miércoles, 20 de junio de 2012

Son tiempos de mudanza


No sé qué me pasa. Son tiempos estos en los que pretenden que nos encojamos en el miedo y a mí me da por querer echarme al monte o buscar un pequeño huerto que trabajar doblado sobre la tierra. Termina el curso y uno recoge como si no fuera a volver en septiembre. Hay presentimiento de mudanza y certeza de que nada será igual dentro de unos meses. Hasta los electrodomésticos se estropean en obstinada secuencia: la plancha, la lavadora. Hoy se ha roto el mueble del lavabo cuando mi hija se ha apoyado ligeramente en él: por el duro mármol y no por el frágil aglomerado. Ayer me invitaron unas alumnas a tomar un café con ellas para despedir el curso: una se va a China, la otra a Roma y una tercera sabe que se irá aunque no sabe aun dónde. Yo me iré este verano más lejos aun: hacia dentro y quizá no sea yo el que regrese o lo sea más que nunca. Una de las alumnas me contó una conversación con su madre de hace unos días en la que le recordaba los planes que tenía al iniciar los estudios universitarios y cómo en unos pocos meses la crisis económica ha hecho que de todo aquello ya nada sea posible. Me lo contaba con los ojos brillantes de oportunidad y esperanza. Les di el único consejo que he dado siempre a mis alumnos cuando terminaban la carrera y que considero que es más válido aun en estos tiempos: haz aquello que te guste y lucha por ello. Hoy todo es incierto y lo será más aun en los tiempos venideros: el trabajo, las relaciones de pareja, la estabilidad social y política. Más que nunca hay que luchar por lo que uno lleva dentro. Incluso si se fracasa se ha tenido éxito. No soy supersticioso, pero este sábado, noche de San Juan, en compañía de unas amigas, conjuraremos todos los deseos: escrito en un papel guardado entre las dos mitades de un limón cerrado con cinta roja atada en cuatro clavos de olor introducidos en la cáscara. Pero no esperéis que se cumpla sin lucha. No sé qué me pasa. Solo sé que más que nunca es tiempo de mudanza y de hacer aquello que se lleva dentro. Todo menos que nos atenacen con el miedo. No es tiempo para conservar lo que nos ha hecho daño y nos paraliza.

34 comentarios:

Jan Puerta dijo...

Tengo un pequeño huerto que me hace ver la vida de otra manera. Las semillas me dan verduras, hortalizas y buenas tertulias alrededor de una mesa.
Es una manera de huir y hacerme mi propio monte.
Un abrazo

Juan Navarro Fernández-Pacheco dijo...

Hace algo más de 5 años tuve una conversación con alguien que iba a iniciar una carrera. Dudaba entre hacer una con "salidas" (los padres influyen en esto) o hacer una enteramente inútil. Le dije: disfruta de estos 5 años, porque es la única oportunidad y estudia realmente lo que te divierta, con independencia de las salidas. Eligió la carrera enteramente inútil y ha hecho una carrera brillantísima que finaliza dentro de unos días. Los 5 años han sido su recorrido iniciático y se ha transformado, sin dejar de ser, es mejor persona. La crisis ha convertido en sarcasmo el debate de hace 5 años. De algo estoy seguro: ganaremos.

Edurne dijo...

Sí, son tiempos de mudanza... yo tampoco sé muy bien qué me pasa, pero creo que los que pertenecemos a una generación en la que hemos visto y vivido cosas, hemos luchado por las calles, las aulas, por nuestros "adentros" y nuestros "afueras", ahora vemos como si todo hubiera sido un trabajo inútil, tirado por la borda (no, nada es inútil ni baldío...), aunque sepamos que está ahí, pero... adónde va todo esto? Cada día lo veo todo más gris, más negro... y mira que soy de carácter optimista!

En fin Pedro, para nosotros termina un curso más de los tantos que llevamos a nuestras espaldas, es cierto, y cada uno es distinto, pero éste lleva "adosada" una etiqueta nefasta, pesada... es el año de la maldita crisis, con todo lo que conlleva.
Y una ya está harta de tanto embuste y tanto latrocinio!


Se podrá reparar todo este desaguisado como el mueble del lavabo que ha "roto" involuntariamente tu niña?

Ahí estamos, de momento!

Un abrazote!
;)

Fer dijo...

Comparto el sentimiento aunque me encuentro plantada en otra realidad también en crisis, también incierta.

Estamos a punto de iniciar el invierno en el hemisferio sur y se me viene a la mente todo el tiempo la cita "Éste es el invierno de nuestro descontento", de Shakespeare.

Siento también que hay mucha necesidad de introspección y mudanza, no como escapismo, sino para conectar con lo esencial y juntar fuerzas para dar batalla.

Un cordial saludo desde el frío y las noches largas.

amelche dijo...

Creo que tienes toda la razón.

Asun dijo...

De los electrodoméstico o aparatos electrónicos... mejor no digo nada, no vaya a ser que se despierten los demonios y me hagan alguna otra pifia. Con dos discos duros externos estropeados en poco más de dos meses ya tengo suficiente.

En mi caso la mudanza no es solo un presentimiento, es algo real, porque no volveré en septiembre.
Este año, dentro de una semana, cierro un ciclo para dar paso a otro. Algo que llevo buscando desde hace unos años.
Seguiré en la enseñanza, pero en otro centro, con adultos, impartiendo una asignatura diferente. Nada será igual. Espero que sea mejor.

En el punto al que hemos llegado nada se va a conseguir si nos quedamos de brazos cruzados. Si la lucha no tiene el éxito esperado al menos nos quedará la satisfacción de haberlo intentado.

Ojalá que esos deseos que contenga ese limón se vean cumplidos.

Un beso, Pedro.

Bertha dijo...

Lo dicho en el comentario anterior .No nos pueden matar la esperanza las ilusiones estan un poco quemadas.

Mañana tenemos la entrega de Orlas.Es el instituto que más alumnado tiene 1200.Pero el viernes tenemos que seguir con la sesión de evaluación ,es la tercera.Porque el martes es la entrega de notas...Y yo me pregunto:hasta cuando vamos a tener que soportar esta sobre carga de horas impagadas.

-O lo tomas o lo dejas es la respuesta del inspector de zona; que nos toque en suerte!

Feliz verano y que nos asista el sentido común...Tenemos que plantarle cara a la realidad.

Un abrazo Pedro.

MIMOSA dijo...

Buenas noches, Pedro.
Puede que sí sepas que te pasa, pero cuesta dar los pasos necesarios para que se produzcan cambios.
Puede que sea hora ya de dejar de remover y masticar, y hablar sobre lo hablado, sobre todo lo que acontece y ponerse a buscar dentro para hallar soluciones.
Yo llevo este año más electrodomésticos que tú (y no es broma,ja,ja,ja, ya hablo hasta en bajo tono cerca del frigo no vaya a ser que pille la honda y se me estropee también). He llegado a creer que me han echado un mal de ojos, ja,ja,ja.
Este fin de semana, noche de San Juan, estaré fuera, en el monte, en una casa-cueva, como vivieron en estas tierras mis ancestros, de donde emana la fuerza, las entrañas que nos cobijó al inicio de los tiempos y que tanto hemos olvidado y desgastado. Un encuentro con la naturaleza, donde apreciar la sencillez (de la que has hablado), lo meramente importante, donde encontrarse a uno mismo y sentir el latido que nos guíe, que nos muestre, para ver, entre unos pocos, o muchos, la luz que nos lleve a una salida.
De ahí partimos y quizás allí debamos volver, al inicio, a los principios del ser.
Hermosa noche de San Juan para ti, que se cumpla tu deseo y el de todos aquellos que sepan darle sentido y valor a la vida, pero sobre todo, amor.
Besos, con todo el cariño.

Isabel Huete dijo...

Parece que hubieses roto el maleficio de la desesperanza o de la penumbra en la que parecías inmerso y eso me gusta. Gracias.

Campurriana dijo...

Es tiempo de esperanza y me alegra algo...yo a la juventud la sigo viendo esperanzada.

lichazul dijo...

que el temor no sea motivo para paralizar el fuego que dentro vive, razón llevas, quizá cuando se vuelva nada sea como lo dejamos ni nosotros
Plantarse la semilla de la esperanza dentro es la mejor opción para tiempos inciertos y sombríos, poner pecho y sortear la tormenta como mejor podamos
vendrán vientos que arrasarán con muchos escombros nuestros

ÁNIMOS!!
besos

Neogéminis dijo...

Los tiempos difíciles -recordemos que siempre los ha habido- suelen ser peores si logran cortarnos la esperanza. La angustia gana terreno y nos hallamos perdidos y ningún lugar resulta seguro para convertirlo en nuestro refugio.
Que no nos ganen la batalla antes de empezar. Luchemos por preservar lo mejor de cada uno siempre intacto, siempre fiel.

Un abrazo.

Merche Pallarés dijo...

Habrá que volver a vivir sin agua y sin luz...
No; no podemos caer en el miedo y la desesperanza que es lo que quiere el "establishment" pero tenemos que reaccionar de alguna forma ¿qué ha pasado con la querella que el 15M ha puesto contra Rato y Bankia? ¿Alguien sabe algo? Besotes curiosos, M.

Abejita de la Vega dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Abejita de la Vega dijo...

Fuera tenazas, que no nos atenacen los atenazadores.
Sobreviviremos.

XuanRata dijo...

Las tiendas de productos para la agricultura han visto como en los últimos meses se ha incrementado extraordinariamente la venta de semillas y plantones a particulares. El paro sin duda tiene mucho que ver en esto, pero no solo. Cuando el mundo era más grande la mudanza era una alternativa cierta y posible. Ahora que se ha encogido tanto nos queda volver a ser nómadas de nosotros mismos.

Un abrazo.

Lola dijo...

Un huerto que veamos crecer, ya que todo a nuestro alrededor parece que se ha parado por el miedo a seguir creciendo.........

Compartí tu ultíma frase, me sentí tan identificada con tu entrada que necesitaba hacerlo. Besos

Myriam dijo...

El duro mármol se quebró por su incapacidad para adaptarse a las nuevas condiciones. Si hay algo que aprendí en la vida es que ante períodos de crisis y cambios drásticos hay seis cosas que son fundamentales:

1- Los afectos y la solidaridad
2- Apoyarnos en nuestros valores más profundos -eje y vector- de nuestra vida
3- La flexibilidad, que nos permite adaptarnos a las nuevas circunstancias.
4- La esperanza, que barre toda negatividad mental (como el miedo o el pesimismo).
5- La salud en su más amplio sentido.
6- La suficiente humildad para pedir la ayuda que necesitemos, cuándo la necesitemos.

Por eso, encuentro muy acertado tu peregrinaje vacacional hacia tus adentros, lugar en donde reside nuestra potencia.

Besos y abrazos

Anónimo dijo...

Pedro, con los ojos brillantes de esperanza, he terminado de leer "Son tiempos de mudanza". Yo, este año por motivo de un viaje, no hacía dentro, pero si hacía "ULTREIA", no podré conjurar mis deseos como ha sido costumbre inveterada.
¡ FELIZ MUDANZA !

Natàlia Tàrraco dijo...

Mudarse para adentro, a veces hace mucha falta. Todo cambia, que sea para esperanza.

Aldabra dijo...

A mí modo, también creo que hago como tú, miro la vida pasar, pero desde mi interior más profundo, sabiendo que lo que de verdad importa es eso que yo veo y no el mundo de fuera, de lo que me es ajeno.

No es tiempo de dejarse envolver en ese miedo del que hablas, es tiempo de luchar por aquello en que creemos, aunque sólo seamos unos pocos.

biquiños,
y que saltes bien la hoguera y se cumplan tus deseos.

Aldabra dijo...

¡que buenos consejos te ha dejado Myr!

muy muy acertados y todos ellos imprescindibles.

biquiños más,

Sergio DS dijo...

Cierto, de aquí no me apean.
Moriré con las chanclas puestas.

Delgado dijo...

Pues sí Pedro ahora más que nunca hay que apostar por lo que uno cree y tirar hacia adelante. Solo así nos haremos más fuertes.

Un abrazo y buen conjuro.

BLOGOSFERIA dijo...

Que el miedo me paraliza se lo he contado infinidad de veces los últimos día a familia y amigos...No consumo..por los tiempos venideros....el destino de vacaciones no irá más allá de la casa del pueblo..y gracias...pero es que viene un futuro muy incierto...y el país lo pilota un niño...tenemos una inseguridad total...Saludos,Pedro!

pluvisca dijo...

Un hurra por ti, hay que quemar ese miedo que nos quieren meter en el cuerpo

besos

Kety dijo...

Cierto es que preocupa tanta incertidumbre. Sobre todo por los jóvenes y niños.
Un abrazo

Antònia Pons Valldosera dijo...

Hola Pedro, todos tenemos miedo pero nos esforzamos en superarlo-sobrellevarlo como mejor podemos. Creo que te copiaré el ritual que no conocía más que para pedir para ahuyentar el temor de un futuro incierto para nuestros hijos.
Mi generación ya vivió tiempos duros, luego mejoraron y ahora volvemos al principio.
Lo del huerto aunque sea pequeño y urbano es una buena idea. Mi marido cultiva uno y cada vez que trae a casa unas patatas, una lechuga o un manojo de acelgas trae también un poco de felicidad.
Un abrazo.

virgi dijo...

Que la mudanza sea ligera, sin arrastrar viejos y pesados muebles. Sólo así podremos plantarle cara a los nuevos tiempos, que unos cuantos hacen lo posible para que sean horrendos.
Besos

María dijo...

¿Sabes que tu entrada me ha asutado un poco? porque una persona como tú con tanta seguridad que siempre nos transmiten tus palabras, y ahora al leerte que ya nada será igual, y tú que no eres supersticioso vas a hacer esos conjuros, te digo que me has asustado un poquito.

Y es que todo esto está tomando un rumbo bastante negativo, tantos recortes en educación, en sanidad, en nuestros derechos, en sueldos, en personal, no sé ya hacia dónde vamos, porque si ahora hay casi seis millones de parados, como sigamos así se multiplicará la cifra, y no sólo eso, nuestros estudiantes de carrera dejarán España para irse a otros países en busca de trabajo.

Pedro, mejor pensemos en que todo se solucionará y que esto tiene que crecer de alguna manera.

Estás serio pero muy guapo por lo pensativo que estás en la foto.

Un beso.

Paco Cuesta dijo...

Para centrarme recurro a la RAE:
MUDANZA: " Inconstancia o variedad de los afectos o de los dictámenes". Me voy centrando

LA ZARZAMORA dijo...

Sin esas mudanzas interiores, las restantes son pura falacia.
A mí me estalló el microondas, y el frigorífico... ( prosaicamente hablando)

Y también me dio por salir al campo.
Y oxigenarme. Me hizo mucho bien.

Sí, también creo que hay un tiempo para todo, y que llegado el momento, hasta caben los conjuros, y soltar todo aquello que nos paraliza.

La tarea es ardua, pero tal vez merezca la pena intentarlo.
Sin lucha, desgraciadamente, ya sea interna o externa, sólo somos cáscara...


Un beso, Pedro.

mojadopapel dijo...

Oí decir...." no duermas para soñar, despierta para cumplir tu sueño" y aunque no recuerdo al dueño de la frase, viene al caso oportunamente,¡ despertemos para ello!

Ele Bergón dijo...

Sabios consejos. Sabia reflexión

Besos

Luz