuestras existencias a un cierto miedo existencial.
No obstante debemos aplicar y estar atentos a la sabiduría que la Luz nos proporcione.
Fuerte abrazo.
Jesus

Francisco O. Campillo dijo...

Cuando abrí mi blog, entre las plantillas predefinidas -no doy para más- elegí la que tenía un faro en la esquina superior izquierda. No porque pretendiese alumbrar a nadie, sino porque buscaba luz.

Neogéminis dijo...

Una pequeña luz surge a veces de la más profunda tiniebla.
Un abrazo

Ele Bergón dijo...

Cuando la bombilla se enciende dentro de nosotros y " nos damos cuenta" es cuando de verdad aprendemos y podemos cambiar

Me encata la foto

Besos

Luz

Abejita de la Vega dijo...

Que su luz nos guíe.

Ya no hay oposiciones para farero o farera, qué pena.

Besos

pluvisca dijo...

Siempre es más traidora...siempre!!!

Estrella dijo...

La luz siempre acaba por iluminarnos ¡Si no nos ciega, claro! :-)

La foto es espectacular.

Saludos.

Isabel Barceló Chico dijo...

Bellísima reflexión, querido amigo. Y a veces nos ocurre que nos fiamos más de las luces exteriores que esa otra nuestra, tan nuestra... Besos.

Cuspedepita dijo...

Pero a veces nos delumbran otros faros y cuesta descubrir el camino verdadero.

pancho dijo...

El silencio elocuente de la luz de los faros guía a la gente perdida en su laberinto personal a encontrar la salida. Lejos del griterío ensordecedor de los falsos profetas.

Natàlia Tàrraco dijo...

Amigo, no te comento lo de arriba porque no sigo las lecturas.
Te comento el faro.
En mi casa de Cariño a Coruña, por las noches junto al lecho, se refleja la luz del faro de Estaca de Bares con sus pausas sistemáticas, un reloj en todos los sentidos.

He estado desconectada por muchas razones, ahora !lo quieran los dioses paganos verdaderos! regreso a mi ritmo (?)
Gracias por los ánimos. Besitos.

Campurriana dijo...

Siempre existe alguna luz que nos hace seguir adelante. Preciosos faros que nos guían.

Asun dijo...

El problema es que solo nos han enseñado a buscar es luz en el exterior y no dentro de nosotros.

Besos

virgi dijo...

Y lo difícil que resulta encontrar la nuestra.
Hermosa reflexión querido Pedro.

Aldabra dijo...

Me gustaría "psicoanalizar" por qué a algunas personas nos resultan tan atrayentes los faros. Supongo que tiene que haber una razón, más allá de la pura poética de su imagen, ¿no crees?

Lo que más me asombra e intimida (al mismo tiempo) de ellos es su "imponencia", su altura; el ojo que todo lo ve.

Y después, su labor como guías.

biquiños,