miércoles, 15 de agosto de 2012

De políticos, ideas y gestores


Hay una curiosa tendencia generalizada entre los políticos que nos hemos dado para afrontar los tiempos de crisis en España: tomen las medidas que tomen, afirman que ellos saben dónde van y que dichas medidas son absolutamente necesarias sin que den ni un paso más allá en las explicaciones. Apenas manejan unas pocas consignas basadas en conceptos como la contención del gasto o la racionalización de la administración o las demandas de los mercados financieros. Es decir, terminan descubriendo la rueda sin darse cuenta de que si antes no había contención del gasto o racionalización de la administración se debía a decisiones suyas puesto que en España los dirigentes políticos son los mismos ahora que hace una década. Al menos deberían ser conscientes de que si antes se hacía mal eso les debería costar el cargo y la carrera política. Cuando algún periodista les hace una segunda pregunta en la que piden matices a las afirmaciones o las contradicen o no se dignan a contestarla o lo hacen con displicencia. Como si estuvieran tan ocupados que no pudieran dar explicaciones o no fuéramos a comprenderlas. O, lo que es peor, como si no tuvieran que darlas porque para eso obtuvieron un número de votos en las útlimas elecciones y, junto al acta electoral, alguien les hubiera dado una bula con carta blanca.

Desde hace unos años se observa el establecimiento de un tipo de político profesional que predomina hoy en los grupos de poder de los grandes partidos hasta un punto en el que es difícil encontrar otro tipo de político. Suelen ser personas que entraron en política muy jóvenes y que con menos de treinta años fueron concejales de ayuntamientos, diputados de los parlamentos regionales o en las Cortes nacionales. No tenían formación ni habían trabajado previamente en otros sectores ni después se les ha conocido más trabajo que la política. Su ocupación fundamental ha sido la lucha interna de los partidos políticos, la asistencia a tertulias políticas de los medios de comunicación, la genuflexión ante el líder de una de las familias de su partido, la preparación de actos electorales y la organización de acciones políticas. Las estructuras de los partidos políticos españoles suele amparar a aquellos que no son especialmente brillantes pero saben apostar por el jefe oportuno. Este enganche catapulta enseguida a cargos de todo tipo y, especialmente, a ocupar el puesto adecuado en las listas electorales que garantice salir como electo. Cuando alguno de estos jóvenes ve que en su ciudad o en su región su partido no tiene posibilidades de alcanzar el poder procura un puesto en el Parlamento nacional. Como premio de consolación suele caerle en gracia alguna sinecura: la presidencia o gerencia de algún organismo público, una asesoría, un cargo interno del partido, una dirección general, etc. Se trata de aguantar el tiempo suficiente para poder encontrar el momento adecuado en el que el jefe de familia le llame a algo de mayor vuelo. O que vaya pasando el tiempo a la espera de la jubilación cuando el personaje comprende que ya se le pasó su hora.

Este tipo de político no se ha ganado el puesto ante los ciudadanos que le votan sino por inercias propias e internas del partido, por lo que no está acostumbrado a dar explicaciones y, ni siquiera, a pensar por sí mismo: se limita a ejecutar las órdenes y repetir las consignas sin debatirlas en el firme convencimiento de que pensar por cuenta propia le puede traer demasiados problemas dentro de su camarilla política. De ahí la práctica desaparición del verdadero debate ideológico y de gestión en en el que debe consistir la política. De ahí también el terro que sienten estos políticos a las ruedas de prensa o al contacto con los ciudadanos que les han votado. Cuando este tipo de político se limitaba a ocupar los cargos de gestión, no era mayor el problema. El problema se da cuando estos políticos han proliferado tanto y son tan numerosos que también ocupan los cargos en los que se debe pensar, se debe explicar y se debe ser algo más que un gestor. Es significativo que una de las soluciones que se da a los países rescatados es la sustitución de un político electo por un gobierno técnico. De la misma manera que es significativo que estos políticos nunca tengan la conciencia de que deben dimitir ante un fracaso en su área de intervención: en el fondo no son ellos los que han tomado las decisiones y ni siquiera comprenden que un fracaso, una mala gestión -ni siquiera es necesario haber cometido un delito o caer en la corrupción- les debe apartar de la cosa pública.

No creo que sean los buenos gestores los que nos vayan a sacar de la crisis, sino los buenos políticos que sean capaces de hacer debates de ideas. Son ellos los que deben encargarse de buscar a los gestores, no al revés. Porque, por otra parte, la gestión siempre está llena de ideologica y la peor de ellas es la que nos dice que no la tiene. Reclamemos politicos e ideas, más que nunca en tiempos de crisis. Si aun quedan políticos e ideas entre tanto ruido, claro.

31 comentarios:

Lichazul dijo...

razón llevas Pedro, los políticos rebobinan las ideas y los preceptos que todos siempre hemos sabido, pero que no siempre se aplican , por maña, por sacar ventajas partidistas etc etc, y sí, cada vez son más tecnócratas los que llevan la batuta en este concierto de sociedad democrática, no sé si será 100% eficiente, lo que sí sé, es que cada vez tienen menos empatía por las personas y más simpatía por las Empresas y Negocios, y lo que les interesa es lo Macro económico y se basan en ello para imponer reglas.

Se supone que los parlamentarios se eligen para representar a la gente común y corriente que hace crecer al país a través de su esfuerzo y trabajo, pero ese mandato parece que es usado desde una perspectiva distinta por estos señores que una vez votados, se les hace una laguna en la memoria y su quehacer lo ejecutan a favor de los grupos poderosos y financieros

BESOS

Lichazul dijo...

pd... acá no es distinto que allá
parece que es algo contagioso esto del servilismo empresarial

María dijo...

Los políticos nos engañan para que los votemos, y después, incumplen sus promesas electorales, y no miran por los ciudadanos, sino que, cuando tienen la mayoría absoluta, como este Gobierno del PP, se creen que son ellos los que mandan, y no se dan cuenta que el pueblo es el soberano, y que si hay democracia: DEBEN ESCUCHAR AL PUEBLO Y NO CERRAR LOS OJOS Y HACER TODO LO CONTRARIO DE LO QUE DIJERON EN SU PROGRAMA ELECTORAL.

Los votantes del PP tienen que sentirse defraudados después de lo que están haciendo.

No creo que la gente vuelva a confiar más en los políticos, todos son parecidos, aunque éstos, además, han sido unos embusteros, y con la excusa de la crisis se están cargando todos los derechos construidos en tantos años.

Un beso, Pedro.

Isabel Huete dijo...

Comparto lo que dices Pedro. Creo que pasan dos cosas que se nos han ido de las manos a todos: el mirar para otro lado ante la mediocridad de la mayoría de los políticos que hemos elegido, aunque no sea algo instalado en ese colectivo exclusivamente sino en muchos otros, y el exceso de poder que se ha dado al capital, al dinero, al habernos hecho dependientes de él hasta llegar a perder nuestra soberanía tanto personal como social y política. El miedo al aumento de los impuestos (aquí la batalla era ver quién los bajaba más en vez de explicar que las cosas no se costean por sí solas) para costear nuestro Estado de Bienestar y haber recurrido a la financiarlo a través de créditos y más créditos, nos han endeudado hasta las pestañas y nos ha llevado a la actual situación. Ahora la salida del laberinto es cada vez más complicada, y desde luego pretender solventar las cosas sin la menor intención de escuchar ni de explicar nada, no va a facilitarnos el camino. También la sociedad deberíamos hacer examen de conciencia, reconocer la parte de culpa que tenemos y recuperar todos esos valores que se han perdido durante los últimos 15 o 20 años en los que ha ido creciendo como una especia de monstruo el menosprecio a todo lo que no fuera vivir como ricos, ascender a toda prisa en la escala social y consumir desaforadamene como si en ello nos fuera la vida. Creo que hemos sido muy frívolos. Pero bueno, también creo que somos un cuerpo social capaz de regenerarse y de hacer que la política también lo haga.

Merche Pallarés dijo...

Muy buena tu disección del politico actual. Es una tragedia que todo un país tenga que estar bajo el mandato de unos ineptos ignorantes. Besotes asqueados con estos politicastros, M.

Myriam dijo...

Si un país se gestionara como una gran Empresa en la que el recurso humano es valioso, todavía podría funcionar la cosa.

Pero la ineptitud y corrupción reinante institucionalizada pide a gritos una reforma integral institucional por MERITOCRACIA, porque solo en ella pueden producirse ideas y acciones dirigidas al buen manejo de la Cosa Pública en pro del Bien Común.

No lo veo como quimera, lo veo como una realidad a exigir por todos los ciudadanos.

Políticos y banqueros ineptos, deberían de ir a la horca, a la guillotina o a la cárcel por más de 30 años.

Angel dijo...

Totalmente de acuerdo contigo.
Muy acertado el último párrafo: la solución está en la política.
Ahora que está de moda (reproduciendo una vieja práctica de la derecha más reacccionaria) criticar a los políticos sin ton ni son y generalizando injustamente, es urgente poner en valor a la política denunciando, con nombre y apellidos, aquellas personas que no son dignas del apoyo ciudadano.
No todos son iguales. Hay muy buenos representantes en todos los partidos. Lo urgente es desenmascarar a aquellos que solo defienden sus intereses personales y valorar a los que viven para la política en defensa de una ideología y de los intereses generales.

Edurne dijo...

Asiento en todo.

Los "políticos" de pacotilla que tenemos (no sé si son los que nos merecemos, yo, al menos, no me los merezco...) se han forjado en la guerra de guerrillas de los partidos, son unos trepas, unos arribistas... la mayoría ni han terminado unos estudios, ni han trabajado en su vida!

Echo en falta a gente como Anguita, por ejemplo, que vive de su jubilación como maestro, que era un orador execelente y que decía verdades como puños, consecuente con sus ideas y totalmente responsable de sus actos...
Al margen de que nos guste o no la ideología del político en cuestión, hay valores que son loables y justo es reconocerlos.

Es una lástima que no se vislumbre ningún ejemplar de político de raza en el panorama "democrático" de este país en claro retroceso.
Unos no ganan las elecciones porque sí, porque son buenísimos, brillantes, legales... no, ganan por la ineptitud de los anteriores, o por las mentiras y la mala gestión de quienes les han precedido...
Otras veces se heredan auténticas bombas de relojería que te explotan en la cara y salpican a toda la ciudadanía... y empiezan a dar palos de ciego queriendo solucionar algo(ahí se demuestra la falta de "luces", pero más que nada, poniéndose a salvo ellos y sus acólitos.

Estos políticos están más preocupados (única y exclusivamente) de poner el culo en el asiento adecuado en el que puedan rellenar sus arcas y asegurar su futuro, y no importa la forma de conseguir el objetivo ya que el fin justifica los medios, que en procurar el bienestar del pueblo que les aupó a esos cargos que ocupan.
O sino, a ver, ¿qué hacen todos esos políticos corruptos, chorizos, inmorales... gobernando todavía?
Y qué hacen esos votantes dando carta blanca a los que les van a robar hasta el resuello?

No, decididamente, no lo entiendo!
Un obrero que malvive ¿puede dar su voto a quien le está ahogando...?
Que me lo expliquen, que debo ser muy tonta o muy ilusa o muy ignorante o muy gilipollas...

A las barricadas!

Un abrazo de lo más sulfurado!
;)

Aldabra dijo...

¿TE HAS ENTERADO DEL ÚLTIMO QUE SALE A ESCENA?

MARIO CONDE, LO ESCUCHÉ ESTA MAÑANA EN LA RADIO.

y suma y sigue.

poco que añadir a lo que dices, totalmente de acuerdo.

biquiños,

Francisco O. Campillo dijo...

Comparto tu punto de vista y tu análisis.
¿Serían las listas abiertas la solución a esta lacra que padecemos? A buen seguro, no, pero al menos aportarían algo de aire fresco.

pluvisca dijo...

Tal vez lo que de verdad necersitamos es qgente que sea capza de ponerse en el lugar del ciudadano, que le comprenda y que luche por su bienestar en vez de luchar por su cargo...pero eso no es posible con una especie como nosotros, la humana, que solo mira por ella misma...habla mucho y hace poco...

Y los poquitos que quieren hacer lo correcto los borran de la lista...

Hace años que no creo en el ser humano, no solo en los politicos...es triste, pero es asi...

Besos

Abejita de la Vega dijo...

Toda mi vida me han dado miedo esos que dicen que no tienen ideología porque tienen la peor de todas.

Buenos políticos ¿quién los hallará? Qué plaga, qué cruz los de ahora.

Y esos que son políticos desde el instituto, que nunca han vivido como ciudadanos de a pie...socorroooo.

Reclamemos.

Un abrazo

María dijo...

Mira que estoy tonta, y es que la política me ciega porque me saca de quicio, pero lo primero que me llamó la atención ayer de tu entrada fue la imagen, que es preciosa, pero mira, luego fui leyéndote, y cuando te escribí el comentario se me pasó lo que más me llamó la atención: tu imagen, es preciosa y se me olvidó decírtelo..

Un beso.

Neogéminis dijo...

Coincido con tu análisis, por cierto impecable. Sin poder evitar la comparación con la realidad de este lado del charco, particularmente de mi propio pais, puedo decirte que se dan las mismas falencias en cuanto al manejo de la cosa pública, con la diferencia que por aquí se ha construido un unicato en el oficialismo que cada vez se parece más a una monarquía dictatorial. Ni siquiera está abierta la posibilidad que el periodismo le arrime las inquietudes, los cuestionamientos, las quejas de la sociedad que representa, porque directamente no existen conferencias de prensa por parte de la presidencia. Como compensación, continuamente se expresa mediante cadena nacional y con una perenne claque de aduladores que asienten complaciente ante cualquier arbitrariedad que tire al aire.
Resulta indignante el papel marginal al que se ha conminado a la ciudadanía.

Un abrazo.

Estrella dijo...

Qué buen análisis has hecho, qué lúcido. De esto nos sacarían políticos honrados, pero no sólo españoles, supongo que España depende, y mucho, de las políticas económicas europeas y mundiales, BCE, FMI. El problema es el materialismo paranoico en el que vivimos, y en cómo se aferran al poder quienes lo tienen. Se han blindado. Yo ya sólo espero un milagro. Bueno, en realidad no lo espero, lo deseo.

Casía dijo...

Tienes toda la razón del mundo, muchos pensamos como tu

Pamisola dijo...

Completamente de acuerdo, con el análisis, creo que hay muy poquitos preparados para gobernar, pero aún así, las ideas políticas o lo que es lo mismo las conveniencias para el voto lo enfanga todo. El ansia de poder mata los ideales, y aquí estamos, sin saber qué haríamos mañana si hubiera elecciones.
No votar, no por Dios, y nos vuelven a embaucar otra vez con el rollo "sinovotasluegonotepuedesquejar"
¡y votando tampoco!

Saludos


Montserrat Sala dijo...

Es muy facil ahora cargar la culpa de todo a lo políticos. y es verdad que la tienen, porque no ha habido control del gasto por ningún lado. y se ha dejado corromper a los corruptos sin ponerles freno, ni trabas. De modo que si habia, alguno que fuera honrado, lo han pervertido o lo han comprado. Esto es verdad. Y no es menos verdad, que el ciudadano de a pié, tambien se ha creido que todo el monte era orégano, y muchas pequeñas empresas han tenido que bajar las puertas por no poder soportat las exigencias de sus empleados. Los sindicatos también han tarbajado para que eto fuera así. No me duelen prendas en confesarlo. y es justo reconocerlo.
Todos somos culpables, en mayor o menor medida.
Que tengas un bien dia, profesor.


























e deseo un buen comiemzo de curso, profesor.

mj dijo...

No entiendo mucho de política, nunca me ha interesado porque no creo en los políticos. Pienso que no son ellos los que gobiernan. Por eso tampoco ejerzo el derecho al voto porque tampoco creo en las urnas. Por lo menos tal y como ahora existe.
Pero te he leído atentamente y estoy de acuerdo con lo que dices. Aun así, creo que muchos viejos paradigmas tienen que caer para que pueda emerger algo nuevo, distinto hasta ahora conocido, porque si no siempre estaremos dando palos de ciego y girando en el mismo tío vivo de la historia.
Un samsara de pálidos colores...

Un beso y feliz regreso

José María Souza Costa dijo...

Parece que os politicos, são todos iguais em quaisquer parte do mundo. Contagiosos.
Sorte
Felicidades, sempre

XuanRata dijo...

Quedan ideas, sin duda, y alternativas y proyectos. La cuestión es cómo pueden abrirse paso entre tanto político. Pero por otro lado, ¿podrían hacerlo sin ellos? Tal vez la pregunta es si estamos dispuestos realmente a cambiar de políticos. Yo veo un descontento generalizado pero a la hora de la verdad sigue pesando el sentimiento tribal: los míos y los otros, y las ideas vuelven a quedar relegadas. Somos un pais menor de edad democráticamente hablando y no parece mucho interés en que dejemos de serlo.

Un abrazo.

Anónimo dijo...

El español ya de entrada nace siendo un cobarde porque es hijo de cobardes, simplemente porque el régimen anterior al partitocrático realizó una selección genética en la que se fusiló a todo el que tuvo cojones. A partir de esto se explican la mayor parte de sus males, germinados todos gracias a una actitud pasiva y permanentemente derrotista que el español resume en: "no se va a conseguir nada", "van a hacer lo que quieran", "lo que tú haces no me gusta", "son todos iguales", "lo que tenía que hacer todo el mundo es..." etc.

Al igual que los empleadores españoles escogieron como representante a alguien que no tenía empresa, o que la echó a pique y no pagaba a los trabajadores, siendo ciertamente esto ciertamente representantivo de la clase empleadora española. Pues igualmente el ciudadano español escoge activamente como representante, o por inacción lo permite igualmente, a una banda de personajes preocupados por solucionar su futuro y no el de nadie, egoistas y que solo se mueven por acciones reactivas y nunca por iniciativa.

Por eso España nunca será más que Hispanistán, y los españoles no se han ganado el ser más que hispanistanos súbditos en una dictadura mal confundida con democracia por mor de un sistema electoral trampeado.

Hispanistanos, que os den.

fus dijo...

Tendriamos que hacerles pasar a nuestros polìticos electos un examen donde primara la ètica, la honradez y su preparaciòn polìtica, de esta forma serìan expulsados automàticamente cuando no cumplieran sus programas electorales, y tambien se ahorrarìan consejeros ya que se le exigirìan preparaciòn para ocupar su puesto.

UN SALUDO

FUS

Cuspedepita dijo...

Estamos "desgobernados" por la mediocridad que elegimos, pero es que tampoco tenemos muchas opciones. Tal vez, como he leído más arriba, con listas abiertas se podría paliar un poco la situación, pero no sé si nosotros lo llegaremos a ver...
Lo que más me preocupa es que ellos mismos están transmitiendo que ni siquiera son ellos los que mandan, que quien manda de verdad aquí son otros.

Un abrazo

virgi dijo...

Los políticos tal como los conocemos deben desaparecer y dar paso a un nuevo concepto, que, tampoco sabremos cuál es, pero al menos que no sea nada parecido a esta panda de desvergonzados e ineptos.
Besos

PENELOPE-GELU dijo...

Buenas noches, profesor Ojeda:

Quiero demostrarle mi alegría por su vuelta al blog, y por su entrada.
No sé qué más decir.

Un abrazo

Natàlia Tàrraco dijo...

Pedro disculpas, aún ando despistada ante la mar, así quiero estar unos días más, al empezar a leerte me sentí mal, me dio un sudor y un subidón de mala uva, me remito a lo dicho por un señor algo cínico:
"La política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar después los remedios equivocados" Groucho Marx.
Pizca sentido del humor con una espumita fresquita y un besito.

Paco Cuesta dijo...

Una vuelta con fuerza, querido Pedro.
Político profesional quiere decir que lo emplean como profesión, y así nos va.

Alejandro Kreiner dijo...

Los ciudadanos hasta hace poco estábamos muy alejados de la política. Actualmente hablamos mucho de política, el siguiente paso creo que es practicarla.

Saludos.

Lola dijo...

Habría que sanear la política e involucrarnos más en todo lo que respecta a nuestra sociedad, dejemos de decir aquello de "mientras a mi no me salpique" porque ya nos salpica a todos. Besos Pedro, de vuelta al trabajo

dafd dijo...

"La gestión siempre está llena de ideología y la peor de ellas es la que nos dice que no la tiene". Cabal
Todo eso de los gobiernos técnicos asépticos es la cosa más curiosa que se ha inventado últimamente. ¡Pero si tienen que tomar decisiones! Y las decisiones dejan en las cunetas perdedores. Así que, de aséptico, un gobierno nada.