domingo, 13 de mayo de 2012

Quien diga certeza miente


Quien diga certeza miente, quien diga que sabe cuál es el camino engaña, quien diga que conoce las respuestas oculta su ignorancia. Ser feliz consiste en esa mentira: no desear, no vivir en la densidad del pasado ni en el horizonte, no mirar, no ver. Estar feliz es solo una circunstancia, plena, necesaria, pero fugaz y traicionera si la pensamos como el peso de una vida. La tristeza solo es mala cuando la huimos: termina saltándonos al cuello en un recodo del camino. Solucionar los propios infiernos con la anestesia: algunos se drogan, otros abrazan creencias, hay quien prefiere no saber, no ver, no comprender. La vida es incertidumbre, desorientación, preguntas: vivir es un riesgo que hay que aceptar cada mañana. Es así como encontramos al otro. Para bien o para mal, el ser humano es consciencia de su propia fragilidad y muerte: apartarse de ella es entregarse a quienes fabrican vidas con cuentas de vidrio y nos han traído la angustia de la felicidad. Se sufre, pero se vive -la felicidad está sobrevalorada- y solo en la tristeza se mide de verdad una vida: no es la tristeza la que paraliza, sino que, al desterrarla, pensamos que no existe y nada nos prepara para su inevitable compañía. Todo el trazo es una soga que entrelaza momentos de felicidad y tristeza. Se vive y, en alguna ocasión, se puede encontrar la solución al enigma en el espejo del agua que nos devuelve el rostro recordado, con todas las cicatrices que el tiempo le ha regalado.

34 comentarios:

Julita Fernández dijo...

Muy bonita esta entrada y ¡qué ideas reflexivas nos planteas!
Importante educar también la inteligencia emocional.
Un abrazo

Juan Carlos Lozano dijo...

amigo.... solo te envio un abrazo... es una entrada que se siente justo en la yugular... aunque no concuerde del todo con ella, ya que desde el momento de estar expuestos a la situación de vivir sin guias, ni mapas, ni libretos... surgen algunas certezas básicas, como la ignorancia... somos totalmente ignorantes... no importa cuantos tomos hayamos leido, cuantas creencias nos hayamos formado de todas las cosas, ni que impresiones nos hayamos formado de uno mismo, de los demás o del universo..... En el fondo, lo unico cierto es que somos ignorantes crónicos... y que cada día debemos seguir aprendiendo.... Porque en esta misma ignorancia que traemos en los huesos, es donde más profundo lastima la vida.... Gracias pedro por esta entrada de hoy.... un abrazo amigo.... juank.

Marina dijo...

Yo puedo firmar este texto...lo que no puedo es escribirlo.

Totalmente de acuerdo con su sentir.

Un besazo

Spaghetti dijo...

Todo sería más fácil si no pensáramos nada. ¿Que pasaría si solo fuéramos un compendio biológico?...¿seríamos más felices?...noooo...seríamos más burros.
Deja las cosas como están. De todas formas la felicidad es algo individual.
Un abrazo amigo

Jan Puerta dijo...

Hay palabras que asustan y significados carentes de lógica.
Un abrazo

virgi dijo...

¡Y yo pensando que ibas a hablar de la Luna!
La foto me encantó, besos, :) :) :)

Txema dijo...

Y tan fugaz...

saludos

Merche Pallarés dijo...

La vida es bella como tu foto :) Besotes optimistas, M.

Natàlia Tàrraco dijo...

En ese fotografía, vista de lejos me pareció ver un planeta, pero no tengo la certeza, tambié he visto agua y árbol, pero dudo, un planeta melancolía, inmenso dentro de un pozo sin fondo.

XuanRata dijo...

Buscamos sin descanso la certidumbre pero estamos preparados, incluso biológicamente, para la incertidumbre, hasta tal punto que la necesitamos para vivir.
Por lo demás hay una hermosa tristeza contenida en esta imagen, un carboncillo sutil, una incierto lugar para asomarse.

Pamisola dijo...

La realidad y la tristeza se juntan.

La foto: Un precioso plato de nubes para desayunar.

saludos.

Aldabra dijo...

¡¡Es un texto lleno de vida, Pedro!!. Con sus luces y sus sombras. Pero con vida, con ilusión. Con objetividad. Abrazando lo bueno y lo malo de cada uno.
No hay más que lo que dices, y dices mucho.
Coincido contigo en que hay que abrazar por igual a todos los sentimientos porque si surgen es por algo.

biquiños,

Delgado dijo...

Esta es una de las reflexiones en las que más de acuerdo estoy contigo, unos rehúyen de su tristeza, otros la afrontan pero dominándola se puede convivir con ella más lucidamente que como lo hacen aquellos que creen ser absolutamente felices, pues te hace estar más alerta de tu entorno.

José Núñez de Cela dijo...

Precioso texto, trufado de verdades compartidas. Un abrazo!

Asun dijo...

Quien se anestesia se engaña. El ignorar el dolor y el sufrimiento no hace que este desaparezca, tan solo se queda camuflado, esperando un momento de debilidad para volver a hacerse presente.

Besos

Joselu dijo...

Siempre que te leo lo hago con ánimo complejo. No te acabo de creer. Entiendo que hay mucha retórica en tus planteamientos. Es como si vieras las cosas con exactitud y decidieras enmascararlas con algo que no entiendo. Este texto es transparente y a la vez opaco. Nos dices que la vida es incertidumbre. No es una genial aportación. Ya lo sabemos todos. Esa conciencia de fragilidad, de presentimiento de la muerte nos hace humanos. La tristeza es una marca que según tú nos mide de verdad. Quiero pensar que detrás de todo este texto hay un momento verdadero cargado de emoción. Como Antonio Machado que lograba apresar una emoción describiendo un momento del tiempo que se llenaba de contenido en los dos últimos versos. Esto es lo que no pasa aquí. Tu propósito es transparente pero no sé qué quieres decir: que somos frágiles, que la tristeza es profundamente humana, que somos un enigma que se refleja en el espejo.

Desconozco qué sentimiento hay detrás de esto. Esa emoción profunda ha sido descrita pero no se ha hecho carne, no alcanza dimensión. Eso sí, está bien escrito.

moderato_Dos_josef dijo...

Una cosa está clara, al menos para mí. La verdadera felicidad nace de la tristeza.

Un abrazo.

Señor De la Vega dijo...

Mi Señor Ojeda,

Lo bueno de ser un personaje, es que eso de la "felicidad" depende de las ocurrencias de mi autor.

Lo malo es que mi autor, tiene muy pocas ocurrencias "felices".

Cuídese y 'disfrute', que sin ser lo mismo que la felicidad, da gustito en el cuerpo.

Suyo, Z+-----

pluvisca dijo...

Genial!!! si señor, asi es por duro que parezca

La tristeza hay que dejar que nos cubra, y si no luchamos con ella, se va diluyendo y marcha al cuarto de atras hasta su próxima visita.

Besos

PENELOPE-GELU dijo...

Buenos días, profesor Ojeda:

La incertidumbre es nuestra compañera.
Hace unos meses, estando en el Hospital con mi madre, en la habitación de enfrente había dos pacientes –por vestido sólo la bata- y uno de ellos no paraba de moverse, con dolores fortísimos. La puerta permanecía abierta, y se podían escuchar sus ayes lastimeros (¡qué poco aguantan los hombres!)
Decía y repetía a su compañero: ¡con lo bien que estaba ayer! ¡aaaay, aaaaaay, aaaaaaaaaaaaay.......! (bis), (bis), (bis) ...así toda la noche, hasta que quedó dormido con un calmante, y luego los quejidos fueron sustituidos por ronquidos)
Pensé, ¿realmente el día anterior llegó a tener conciencia exacta de su felicidad?

Un abrazo.

P.D.: La foto, estupenda. El cielo, y los árboles reflejado en un bidón, casi lleno tras la lluvia.

Abejita de la Vega dijo...

¿Es verdad ese árbol?

Myriam dijo...

En efecto, la vida es entrega y es riesgo. Es entrega y no ombligo.

Conocer la dimensión del dolor y superlarlo, nos hace crecer. Rehuirlo es narcotizarnos, sin lugar a dudas y vivir en el engaño o en la inopia que es lo mismo.

Por "Felicidad" podemos entender muchas cosas: Si es= narcotizarnos, engañarnos estoy de acuerdo contigo.

Pero si por "Felicidad" entendemos estar en paz con uno mismo, no tener cuentas pendientes y ser agradecido con los dones que uno ha recibido (y que tanto damos por supuesto hasta que uno de ellos nos falta): estar sanos, ver, caminar, oír, tocar, oler, respirar, un techo y una cama donde dormir, un plato de comida y afectos que nos llenen el corazón, no, no lo estoy.
Porque para mi ésta es y siempre será la Felicidad bien entendida, Felicidad que es estado, que es gozo, que es optimismo. Una felicidad que también se permite sumergirse en el dolor de una pérdida o de muchas y que es presencia sosteniendo el dolor ajeno.

Un beso

pancho dijo...

Yo ya no me creo ni que la tierra sea redonda.

Ponerse en la piel del que piensa diferente es la clave para empezar a construir armonías y despejar caminos ciegos. Saber escuchar, guardar silencio para comprender. Y me callo.

El Gaucho Santillán dijo...

La vida es tan entròpica, que cuando encuentras las respuestas, ya cambiaron las preguntas.



Un abrazo.

MariluzGH dijo...

La fotografía es preciosa... invita a reflexionar, sí...

Me gusta cómo nos hablas de la tristeza y cómo lo hace Myriam de la felicidad. Hoy me ha hecho mucho bien

Abrazos :)

lichazul...elisa dijo...

lo único certero es que un día nos moriremos y todo lo demás seguirá sin nosotros

BESOS

pd...ya conectada por fin

Isabel Barceló Chico dijo...

Bellísima reflexión, querido amigo. Yo valoro mucho el presente y mi capacidad de acceder a otros mundos (mostrados por otros o buscados por mí misma). No sólo se vive en la realidad. Un abrazo muyfuerte.

jg riobò dijo...

Pozo de esperanza.

Antón de Muros dijo...

Me gusta el texto, Pedro.
Me hace pensar, reconocer ideas que ya he transitado en soledad.
Creo que, como dijo MariluzGH, bien se complementa con las palabras de Myriam, siempre alentadoras.

Un abrazo.

Antón.

elena clásica dijo...

Querido Pedro:

Me deslizo por el tejido delicuescente de las aguas de tu prosa poética. Me miro al espejo una y otra vez y una idea consigue que fije mi vista especialmente, pues refleja la figura más hermosa que contemplo:
"la felicidad está sobrevalorada y solo en la tristeza se mide de verdad una vida".

A veces, a uno lo agarra una musa y se lo lleva de viaje, qué suerte la tuya Pedro. Qué belleza.

Besazos.

Campurriana dijo...

La felicidad está sobrevalorada.

Es cierto, Pedro. Quizá sean los momentos de recuerdo de esa felicidad los más intensos.

Me ha encantado.

dafd dijo...

Se sufre, pero se vive
La tristeza es la radiación de fondo de la vida. Está ahí, llenándolo todo, y no hay esperanza.

María dijo...

No debemos rehuir la tristeza, se debe afrontar todos los sentimientos y emociones, así como la misma vida, y además, con los momentos amargos después valoramos mucho más la felicidad.

Un beso.

Edurne dijo...

La foto es bellísima, pero contiene toda esa belleza de la que nos hablas y de la que nos empeñamos en huir, sin darnos cuenta de que es la sombra que prolonga nuestras vidas...

Una reflexión serena y magníficamente expuesta!

Un abrazo!
;)