lunes, 23 de abril de 2012

Las normas del juego


Quienes ordenaron las normas del juego son sabios y comprenden la naturaleza humana: tensan la cuerda hasta que aquellos que sufren el tirón sienten con alivio agradecido que les den un poco más de cuerda. No es la cuerda lo que ata, por evidente, sino el collar. Por eso, lo que marca al esclavo es la huella de la argolla, no la cadena. Lo perverso es que la mayoría se puso el collar porque estaba trabajado con destreza y adornado con cuentas brillantes de llamativos colores. Y se lanzó a bailar en la fiesta en cuanto sonó la música. Cuando la banda deja de tocar, hay un rato de incertidumbre y desánimo, como si hubiera que recogerse antes de tiempo. Hasta que vuelve la música y nos dejamos llevar, de nuevo, por el ritmo al son que nos tocan. Somos capaces de bailar sobre los cuerpos de los caidos en la pausa. Condición humana.

27 comentarios:

Juan Navarro Fernández-Pacheco dijo...

Supongo que conoces la historia de la reata de camellos. Te la recuerdo. Dice así:
"Una caravana que iba por el desierto se detuvo cuando empezaba a caer la noche.
Un muchacho, encargado de atar a los camellos, se dirigió al guía y le dijo:
-Señor, tenemos un problema. Hay que atar a veinte camellos y sólo tenemos diecinueve cuerdas. ¿Qué hago?
-Bueno -dijo el guía-, en realidad los camellos no son muy lúcidos. Ve donde está el camello y haz como que lo atas. Él se lo va a creer y se va a quedar quieto.
El muchacho así lo hizo.
A la mañana siguiente, cuando la caravana se puso en marcha, todos los camellos avanzaron en fila. Todos menos uno.
-Señor, hay un camello que no sigue a la caravana.
-¿Es el que no ataste ayer porque no tenías soga?
-Sí ¿cómo lo sabe?
-No importa. Ve y haz como que lo desatas, si no va a creer que sigue atado. Y si lo sigue creyendo, no caminará".

Txoni3 dijo...

Yo no la conocía pero si se que tenemos que mantenernos siempre en guardia porque las rejas cada vez más las llevamos dentro, tan interiorizadas y contextualizadas de otro forma que nos pasan desapercibidas y esconden nuestros verdaderos deseos.

Antón de Muros dijo...

Pedro: muy gráfico tu detalle de las cuentas de colores llamativos en el collar.
Parece dificil despertar, ¿verdad?

Abrazo.

Antón.

São dijo...

Uma das piores coisa que podem acontecer a um ser humano é a alienação, que é um mal muito difundido actualmente!

Por isso, se dança - mesmo por cima de quem já se desmoronou.

Bons sonhos, amigo grande.

virgi dijo...

La condición humana es más sorprendente de lo que creemos. Podemos bailar y reír, y luego, matar entre canción y canción.
Besos

Merche Pallarés dijo...

Muy gráfica la foto... Estamos como el camello de la leyenda de JUAN NAVARRO, nos hacen creer que estamos atados para que no avancemos ni rechistemos. Besotes rebeldes, M.

Myriam dijo...

Condición humana que puede mejorarse, cambiarse, elevarse, trascender.

Besos
PD- No hay collar que no pueda romperse.

Lola dijo...

A quien pone esas reglas de juego no les llamaría "sabios" si no otro adjetivo que en este foro no es muy apropiado.... Besos

Juan Luis Garcia dijo...

Y muchos piensan que nos tienen atados para que no nos caigamos....

Joselu dijo...

Genial el relato de Juan Navarro Fernández. Porque estamos uncidos espiritualmente y seguimos la reata aunque no llevemos soga. No sé si quedan ya en el mundo hombres libres. No sé si los tuaregs lo son todavía. Los occidentales somos carne conformada que no necesitamos siquiera soga para seguir al cabestro.

Paco Cuesta dijo...

Seguimos bailando sin música hasta que la tensión de la cuerda nos vuelve a la realidad y detiene el avance.

Asun dijo...

El collar hace tiempo que perdió todo su esplendor, lo que nos falta es perspectiva para mirarlo de frente y tomar la decisión de desprendernos de él.

Un beso.

lichazul...elisa dijo...

el homre mientras tenga cuerda...baila
besos

lichazul...elisa dijo...

o dicho de otro modo
con cuerda baila el monito
;)

pluvisca dijo...

Excelente metáfora, estoy totalmente de acuerdo contigo

Triste nustra condición humana...

besos

Abejita de la Vega dijo...

Juegan con nosotros al yo yo.

Manolo dijo...

Nosotros mismos nos encadenamos y ajustamos el candado, entregamos la llave al guardián y cuando éste nos abandonó ya no supimos qué hacer.
Un abrazo.

Neogeminis dijo...

Me quedo meditando sobre tu metáfora... =)

Un abrazo

enletrasarte(Omar) dijo...

la primogénesis de la condición de esclavo, radica en que sentimiento a sí mismo siente uno, si se siente libérrimo jamás será esclavo a pesar de cadenas o grilletes que le maniaten
..
sé que hay muchos que se sienten esclavos y no necesitan ser atados
..
cierto también que hoy se baila la música que nos están tocando,
saludos para vos

moderato_Dos_josef dijo...

La condición humana es salvaje, inexistente, brutal, devastadora... De no ser así no estaríamos precipitándonos al abismo.

Un abrazo.

Pamisola dijo...

El sólo hecho de nacer, es aceptar las normas del juego.

Saludos.

Dipendenti statali dijo...

Nunca me habia puesto a reflexionar sobre el collar y la verdad es que has usado una metafora interesante para describirlo ,las normas de juegos nos vienen impuestas desde ninos en casa,escuela y las podemos aceptar como no.Katia

XuanRata dijo...

Hay que atreverse a tocar otras melodías, aunque desafinemos un poco al principio. Pero llevamos mucho tiempo sin tocar, y tenemos los dedos entumecidos.

Aldabra dijo...

somos nuestro peor enemigo.
biquiños,

Edurne dijo...

No me gustan los collares...

Lo de "condición humana", es más cierto... somos nuestros propios lobos!

Un abrazo!
;)

Edurne dijo...

No me gustan los collares...

Lo de "condición humana", es más cierto... somos nuestros propios lobos!

Un abrazo!
;)

Kety dijo...

Detrás de ellas está el señor don dinero.