miércoles, 26 de septiembre de 2012

El problema de España (III)


Aparentemente, un sector creciente de los nacionalistas vascos y catalanes son partidarios de la independencia, pero no todos ellos están de acuerdo en la forma de articularla. En esos territorios siempre ha habido un porcentaje minoritario de independentistas, pero su discurso surgía más de un neorromanticismo y un tradicionalismo no ajustado a los tiempos y, por eso, era rechazado por la mayoría de la población, que veía más las dificultades derivadas de una posible independencia que sus ventajas. Aún sucede así. Esta es una de las caracteristicas hoy de cualquier nacionalismo basado en cuestiones de religión, lengua, etnia o cultura. Sus propuestas recuerdan más a una nostalgia de una Arcadia feliz que nunca existió (de hecho, estos territorios jamás fueron reinos ni naciones independientes en la configuración geográfica que reclaman ni con la intensidad historica que alegan) ni existirá más que en la argumentación del sentimiento y, aunque puedan gozar con la simpatía de amplios sectores de la población, no logran que les apoyen en sus propuestas concretas. Entre otros motivos, porque una cosa es reclamar la independencia y otra gestionarla con todas las consecuencias. Se puede decir que entre los nacionalistas hay un porcentaje que teme la independencia similar a lo que sucede fuera de esa ideología. Por eso es tan difícil -por no decir inviable-, hoy en día, construir naciones nuevas sobre estos argumentos, salvo en situaciones de conflicto armado al estilo de lo que ocurrió en los países de la antigua Yugoslavia cuya situación histórica -recién salida del comunismo- no es equiparable, en absoluto, a los casos españoles por más que se empeñen algunos. Los estados modernos no se articulan con estas bases, menos en tiempos de interculturalidad y globalización. Existe, sin duda, un desajuste grave del deseo nacionalista y su concreción práctica. Para justificar sus ambiciones -legítimas dentro de un debate democrático, por supuesto- de país propio, no han dudado en usar el victimismo y la falsificación histórica de la misma manera que lo hacen los nacionalistas españolistas, cuya actuación durante el siglo XX y lo que va del XXI ha alentado las tesis de los independentistas. Estos suelen culpar a los demás de lo que solo es culpa de los que han gobernando en realidad sus propios territorios, aliados con los gobernantes del estado del que se quieren separar: hasta hace relativamente poco, las clases medias y altas del País Vasco y de Cataluña habían huido de sus propias tradiciones y cultura y buscaban las alianzas comerciales y estratégicas no solo dentro sino también fuera de sus territorios.

El crecimiento de las demandas independentistas en España más allá del porcentaje habitual se debe más a la historia reciente que a la antigua, aunque siempre se tienda a recubrir con un barniz de demandas históricas, heridas mal cerradas y otros disfraces. Sobre la base del tradicional independentismo de raíz neorromántico, sectores de las clases medias y altas que antes lo rechazaban lo han acogido con entusiasmo e incluso lo alimentan pensando que van a recoger sus frutos. A estos se ha sumado una parte de la población que tiene origen fuera de esos territorios que por razones sociológicas y de educación, terminan afirmándose en la identidad recientemente adquirida.

Entre los jóvenes de formación superior universitaria y profesionales de prestigio se percibe un incremento del sentimiento nacionalista e independentista. Por una parte, porque el descrédito de las ideas de la izquierda tradicional ha hecho que muchos que antes pertenecían a estos sectores ideológicos hayan acogido las ideas nacionalistas. Por otra, por el hecho de que para ocupar los mejores puestos en la administración o los cargos de libre designación bien remunerados sea recomendable tener filiación o proximidad a los partidos nacionalistas (que han gobernado salvo paréntesis). No hay que descartar la influencia de las últimas décadas de formación en las que se sustituyó la visión histórica del régimen franaquista por otra nacionalista, ambas muy cuestionables por las falsedades que arrastran. No olvidemos que, en la actualidad, son los jóvenes formados en los territorios gobernados por nacionalistas -salvo alguna legislatura- los que comienzan a ocupar los puestos de responsabilidad en ellos.

Pero más interesante es ver cómo los dirigentes de más de cuarenta años que hasta hace poco no habían manifestado más que tibias tendencias independentistas, las lanzan ahora con fuerza hacia la opinión pública y se ponen a la cabeza de un movimiento que ni originaron ni articularon. Es pronto para saber qué sucederá, pero la historia muestra que casi siempre estas maniobras terminan devorando, por ambos lados, a quien las promueve.

Desde mi punto de vista, este giro acelerado se debe no tanto a una demanda interna diferente a lo que ocurría hace una década como a otros motivos más relacionados con estrategias políticas. En Cataluña, el partido que ahora está en el Gobierno no quiere pasar de nuevo la experiencia de los años en los que estuvo fuera del poder. Sabe que los recortes económicos y la situación de crisis en la que se encuentra esta Comunidad puede restarle votos en las próximas elecciones y ha querido frenar la sangría con propuestas independentistas y la injusta y falsa demanda de un nuevo pacto fiscal basado en el victimismo y los agravios. Para ello, ha recuperado la vieja idea de un federalismo asimétrico (imposible hoy en día en España) con aspiraciones, a corto plazo, de independencia, pero esto y la evolución de esta demanda desde la República, lo veremos en una próxima entrada.

En frente, el partido que gobierna en España recoge el fruto de su airado enfrentamiento con los nacionalismos, puesto que no solo se opuso a sus propuestas o llevó al Constitucional el último Estatuto autonómico, sino que muchos de sus líderes llevaron a cabo acciones populistas con fines electorales, como pedir el boicot a los productos catalanes, por ejemplo. Veremos en qué para todo, pero es posible que las salidas del conflicto, a corto plazo, sean solo gateras.

Continuará.

26 comentarios:

Fernando Lopez Fernandez dijo...

Buena reflexión la que haces Pedro. si uno ve la historia de forma desapasionada y ve las dos partes generalmente se aproxima a lo que quizá sea la realidad. Un saludo

Ele Bergón dijo...

Pedro, tengo que leerte con tranquilidad estas entradas sobre el problema de España. De momento paso a saludarte.

Un abrazo

Luz

Antònia Pons Valldosera dijo...

La percepción desde dentro es diferente. Indudablemente el contexto de crisis ha influído en el estallido independentista aunque cualquier persona con dos dedos de frente sepa que esta transición no va a ser fácil que van a haber problemas y que todos seremos al principio mucho más pobres, que sufriremos asfixia económica y comercial por parte de sectores radicales españolistas.
Yo no llamaría victimismo a las quejas de los diferentes gobiernos autónomicos catalanes sino agravios comparativos. Los sistemas de financiación han sido injustos y nos han perjudicado pero si hay que ser solidarios con el resto del país se puede aceptar siempre y cuando se reciba a cambio el respeto que nunca hemos tenido y los servicios públicos de calidad que nos corresponden, es decir que las inversiones se correspondan a las aportaciones que se hacen desde Catalunya. Lo del Estatut fue una muestra de como se puede usar a los órganos del Estado para perjudicar a una determinada comunidad.
Yo creo sinceramente que Mas se ha encontrado en medio del fregado sin buscarlo y sin quererlo. Ha dado un paso importante: de ser un president al que muchos no tomábamos en serio ha pasado a ser alguien que ha escuchado la voz de todo un pueblo y que en lugar de reprimirlo como al principio y como hace el gobierno del PP con los indignados se ha unido a las masas. Las élites y las masas se han fusionado para lograr el objetivo común. Lo del federalismo asimétrico se percibe como la salida del PSC-PSOE al que se le ha pillado con el paso cambiado y en dos días ha mudado de estrategia para no quedarse fuera del arco parlamentario. En cuanto oí a Rubalcaba supe que las elecciones eran inminentes. Maragall era un federalista y se lo cepillaron como se cepillaron a Borrell que no lo era, al Pepe se le apartó por su origen catalán que no catalanista.
Decir que hemos abrazado la opción independentista por conveniencia me parece simplificar el sentimiento mayoritario, creo, lo veremos en las elecciones, de buena parte de los catalanes sean éstos de pata negra o sean de nuevo cuño.
A mi me falta formación política, económica e incluso histórica para hacer un diagnóstico, sin embargo me gustaría que leyeras a una persona muy lúcida que es también profundamente nacionalista. Se llama Elena Etxegoyen, es vasca y ha participado en la política de Euskadi activamente. Hace unos años nos conocimos muy lejos de España y ya me impresionaron su lucidez y la firmeza de sus convicciones.
http://etxegoyenirun.blogspot.com.es/2012/09/una-de-quimeras-pero-menos.html
Ya me contarás.

Abejita de la Vega dijo...

Así es, Pedro...

Tristeza y miedo me da todo esto, nací en la meseta, me cuesta entender los excesos nacionalistas; pero jamás hice boicot a productos catalanes o vascos, qué estupidez.

Besos

Lichazul dijo...

Repaso por la historia y la reflexión siempre viene bien, puesto que los pueblos suelen repetir los errores claro que sus protagonistas cambian de nombre en la línea del tiempo y el espacio geográfico

quizá sea el karma de la especie humana, siempre tropezar con la misma piedra

besos

Lichazul dijo...

pd... España o cualquier país tiene las mismas negruras y luces , y como todas las crisis pasará y volverá a florecer, sea como España u otro nombre que se rebautice, al final es circular esto de la civilización

unos suben otros bajan y así por siempre , hasta que este planeta colapse

Montserrat Sala dijo...

Hola profesor. Nó, por primera vez desde que te comento, te sigo y te admiro, No estoy de acuerdo contigo. Se lo mucho que entiendes de política y de historia. Tu sapiencia comparada con la mía, es toda una inmensidad. Pero soy persona igual que tu, y me huelo por desgracia, todo o que se trama desde nuestros límites para abajo.
Y no creas que apelo al victimismo, del que hablas, para nada. solo quiero levantar la bandera de la justicia. Y en estos momentos querido Pedro, esta del lado de los catalanes.
Sin tener que buscar el origen de los largos períodos de luchas y desavenencias, en los tiempos de los Reyes Católicos, en 1977 se logró, no sin años y sacrificios y de pactos, se reconquistó pacificamente y en consenso y se legalizó El Estatut. Ni que decir tiene que todos los demás habitantes fueran del toro que fueran, también quisieron apuntarse al carro. Y salió el famoso cafe para todos. Fijate en el detalle: el invento era catalán,pero quien se aprovechó más y mejor de las autonomias? No hay que ser el mas listo de al clase para darse cuenta. A pie de calle, de una mujer corriente, que soy, se percibe que nos están tomando el pelo, porque es bien notorio que estamos en crisis, sí,pero si por el Gobierno Central fuera, en Cataluña ya estaríamos pasando mas hambre, que un maestro escuela.Por un decir y sin querer ofender a nadie. No nos pagan lo que nos deben,y seguro que nos prestarán a buen precio, nuestros propios dineros. Un escarnio vaya. Y ademas cuando el responsable de turno va allá para pedir mas recursos, se le contesta que "habrá que mirar de arreglar a las autonomias, osea las autonosuyas.(como siempre)
Por eso amigo mio,la gente sale a la calle,
se manifiesta y se agarraria aun hierro candente, porque está hasta los mismísimos... Con perdón. Y otro dia hablamos de solidaridad. o de idiomas...
Saludos.

pancho dijo...

En los setenta los cantantes y grupos que cantaban en catalán (Llach, Dharma, Raimon, Rossell, Bonet, Riva, Sisa…) llenaban pabellones deportivos de todas las regiones españolas cantando en una lengua que no entendíamos, pero que respetábamos e incluso nos aprendíamos las canciones porque ellos eran o habían sido la primera línea –fuerzas de choque- en la lucha contra el franquismo, hoy sobraría medio aforo de un teatro chico. Lo digo por experiencia y en mi ciudad. Parece de sentido común pensar que la culpa del deterioro de las relaciones esté repartida. Digo yo, que es como decir poco o nada.

Yo que le tengo muy poca fe a los políticos que tenemos (me importa un ardite del partido que sean) les pediría un esfuerzo por llegar a pactos. Su misión ahora es reunirse y alcanzar acuerdos. Si fuera del todo imposible avanzar en dirección a un consenso, que vuelvan a sentarse porque no puede ser que quinientos años de convivencia y desavenencias no dejen tras de sí ni un átomo de afecto al que aferrarse. La segregación de Cataluña sería un desastre colectivo e individual para muchas personas y familias de ambos lados de la linde.


Isabel Barceló Chico dijo...

Un interesante análisis en estos tres artículos, Pedro. Más allá de las razones históricas, las manipulaciones antiguas y actuales, etc. creo que hay un cierto oportunismo en plantear este asunto justo ahora. Pero en fin, la vida nos devuelve muchas cosas. Precisamente ayer, encontré un par de hojas de periódico de hace un par de años. La noticia era que el PP exigía la celebración de elecciones general en plena crisis de la deuda (así lo decía el titular). ¿Qué más podemos decir?

Por otra parte, quería comentarte que a tu personaje de la Vestal de Alba Longa, ese pastor que mira siempre el horizonte, le he puesto nombre. Al corregir la novela me ha parecido que sin nombre quedaba mal, así que lo he llamado Quinto (como un personaje de Natalia Tarraco). Lo cambiaré enseguida en el elenco de mi blog. Besos.

Pedro Ojeda Escudero dijo...

Querida Montserrat: Gracias por disentir, siempre es bueno. Pero siento contradecirte: no hay nada de verdad en el llamado agravio fiscal que manejan inteligentemente los políticos catalanes y veo que ha calado en un sector amplio de la población catalana que se mueve más por las emociones que por los datos. Te recomiendo estos enlaces:
http://lperezcerra.blogspot.com.es/2012/09/espana-nos-roba_26.html?spref=fb
y
http://elpais.com/elpais/2012/09/24/opinion/1348513757_595132.html

Montserrat Sala dijo...

Hola de nuevo. Es bueno desde luego poder hablar de asuntos tan delicados, que a todos preocupan. Gracias por contestarme. He leido todo lo que me has recomendado, por cierto unos blogs muy interesantes,pero es como todo. Cada cual explica la película según su punto de vista. Osea segu
ún el color del cristal.
He leído a una comentarista decir en mas de una réplica que existe una fobia anticatalanista gratuita desde siempre. Y siempe querido amigo es mucho tiempo.

Paco Cuesta dijo...

Querido Pedro sigo con extremado interés estos comentarios, y lo continuaré haciendo. Gracias.
Se que no te asaltará la tentación de la política mas que a nivel de comentario, quiero que sepas que nunca te votaría. No quiero perderte.

São dijo...

Pedro, saberás tu explicar(-me) a razão porque a ETA (que me provoca arrepios desde que acabou a ditadura franquista) nunca fez atentados em França, quando - afinal - uma parte do país basco está em território francês?

Porquê exclusiva luta contra Espanha?!

Besos, amigo mio.

Estrella dijo...

Pedro, qué pena me da todo esto del independentismo y cuánta razón tienes en este análisis que haces. Desde los 4 años vivo en Barcelona, mis padres vinieron desde La Mancha. Nunca he visto aquí tanto fervor nacionalista ni yo tuve jamás problemas de convivencia. Aprendí a hablar catalán jugando en la calle.

Por lo que yo veo, entre el tsunami de gente que salió el 11 de septiembre a la calle había una pequeña parte de independentistas por sentimiento; otro grupo lo eran por contagio, quieren formar parte de este terremoto independentista; para otros porque se ha puesto de moda, la indepenguay le llamaba Sergi Pamies en un artículo en La Vanguardia, y otros porque han comprado la moto, enterita, que les han vendido los políticos de que volverán a ser ricos otra vez, como en los 2000. Estos últimos, como ves, son independentistas por interés y un interesado no tiene patria, tiene intereses. Los otros lo son por entusiasmo, esos hoy abrazan una causa y mañana, seguidos de ese mismo entusiasmo, pueden abrazar la contraria. Y mientras, los políticos mirando por sus propios intereses. El victimismo de unos y la ineptitud de los otros a dado como resultado este auge de independentismo. Veremos adónde nos lleva.

Saludos, Pedro.

Merche Pallarés dijo...

SAO, ETA no atacaba en el País Vasco francés (aunque sí lo hizo en sus últimos coletazos...) porque fue su santuario y en Francia no había la represión que había en la España de la época.
Pedro, muy interesantes estos artículos, referente al independentismo, no veo porque Cataluña no puede ser como Andorra, Luxemburgo o Lichtenstein (o como se escriba este último). Aunque no lo veo muy viable con la globalización actual y los intereses de los "mercados". Más que gastar energías en estos menesteres, nos deberíamos, los ciudadanos, esforzar en parar esta sangría económica que nos están endilgando estos politicastros que tenemos la desgracia de tener. Tendríamos que hacer lo mismo que han hecho en Islandia y meter a muchos en la cárcel. Besotes islandeses, M.

Pedro Ojeda Escudero dijo...

Querida Montserrat: No existe la fobia anticatalista en general, querida amiga. Aquellos que la sienten son un sector de la población tan pequeño como los que en Cataluña sienten fobia contra España. Y los que sienten una u otra usan las emociones y no las ideas. Y un país no se construye con emociones. Al menos, un país moderno.

Pedro Ojeda Escudero dijo...

Querida Antònia: He leído con atención la entrada del blog a la que me remites. El artículo es muy bueno y hay puntos de partida con los que puedo estar de acuerdo. Ya sabes que he dicho que si Cataluña o el País Vasco quieren ser, de verdad, independientes, lo serán, aunque me temo que esa independencia no conducirá al lugar al que prometen aquellos que la impulsan.
Sin embargo, hay dos cosas en ese artículo con las que disiento radicalmente. En primer lugar, la interpretación sobre la solución constitucional a las autonomías. Deberíamos recordar, en todo momento, que los nacionalistas vascos o catalanes que gobernaron entonces no querían la independencia ni la buscaron en sus negociaciones ni en su presencia en las Cortes generales, por lo que no se puede echar la responsabilidad exclusiva a los partidos nacinonales falsificando lo que ocurrió en el día a día -esto es algo que se viene haciendo desde hace unos años sistemáticamente en el seno del PNV, cuyas tesis oficiales de ahora subscribe esa entrad-. En segundo lugar, el fatigoso argumento, también radicalmente falso, por el que se confunde a un sector de la opinión pública española con toda España. Es como si yo dijera que toda Cataluña es Artur Mas o todo el territorio catalán es Barcelona. Pienso que mejor haríamos todos abandonando tópicos que proceden de las emociones y no de las ideas. Mal favor para el diálogo, necesario incluso para un proceso de independencia. En tus mismas palabras, por ejemplo, cabría observar un cierto desapego hacia el PSC, como si fueran catalanes de segunda.

Antònia Pons Valldosera dijo...

Querido Pedro,para entender la solución constitucional a las autonomías es imprescindible recordar de dónde veníamos. Había que mantener un equilibrio muy delicado para que los de los del"atado y bien atado" no apretaran la soga. La Transición ya pasó.
El diálogo y el consenso deberían existir siempre incluso para la secesión si es que, finalmente llega.
A nadie le gusta que le cierren la puerta en las narices y a nadie le gusta que le amenacen con una Constitución obsoleta que ha sufrido reformas exprés cuando a los dos partidos mayoritarios les ha convenido.
Cuando se cepillaron, según palabras de Alfonso Guerra, l'Estatut en la sociedad catalana aumentó la desafección hacia España en general, sin embargo Catalunya siempre ha acogido a inmigrantes sin mirar la procedencia, el color o la lengua. Y me imagino que viceversa también. Conozco a catalanes que han vivido y viven en Madrid, en Extremadura, Aragón o Andalucía que siempre se han sentido cómodos y acogidos.
La secesión o el querer conseguir estructuras de estado propio es una cuestión política en la que es muy difícil no mezclar los sentimientos identitarios: nos sentimos una nación y queremos un estado propio. Yo creo que no va a existir fractura social alguna, nadie va a tener que emigrar ni creo que se levanten barreras en el Ebro. Por Dios si vas a Andorra y ya prácticamente no hay aduana. Entras y sales sin que nadie te pare solo en contadas ocasiones cuando buscan contrabandistas.
Precisamente porque no creo que toda Catalunya es Barcelona, soy una periférica,tampoco creo que toda España sea uniforme. Creo en un estado plurinacional no en una nación. Para mi España siempre ha sido una nación de naciones.
La fractura va a producirse en el seno del PSC-PSOE. Ayer mismo Maragall rompió la disciplina y votó afirmativamente a la resolución del Parlament que se comprometió a realizar una consulta. El PSC se abstuvo, Ciutadans y PP votaron en contra y el resto a favor.

Antònia Pons Valldosera dijo...

¿No crees que el gobierno del estado debería sentarse con Mas y pactar cómo debe ser esta consulta? Si la Constitución la prohíbe se puede enmendar. Las leyes las redactan las personas y sirven mientras sirven. Infinidad de ellas se han derogado y se han promulgado otras distintas que sirven mejor a la sociedad que va evolucionando con los tiempos. No alcanzo a ver qué puede tener de ilegal o de perverso el hecho de que se nos pregunte si queremos seguir unidos o queremos seguir por nuestra cuenta. Esta que escribe optaría por la secesión pero quedando como amigos, como buenos vecinos que se ayudan y se auxilian si hace falta pero cada uno en su casa viviendo como le parezca mejor sin intervenciones. Pero si esto no es posible también podremos soportarlo. Hacia dónde nos lleve "la deriva nacionalista-separatista" es una incógnita que nadie puede saber. Tal vez estemos equivocados pero ya somos adultos como para que papá-estado nos lleve de la mano, nos prohíba o nos imponga normas que no entendemos. Queremos volar y vivir por nuestra cuenta. Si nos sale mal será nuestro problema y deberemos cargar con las consecuencias.
Respecto a los catalanes de primera o de segunda nunca se me ha pasado por la cabeza pensar que los unionistas-españolistas sean menos catalanes que los independentistas. Como tampoco entiendo frases que ayer oí por TV, excuso decir el canal porque no quiero hacerles propaganda, Catalunya pertenece a España (si quieren independizarse que se busquen una isla).Y otra más: que lleven a Mas al Constitucional y tengan preparado a un general a ser posible de la guardia civil (Aleix Vidal Quadras, dixit) ¿Pertenece? ¿Eso se nos considera? ¿Una posesión?
Unas declaraciones que van a convencer a un montón de catalanes que aún se lo están pensando y que serán difíciles de olvidar por lo que tienen de violentas y torpes. Ese no es que vaya a ser un catalán de segunda sino que se comportó como un imbécil y debería ser castigado en las urnas que es donde más le dolería.
Veremos, ayer se dio el primer paso y como dijo Pujol a Solana: estamos muy cerca del punto de no retorno y te lo dice un españolista.
Un abrazo.

Luis Antonio dijo...

El balance de los dos años del Gobern de Artur Mas es penoso: RECORTES INDISCRIMINADOS Y AUMENTO DEL PARO EN 135.000 PERSONAS.
Estoy convencido de que el éxito de la Diada tiene que ver mucho con la crisis económica y laboral. Lo curioso del caso es que CIU se aprovecha de este clamor, lo hace suyo y lo utiliza como forma de presión y chantaje para alcanzar lo que en el fondo desea: el mismo trato fiscal que ya tienen en Euskadi y en Navarra...

Pedro Ojeda Escudero dijo...

Querida Antònia: En un debate como este no deberíamos traer opiniones extravagantes como las que oíste en la televisión. Es como si yo recordara otras similares dichas por políticos catalanes sobre los andaluces o sobre la petición de Juegos Olímpicos de Madrid. Uno de los problemas es que hay interés en poner un altavoz a lo que dicen los extremos, con lo que los sentimientos, de uno y otro lado, se enardecen. Ojo por ojo y todos tuertos.
Comprendo que los que tenéis sentimientos independentistas anheléis su concreción, pero no deberíais hablar desde un "nosotros" como si fuerais la expresión de toda Cataluña. Como bien dices, Cataluña es plural, como también lo es España.
Ahí tenemos un punto de acuerdo absoluto: España solo tiene sentido como país plural. Así se constituyó en el siglo XV. Las fases de cerrazón en las que no se ha comprendido esto -la última, el franquismo- han hecho más mal que bien. En esa España plural todos deberíamos estar cómodos: pero también se debe comprender desde los territorios con un núcleo de sentimiento independentista que las demandas no pueden ser constantes y que por mucho hecho diferencial que se esgrima, los deberes y derechos deben ser los mismos para todas las partes que integren ese todo.
En cuanto a que Rajoy deba sentarse con Mas, es cierto. Pero también Mas con Rajoy. Me explico: lo que hace Mas suena más a chatarrería electoralista que a sinceridad. Al tiempo. Espero que no te sientas defraudada en unos meses, con un gobierno catalán conservador, lanzado por la senda del neoliberalismo recortador y habiendo negociado debajo de la mesa un pacto fiscal y nada de independencia.

Estrella dijo...

Estoy de acuerdo con Antonia. Los dos gobiernos, central y catalán deberían sentarse a hablar, con serenidad y responsabilidad y pactar esa consulta. Es lo más sensato.

Antonia, te he dejado un mensaje (en dos partes porque el sistema no admitía tanto espacio en uno) en la primera entrada de este tema.

Saludos.

Lola dijo...

Todos a la vez tirando del carro lo movemos, pero como sigamos así esto va a acabar como el rosario de la aurora..., perderemos todo lo conseguido en treinta años de nuestra historia o más...

Muy buena reflexión amigo Pedro. Un beso

Antònia Pons Valldosera dijo...

Pedro, hablo exclusivamente en mi propio nombre, nunca he pretendido representar a nadie más que a mí misma.
No creo que toda esta efervescancia soberanista sea el resultado de querer soslayar deberes y reclamar más derechos. Sin embargo en honor a la verdad he de decir respecto al Estado de las Autonomías que nunca estuve de acuerdo en el café para todos sobre todo si los había que no pedían café sino té.
En cuanto a lo de las decepciones, estoy acostumbrada. En el 83 cuando ganó el PSOE esperaba mucho de F.G. y después vimos incrédulos como olvidaba la O de obrero por el camino. En cuanto a Zapatero ¿qué te voy a contar?
De modo que si esta vez sufro otra decepción tal vez me convierta en una yayaflauta y me vaya a acampar a Ricard Vinyes gritando los eslóganes de los indignados que también lo estoy.
No quiero ser una apacible anciana que hace calceta y sufre por su pensión. Siempre habrá motivos y causas por las que pelear.
Un abrazo.

PENELOPE-GELU dijo...

Buenas noches, profesor Ojeda:

Vivo en Cataluña, y amo Cataluña.
También amo mi tierra de origen. Y la tierra toda.
Y amo a las personas, sin mirar su procedencia.
No me gustan las fronteras. Ni los nacionalismos fanáticos, tan peligrosos e inútiles.
Me molesta que se fomenten los odios. Ya sabemos las consecuencias que crean, y en España tenemos la muestra ‘reciente’ en la guerra incivil.
Pero a nadie le gusta que le quiten lo suyo. Y los dineros, ahora escasean. Desde hace tiempo se están utilizando y repartiendo de forma injusta.
Lo que opine una persona, sea quien sea, no representa la totalidad.
Comparto y copio de Wikipedia, unas palabras de Federico García Lorca ,
en una entrevista poco antes de su muerte:

“Yo soy español integral y me sería imposible vivir fuera de mis límites geográficos; pero odio al que es español por ser español nada más, yo soy hermano de todos y execro al hombre que se sacrifica por una idea nacionalista, abstracta, por el sólo hecho de que ama a su patria con una venda en los ojos. El chino bueno está más cerca de mí que el español malo. Canto a España y la siento hasta la médula, pero antes que esto soy hombre del mundo y hermano de todos. Desde luego no creo en la frontera política. "

Saludos.

Campurriana dijo...

Interesante texto, que no conocía, de García Lorca. Soy castellana que vive en Galicia y tiene vínculos también con Cataluña. Creo que los nacionalismos sólo se mueven por intereses de unos pocos que manejan la información a su antojo. Olvidamos muy rápidamente lo que ocurrió hace no demasiado tiempo...me gustaría saber de qué mano comenzó la industria en Cataluña, por poner un ejemplo...¿o sólo nos acordamos de lo que interesa?...

Por otro lado, creo que esa independencia que tanto ansían algunos no está demasiado meditada...nada meditada, diría yo.
A ver si hay suerte y en Europa escuchan...

Quizá me equivoque.