sábado 31 de diciembre de 2011

Nada comienza mañana


Nada comienza mañana salvo un día que amanece. Si subiéramos a la torre más alta de la ciudad, al otero desde el que se domina el paisaje, veríamos que ese amanecer vale un año completo.

En el calendario arrancaré la hoja de un año nefasto. Nos anuncian un año malo: al menos hagámoslo cálido con la amistad, un apretón de manos a tiempo, un abrazo en el que haya amor y besos. Que sea el peor año pero que lo recordemos por los besos que nos dieron y que dimos. Tendremos que salir a la calle a besarnos y a taparla, codo con codo, para hacerla humana antes de que nos la quiten. ¡A la calle en el 2012, a abrazarnos y a besarnos!

jueves 29 de diciembre de 2011

Necoxtla está en mi camino y noticias de nuestras lecturas.


El Marqués de Bradomín no se frena ante una posible conquista: no importa que el camino de la Niña Chole no coincida con el suyo y que esta le amenace con represalias de su marido -al que luego sabremos también su padre-. Desconocedor de la geografía mexicana, no duda en afirmar que el lugar al que va la Niña está en su camino, esté en donde esté, más aun cuando ve la reacción de la mujer deseada, con la que establece un pulso que es toda una coreografía de seducción mutua: Necoxtla está en mi camino. No importa lo que haya que arriesgar porque la vida del Marqués -ya lo vimos con ocasión de la pelea nocturna- es accidentada: a veces, por voluntad propia (como su participación en las guerras carlistas); a veces, por pura inconsciencia temeraria. En ocasiones esta temeridad tendrá que ver con la conquista de una mujer: no puede dejar escapar a la Niña Chole y la seguirá hasta que ella le siga a él. En este juego -peligroso, pecaminoso para los valores de la época, sacrílego incluso para los mismos valores del Marqués- hay mucha felicidad que proviene, precisamente, de arriesgar la propia vida sin más motivo que el hallarse en el lugar y la ocasión (como sucederá en la balacera en mitad de la iglesia cuando se descubre a un bandolero), pero que también proviene del dolor que produce un extraño juego amoroso lleno de celos y de rabia (la Niña le hace daño jugando con sus celos, pero él también a ella con el desprecio o el silencio). El Marqués parece incapaz de amar de una forma tranquila y hogareña: lo suyo es la pasión, no el matrimonio. Por eso, esté donde esté Necoxtla se encuentra en su camino: más exactamente, en una etapa de su camino vital, que luego se trasformará en recuerdo. Porque siempre habrá otra Necoxtla más allá.

El próximo jueves terminaremos con Sonata de estío.

Noticias de las Sonatas

Merche Pallarés lee en clave de homosexualidad y retórica sentimental todo un pasaje de la Sonata de estío. No perdona una, ya la conocéis.

Firvulag aporta a la lectura de la Sonata de estío la clave viajera de Valle-Inclán, además de un oportuno texto de Manuel Bueno.

Mª Ángeles Merino comenta el inicio de la relación del Marqués con la Niña Chole: ni el jardín, ni los pecados ni los rizos se le escapan, aunque está a punto de hacer quijoterías. Allí encontraréis también a una Abejita aficionada al juego y peligrosa...

Pancho sabe ilustrar y relatar perfectamente el juego de seducción que se traen el Marqués y la Niña, en Sonata de estío, en Veracruz...

miércoles 28 de diciembre de 2011

Carrusel


La vida es -lo sabemos- carrusel de ilusiones. Debemos procurar, al bajarnos, no manifestar la sensación de mareo: al sonar la sirena, quien diga que ha tenido una vida plena de felicidad, ha vivido en el engaño o en la inconsciencia. Solo así es posible.

lunes 26 de diciembre de 2011

El teatro en Televisión Española.

Una de las cosas que definen la cultura en los medios de comunicación audiovisuales españoles es que lo normal es extraordinario. Por mucho que se estudien las parrillas televisivas, es difícil encontrar en horas compatibles con la vida cotidiana programas de calidad que informen sobre la vida cultural fuera de los pocos minutos que se le dedica a este sector en los informativos habituales. En este caso, además, no se puede adjudicar la ausencia ni al coste económico de estos programas -que suelen ser baratos en comparación con la mayoría de los que se emiten- ni al desinterés de la audiencia. No es verdad que no exista un público que quiera información sobre exposiciones artísticas, libros o los montajes escénicos. La tendencia fácil es negar lo que la realidad nos da incluso con parámetros contables: el llamado sector cultural da dinero, más que el que están dispuestos a reconocer los cómodos programadores televisivos.

En cuanto a la información sobre las artes escénicas, la situación es para echarse a llorar. Curiosamente, las cifras de los últimos años demuestran que el teatro (y la ópera y la danza y otras manifestaciones escénicas) cada vez tiene más espectadores y no solo en las exitosas obras musicales, por lo que no se comprende esta falta de interés de las televisiones por estos espectáculos cuando suelen cubrir con muchos medios cualquier tontería. Únicamente el segundo canal de la televisión pública tiene programas en los que se informa habitualmente de las novedades escénicas, pero la situación está muy lejos de ser óptima. Una de las labores de las televisiones públicas debe ser la de fomentar la cultura: la atención cuidadosa y constante a manifiestaciones artísticas que no suelen tener cabida en las televisiones comerciales. Entre ellas, el teatro.

Curiosamente, Televisión Española ya lo hizo con probado éxito hace tiempo. Todos los que tenemos cierta edad recordamos un espacio de gran interés y calidad (y también con cifras de audiencia notables, aunque la situación de la televisión fuera tan distinta en aquellas épocas): Estudio 1. En este programa se grababan para la televisión las obras que se representaban con mayor éxito en los teatros españoles: casi siempre en acertadas adapaciones para el formato televisivo. Muchos españoles pudieron conocer a los grandes actores del momento y obras de teatro imprescindibles gracias a esta labor.

Hay dos formas de grabación de estos espéctaculos, ambas válidas aunque tengan diferentes objetivos: la grabación de la obra en un directo sobre el escenario, con público en el teatro y todos los condicionantes que acarrea; y la grabación en un lenguaje televisivo o fílmico. Aquella respeta y documenta el montaje original, aunque cuente con limitaciones de imagen y sonido. Esta adapta mejor la obra escenificada para el medio que la trasmite aunque pierde el carácter de documento de lo que se ve en la escena. A los investigadores del teatro nos gustaría contar con la primera en grabaciones de calidad que sean fácilmente accesibles. Aunque ya existe un archivo en el Instituto Nacional de las Artes Escénicas y la Música, está muy lejos de ser lo que debería ser. En España, lamentablemente, hay tantas lagunas en la documentación que la reconstrucción completa de los montajes escénicos del último siglo es, en la práctica, una quimera que duele a los que tenemos una mínima sensibilidad sobre su importancia y lo que significa una labor de documentación cultural para que la cultura tenga labor eficaz de sedimento. Quedamos, en gran medida, en manos de la memoria oral, como sucedía hasta la invención de los medios tecnológicos que permiten la grabación y reproducción.

Por todo ello debe alabarse el tímido intento de recuperar Estudio 1 que se propone Televisión Española, tanto en los archivos históricos de la institución (lamentablemente, no se conservan copias de todas las obras que se emitieron) como en la tarea de grabación y emisión de teatro contemporáneo. Me gustaría que esta labor continuara y se ampliara, que todas las semanas pudieramos tener en este canal una obra de teatro acompañada de documentales sobre el autor, los actores y el montaje, como se ha hecho con uno de los mejores montajes de los últimos años, Urtain, de Animalario. En fin, que a uno le gustaría que lo normal fuera normal y no extraordinario.

viernes 23 de diciembre de 2011

Buzón de quejas


He puesto a la entrada de mi casa un buzón de quejas al viento. Ha resultado que todas son más realistas que las que se escriben en cualquier libro de reclamaciones o en la sección de cartas al director de la periódicos. La primera que recibí protestaba airadamente contra las razones de la risa ajena para clavarse en el alma, singularmente cuando no existe esta. Al leerla, me palpé el pecho y noté la cicatriz de una antigua herida por la que se me escapó la mía.

jueves 22 de diciembre de 2011

Lo mismo da triunfar que hacer gloriosa la derrota y noticias de nuestras lecturas.


El Marqués cultiva una imagen de sí mismo en la que se ve como un derrotado, un santo caído de su altar y descalabrado. Se sabe acogiendo una ideología -la carlista- sin posibilidades de triunfo y que le ha llevado al exilio y se intuye un derrotado del amor por muchas conquistas de mujeres que logre. Esto último es singularmente interesante para comprender al personaje y gran parte del atractivo que Valle logra en él haciéndonos próximo alguien que de otra manera resultaría insufrible: no es un seductor arrogante sino un pecador que cae irremediablemente en el pecado sin poderlo remediar dada su debilidad. Así sabe que le ocurrirá con la Niña Chole al verla desembarcar en Veracruz: Sin duda estaba escrito que yo había de ser tentado y vencido. Completa una interesante figura del derrotado porque, como había aprendido en la Historia de España, lo mismo da triunfar que hacer gloriosa la derrota. Dado que va a ser derrotado por la sonrisa de una mujer, caer de la manera más elegante posible a la manera de los héroes de la historia española que hicieron grandes sus fracasos. Esa elegancia y la estética de la derrota que la acompaña es lo que nos permite continuar junto a Bradomín. Un mérito más de Valle en la construcción de estas novelas.


Noticias de Las Sonatas

Paco Cuesta propone un matiz sorprendentemente eficaz para comprender a Bradomín como alguien que huye de lo cotidiano. No os perdáis esta entrada. Después, parte del lenguaje de Valle para resaltar cómo describe magistralmente personajes, lugares y acciones. Y a partir de ahí concluye las motivaciones de los personajes.

Ele Bergón nos propone la lectura de un libro de Francisco Umbral más que oportuno: Valle-Inclán. Los botines blancos de piqué.

De incestos, crueldades y canallas va la cuarta entrada de Merche Pallarés sobre Sonata de estío, como debe ser, por otra parte.

Gelu continúa con su oportuna selección de frases claves de Sonata de estío.

Myriam concluye su extraordinario análisis psicológico de las motivaciones de la Niña Chole y el Marqués de Bradomín. Entrada imprescindible para comprenderlos a ambos y su encuentro.

Mª Ángeles Merino ilumina los primeros tiempos de la relación entre la Niña Chole y el Marqués de Bradomín, subrayando todas las contradicciones reflejadas en el texto de Valle y la personalidad de los protagonistas...


Pancho se fija en la forma magistral en la que Valle nos traslada el ambiente densamente sensual de las escenas en las que aparece la Niña Chole que se traslada a todo el paisaje.

miércoles 21 de diciembre de 2011

La blancura de los patos


Hoy he paseado por el parque, enfurruñado ante la inminencia de unas fiestas que no me gustan. El estanque parecía un reflejo en grises de mis sentimientos. De pronto, la blancura de unos patos propuso leer el día de otra forma: en diagonal de sonrisa, como cuando éramos niños y la nariz se nos quedaba fría en invierno pero no importaba.

jueves 15 de diciembre de 2011

Plenilunio sangriento y noticias de nuestras lecturas


El primer encuentro real entre el Marqués y la Niña Chole no puede darse en un momento de mayor violencia. La naturaleza está en un momento de esplendor casi lujurioso: calor, humendad, luna llena. Sobre la cubierta se acumula toda la tripulación y el pasaje para ver cómo se pesca un tiburón. El clima presagia lo que sucederá con un negro colosal al que Bradomín describe animalizando -con evidente racismo- y, a la vez, ensalzándole mitológicamente cuando se arroja al mar:

le vi erguirse negro y mitológico sobre el barandal que iluminaba la luna

La Niña Chole había aparecido sobre la cubierta, hermosa, peligrosa y sensual -su andar es comparado con el del tigre-. Sin piedad, anima al negro a lanzarse al mar para dar caza a un tiburón. Se percibe su frialdad al usar a las personas y así arroja al mar las monedas cuando el negro, que había logrado matar al tiburón, es atrapado por otros escualos y muere.

Toda esta violencia y el despiadado comportamiento de la Niña Chole provocan una intensa reacción de atracción sexual en el Marqués. Si ya estaba intensamente atrapado por sus sentimientos hacia ella, a partir de ahora ya no podrá contolarse. La Niña Chole reúne todas las condiciciones para un reto, un reto peligroso que un don Juan no puede pasar por alto aunque pudiera costarle la vida.


Noticias de las Sonatas

Merche Pallarés muestra, en su entrada, cómo el Marqués no puede negarse a sí mismo por mucho que las palabras vayan por lado distinto de las verdaderas acciones.

Paco Cuesta no me hace caso y se eleva mucho más allá. Hace bien: así le sale un comentario sabroso y un comentario en el que enlaza las Sonatas con Sentido y sensibilidad de Austin.

Gelu selecciona frases de Sonata de estío sin atreverse a modificar nada: tiene razón, qué lenguaje el de Valle...

Pancho comenta la parada en San Juan de Tuxtlán del Marqués. De su excelente entrada quiero resaltar cómo encuentra la clave del ritmo narrativo que acompaña el sentimiento del personaje.

También tiene razón Mª Ángeles Merino al comentar la importancia del lenguaje como tema mismo de la obra en su reseña de lo que ocurre tras la subida al barco de la Nina Chole.

Myriam continúa con su magistral análisis psicológico de las acciones de los personajes, pero no puede evadirse tampoco de las sensaciones que provoca el ritmo y el lenguaje de la obra.

Noticias de lecturas anteriores

Pancho termina su excelente comentario de Riña de gatos haciéndole ver al pobre inglés qué poco se le ha perdido aquí: no se le escapa ni un sinfonazo en toda la cara.

Mª Ángeles Merino llega al comentario del capítulo 12 de la Primera parte del Quijote. Ya sabéis que su empeño es comentar los capítulos que se le quedaron en el tintero en nuestra lectura de la obra. En este caso con un  magnífico secundario: el pastor Pedro y su visión de la historia de Marcela. No os perdáis las oportunas ilustraciones, tan de la época.

martes 13 de diciembre de 2011

Qué hacer con la puerta


Cuando se acaba la pintura hay que decidir qué hacer con la puerta. Quizá dejarla a medio pintar y que el tiempo haga su labor en ella.

lunes 12 de diciembre de 2011

Tricentenario de la Biblioteca Nacional de España


La Biblioteca Nacional de España cumple trescientos años. En un país como este en el que nos hemos dedicado a destruir el patrimonio y a cambiar lo que sobrevivía cada década, que una institución cultural de este tipo cumpla trescientos años es ya, de por sí, un logro.

Mi relación con la Biblioteca Nacional comenzó cuando inicié la investigación que llevó a mi Tesina de Licenciatura. Aun recuerdo la impresión que me provocó entrar por primera vez en el edificio y, especialmente, en la Sala Central. Todavía hoy, ya tan familiarizado con la Biblioteca, siento algo especial cuando accedo a su interior que solo puedo relacionar con la sensación de refugio y paz. Sé que no es lo mismo trabajar en ella y que los lectores o los investigadores que me rodean no son seres beatíficos, pero a uno se le ocurre soñar que el edificio puede trasformarnos a todos los que estamos allá dentro.

Desde mi primera visita, en los años ochenta, la Biblioteca se ha trasformado notablemente. Ha tenido problemas de crecimiento y algunas decisiones que se demostraron equivocadas, así como algunos directores para olvidar. El edificio se ha resentido con el paso del tiempo y casi siempre lo he visto en obras de remodelación, algunas que pusieron a prueba la paciencia tanto de los trabajadores como de los visitantes. La institución debería tener mayor relevancia que la que tiene y lanzarse con mayor tesón al mundo digital -en esto ha hecho notables esfuerzos en los últimos años, pero todavía tiene que recorrer mucho camino para superar el retraso que sufre con respecto a otras instituciones similares-, pero ahora también recibirá el impacto de los recortes presupuestarios generalizados en estos tiempos de crisis.

A pesar de todo, celebremos estos trescientos años de conservación y divulgación de un patrimonio tan importante para un país, que lo define para bien o para mal.

domingo 11 de diciembre de 2011

De la Declaración Universal de los Derechos Humanos y el fracaso de la Cumbre del clima de Durban


Ayer, día 10 de diciembre, se celebró el 63º aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, uno de los pasos más importantes en la construcción teórica de lo mejor de la Historia del ser humano. Sé que todavía queda por salvar un abismo enorme entre el texto de la Declaración y la realidad: pero soy de los que piensan que las ideas, cuando se plasman como derechos, abren caminos que terminan recorriéndose por muchos obstáculos que se pongan para evitarlo. Si no hubiera existido la idea de Libertad, aun seríamos esclavos; si no hubiera existido la idea de Ciudadano, aun seríamos súbditos. Por mucho que los hechos pretendan adelantarse, cuando se llega a un hito del camino, allí ya figura la idea que lo hizo posible. Es uno de los grandes problemas de nuestro presente: aun nos faltan largos procesos para cumplir los trayectos necesarios de las grandes ideas elaboradas en tiempos pasados en los que se pensó en la Humanidad como concepto que valía la pena. Los largos rodeos que la Historia parece obligarnos a dar suelen generar escepticismo y desesperanza: estados de ánimo que nos llevan a dejar de caminar y entregarnos a aquellos que no quieren que sigamos adelante en la consecución de un bien común.

Sucede que cada vez es más evidente que una parte esencial de nuestros derechos como seres humanos -y, por lo tanto, de nuestras obligaciones- es el medio ambiente, el cuidado amoroso del planeta que nos cobija y el respeto a valores felizmente concretados en el siglo XX como la ecología. Pues bien, una parte sustancial de nuestros gobernantes, con la excusa del progreso material y el pretexto de la crisis económica ha decidido que el clima no interesa y ha hecho fracasar la Cumbre del clima de Durban de una manera escandalosa por mucho que se le hayan puesto paños calientes al texto final, cerrado significativamente el mismo día en el que se celebra la Declaración Universal. Una vez más se han puesto por encima del sentido común los intereses económicos de las grandes multinacionales y la ceguera de las grandes potencias encabezadas por dirigentes con poca altura moral para mirar hacia el futuro: quizá sea ya tan tarde para salvarnos que ni siquiera nos importe. Por lo menos, parece que a la mayoría de la gente no le interesa mientras pueda seguir creciendo ahora de forma insostenible en la estrecha cápsula de lo cotidiano: alimentamos con alegría las bocas que nos devoran.

viernes 9 de diciembre de 2011

Echarse a la mar


En tiempos convulsos, dan ganas de echarse a la mar y arriesgarse a perder la vida si con eso se encuentra la posibildiad, aun remota, de un puerto seguro en el que atracar tras la singladura. Dan ganas de echarse a la mar y afrontar -mascarón de proa- los elementos. Cruzar los océanos para hallar que no todo es como nos lo cuentan y que el ser humano aun tiene esperanza. Así se encuentra la paz interior, la solidaridad y la vida. O la muerte. Pero merece la pena.

jueves 8 de diciembre de 2011

El viaje al infierno del que solo salva el amor y noticias de nuestra lectura.


La situación del personaje, al decidir su viaje a México, es la de alguien que huye: él mismo nos lo dice, huye de un amor doloroso, de un desamor, para ser más certeros. Pero Valle es inteligente en el tratamiento de la narración. Por una parte, subraya lo que de juvenil romanticismo tiene la desesperación del Marqués a través de la ironía con la que lo trata la voz narradora, el Marqués viejo que escribe sus memorias y que sabe que no se ha terminado el mundo por el dolor del joven. Por otra, no esconde ninguna de las razones psicológicas que hacen al personaje ser como es y, por eso, huyendo del amor y desesperado a la manera de los héroes del romanticismo (se refugia en su soledad, mastica su cinismo y burlas contra los que viajan con él o contra los indígenas, se agarra a las raíces más tradicionales de su personalidad) lo lleva a un viaje que podría parecer un viaje al infierno: la insistencia en el calor, en la desesperación mental, la naturaleza selvática del paisaje tan diferente a la europea, el riesgo físico cuando quieren atracarlo en una escena en la que no le importa perder la vida, etc. Si el Marqués hubiera sido otro personaje o la intención de Valle hubiera sido otra, hubiera descendido uno a uno los peldaños hacia el infierno porque ese sentimiento no estaba en el viaje sino dentro de su carácter. Pero Valle lo salva a través de lo que es el Marqués, su carácter donjuanesco: basta vislumbrar la belleza de una mujer durante unos segundos para sentir la pulsión sexual, pensar obsesivamente en ella. El destino le depara que esa mujer termine embarcándose en el mismo navío: puede no parecerlo, pero ese encuentro salva al Marqués de la desesperación -como lo hubiera salvado el encuentro con cualquier otra mujer misteriosa-. Veamos si la salva también a ella de sus propios demonios.

Noticias de las Sonatas

 Merche Pallarés comenta cómo el Marqués se olvida pronto de sus azares sentimentales: no en vano es donjuanesco. Solo recordar que no leemos en el orden lógico argumental, sino en el de la publicación: Valle nos hace saltar de la madurez del personaje a su juventud.

Mª Ángeles Merino comenta e ilustra el primer contacto del Marqués con Tierra Caliente: aventura, peligro y amor, en este don Juan tan suyo...

En su segunda entrada sobre Sonata de estío, Myriam analiza las relaciones entre el Marqués y la niña Chole: sabréis por qué las mujeres de estas novelas son tan superiores al Marqués...

Ele Bergón razona, con inteligencia, las razones que le llevan a Valle a situar al Marqués en México.

Pancho escribe una entrada sobre el inicio de Sonata de estío en la que se dan las claves tanto de las razones de Valle como en la tersura de estilo y el tratamiento que le da al carácter de su personaje.

Noticias de lecturas anteriores

Pancho llega, en su comentario de Riña de gatos de Eduardo Mendoza, a un momento crucial para la narración de los acontecimientos históricos: la política internacional entra en juego definitivamente; también para los asuntos personales: lo que ha hecho, pesa sobre Paquita.

J.G. hace balance -y balance inteligente- de su lectura de Riña de gatos, que concluye en medio de actualidad otoñal, casi ya de invierno...

miércoles 7 de diciembre de 2011

Qué ha pasado en cien años. Darío y la hispanidad.


En 1905, Rubén Darío publicó uno de sus mejores e innovadores poemarios, Cantos de vida y esperanza. Con él se proponía muchas cosas: mostrar la madurez de su estilo, replicar con poemas a aquellos que acusaban a su modernismo de escapista y vano, ampliar los matices de su poética, profundizar en la experimentación formal en la poesía en español, etc.. En él culminaba su relectura de la tradición española mezclada con la herencia precolombina y las influencias de otras raíces culturales y, con la dedicatoria del poema Los cisnes a Juan Ramón Jiménez, señalaba definitivamente, entre los jóvenes artistas españoles, a quien sería su sucesor en la labor de la construcción de la modernidad poética.

Pero había algo más que quizá soprenda a aquellos que no hayan leído la obra de Darío y que tengan la idea desenfocada que de él se ha trasmitido en la historia de la literatura empeñada en simplicarlo como el autor de la Sonatina -por otra parte, poema tan mal leído-. Hoy, al menos en España, apenas nos queda la huella de Darío como poeta del ritmo: pero fue mucho más porque nunca dejó de ser uno de los mejores y más claros intelectuales del momento, labor que todavía está por rescatar. Darío, junto a otros pensadores hispanoamericanos y españoles, fabricó un nuevo concepto de hispanidad que superara las viejas heridas derivadas de la colonización y de la independencia de las nuevas repúblicas americanas. Este nuevo concepto nació como necesidad entre los intelectuales más concienciados de la América hispánica -de la América latina, por ampliación- ante la amenaza que para ellos significaba el auge de los Estados Unidos como potencia dominante. Así, elaboran la idea de una contraposición entre la cultura anglosajona, basada en lo material, frente a una cultura hispana -latina- sustentada en lo espiritual. Dos años antes de Cantos de vida y esperanza, publicará Valle-Inclán su Sonata de Estío, en cuyo inicio se participa de la misma idea.

Rubén Darío cristaliza su idea en la Oda a Roosevelt:

Eres los Estados Unidos,
eres el futuro invasor
de la América ingenua que tiene sangre indígena,
que aún reza a Jesucristo y aún habla en español.

Quizá Darío se equivocara en muchos aspectos del análisis, pero es indudable que detectó a principios del siglo XX, junto a un puñado significativo de pensadores en español, una de las confrontaciones que ha protagonizado la historia desde entonces y que ha supuesto que un modelo de vida -de valores, de pensamiento- se haya impuesto sobre otros. Pero, ¿qué valor tiene hoy la hispanidad? Y, sobre todo, ¿puede ofrecer algo sustancialmente diferente a lo anglosajón que permita modificar el curso de la historia?

martes 6 de diciembre de 2011

Noticias de Javier García Riobó


Me llama Javier García Riobó y me cuenta que tres fotografías suyas han pasado a la fase final del Concurso Universo en Español de El País Semanal: de las más de 5.000 personas que se han presentado y 40.000 imágenes quedan solo 40 trabajos. Se trata de algo muy suyo: un juego de miradas y reflejos, de intertextualidad y recreación, de mirada crítica a lo que acontece a nuestro alrededor. Con Javier mantengo amistad desde hace años, nacida a partir de los blogs de ambos, aunque él decidiera cerrar el suyo hace unos meses. Como sabéis los más antiguos lectores de La Acequia -a los demás les invito a repasar mis entradas con la etiqueta de su nombre-, gran parte de mi evolución como fotógrafo se la debo a él, fue quien me dijo que diera un paso para acercarme más porque había comprendido mi mirada. A fin de cuentas, con las técnicas actuales, los programas informáticos disponibles y las máquinas digitales cada vez mejores, no es difícil hacer una excelente fotografía: lo difícil es que sea de uno mismo y que no se parezca a las de otros. Gracias a él llegué a comprender que tenía que desaprender gran parte de lo que creía conocer sobre fotografía: quien sigue un método a rajatabla o la labor de un maestro solo puede llegar a repetirlo. Esto no impide, por supuesto, que me pueda gustar una fotografía con respeto a las normas: pero aprecio más aquellas en las que la imperfección es, en definitiva, el estilo personal, la mirada propia.

La amistad saltó pronto a encuentros habituales en cafeterías (por cierto, qué difícil se hace encontrar ahora cafeterías en las que poder mantener una tertulia artística) y proyectos comunes. Colaboró con su mirada en la ilustración de la lectura que hicimos de El Quijote (de cuya fiesta final, tan recordada por todos los que estuvimos, se acaba de cumplir un año), aunque solo de la Primera parte, con fotografías en las que usaba la misma ténica de las ahora seleccionadas en el mencionado concurso. Prepara una exposición, que sorprenderá sin duda, para la que le redacto los textos del catálogo; ilustrará un libro mío que termino en estas fechas y se ha sumado a mi idea del Proyecto agua, de lo que pronto daré noticias.

No os oculto que os pido que votéis su trabajo si os gusta: una parte de los premios se decide por votación popular en este enlace. La fotografía que figura al frente de su trabajo es la siguiente (descargada de página del Concurso, en la que podréis ver todas las seleccionadas):


domingo 4 de diciembre de 2011

La gota que colma el vaso


Es curioso cómo puede parecernos que todo se ha colmado ya y que nos desbordaremos: nuestra paciencia, la sociedad. Pero el vaso que parece lleno siempre admite una gota más. O eso parece: la generosidad, la esperanza o el miedo hacen el milagro. Pero el vaso termina desbordándose a no ser que lo vaciemos. Para eso necesitamos sentir la voluntad de hacerlo y cumplir el gesto: tener coraje para vaciarlo antes de que caiga esa gota. Ese gesto es la diferencia entre que alguien mande sobre nuestra vida o que tomemos nosotros la inciativa.

viernes 2 de diciembre de 2011

En esto le dan el Premio Cervantes a Nicanor Parra


Resulta que nadie sabe cómo arreglar esto de la crisis y que llegará un momento en el que la gente esté tan harta de todo que buscará sus propias soluciones; resulta que el futuro Presidente de España, que no para de recibir gente en su despacho, no ha salido a tranquilizar a sus votantes; resulta que el Gobierno en funciones continúa con la deriva de los últimos años del Presidente saliente amagando sin llegar a nada, como en el ominoso caso del Valle de los Caídos (en el que parece que el dictador Franco seguirá enterrado -contra el sentido común de una democracia- más allá de la vida de cualquiera de sus víctimas o sus familiares directos) o en el estrafalario de la Ley Sinde (que contiene cosas necesarias y cosas extravagantes sobre la regulación de Internet); que siguen las noticias sobre recortes presupuestarios que contribuyen a propagar el temor a lo que pueda pasar para que nada pase y que son defendidas con lenguaje épico por algunos altos dirigentes del partido que gobernará España, mientras siguen apareciendo noticias de escándalos de corrupción que salpican a los políticos y a la Casa Real. Y todo parece estancado. Resulta que ha venido diciembre y el frío y que a  Nicanor Parra le han concedido el Premio Cervantes 2011. Si la salud y los años se lo permiten, el próximo mes de abril recogerá el Premio en Alcalá de Henares y deberíamos prestar atención a su discurso puesto que parece que ahora solo las personas que tienen más de 90 años parecen tener discursos lúcidos. Solo yo sé las ganas que tengo de que se termine este año y que comience otro para abrir un calendario que tenga primavera.

jueves 1 de diciembre de 2011

El inicio de Sonata de estío, México y contrastes y noticias de nuestras lecturas.


Valle-Inclán había viajado a México unos cuantos años de la publicación de la Sonata de estío. Recorrió el país durante un año (de marzo de 1892 a marzo de 1893) y su estancia allí tuvo una decisiva influencia tanto en su vida (volvería en 1921) como en su obra (allí es en donde decidió su carrera literaria, en donde sistematizó su firma definitiva como Valle-Inclán, en donde ambientó dos de sus obras maestras: la Sonata de estío y Tirano Banderas). No hay ninguna duda sobre lo que significó en su proceso de madurez personal y en su faceta como escritor aquel viaje, ni cómo en él rastreó las huellas del pasado español para fundirlas con los elementos -exóticos para él- del indigenismo o el mundo precolombino: toda una afirmación de modernismo a la manera de Rubén Darío.

Con estos recuerdos, es significativo que haga viajar a su protagonista a México para subrayar el fuerte contraste que buscaba entre la primera parte publicada de las Sonatas y esta nueva entrega. Si hubiera redactado la parte primaveral o la de invierno, el constraste no hubiera sido tanto: el paisaje hubiera sido el mismo o el personaje hubiera seguido una evolución lógica. Pero Valle optó por ofrecer un brusco contraste al lector que decidiera seguir con la historia de Bradomín: saltar del otoño del personaje a su vigor maduro lo era; hacer que se moviera de la umbría gallega a México subrayaba con más fuerza si cabe el cambio. Todo, necesariamente, tenía que ser diferente: el paisaje, la acción, las mujeres.

Sin embargo, Valle mantiene un hilo de continuidad: la voz naradora. El Marqués escribe -no lo olvidemos, son unas memorias- desde la vejez y su voz es la misma. Si en ocasiones puede no parecerlo es porque la distancia entre el viejo Bradomín y el joven es mayor que cuando Concha muere en sus manos. Por eso mismo, el narrador gusta de indicar la distancia que existe entre su época de joven idealista -que aun cree en posiciones políticas o religiosas o en que existe el verdadero amor- y el viejo escéptico que mira con indulgencia aquello que pensaba en su tiempo:

Creía de buena fe en muchas cosas que ahora pongo en duda, y libre de escepticismo, dábame buena prisa a gozar de la existencia. (...) Todavía hoy, después de haber pecado tanto, tengo las mañanas triunfantes, y no puedo menos de sonreír recordando que hubo una época lejana donde lloré por muerto a mi corazón. Muerto de celos, de rabia y de amor.

Así hemos de afrontar lo que suceda en esta Sonata de estío.


Noticias de las Sonatas

Paco Cuesta comenta el inicio de la Sonata de estío y lo hace profundizando en la caracterización del personaje del Marqués de Bradomín desde una adecuada perspectiva.

Merche Pallarés arranca el comentario de Sonata de estío con el brío que puso en la de otoño, resaltando con divertida inteligencia lo que ocurre en el texto...

Mª Ángeles Merino, Abejita de la Vega, nos regala la rosa de Concha, la amada otoñal de Bradomín, para después comentar sabiamente -e ilustrar como conviene- el contraste que recibe el lector al pasar del otoño al estío...

Gelu publica una entrada -presidida por una magnífica foto de Manolo Casariego del otoño en Béjar- con una selección de motivos de la Sonata de otoño que ayudan a comprenderla.

Myriam lleva a cabo una entrada magnífica sobre Bradomín en México y la relación del nuevo territorio con su madurez. Solo puedo deciros que es una entrada imprescindible para sacar buen partido a la lectura de la Sonata de estío.

Ele Bergón publica un interesantísimo reportaje fotográfico de su amiga Josefina Ramos con imágenes valleinclanescas que os resultarán interesantes. No os lo perdáis.

Pancho comenta cómo Concha se acerca ya al carácter de recuerdo para el Marqués en una entrada que respira por todos los lados a Valle. No os perdías el regalo que le hace Antonio Gutiérrez Turrión con motivo del final de Sonata de otoño.


Paco Cuesta comenta el inicio de Sonata de estío y, en especial, la vinculación al paisaje mexicano, la Tierra Caliente de Valle.


Noticias de anteriores lecturas

Pancho continúa con el comentario de Riña de gatos. Llega ahora a la entrada de Azaña en escena y un intento del inglés para desbloquear la situación que se le presenta.