sábado 30 de julio de 2011

La vanguardia en provincias: Revistas vallisoletanas de vanguardia (1928-1978)


Durante la vanguardia artística del período comprendido entre las dos guerras mundiales del siglo XX, en España -como en otros países- se consolidó un fenómeno de gran interés para comprender su extensión e incidencia en los años posteriores. En todas las capitales de provincia y en muchas de las otras ciudades con cierto movimiento cultural y económico -ambas cosas juntas son imprescindibles- se formaron núcleos de jóvenes artistas de vanguardia que acogen con entusiasmo las premisas del nuevo arte. Se reunían en tertulias que pretendían tener unas características diferentes a las tradicionales de los círculos provincianos y actuaban en su entorno a través de lo que hoy llamaríamos acciones artísticas de todo tipo.

Muchos de esos grupos de provincias publicaron revistas en las que se pueden leer los textos y apreciar los dibujos no solo de los artistas locales sino también de los que comenzaban a ser tenidos en cuenta como modelos nacionales y que solían residir, por unas u otras circunstancias, en Madrid. La mayoría de ellos pertenecían a lo que hoy llamamos Generación del 27. Hemos de recordar que muchos de los del 27 venían de esas provincias de las que hablamos y mantenían contactos de amistad con los artistas que no dieron el salto a la capital. Se estableció así una interesante red de artistas que cubrían toda la geografía nacional, lo que promovió una difusión de las novedades de una forma eficaz. Sin estas revistas la historia del arte español del siglo XX sería completamente diferente. No es un fenómeno nuevo: recogen el fruto de una realidad que durante todo el siglo XIX ha venido creciendo y que traspasa las fronteras nacionales, pero sí adquiere, por su generalización e intensidad, unas dimensiones que hasta ese momento no habían sido conocidas.

Los grupos locales de artistas de vanguardia no son nunca mayoritarios en estas ciudades de provincia españolas, sometidas a una estricta manera de hacer las cosas en arte y moralidad. En ellas, la vida era lenta y resultaba asfixiante para muchos de estos jóvenes con inquietudes que terminaban marchando a Madrid o fuera de España: el ambiente era más parecido al casino retratado por Clarín en la Regenta muchas décadas antes que a una ciudad moderna instalada en el siglo XX. Por lo menos, así lo vivieron aquellos jóvenes inquietos.

Sin embargo, algunos permanecieron en sus ciudades y se convirtieron en referentes locales de la vanguardia en todo el siglo XX. Durante décadas, su obra estuvo olvidada cuando no despreciada, oculta por el fulgor de los grandes artistas del período con mayor proyección nacional o internacional. Hay que reconocer que la España de las autonomías surgida de la Constitución de 1978, a fuer de vendernos en muchas ocasiones gato por liebre en lo cultural y favorecer la aparición de todo tipo de endiosados que pretenden controlar la vida artística con el beneplácito, en muchas ocasiones, de los concejales de los ayuntamientos y los consejeros de los gobiernos regionales, trajo la necesaria recuperación de la infatigable labor de estos artistas, muchos de los cuales no solo tienen una obra más que apreciable sino que también significaron el necesario eslabón para dar a conocer en toda España la tarea de otros, contribuyendo a la extensión de un tipo de arte que será, al fin y al cabo, el del siglo XX. Además, los que se mantuvieron al pie de la vanguardia sirvieron de conexión con las nuevas formas de experimentación que aparecieron en la España de los años sesenta. Y todo ello, fundamentalmente, a través de estas revistas que surgieron en todas las provincias españolas, no todas hoy disponibles en imprescindibles ediciones facsimilares.

Esta exposición que se muestra en la vallisoletana Casa Revilla hasta el 28 de agosto, cuenta la historia desde Valladolid y, fundamentalmente, a través de un nombre: Francisco Pino. Bien solo o bien en compañía de sus amigos (en especial de José María Luelmo), impulsó Meseta (1928-1929), Ddooss (1931) y A la nueva ventura (1934) antes de la Guerra civil española. En 1939 salió un número de Meseta que rendia tributo al llamado Alzamiento Nacional (la sublevación en 1936 de los militares contra el gobierno republicano) y que explica mucho de lo que pasó en la España de ese momento: a José María Luelmo, los fascistas le habían obligado a tomar aceite de ricino en castigo por sus amistades con los artistas rojos (a muchos de los cuales habían publicado en sus revistas: el mismo Luelmo me contó en varias ocasiones el dolor que sintió al quemar las cartas de Guillén, Alberti, Lorca, etc., para evitarse problemas ante un eventual registro) y les entró un pánico comprensible. Ambos eran dos jóvenes de la buena sociedad vallisoletana que no deseaban abandonar su ciudad: pasaron por el trago de alabar, con ese extraño número, la ignominia. Después del paréntesis de la guerra, vinieron Cancionero, pliegos de poesía (1941), Mejorana (1965) y las Carpetas (1971-1978). Leerlas hoy es leer gran parte del recorrido de la vanguardia española del XX.

Sin embargo, de la exposición se sale con cierta tristeza. Por mucho que lo expuesto se muestre con la suficiente dignidad, hay lagunas evidentes que hablan de la poca ambición con la que se cuenta su valor: por ejemplo, se echa de menos una contextualización que vaya más allá de unas pocas y muy conocidas fotografías del Grupo del 27. También se echa de menos una mayor labor de promoción de la obra de aquellos artistas a partir de la exposición. A fin de cuentas son los que mantuvieron vivo el arte nuevo en provincias durante todo el siglo XX, muchas veces contra viento y marea, en contra de la incomprensión de sus conciudadanos. Los mismos a los que hoy les llena de orgullo que en su ciudad se hiciera algo de interés a lo que jamás contribuyeron. Y los mismos que hoy desprecian a artistas que representan, en las mismas ciudades lo que aquellos supusieron para el siglo XX.

jueves 28 de julio de 2011

Qué hemos aprendido de Bécquer y noticias de nuestras lecturas.


Como sabéis, en agosto La Acequia entra en un paréntesis. Se publicarán las entradas correspondientes a esta lectura y quizá alguna más. Las entradas de los jueves no consistirán tanto en comentarios sobre Bécquer sino inspiraciones a partir de sus textos. Os invito a que hagáis lo mismo.

Mientras tanto, un apunte que resume gran parte de lo que ya he dicho aquí: el aprendizaje sobre los textos de Bécquer en la poesía española del siglo XX. Este aprendizaje no se debe tanto, como ya hemos visto, a los argumentos de la obra becqueriana. Por lo tanto, tampoco se debe a la ordenación de esta en la edición preparada por los amigos y que tanto ha contaminado su lectura de connotaciones. Aclaro que no quiero decir que Bécquer no buscara estas connotaciones: escribía en su época y para sus contemporáneos y, por lo tanto, no podía prescindir del lenguaje poético de la línea lírica a la que se adscribió. De ahí que sus metáforas, sus argumentos, sus personajes, se extraigan de un mundo de referencias muy usual tanto para los escritores como para los lectores de la España de mediados del siglo XIX. En esto, Bécquer no es original: curiosamente, gran parte de los lectores siguen acercándose a Bécquer precisamente por esto, es decir, por lo que le hace menos diferente a su época. Buscan en él una afinidad de emociones, una especie de educación sentimental. Si la nuestra es muy diferente de la de la época de Bécquer conviviremos mal con su obra.

Sucede lo mismo con su línea expresiva. Bécquer es un poeta de la contención: menos es más. Huye de la retórica más al uso en el romanticismo español y se suma a una línea de poetas que buscan la musicalidad de la poesía en sus rasgos menos evidentes. Este tipo de poesía, en la que Bécquer es el primero de los grandes, llega hasta nuestros días y pasa por autores como Antonio Machado, gran admirador de Bécquer en este sentido, que será quien se convertirá en el modelo perfecto de esta sensibilidad creativa.

Pero si le despojamos a Bécquer de las razones más evidentes que lo han hecho popular, ¿cómo explicar que se haya convertido en el tronco del que nace la poesía moderna en español? Por la lectura que hicieron los modernistas de él, confirmada, como dijimos, con el hallazgo del manuscrito de su obra. Con Rubén Darío a la cabeza, hallaron en Bécquer lo que ellos buscaban en la poesía y que encontraban más en la poesía extranjera que en la española: la unidad del mundo poético de un autor; el simbolismo de su expresión; el trabajo metapoético como el tema esencial; la igualdad en la expresión en prosa y verso.

Noticias de Bécquer

Pancho comenta de forma certera la leyenda La rosa de la pasión, que tanto dolió a Myriam, además de poner sobre la mesa un par de temas sobre los que debemos, sin duda, reflexionar.

Paco Cuesta, a su vez, propone una línea de lectura muy correcta: la mujer en Bécquer.

Comenta con acierto Firvulag las cinco leyendas que ha leído hasta el momento y nos regala un enlace a un video sobre Bécquer que no podéis dejar de consultar.

Luz del Olmo nos regala, a partir de El monte de las ánimas, un buen texto sobre el miedo.

Mª Ángeles Merino, Abejita de la Vega, comenta e ilustra una de las más bellas y conocidas leyendas becquerianas, La corza blanca.

En este enlace podrás encontrar las instrucciones para seguir la lectura de la obra de Bécquer en La Acequia, con los índices de las entradas. Si me he olvidado de alguien, avisadme para corregir el error.


Noticias de la lectura de la trilogía dantesca de Óscar Esquivias





Os invito a participar en esta lectura colectiva y virtual de la trilogía dantesca de Óscar Esquivias, continuando la variedad de estilos, propósitos y miradas que nos han enriquecido la lectura del texto cervantino en los dos últimos años.



Noticias de la lectura del Quijote 

Kety nos da noticia de una exposición bien quijotesca.

La lectura del Quijote se convierte en proyecto permanente de La Acequia (en este enlace) al que se puede incorporar todo aquel que lo desee en cualquier momento y, por lo tanto, seguiré  publicando, periódicamente, las noticias correspondientes.


Relación de próximas lecturas

Septiembre: Riña de gatos, de Eduardo Mendoza.


De octubre a enero: Sonatas de Valle Inclán. El orden de lectura de estas novelas no corresponderá con el de la cronología interna de la obra sino con el de su publicación, para experimentar cómo construyó Valle la biografía de su personaje y cómo lo recibieron los lectores de su época. 


domingo 24 de julio de 2011

El alimento de la bestia


Si alimentamos el odio por razones interesadas, siempre acaba estallando lo irracional en la cabeza de alguien que se cree el brazo ejecutor del destino.

viernes 22 de julio de 2011

Punto de vista


Una vista breve del campo, por cima de un muro de los alrededores, me libera más completamente que un viaje entero liberaría a otro. Todo punto de vista es un ápice de una pirámide invertida cuya base es indeterminable.

Fernando Pessoa, Libro del desasosiego (traducción de Ángel Crespo).

jueves 21 de julio de 2011

El misterio en las leyendas becquerianas, noticias e información de nuestras próximas lecturas


El misterio es uno de los motores habituales de la acción de los personajes de las leyendas becquerianas. A veces por azar asisten a hechos asombrosos, instantes fugaces que les cambian la vida: una visión, una música. Sin embargo, no es verdaderamente el azar el que les pone en esa situación: estos personajes llevan algo dentro que les empuja, les hace mirar: son personajes que, en realidad, no pueden llevar una vida normal puesto que un fuego interior les hace estar predispuestos a esa búsqueda que no todos aceptan, que no todos creen. Casi siempre, el resultado del misterio exige un coste muy alto: la locura o la muerte. Pero estos personajes lo aceptan porque es el significado exacto de su vida.

Esta tendencia al misterio, a lo sublime, a lo sobrenatural, la hereda Bécquer del romanticismo, como todos los simbolistas del XIX. En él sirve, como huella de la estética neoplatónica, para explicitar argumentalmente el hallazgo de la belleza y la dificultad del artista para plasmarla. El lector, aunque no llegue a comprender esta última finalidad, se ve atrapado por este gusto por el misterio y, en especial, por su excepcional gradación estructural.

Noticias de Bécquer

Firvulag se incorpora con mucha fuerza a nuestra lectura de Bécquer:  confiesa sus reticencias iniciales, da muestra de las rimas que más le han gustado y concluye con claves becquerianas imprescindibles.


Myriam comenta una leyenda cuyo tema, con razón, no le ha gustado. Os remito, con todo respeto, a las dos partes de su texto y a mis comentarios en ambas: 1 y 2.


Pancho comenta una de las leyendas iniciales de Bécquer, La creación, uno de los textos más singulares del autor.


Gelu nos confiesa su propia selección de leyendas y pasajes favoritos de Bécquer.

Mª Ángeles Merino, Abejita de la Vega, googlea a Bécquer y lleva su leyenda, con ordenador y todo, al Arlanzón. Un placer leer esta entrada.

En este enlace podrás encontrar las instrucciones para seguir la lectura de la obra de Bécquer en La Acequia, con los índices de las entradas. Si me he olvidado de alguien, avisadme para corregir el error.


Noticias de la lectura de la trilogía dantesca de Óscar Esquivias




Mª Ángeles Merino, Abejita de la Vega, nos invita, con gran acierto, a leer la trilogía ahora que se conmemora el 75 triste aniversario del golpe de Estado del 18 de julio de 1836.


Os invito a participar en esta lectura colectiva y virtual de la trilogía dantesca de Óscar Esquivias, continuando la variedad de estilos, propósitos y miradas que nos han enriquecido la lectura del texto cervantino en los dos últimos años.



Noticias de la lectura del Quijote 
Mª Ángeles Merino, Abejita de la Vega, continúa con el comentario del capítulo 8 de la primera parte del Quijote. No se libra su ordenador ni de ser poseído por dos frailes...

La lectura del Quijote se convierte en proyecto permanente de La Acequia (en este enlace) al que se puede incorporar todo aquel que lo desee en cualquier momento y, por lo tanto, seguiré  publicando, periódicamente, las noticias correspondientes.


Relación de próximas lecturas

Tras la lectura de las leyendas de Bécquer, por sugerencia del Club de lectura de la Universidad de Burgos que, como sabéis, está muy relacionado con este blog, leeremos en septiembre la novela Riña de gatos, de Eduardo Mendoza.


Después abordaremos la lectura de las Sonatas de Valle Inclán. Una consulta de una alumna muy querida me ha empujado a tomar esta decisión. El orden de lectura de estas novelas no corresponderá con el de la cronología interna de la obra sino con el de su publicación, para experimentar cómo construyó Valle la biografía de su personaje y cómo lo recibieron los lectores de su época. Esta lectura nos ocupará cuatro meses (de octubre a enero): uno por cada novela, con lo que el ritmo de lectura, dada la brevedad de estas obras, se ajustará más a lo que hicimos en su día con el Quijote y que tantos habéis echado de menos. Hay suficientes ediciones en el mercado de muy diferentes precios y, a poco que busquéis, a pesar de que todavía es una obra sometida a derechos de autor, la hallaréis en Internet.


Más adelante, convocaré otra votación para que decidáis entre todos las siguientes lecturas. Disculpad que no lo haya hecho en esta ocasión, pero el tiempo se me ha echado encima.

lunes 18 de julio de 2011

El hombre pequeño


Francisco Franco siempre me pareció un hombre pequeño por dentro que intentaba estirarse por fuera. A veces sucede que un hombre así perdura en el poder porque sabe hacer que lo finjan grande. La única virtud de estas personas, por lo tanto, es generar temor e hipocresía, tanta que parece necesario y predestinado.

domingo 17 de julio de 2011

Murdoch y la punta del iceberg


El escándalo de las escuchas ilegales de News of the World ha puesto en serios problemas a Murdoch, dueño de uno de los imperios de medios de comunicación más extensos e influyentes del mundo, que se gestó en la prensa diaria -sobre todo en el formato de los tabloides británicos en los que se buscaba el sensacionalismo antes que la veracidad para conseguir lectores- y saltó después a canales de televisión. Murdoch pensó, en un primer momento, que podía solventar el asunto con una petición de perdón un tanto cínica y el cierre del semanario, pero parece ser que le saldrá algo más caro.

Sin embargo, el escándalo no parece afectar a su negocio: sigue vendiendo periódicos similares a News of the World por millones de ejemplares y sus canales de televisión continúan con grandes audiencias. Hay una perversión en el mundo moderno, por la cual un tanto por ciento muy elevado de la población, seguirá consumiendo información de calidad ínfima y dudosa credibilidad sin tomar la distancia mental suficiente para cuestionarla. Quizá todo merezca un estudio sociológico que intente responder por qué estas personas recurren a estos medios de comunicación como si fuera una necesidad vital en su dieta diaria.

Mientras tanto, Murdoch, si cae, será sustituido por otro. Lo que él ha hecho no es nuevo en la historia de los medios de información pública, aunque parece haber perfeccionado el sistema: siempre habrá un Murdoch dispuesto a dar alimento a los estómagos que exigen fácil digestión, personas que, en un momento determinado de su vida, decidieron sin más que vivían mejor dejándose manipular: ni siquiera exigen que la manipulación se haga con arte y elegancia. Para qué.

jueves 14 de julio de 2011

La insatisfacción en las leyendas becquerianas y noticias de nuestras lecturas, con reportaje fotográfico quijotesco.


En las leyendas de Bécquer predomina la insatisfacción: el amor no se logra, la mujer resulta ser tan imposible de alcanzar como un rayo de luna, alguien asiste a un hecho asombroso que luego no puede reproducir ni explicar, se escucha una música sobrenatural que no logra anotarse. Los personajes resultan, así, poseídos por una especie de fiebre espiritual que los empuja, obsesivamente, hacia su propia autodestrucción porque no logran escapar de ella. Los argumentos se llenan, por lo tanto, de estas búsquedas o retos imposibles que, en ocasiones, ni la muerte logra cerrar. Los protagonistas suelen vivir así en un desasosiego permanente: anhelan algo que no logran. Lo que anhelan pertenece al mundo de lo sublime y lo sublime no suele estar al alcance del ser humano. Y si lo está se encuentra muy próximo al abismo.

Vistas así las leyendas resultan muy atractivas para el lector: arrebatadoramente trágicas y rómanticas. Sin embargo, ya hemos dicho que la fiebre de estos personajes es la misma que sufre el artista, empujado hacia la expresión de la belleza poética con la herramienta insuficiente del idioma: el poema es producto también de una insatisfacción. Aunque resulta apasionadamente válida la lectura argumental de las leyendas -más que la de las rimas dado que Bécquer no prescinde de la narración de un hecho-, el análisis no estaría completo si no abordáramos las historias de estos textos como metáforas que simbolizan esa lucha del poeta por hallar la expresión poética de la belleza y su insatisfacción al no alcanzarla. En ello, incluso, está dispuesto a superar todos los riesgos que se le pongan.

Noticias de Bécquer

Merche Pallarés da cuenta de sus inicios en la lectura de las leyendas y se centra en un texto apasionado de El beso.

Myriam comenta Maese Pérez el organista, una de las leyendas mayores de Bécquer. En su primera entrada da las claves de la estructura, para concluir el análisis y su valoración en una excelente segunda entrada.


Pancho comenta la rima 32 (LXVII). Me permito llamaros la atención sobre su último párrafo, que contiene una de las claves de la estética becqueriana.


Gelu disecciona los temas esenciales y calcula la extensión de las rimas en una entrada útil e inteligente, para luego darnos cuenta de la presencia en las rimas de expresiones muy becquerianas, más otros datos de contextualización muy útiles.

Mª Ángeles Merino, Abejita de la Vega, comenta e ilustra magníficamente Las hojas secas, una pequeña joya literaria becqueriana. Después, gracias a una aportación de Gelu, documenta una interesante visita de Bécquer al mar en Bilbao.

En este enlace podrás encontrar las instrucciones para seguir la lectura de la obra de Bécquer en La Acequia, con los índices de las entradas. Si me he olvidado de alguien, avisadme para corregir el error.


Noticias de la lectura de la trilogía dantesca de Óscar Esquivias


Os invito a participar en esta lectura colectiva y virtual de la trilogía dantesca de Óscar Esquivias, continuando la variedad de estilos, propósitos y miradas que nos han enriquecido la lectura del texto cervantino en los dos últimos años.



Noticias de la lectura del Quijote 

Lola me da cuenta de su viaje por las tierras quijotescas del Campo de Criptana. Como muestra, allá va esta excelente foto, que debéis completar con las que publica en uno de sus blogs.


La lectura del Quijote se convierte en proyecto permanente de La Acequia (en este enlace) al que se puede incorporar todo aquel que lo desee en cualquier momento y, por lo tanto, seguiré  publicando, periódicamente, las noticias correspondientes.

martes 12 de julio de 2011

Sobre prosa poética y profesores acomodados.

Un comentario de Elisa (habitual presencia en este blog y poeta constante como demuestra en los suyos) en mi entrada sobre Las leyendas becquerianas y la prosa poética moderna en español, nos llevó a intercambiar unos interesantes correos electrónicos sobre la consideración de la prosa poética y la poesía desde Bécquer hasta ahora. La aportación del poeta sevillano, como dije, fue considerar ambas como iguales y tratarlas desde el mismo sentir poético: tanto la prosa poética becqueriana como su poesía lírica nacen de la misma temática y mundo poético, sin más diferencias que donde en una se mide el ritmo a partir de la composición en frases y párrafos en otra se mide cómputo silábico y estrofa.

Lo esencial del intercambio de opiniones entre ambos fue constatar, de nuevo, cómo algunos retóricos y profesores no comprenden esta esencial unidad de la prosa poética y la poesía modernas y siguen explicando ambas como hechos diferentes, como si no les bastara que los grandes poetas del XX hayan mezclado ambas en su obra e, incluso, en un mismo poemario. En esto, como en tantas otras cosas, Rubén Darío, que había asumido antes que nadie la verdadera razón de ser de la obra becqueriana, se adelanta proponiendo el modelo de Azul... (1888-1890).

Pero parece que algunos profesores y retóricos siguen sin llegar al siglo XX en su formación y explicaciones. Por suerte, son los menos. Eso espero.

domingo 10 de julio de 2011

Beginners


Todos somos principantes en los sentimientos. Y en la vida. Esta es el pensamiento que sostiene Beginners, la última película de Mike Mills, uno de los grandes nombres del cine independiente norteamericano de hoy. 

El protagonista, Oliver Fields, dos meses después del fallecimiento de su padre conoce a una actriz de origen francés, Anna, con la que comienza una relación sentimental. Aquellos que busquen en el cine solo sopresas de guión y trucos argumentales, no deben ir a ver esta película: no va con ellos y se aburrirán. Tampoco es aconsejable para los que busquen formas fáciles de tratar la homosexualidad o las historias sentimentales de este tipo: no las hay, no se recurre al chiste fácil ni a las situaciones habituales de estos géneros. Todo en ella es previsible desde que se ponen las bases de la historia: Oliver ha llegado a un momento en su vida en el que hace balance de su pasado, lleno de inseguridades afectivas y fracasos sentimentales. Así, la historia entremezcla el presente con los recuerdos de su infancia y de los últimos años de vida del padre. Este, tras la muerte de su madre, le confiesa que es homosexual y, a los 75 años, se decide a vivir con libertad su condición sexual: pone un anuncio en el periódico, mantiene una relación con un hombre mucho más joven que él, da fiestas en las que celebra el orgullo gay y se convierte en un activo defensor de los derechos de los homosexuales. Tras enfermar de neumonía se le diagnostica un cáncer que acabará con su vida en pocos meses. Es conocido que el director se ha basado, en esta parte de la película, en su propia vida. La historia de Oliver con Anna tampoco presenta grandes sorpresas, excepto la forma en la que se conocen.

A pesar de lo previsible, la película es una buena y recomendable película: precisamente por ello, porque se dedica a esas otras cosas que muchos apreciamos en el cine más que un buen truco de guión. La narración, que parte de la primera persona del protagonista, es sincera y se dedica a una introspección de las emociones y los sentimientos. El director no tiene prisa en contarnos la historia y deja que esta se convierta en un excelente juego de interpretación, en el que Cristopher Plummer, en el papel del padre del protagonista, sobresale. Era difícil contar esta historia tal y como se nos presenta sin caer en un alegato en defensa de los derechos de los homosexuales, sin recurrir a gracietas cómicas que la llevarían al terrerno de la bufonada o sin elevarla a cotas pretensiosas o extremar la degradación producida por la enfermedad. La película es sincera y se basa, en especial, en la evolución de los afectos y trata a todos los personajes con dignidad (hago aquí especial mención de la madre del protagonista). Adopta un tono apropiado de comedia dramática. Ni siquiera podemos estar seguros de que el final sea definitivamente feliz.

En efecto, todos somos principantes en nuestras relaciones. Aprender de nuestras experiencias y de nuestros errores nos cuesta. Pero solo los que pueden hacer balance sincero de su vida son capaces de reconciliarse con su presente y darse nuevas oportunidades, aun a riesgo de volver a fracasar. De estos riesgos está hecha la verdadera vida.

sábado 9 de julio de 2011

Cuando matan al cantor. Facundo Cabral asesinado en Guatemala.


El cantautor argentino Facundo Cabral ha sido asesinado en Guatemala. Es casi seguro que su sentencia de muerte se dictara en los años setenta, cuando su voz comenzó a hacerse popular en todo el mundo hispano como una forma de oposición a los explotadores, a los dictadores y como una palabra de esperanza. Le bastaron su voz y su guitarra. Hoy, aquella bala marcada entonces le ha alcanzado. Pero nos quedará su voz en las nuestras. Cuando matan al cantor nacen otros ciento.

Que la tierra le sea leve.

jueves 7 de julio de 2011

Las leyendas becquerianas y el nacimiento de la prosa poética moderna en español, con noticias de nuestras lecturas y un Quijote ciclista


Las leyendas becquerianas son mucho más que cuentos en prosa. El género había sido consolidado en el romanticismo: relatos breves en los que se narraban historias de amor y misterio. En España tuvo mucho éxito en verso: el Duque de Rivas o Zorrilla las cultivaron con gran aplauso. La estrofa habitual era el romance: la forma estrófica más natural en el idioma español tanto por su prosodia como por su prestigio ganado desde la Edad Media. De hecho, muchas de esas leyendas románticas en verso son una consciente actualización del romancero tradicional y usan muchas de sus características.

En prosa, su lugar natural era la prensa periódica: periódicos y revistas las publicaban de forma habitual. Cualquier aproximación a la hemeroteca del siglo XIX soprende siempre por la gran cantidad de textos literarios que contiene. Bécquer, a diferencia de lo que hiciera con las rimas, sí se preocupó de publicar sus leyendas, aunque también hay problemas de autoría en algunos textos y evidentes engaños editoriales. Como en las rimas, lo que podríamos llamar "la fórmula Bécquer" fue rápidamente imitada y, en algunos casos, de forma tan perfecta que es difícil distinguir el original y la copia.

Sobre esta herencia, Bécquer trabaja un nuevo concepto de lenguaje poético. Como ya he dicho, no es el único ni el primero en su tiempo pero sí es el mejor, el que consigue una fórmula permanente. El camino elegido por Bécquer abre definitivamente en español la prosa poética: una prosa trabajada con procedimientos que antes se reservaban para la poesía, en especial en cuanto al ritmo de la frase. Todo nace al considerar la prosa y la poesía como parte de un mismo trabajo de autor: Bécquer no distingue entre una y otra, en ambas toca los mismos temas, las mismas preocupaciones poéticas. Por eso, al leer sus leyendas -igual que hemos propuesto para sus rimas-, debemos ir más allá del argumento.

Noticias de Bécquer

Merche Pallarés comenta a Bécquer desde la perspectiva de nuestro siglo y llega a lo cursi (que fue un valor en el siglo XIX) y la pasión.

Myriam ha visto afectada su última entrada sobre Bécquer por los problemas de la plataforma Blogger y promete rehacerla.


Pancho, a partir del comentario de la rima 7 (XXVI) llega a conclusiones tan acertadas sobre la poética becqueriana, que no puedo añadir nada más sobre esto. No os perdáis la ilustración, la misma que me remitió hace tiempo Hernando para publicar, pero seguro que no le molestará verla en tan acertado lugar ahora.

Paco Cuesta provoca de nuevo la raíz de la ordenación en la lectura de Bécquer. Para debatir. Después, comenta las claves esenciales para comprender de verdad El caudillo de las manos rojas.


Ele Bergón nos recuerda e ilustra oportunamente el origen familiar de Bécquer.

Gelu, a raíz de las palabras con las que Núñez de Arce definía las rimas becquerianas, hace índice de orquideas y suspiros.

Mª Ángeles Merino, Abejita de la Vega, a partir del comentario de la rima 32 analiza uno de los temas claves de la poética becqueriana, el del sueño. Excelente.

En este enlace podrás encontrar las instrucciones para seguir la lectura de la obra de Bécquer en La Acequia, con los índices de las entradas. Si me he olvidado de alguien, avisadme para corregir el error.


Noticias de la lectura de la trilogía dantesca de Óscar Esquivias


Os invito a participar en esta lectura colectiva y virtual de la trilogía dantesca de Óscar Esquivias, continuando la variedad de estilos, propósitos y miradas que nos han enriquecido la lectura del texto cervantino en los dos últimos años.



Noticias de la lectura del Quijote


Mª Ángeles Merino, Abejita de la Vega, llega ahora al capítulo 8 de la primera parte... y cómo no, lo cuenta desde un secundario de lujo que no podéis imaginar.

Pancho me remite, gracias a su hijo, un cartel quijotesco de la Vuelta ciclista a España de 1965, que yo, al menos, desconocía. En el fondo no había demasiada distancia entre Rocinante y una bicicleta... ¡Gracias, Pancho!

La lectura del Quijote se convierte en proyecto permanente de La Acequia (en este enlace) al que se puede incorporar todo aquel que lo desee en cualquier momento y, por lo tanto, seguiré  publicando, periódicamente, las noticias correspondientes.

miércoles 6 de julio de 2011

El paseante hace inflexión sobre sí mismo

Una amiga me sugiere que publique hoy el siguiente texto: "El paseante hace una inflexión sobre sí mismo porque necesita analizar las huellas de los pasos recorridos hasta el momento. Gracias a todos". No le falta la razón en el sabio consejo.

Mientras me lo pienso, como todos los veranos, el ritmo de publicación de La Acequia cambia. Durante el mes de julio se reduce el número de entradas semanales. En agosto solo se publicarán las correspodientes a la lectura de Bécquer, los jueves. A la vuelta del verano, La Acequia tampoco será la misma.

martes 5 de julio de 2011

Blackthorn (Sin destino)


Ya he comentado aquí cuánto me gusta el western como género cinematográfico. Por eso, cualquier anuncio de estreno de una película de este tipo para mí es un acontecimiento. Blackthorn (Sin destino) no me ha decepcionado. Mateo Gil ha rodado una gran película, con las características esenciales de lo mejor del género. Y se había planteado un difícil reto: continuar la historia de uno de los clásicos, Dos hombres y un destino (título español de Butch Cassidy and the Sundance Kid, 1969).

La película parte de un supuesto: Ni Butch Cassidy ni Sundance Kid murieron en 1908, el tiroteo con el que terminaba la película de George Roy Hill en Bolivia. Veinte años después, Cassidy lleva una vida apacible como criador de caballos en este país bajo el nombre de James Blackthorn y se plantea volver a los Estados Unidos.

Tiene razón Mateo Gil al afrontar el western como un género moral: las mejores muestras siempre enfrentan al protagonista con un dilema de este tipo que debe afrontar aun a sabiendas tanto de su dificultad como de la posible derrota. Hay algo inevitable: aun en la victoria, el héroe individual del mejor western siempre será un derrotado. Está magníficamente narrado este dilema en Blackthorn: los proyectos iniciales de retorno con las ganancias adquiridas de forma honesta, se le truncan a Cassidy a partir del encuentro con un joven ingeniero español, con el que comparte la aventura como una reedición de la amistad que tuvo con Sundance Kid.

La película no comienza bien, pero toma altura poco a poco hasta terminar en unos finales cuarenta y cinco minutos memorables. En especial, desde la entrada de los fugitivos en el salado de Uyuni: a partir de ahí puede compararse con las mejores muestras del género. Y los extraordinarios paisajes bolivianos son filmados como parte esencial del tema en una extraordinaria fotografía.

Todos los actores están correctos, pero Sam Shepard compone magistralmente un Butch Cassidy envejecido que se debe enfrentar a todos sus demonios interiores: tanto del pasado como del presente. Como muestra, podemos reseñar la escena en la que se limita a estar inconsciente en la camilla de la consulta de un médico. Su presencia es tan imponente que da sentido al monólogo de su viejo enemigo Mackinley.

Estos personajes descubren que la vida no se construye con leyes morales basadas en el blanco o el negro, sino que los códigos éticos casi siempre se hallan en los grises.

lunes 4 de julio de 2011

Nostalgia de mar


 A veces se siente nostalgia de mar. Pero el mar no es un espacio, sino un tiempo que ya no vuelve.

domingo 3 de julio de 2011

Grecia y el precipicio


Dicen los expertos que, con las últimas medidas tomadas en Grecia, Europa ha evitado caer al abismo. No estoy seguro. Quizá el abismo comience ahora, como cuando tras pasar unos peligrosos rápidos no vemos la catarata próxima. Sería una hermosa ironía del destino que allí donde comenzó Europa, Europa terminara.

sábado 2 de julio de 2011

Anónimo veneciano


He vuelto a ver Anónimo veneciano (1970). Hubo un tiempo en el que la película de Enrico Maria Salerno me arrebató y otro en el que me resultó insoportable, quizá por eso llevaba muchos años sin verla.

Una pareja (el tiempo ha revalorizado la actuación de Musante y Bolkan) se reúne tras años de separación: se odian y se aman con la misma intensidad. Él, enfermo terminal que piensa en suicidarse sin encontrar el valor suficiente, no ha podido llegar a ver cumplidos sus sueños de ser director de orquesta de talla internacional, como si ser oboe en La Fenice no fuera suficiente; ella ha logrado rehacer su vida con otro hombre con el que vive sin sobresaltos una vida alejada de la pasión que les unió y les destruyó a ambos de jóvenes. Como dicen en un momento de la película su relación no podía durar precisamente por ser tan intensa: ambos quedaron arrasados por el amor que sentían el uno por el otro, mezclado por igual con una dosis fuerte de destrucción del otro. Pero se aman: no pueden evitarlo. Ella no ha podido olvidarlo, él aun tiene su fotografía en el salón de su nueva casa. Quizá lo de menos en la película, visto desde hoy, sea el contexto social con el debate sobre la ley del divorcio en Italia, que justifica la trama de ocultación de ambos en las vidas que continuaron tras separarse. Todo esto ha quedado superado por la raíz verdadera del conflicto: el amor y el odio; los sueños que impiden retener lo logrado -es curioso cómo el deseo de algo puede destruir lo mucho que ya se ha alcanzado-; la vida y la muerte; la belleza decadente (plasmada en las imágenes de Venecia, en la música, en el violento contraste entre el tratamiento del ritmo, la luz y el color en las imágenes recordadas y las vividas en el reencuentro); la imposibilidad de la felicidad auténtica permanente. Considero que la forma de plantear estos temas eleva a la película por encima de otras de la época que desarrollan temáticas similares, como Love Story.

Pasean por Venecia durante un día entero, a la espera del ensayo de la grabación de la pieza que da título a la película y que compone gran parte de la extraordinaria banda sonora, tan íntimamente unida a la evolución de los sentimientos de los personajes, pero que se popularizó en los años setenta hasta hacerse insoportable. Una Venecia invernal, decadente, a la que solo se puede odiar o amar con la misma intensidad que sienten el uno por el otro. En ese día se acusan mutuamente, se chantajean, se seducen, se hacen daño, se gritan, se susurran, se aman, sin tiempo para la indiferencia.

He vuelto a ver Anónimo veneciano y me he hallado con una extraña sensación en la boca del estómago, perdonando sus trucos de guión o algunos defectos que ya carecen de importancia o situaciones típicas de las películas de los años sesenta, que tanto las perjudican. Curiosamente yo la creía envejecida, pero quizá sea ahora yo el que ha envejecido finalmente así y pueda comprender mejor la belleza de la verdadera pasión, que eleva y destruye. O de la muerte.

Quizá haya sido tan solo un momento de debilidad pasajero.