jueves 30 de junio de 2011

La forma becqueriana y noticias de nuestras lecturas, con dos imágenes quijotescas que despertarán el hambre


Uno de las influencias más constantes de la obra de Bécquer en la poesía española ha sido la construcción de un lenguaje poético cuya expresión es menos sonora y teatral que la más habitual del romanticismo o el retoricismo enfático de otros autores del realismo. En Bécquer la expresión poética se desnuda, usa de términos y expresiones más próximos al lenguaje normal. De ahí, por ejemplo, que sus poemas busquen un tipo de rima y estrofas que conscientemente alejen al receptor de la poesía más declamatoria. Sucede lo mismo con el cultivo de los poemas breves. En ellos no todo está dicho, sino insinuado: en gran medida, las conclusiones debe sacarlas el receptor por el conjunto de la obra poética becqueriana. Por eso mismo, Bécquer, junto a la influencia de la poesía alemana -y de sus traducciones españolas de mediados del siglo XIX-, busca la proximidad con la poesía tradicional y lleva ecos indudables de la poesía popular española -en especial, de la andaluza- a sus poemas. Quizá sea el primero en conseguir una fusión notable de ambos elementos a la manera en la que luego vendrán otros en una línea poética que nos llevará a Antonio Machado.

Es muy apropiada esta expresión poética para conseguir el efecto de intimidad que busca Bécquer, que parece hablar a cada receptor en particular, con lo que se consigue un magistral y adecuado efecto de recepción.

Gran parte de la mejor poesía española del siglo XX nace justo en esta característica de las rimas becquerianas.

Noticias de Bécquer

Merche Pallarés y Myriam se disculpan por no poder esta semana colaborar en la lectura.


Pancho, a partir de un perspicaz comentario de la rima III, analiza la dualidad inspiración/razón en Bécquer, con estrambote divertido.

Kety, sigue el viaje de su hijo y lo llena de versos de Bécquer.

Ele Bergón reseña su visita al madrileño Museo romántico, una de las visitas obligadas para todo amante del XIX, en el que hay recuerdos de Larra o de Bécquer. No os perdáis su entrada, os dará a conocer un lugar imprescindible en vuestra próxima visita a Madrid.

Gelu nos muestra la belleza de la flor del cactus, que tanto cuesta ver, y nos lleva de su mano hasta el comentario de la rima 63 (Espíritu sin nombre), tan apropiadamente reflexiva sobre la belleza poética.

Antònia comenta la rima "Si al mecer las azules campanillas" desde la intimidad de la estructura interna que da forma y ritmo. No os lo perdáis: todo un ejemplo de acercamiento. También comenta la rima 79 dejándose llevar hacia unos ojos verdes familiares.


Mª Ángeles Merino, Abejita de la Vega, comenta la rima 35 y nos da datos biográficos de Bécquer que utiliza para su análisis del poema, tan bien ilustrado, por otra parte.

En este enlace podrás encontrar las instrucciones para seguir la lectura de la obra de Bécquer en La Acequia, con los índices de las entradas. Si me he olvidado de alguien, avisadme para corregir el error.


Noticias de la lectura de la trilogía dantesca de Óscar Esquivias


Os invito a participar en esta lectura colectiva y virtual de la trilogía dantesca de Óscar Esquivias, continuando la variedad de estilos, propósitos y miradas que nos han enriquecido la lectura del texto cervantino en los dos últimos años.



Noticias de la lectura del Quijote


Mª Ángeles Merino, Abejita de la Vega, ve poseído nuevemante su ordenador por un secundario. Vuelve la sobrina del hidalgo, para dar su versión del mal despertar de su pobre tío en el capítulo 7 de la primera parte.

Por su parte, Juan Navarro, comentarista habitual de La Acequia y que, a su vez, mantiene Mesa camilla en Madrid, un blog muy recomendable tanto por los temas como por la forma de afrontarlos, recupera una de las antiguas tradiciones de nuestra lectura del Quijote: ir, cámara en ristre, atento a los muchos testimonios de la popularidad de Cervantes y su personaje. Así, tras participar en la manifestaciónd el 19J, al pasar por la madrileña calle de Leganitos, no pudo dejar de fotografiar la fachada de El Ingenio de Cervantes y la placa en la que ofrece buen yantar, que a Sancho le hubiera proporcionado placer, sin duda. Gracias, Juan.



La lectura del Quijote se convierte en proyecto permanente de La Acequia (en este enlace) al que se puede incorporar todo aquel que lo desee en cualquier momento y, por lo tanto, seguiré  publicando, periódicamente, las noticias correspondientes.

miércoles 29 de junio de 2011

Entrada número 1500


Esta es la entrada número 1500 publicada en La Acequia. Desde octubre del 2006 hasta hoy este espacio ha ido creciendo, en especial, gracias a sus lectores y comentaristas. Os doy las gracias a todos y espero que sigamos juntos durante mucho tiempo.

martes 28 de junio de 2011

Quien no se arriesga no pasa la mar


No dejes que la mentira te devore antes que los monstruos. Si has llegado hasta ellos, no te creas nada de lo que salga de su boca. Quien no se arriesga, no pasa la mar.

lunes 27 de junio de 2011

La puerta trasera


Deberíamos entrar más veces por la puerta trasera para comprender mejor la sociedad que hemos construido.

domingo 26 de junio de 2011

Susurro.


La noche de verano es el susurro del nombre de la persona amada. Tan cerca, que el cuello siente la proximidad del beso. O del mordisco.

sábado 25 de junio de 2011

En la noche


Solo cuando alguien ha velado el sueño de la persona amada mientras abraza su cuerpo sin necesidad de palabras sabe que ama. Puede entonces, en el sosiego de la noche, entregar su rostro al cabello deseado.

viernes 24 de junio de 2011

Amores


El paseante tuvo un amor peluquero y desorientado; amores adolescentes y maduros; amores de verano y de noches de invierno; vivió amores fugaces y densos, ocultos y públicos; consistentes como piedras y difuminados como la niebla; tuvo un amor ingenuo del que solo recuerda un beso en la mejilla; amores equivocados, previsibles e inesperados; algunos con sabores a otras tierras; uno sosegado que le dio paz y al que regaló un durazno enloquecido; tuvo un amor vulgar que le dejó un tesoro; otro abrasador que tenía corazón de hielo y fuego con la piel dulce de jazmín. A todos lleva dentro y a ninguno olvida mientras camina en la noche intensa del nuevo verano.

jueves 23 de junio de 2011

Sobre el yo poético y el verdadero tema de las rimas y noticias de nuestras lecturas.


Parece evidente, pero conviene recordarlo: no hay que confundir el yo poético con el autor. El yo poético es una voz construida, el personaje que canta. Este recuerdo es especialmente oportuno en autores como Bécquer, sobre los que ha caído la losa del autobiografismo sin buscarlo. Por supuesto, en esto tiene mucha culpa la ordenación argumental de su obra, de la que ya hemos hablado. Bécquer, en las rimas no nos cuenta su propia historia amorosa. Evidentemente, habrá rasgos de lo vivido y experimentado por el autor, pero no es lo esencial en su obra y fijarnos en esto (como en otros rasgos de la leyenda becqueriana que no son ciertos y que han construido una visión distorsionada del autor haciéndolo aparecer falsamente como melancólico, fracasado, lleno de penurias económicas y amorosas) es desviarnos de la comprensión de su obra.

Por lo tanto, el yo poético de las rimas es la voz del poeta (del poeta Bécquer, no del hombre Bécquer) que se enfrenta a la construcción de sus poemas con los que intenta alcanzar la verdad poética sin conseguirlo nunca satisfactoriamente. Si observamos, esta voz busca siempre el diálogo (con un tú femenino, con un vosotros que suponemos los receptores): es una de las características de la poesía becqueriana. Esta fluidez que surge del diálogo (explícito en ocasiones, en otras intuido) tiene mucho que ver con la popularización de las rimas: los receptores son directamente aludidos en el poema, buscando su empatía. Pero esto es una estrategia literaria para introducirnos en la obra: como los personajes en escorzo en los cuadros o esos otros que nos miran directamente a los ojos. Si sumamos esta interlocución del yo poético con la aparente sencillez tanto en léxico como en forma poética y argumental, comprenderemos la clave del éxito de estos poemas.

Pero hay que profundizar más. El yo poético está sometido a la incertidumbre: no es dueño ni del inicio ni del resultado de su trabajo. A él solo le queda -se le impone desde fuera puesto que tal es la filosofía de la que participaba Bécquer- el esfuerzo titánico por el que debe expresar con palabras insuficientes la gran verdad de la poesía, que es el encuentro con la poesía misma. Para ello, el poeta construye la metáfora basada en el amor hombre-mujer, para que podamos comprender el titánico esfuerzo que se trae entre manos. A la manera de los místicos que cantaban el amor humano para hacer comprensible su experiencia de encuentro con la divinidad, Bécquer usa del lenguaje amoroso -incluso con expresiones coloquiales y una ideología anclada en su época y que hoy puede sonar anticuada o adolescente precisamente por la implicación con la sociedad española de mediados del siglo XIX más conservadora en materia de género y educación sentimental que la actual- para hablar del tema que a él sí le interesa: la poesía. En efecto, bajo el tema del amor humano, Bécquer nos expresa el esfuerzo del poeta por dar forma a una materia que preexiste al poeta -hay un fuerte idealismo de ascendencia neoplatónica en la concepción de la poesía en Bécquer- y su trabajo para llegar a un poema que siempre será insuficiente. Quedarnos solo con las expresiones de amor en su poesía es, sencillamente, simplificarlo. De ahí la enorme traición a su legado poético cometida por los amigos del poeta al ordenar los textos como si solo fueran la historia de una relación sentimental.

El yo poético becqueriano se mueve sin certezas en todo ese camino, a  merced de las fuerzas de la naturaleza. Entre ellas, la mujer ideal: que no es mujer real sino un medio para canalizar la mirada del poeta hacia la belleza. Por eso el argumento amoroso está lleno de frustraciones: porque expresa lo inalcanzable de la poesía.

Noticias de Bécquer

Pancho, comenta la rima 2 (Saeta que voladora) desde una clave poética de Bécquer: la incertidumbre de la voz poética. No os perdáis esta magnífica entrada ni sus ilustraciones, tan certeras.

Merche Pallarés, a partir de su comentario sobre la rima IV habla del trabajo del poeta: el duro oficio que debe dar forma a la inspiración.

Gelu nos trae y comenta la rima XLVII, con ilustración floral. No os perdáis su apunte sobre Bécquer como crítico musical.

Paco Cuesta comenta certero la Introducción sinfónica de Bécquer y parte de San Juan de la Cruz y de su propia experiencia para traer al poeta al presente. Después de eso, se sumerge en la cuestión editorial de la rimas de Bécquer y lanza su propuesta inicial sobre orden/desorden en la lectura de Bécquer. No os perdáis esta entrada.

Aldabra recoge un oportuno reportaje de su viaje al monasterio de Veruela, lugar tan becqueriano. No os perdáis las fotos ni la bibliografía.

Myriam analiza un aspecto esencial de la poesía becqueriana: la presencia de lo apolíneo y lo dionisíaco, prestando atención a la rima 42. No os lo perdáis.


Mª Ángeles Merino, Abejita de la Vega, parte de la mujer imposible como clave de la lectura de Bécquer... y llega hasta una monja machadiana. No os perdáis esta entrada.

En este enlace podrás encontrar las instrucciones para seguir la lectura de la obra de Bécquer en La Acequia, con los índices de las entradas.


Noticias de la lectura de la trilogía dantesca de Óscar Esquivias

Os invito a participar en esta lectura colectiva y virtual de la trilogía dantesca de Óscar Esquivias, continuando la variedad de estilos, propósitos y miradas que nos han enriquecido la lectura del texto cervantino en los dos últimos años.



Noticias de la lectura del Quijote


De vez en cuando, alguno de los comentaristas de La Acequia me sorprende gratamente: así lo ha hecho mi querida Sauvignona recuperando la lectura del Quijote para hacerla suya y acompañarnos a todos los que hemos colaborado.

Mª Ángeles Merino, Abejita de la Vega, vuelve al Quijote, que no lo tiene olvidado, y comenta el capítulo 6 de la primera parte, con el escrutinio de la biblioteca del hidalgo. No os perdáis esta entrada, que sale hasta la olla podrida.

La lectura del Quijote se convierte en proyecto permanente de La Acequia (en este enlace) al que se puede incorporar todo aquel que lo desee en cualquier momento y, por lo tanto, seguiré  publicando, periódicamente, las noticias correspondientes.

error en la publicación

Por error, se publicó una versión en borrador de la entrada de esta noche con las noticias de nuestra lectura de Bécquer. Podréis verla en su versión definitiva a partir de las once de la noche. Os pido disculpas.

miércoles 22 de junio de 2011

Noche arriba los dos con luna llena


Contraste de la pasión desbordada en nocturno del paseante a la espera del solsticio de verano. El paseante tuvo una vez un amor que encerraba sortilegios en limones. Aun siente el sabor amargo y el latido dulce.

Noche arriba los dos con luna llena
yo me puse a llorar y tú reías

martes 21 de junio de 2011

Because the night belongs to lovers


Que la noche pertenezca a los amantes durante mucho tiempo. Y que la luz del sol sea benévola con ellos cuando la abandonen.

lunes 20 de junio de 2011

El Movimiento del 15 de mayo y antiguas y nuevas formas de intelectual.


Se suele fijar la aparición del moderno concepto del intelectual como un pensador que opina sobre las cuestiones de la actualidad más palpitante y toma partido en ella arriesgándose a decir cosas que no son políticamente correctas y afrontando las consecuencias personales que esta toma de partido le acarreen en el año 1898 en el que Émile Zola publicó su famoso artículo Yo acuso (Carta al Presidente de la República) en el periódico francés L'Aurore, manifestándose públicamente en el caso Dreyfus. Aunque es injusto con muchos publicistas que tomaron partido antes que él en cuestiones similares, dada la resonancia del caso y la importancia de Zola podemos aceptarlo como punto de partida. Desde entonces, la figura del intelectual con mayor o menor fortuna, ha sido necesaria para expresar o guiar a la opinión pública, aunque en las últimas décadas tanto por el exceso por el que muchos aparecían como intelectuales sin reunir las características necesarias para serlo como por la aparente falta de necesidad de verdaderos opinantes en momentos de bonanza, la figura del intelectual (es decir, del pensador comprometido públicamente y siempre coherente con su toma de partido arriesgando incluso su posición) había sufrido un fuerte desgaste.

En el caso del Movimiento del 15 de mayo, todos los análisis coinciden en la importancia de Indignaos, texto escrito por Stépane Hessel que en España contó con un prólogo de José Luis Sampedro a la altura del texto original y superior incluso en perspectiva de análisis, que se completó con el libro colectivo Reacciona (cuyo prólogo hizo Hessel en justa correspondencia). Ahora Hessel lanza ¡Comprometeos! Ya no basta con indignarse, que completa y amplia necesariamente su propuesta inicial. Tanto Hessel como Sampedro tienen cosas en común: ambos son ya ancianos y ambos tienen una larga trayectoria como intelectuales en la faceta original del término.

Sin embargo, ha aparecido en el Movimiento una nueva e interesante figura de intelectual que remueve, por ampliación, la del concepto primero: en el Movimiento hay muchos que prestan sus opiniones expertas, su asesoramiento y su esfuerzo para un trabajo colectivo. El concepto de intelectual es necesariamente individual: es un individuo que ha alcanzado una posición, tiene prestigio social y lo usa para intervenir en cuestiones concretas de actualidad. Esta nueva forma tiene una dimensión colectiva. Es interesante estar atento a su evolución futura, que parece coincidir con los muchos logros que en este sentido ha dado la web 2.0.

domingo 19 de junio de 2011

Recortes y responsabilidad


Si los ciudadanos no castigamos con los votos a los políticos que no han sabido gestionar ni la abundancia ni la crisis, ellos recortarán los presupuestos siempre por el lugar en donde menos exigencias reciban. Si no les exigimos, siempre tomarán las decisiones más fáciles: parches para un dique que se ha demostrado mal construido. Y los fabricantes de los parches son los mismos que levantaron el dique.

sábado 18 de junio de 2011

El misterioso asunto de las relaciones personales


Nadie tiene la receta para que mejore una relación que se ha enturbiado en unas pocas semanas. Es curioso cómo a veces se intenta arreglar algo y termina estropeándose más y donde había complicidad ahora hay desencuentro. Y duele. Al paseante ahora le ha dado por meditar triste sobre estas cosas fijándose en las puertas del barrio viejo que lleva dentro.

viernes 17 de junio de 2011

Puertas que envejecen de forma brusca


Es sorprendente cómo algunas puertas se cierran y envejecen de forma brusca y no vuelven a abrirse nunca por mucho que se llame a ellas. El paseante se queda de pie y atónito, ante ellas, buscándose una llave que dejó olvidada dentro.

jueves 16 de junio de 2011

Algo de poética becqueriana y noticias de nuestras lecturas.


La obra de Gustavo Adolfo Bécquer es una parte sustancial de la creación del lenguaje poético de la modernidad española: por eso, leerlo solo como poeta romántico es reducirlo. Bécquer se nutre de romanticismo, por supuesto, pero en él ya está pleno el simbolismo y las características esenciales de la nueva poesía, esas que supo apreciar Rubén Darío y, a partir de él, lo mejor de la lírica española.

En primer lugar, ha de apreciarse en qué romanticismo se injerta su obra: precisamente en aquel que hoy es menos conocido. Gran parte de aquellos autores (Gil y Carrasco, Nicomedes Pastor Díaz, Eulogio Florentino Sanz, Augusto Ferrán, etc.) hoy han caído en el olvido frente a la popularidad de Zorrilla o del Duque de Rivas, por ejemplo. Conectaron con un tipo de poesía neoclásica gracias al magisterio de Lista, recogieron la poesía popular en sus obras, procedieron a una huida de la retórica del romanticismo más exaltado y buscaron la expresión directa de emociones, conectaron con la poesía que en Europa anunciaba ya el simbolismo y con nuevas teorías filosóficas sobre la realidad especialmente alemanas. Quizá no se les lea porque a todos ellos les resumió y superó Bécquer.

A partir de estas influencias, teje Bécquer su obra con cierta libertad: aunque había publicado algún poema, nadie lo reconocía como poeta público, sino como periodista o narrador. Trabaja, pues, para sí mismo y para un grupo de amigos. Y en este trabajo da con las claves de la poética moderna: la metapoesía por encima de todo (la creación poética es el tema esencial), el poema como fragmento y aproximación no como resultado cerrado, un mundo poético propio en el que todo es una variante del mismo poema con pequeños matices puesto que toda la obra del autor está relacionada entre sí.

Con estas premisas, el poema es solo una aproximación a la emoción misma y esta puede ser compartida por el poeta (que sufre para alcanzar la expresión más adecuada dada la ineficacia del lenguaje) y el receptor. Por eso mismo, el poema es la frustración de la poesía pero es un trabajo necesario, que se le impone al poeta y que siempre se afanará por conseguir, con el siguiente poema, la expresión más adecuada.

De ahí que no debamos tomar el argumento del poema como su tema: el tema amoroso no es más que la expresión argumental del doloroso y frustrante trabajo del poeta, condenado, como Sísifo, a seguir luchando para conseguir el resultado de su esfuerzo.

Noticias de Bécquer

Pancho, en una excelente entrada, da algunas claves a tener siempre en cuenta. La ilustración de su entrada propone algo en lo que yo no había caído: al igual que sucedía con Cervantes y El Quijote, hay muchos lugares con el nombre de Bécquer, especialmente cafés. ¿Nos atrevemos a traerlos todos a la lectura?

Merche Pallarés traslada el día de sus entradas y manifiesta su confusión sobre la forma en la que debemos leer a Bécquer. En un comentario a su entrada espero haber aclarado todo.

Myriam nos ofrece una magnífica perspectiva de comentario de las rimas de Bécquer a partir de las imágenes con las que el sevillano refleja el dolor.

Ele Bergón une con emoción y acierto, una rima de Bécquer ("Cerraron sus ojos...") con sus recuerdos de infancia en un pueblo castellano.

Kety actualiza a Bécquer y lo lleva de la poética a las acampadas de los indignados españoles de estos días.

Antònia se suma a la lectura de Bécquer y lo hace con fuerza, sumando sus recuerdos a la perspectiva biográfica y lanzándose a comentar la Introducción sinfónica.

Mª Ángeles Merio, Abejita de la Vega, comenta un motivo esencial de la poesía becqueriana: las pupilas azules. No os lo perdáis.

La Zarzamora recrea uno de los poemas más conocidos de Bécquer, pero desde una óptica que le da un final distinto...

En este enlace podrás encontrar las instrucciones para seguir la lectura de la obra de Bécquer en La Acequia, con los índices de las entradas.


Noticias de la lectura de la trilogía dantesca de Óscar Esquivias



Mª Ángeles Merino, Abejita de la Vega, comenta el último capítulo de Viene la noche: tiene razón, la noche de los personajes será menos negra que la de sus lectores.

Os invito a participar en esta lectura colectiva y virtual de la trilogía dantesca de Óscar Esquivias, continuando la variedad de estilos, propósitos y miradas que nos han enriquecido la lectura del texto cervantino en los dos últimos años.

Si me olvido de alguien, hacédmelo saber para corregir la omisión


Noticias de la lectura del Quijote


Paco Cuesta ha escrito un soberbio texto tanto en la intención, en la agudeza de análisis y en su redacción, sobre la crítica social en el Quijote. No dejéis de leerlo.

La lectura del Quijote se convierte en proyecto permanente de La Acequia (en este enlace) al que se puede incorporar todo aquel que lo desee en cualquier momento y, por lo tanto, seguiré  publicando, periódicamente, las noticias correspondientes.

miércoles 15 de junio de 2011

Un encuentro feliz en las aulas del Colegio Público Padre Manjón

Ayer recibí uno de los mejores regalos que me han hecho en mi vida. Invitado por Julita Fernández, acudí a su aula del Colegio Padre Manjón de Burgos para compartir unos minutos con sus alumnos de 6º de Primaria, los mismos que habían partido de mi Proyecto agua para un magnífico trabajo del que ya di cuenta aquí, así como del más que recomendable y premiado blog que publica esta ejemplar profesora y que puede servir de ejemplo de uso de esta herramienta en las aulas (aquí el enlace directo a la entrada en la que relata nuestro encuentro).

Estos alumnos, a los que se les veía la ganas de vivir en los ojos y que tanto han demostrado ya sus capacidades, tienen suerte de contar con una profesora como Julita. Como les dije, los buenos profesores nos acompañarán siempre, aunque no volvamos a verlos.

Os dejo aquí el video con los minutos que pasé en el aula con ellos.




martes 14 de junio de 2011

Dos meses


Hoy se cumplen dos meses de la muerte de mi padre. Y la ciudad me ha parecido una maqueta vacía y silenciosa.

lunes 13 de junio de 2011

Ropa tendida al sol


Sé que no puede estar de moda Góngora en una época en la que todo tiene que ser tan directo y breve que una vez leído ya no haya que darle más vueltas. No voy a ponerme estupendo, pero bien quisiera que la literatura tirara siempre del lector para provocarle las ganas de aprender más sobre cualquier cosa. Por lo tanto, no pretendo que volvamos a Góngora, pero yo de vez en cuando lo hago, casi a escondidas para que no me lo afeen ni tomar mala fama, y hallo el goce estético que pretendía el cordobés alejando el lenguaje poético de la realidad.

Qué gran ejercicio de libertad de estilo Las Soledades en una época en la que pocas cosas podían ser libres. Un joven náufrago herido de amor -de desamor, más bien, aunque viene a ser lo mismo- alcanza una playa ignota. En contra de los que piensan que Góngora no tiene en cuenta los hechos cotidianos y los detalles -qué poco se le ha leído si alguien es capaz de decir estas cosas-, el autor se demora al contarnos los primeros pasos del joven en la playa. Es curioso que lo primero que haga sea desnudarse y poner la ropa a secar al sol:

Desnudo el joven, cuanto ya el vestido
Océano ha bebido,
restituir le hace a las arenas;
y al Sol lo extiende luego,
que, lamiéndolo apenas
su dulce lengua de templado fuego,
lento lo embiste, y con süave estilo
la menor onda chupa al menor hilo.

Es todo un buen propósito: ante el infortunio, comenzar de nuevo. Desnudarse y tender la ropa al sol, para que se seque. Con la ropa bien seca y echando a andar.

sábado 11 de junio de 2011

El Movimiento del 15 de mayo. Algunas conclusiones parciales.


Las acampadas del Movimiento del 15 de mayo se están levantando. El Movimiento se refugia, en los varios foros de Internet en los que se debate, en movilizaciones concretas y asambleas en los barrios de las ciudades en las que más ha calado. Es hora, por lo tanto, de hacer un primer balance.

Sin duda alguna, el Movimiento ha sido un éxito: entre otras cosas, ha conseguido poner de manifiesto la indignación de miles de ciudadanos ante la situación política española actual y romper con el tópico de que la sociedad española era conformista y mostraba un carácter pasivo ante lo que está ocurriendo en estos años de crisis económica; ha movilizado un número sin precedentes de personas tanto en las manifestaciones, en las acampadas en las plazas como en las asambleas en las que se debatían los temas que más preocupaban a estos ciudadanos; ha generado, casi de la nada, una organización social que durante la mayor parte del tiempo ha funcionado sin conflictos, sin personalismos y que ha conseguido la atención de los grandes medios de comunicación de todo el mundo; ha despertado las simpatías de muchas decenas de miles de personas que no participaron en las acciones concretas; ha elaborado, sin tener por qué hacerlo, listados de temas a debatir y de propuestas, todo ello con la dificultad lógica de un movimiento que se constituía en grupos de trabajo y asambleas ciudadanas; ha generado una potente imagen colectiva que ha quedado plasmada en una iconografía, unas consignas y unas dinámicas que permanecerán en las actitudes colectivas durante mucho tiempo; ha demostrado que, en tiempos como estos de globalización del mercado, la sociedad puede impulsar movimientos de concienciación y protesta.

La deriva final del Movimiento era la esperada de una movilización de este tipo, aunque conserva mayoritariamente la impronta inicial. En esto no puede haber sorpresas. Las acampadas debieron terminar mucho antes para evitar determinadas situaciones y no dar pie a que los críticos del Movimiento y los medios de comunicación que los amparan pusieran la lupa sobre incidentes minoritarios que restaban fuerza a lo conseguido y que intentan desacreditarlo. Por una parte la dificultad de detener una inercia de un movimiento masivo y, por otra, las acciones policiales de la Plaza de Cataluña de Barcelona, hicieron que la presencia física en las plazas del Movimiento continuara hasta ahora.

No es lógico exigir a un Movimiento de este tipo la elaboración de un programa político, como se ha hecho insistentemente o pedirle que cambie en un mes un sistema con tantos anclajes: ni era su pretensión inicial ni es razonable esperarlo, así que pedir o esperar esto es no comprender el Movimiento y medirlo con una vara inadecuada. Algunos advertimos sobre la trampa que contenía esta exigencia. Sin embargo, en los debates se han llegado a conclusiones en las que se pone de manifiesto no tanto las soluciones como los lugares en los que el sistema democrático español actual tiene fisuras que a nadie puede pasar desapercibidas. No debe exigirse más finura de análisis político.

El Movimiento del 15 de mayo no debe desecharse como algo anecdótico producto de las circunstancias económicas. aunque sean estas las que lo han provocado finalmente,  es la evidencia de que el sistema político actual tiene debilidades que lo ponen en riesgo, de que la clase política española ha estado demasiado tiempo mirando hacia el interior de las dinámicas de los partidos y poco o nada hacia la sociedad, de que la ciudadanía puede organizarse cada vez más eficazmente cuando vive una situación concreta como amenaza.

Por último, el Movimiento del 15 de mayo no es algo irrepetible. Como movimiento heterogéneo se dividirá, se refundará, quedará atomizado y habrá enfrentamientos entre las varias plataformas surgidas de él, pero ha marcado el camino a seguir en el futuro para muchos ciudadanos que no se ven representados ni por los grandes partidos políticos ni por los medios de comunicación más importantes ni mucho menos por los organismos financieros. La mayoría de estos ciudadanos aspira a que el sistema los ampare, otros han desistido ya de esta pretensión. Si no se escucha a unos y a otros, las calles volverán a ser ocupadas y las convocatorias electorales serán cada vez más decepcionantes y convulsas.

viernes 10 de junio de 2011

El proceso artístico


Si pudiera retirar, capa a capa, la pintura del mejor cuadro de Velázquez, lo haría.

jueves 9 de junio de 2011

El libro de los gorriones, una propuesta de guion y noticias de nuestra lectura


El libro de los gorriones no fue el primer intento de Bécquer por recopilar su obra. En 1868, poco antes de la Revolución de septiembre, había entregado un manuscrito con las rimas al ministro Luis González Bravo, que le había prometido publicarlo a su costa. Sin embargo, en los días en los que estalló el movimiento revolucionario la casa de González Bravo fue asaltada y quemados muchos de sus objetos y documentos. Entre ellos se perdió el primer manuscrito y se frustró el intento de publicar la obra poética becqueriana en vida del poeta, lo que nos hubiera ahorrado muchas de las incertidumbres que tenemos sobre ella. Venía a culminar así un año muy duro para el poeta: su mujer le abandonó dejándolo al cargo de los hijos; a consecuencia de la convulsa situación política su hermano, Valeriano, pierde la pensión que el gobierno le había asignado como pintor y Gustavo su empleo público como fiscal de novelas y la dirección del periódico en el que trabajaba. Hasta 1870 su situación económica no se regularizará, con su entrada en La Ilustración de Madrid.

La noticia debió llegarle a Bécquer cuando se encontraba planificando un empeño mucho mayor, la recopilación de todos sus proyectos artísticos, quizá pensando en unas obras completas, quizá solo con la idea de tenerlas agrupadas. Lo copiaba todo Bécquer en un libro de cuentas. La disposición del manuscrito, en sí misma, da que pensar: se inicia con la Introducción sinfónica que muchos editores han tomado como introducción de las rimas, cuando debe ser entendida como una poética general del autor y la leyenda titulada La mujer de piedra. Bécquer deja muchas páginas en blanco y escribe un epígrafe a modo de título: Rimas. Poesías que recuerdo del libro perdido. Dejando al margen la frustración que para el poeta debió suponer la pérdida del manuscrito entregado a González Bravo, no debe pensarse que reprodujera de memoria las rimas en El libro de los gorriones puesto que debió trabajar con las mismas fuentes que para el primer manuscrito. Sin embargo, cabe suponer que el manuscrito perdido contuviera variantes de las que no se acordara ya el autor. El título puede sugerir que también contuviera algún poema del que no tuviera copia puesto que se escibiera expresamente para aquella pensada publicación.

Sea como sea, las circunstancias han deparado a Bécquer otra ocasión para repensar su obra: hemos de entender, por lo tanto, que las rimas tal y como se contienen en El libro de los gorriones es la versión última que el poeta quiso dejar de su producción en verso. Este fue el legado que dejó a sus amigos, con el encargo expreso de quemar sus cartas personales y publicar sus poemas. Lo que hicieran después estos con las rimas es otra cuestión que ha incidido notablemente en la trasmisión de la obra becqueriana y su lugar en la historia de la literatura en español.

Como alguno de vosotros habéis demandado una ordenación en la lectura, os propongo que sigamos el orden del Libro de los gorriones (es decir, la ordenación en números árabes). Si habéis seguido las entradas anteriores, no os sorprenderá esta propuesta: en primer lugar, nos remonta a la última voluntad de Bécquer; en segundo lugar, rompe con la edición convencional de las rimas y nos fuerza a olvidarnos de la lectura argumental a la que obligó la primera edición (que se puede seguir con la ordenación en números romanos). El próximo jueves, comentaré algo sobre la poética becqueriana y después abordaremos las primeras rimas.

Noticias de Bécquer

Pancho llega, a través de sus investigaciones sobre el salmantino Alejo Hernández Esteve, al planteamiento de un interesante tema a debate entre los especialistas: la influencia de Heine en Bécquer. No os lo perdáis.

Merche Pallarés comienza sus aportaciones a la lectura comentando los avatares biográficos del poeta, que fueron muchas.

Ele Bergón continúa su diálogo poético con Bécquer, que tan buenos resultados le da: tensión poética acertada, sin duda. Esta vez, con la rima VIII.

Mª Ángeles Merio, Abejita de la Vega, nos sorprende con una excelente selección comentada e ilustrada con las flores becquerianas. No os lo perdáis.

En este enlace podrás encontrar las instrucciones para seguir la lectura de la obra de Bécquer en La Acequia, con los índices de las entradas.


Noticias de la lectura de la trilogía dantesca de Óscar Esquivias



Mª Ángeles Merino, Abejita de la Vega, comenta los capítulos 21 a 23 de Viene la noche, con la inminencia de la noche que se acerca para el protagonista.

Os invito a participar en esta lectura colectiva y virtual de la trilogía dantesca de Óscar Esquivias, continuando la variedad de estilos, propósitos y miradas que nos han enriquecido la lectura del texto cervantino en los dos últimos años.

Si me olvido de alguien, hacédmelo saber para corregir la omisión


Noticias de la lectura del Quijote


La lectura del Quijote se convierte en proyecto permanente de La Acequia (en este enlace) al que se puede incorporar todo aquel que lo desee en cualquier momento y, por lo tanto, seguiré  publicando, periódicamente, las noticias correspondientes.

miércoles 8 de junio de 2011

Ha muerto Jorge Semprún. Mucho más que el preso número 44.904

Jorge Semprún ha muerto anoche en París, ciudad en la que residía, a la edad de 87 años. Fue el preso 44.904 del campo de concentración alemán de Buchenwald y, por lo tanto, un superviviente de uno de los mayores horrores de la humanidad. Nunca dejó de ser un testimonio vivo de aquella época y así lo reflejó en su obra y en innumerables conferencias y entrevistas. Pero fue mucho más. La biografía de Jorge Semprún representa una línea intelectual comprometido necesariamente crítica y autocrítica, casi siempre a contracorriente. Su obra literaria, cinematográfica y ensayística es clave para comprender la Europa del siglo XX.

Que la tierra le sea leve.

martes 7 de junio de 2011

Monstruos en paro


Tal y como están las cosas, los monstruos se quedarán también en el paro: otros dan más miedo.

lunes 6 de junio de 2011

Cuatro del Apocalipsis


Canto esperanzado: Eran cuatro y todos ellos siniestros. Pasaron uno detrás de otro por la población. Lo que no sabían es que al diezmarla, la hacían más fuerte.

domingo 5 de junio de 2011

La verdad de la mosca


Hay personas que hablan tanto que logran escamotearnos la mosca. Pero la mosca está ahí, no lo dudes.

sábado 4 de junio de 2011

Héroes


No hay héroe que resista una mirada cercana: por eso hay que verlos de lejos, para que digan lo que nosotros queremos que digan. Solo después les levantamos estatuas. Otros vendrán que las derriben o las consideren meros elementos decorativos.

viernes 3 de junio de 2011

De pepinos, epidemias e incompetencias sospechosas.


Durante unos días, los pepinos de origen español han estado bajo sospecha. Las autoridades alemanas, sin pruebas científicas ni de ningún otro tipo que lo avalara, los acusaron de causar una enfermedad que ha provocado ya 17 muertos y decenas de enfermos. Las consecuencias más directas fueron la caida en las exportaciones españolas de todo tipo de fruta y verdura y, lo que es más grave, el retraso a la hora de tomar medidas eficaces que identificaran la causa verdadera de la enfermedad y lograran frenar su expansión. Una vez que las pruebas científicas declaran al pepino español no culpable, los mismos responsables europeos que dejaron hacer cuando se señalaba a esta verdura con el dedo, se escandalizan ahora cuando Rusia cierra las fronteras a las verduras y frutas con origen en la Unión Europea.

Debajo de las declaraciones de estos días pasados de algunas autoridades alemanas laten muchos intereses: aparte de la precipitación con la que se toman muchas decisiones y se hacen manifestaciones sensacionalistas e irresponsables a la prensa (que, a su vez, las convierte en titulares aun más sensacionalistas e irresponsables), ciertamente algunos son económicos, políticos (parecer que se hace), etc. Uno de los más denunciables es echar al de fuera la culpa propia.

No es una actitud nueva, lo despreciable es que se sigan oyendo, con total impunidad, declaraciones de este tipo que tienen un matiz xenófobo que revela un desprecio hacia el que se considera inferior o, simplemente, extraño y al que no se considera capaz, por lo tanto (al no ser como nosotros), de respetar las normas de juego. En los últimos tiempos, con el acicate de la crisis, han aumentado considerablemente las declaraciones de este tipo entre los responsables políticos, porque saben que dan votos: véase el auge de la ultraderecha o la derecha más cerrada en las elecciones de los diferentes países europeos en el último año. Incluso en España alimentar los instintos más primarios de las comunidades atemorizadas ha dado resultado electoral y algunos políticos han conseguido alcaldías en la última convocatoria electoral buscando conscientemente estos votos contaminados.

En la Edad Media, el brote de cualquier epidemia provocada por las pésimas condiciones sanitarias hacía que la gente, instigada por quien podía hacerlo, reaccionara contra aquellos que eran señalados como culpables. La idea más simple, construida con habilidad y difundida adecuadamente, cala en poco tiempo entre la gente aunque se demuestre que es falsa. Desenraizarla luego es imposible y todavía hoy nos sorprendemos con la repetición de ciertas falsedades construidas hace siglos. Por eso es tan fácil alimentar las reacciones colectivas más violentas. En el verano de 1834, ante la mera sospecha de que unos frailes hubieran envenenado el agua de las fuentes, se asaltaron  los conventos y fueron asesinados decenas de religiosos. Hasta hace pocos años, cualquier brote epidémico era suficiente para culpar a alguien que llevaba poco tiempo en el pueblo, por la misma razón por la que se ha ejecutado a tantos inocentes acusándolos de desapariciones de niños o asesinatos de mujeres violadas: porque no era de nosotros, por mucho que las estadísticas sean muy claras y señalen en primer lugar a miembros de la familia y de los círculos más próximos de las víctimas. Todavía hoy, cuando sucede algún extraño suceso en una localidad, los que animosamente declaran delante de una cámara de televisión insisten en que la culpa debe haberla tenido alguien de fuera.

Por suerte, ya no estamos en la Edad Media.

jueves 2 de junio de 2011

Dónde leer a Bécquer, con unas quisicosas filológicas que harán dudar a los lectores y noticias de nuestras lecturas.



Como decíamos y por resumir, la lectura correcta de Bécquer tiene más dificultad de la que el lector no avisado piensa inicialmente. Alguien que quiere leer a Bécquer -que solo quiere leer a Becquer, sin más zarandajas- acude a las páginas de un volumen que ha comprado o tomado prestado en una biblioteca o consultado en alguna de las varias ediciones electrónicas disponibles y espera que la edición sea fiable. A este lector medio no le puede ir uno con quisicosas filológicas: él confía en el editor. Y aquí viene su problema -el del lector, digo, que tan ingenuamente confía en un editor responsabl- porque dispone de cuatro opciones en el mercado sin que nadie le asesore inicialmente:

-Leer los poemas de Bécquer sueltos (cosa que casi no podía hacer un contemporáneo del autor porque en vida publicó pocas de sus rimas en la prensa), que no es la mejor de las maneras puesto que en Bécquer late ya una de las modificaciones sustanciales en la poesía moderna que consiste en trasformar lo que hasta ese momento era una mera antología de poemas encuadernados juntos bajo un título más o menos significativo para llegar a un poemario sólido de lectura homogénea en el que cada parte refuerza y necesita al conjunto, tal y como supo leerlo definitivamente Rubén Darío en Azul... para la poesía en español.

-Leer la obra de Bécquer a partir de la ordenación de la primera edición, debida a sus amigos, en cuyas páginas se ordenan las rimas para que cuenten la historia de un amor (y del desamor consiguiente) y se subordina la poesía al argumento amoroso, resaltando este en perjuicio de aquella. Esta lectura es la más popular, la que todo el mundo reconoce y la de más fácil comprensión para cualquiera pero plantea la seria duda de si no lleva implícita una traición a los mismos poemas becquerianos.

-Leer la obra de Béquer en una edición que siga la ordenación tradicional (expresada con números romanos entre corchetes) sobre la que se dan los datos de la versión manuscrita (expresada con números árabes y notas a pie de página). Estas ediciones tienen la ventaja de que no asustan al lector que no quiere sorpresas y permiten que aquel que quiera profundizar pueda reconstruir la versión del manuscrito con un pequeño esfuerzo intelectual. Hay que reconocer que tienen un aval firme: continúan -con más o menos correcciones- la primera edición, es decir, la canónica y documentan la forma en la que la mayor parte de los lectores de Bécquer han accedido a sus obras; pero también presentan una seria duda: con esta opción, el editor -aunque detalle el orden y las modificaciones del manuscrito- facilita que la primera lectura, la más cómoda, siga el orden tradicional que, por lo que sabemos desde 1914, no fue el establecido por el mismo autor. Esta duda es más importante de lo que parece a primera vista: los lectores fijan su idea sobre un texto tal y como se le da en la edición y solo unos pocos hacen el esfuerzo intelectual de ir más allá.

-Por último, leer a Bécquer en una edición que respete el manuscrito becqueriano conocido como El libro de los gorriones dando cuenta -al contrario que en la opción anterior-, bien en notas o bien en un apéndice, de los cambios que se introdujeron en él a partir de la edición de 1871. Esta opción tiene una ventaja indudable: parte del manuscrito en el que Bécquer copió sus obras preparándolas para la edición. Por lo tanto, respeta la única opción conocida del autor (hay quienes han pensado en otro manuscrito intermedio considerando este un borrador, pero ni los testimonios ni las características del Libro de los gorriones parecen sustentarlo). Pero al lector le plantea un problema: esta ordenación no es tan fácil de comprender porque no cuenta argumentalmente la historia de un amor y en ella no es la poesía la que se subordina al amor, sino al contrario. Tiene otra ventaja: da la razón a los poetas que habían intuido en Bécquer algo más que la lectura decimonónica de su obra, es decir, un simbolismo de corte metaliterario que convierte al autor en el punto de partida de una de las líneas poéticas más cultivadas en la modernidad.

Lo que no se entiende, desde el lado filológico, es el respeto casi reverencial que algunos becquerianistas tienen por la edición de 1871 después de que los muchos estudios hayan demostrado las serias dudas que se tienen sobre ella. Es mucho más sorprendente que un editor que se dedica en el prólogo a destruir la fiabilidad de esta primera edición continúe su ordenación como si no existiera una contradicción entre lo que dice y lo que hace. No es lo mismo leer a Bécquer de una manera o de otra.

Una vez informado, que cada lector opte: un formato tradicional de lectura de Bécquer en el que tantas generaciones se han sentido cómodas e, incluso, identificadas emocionalmente hasta el punto de que las rimas han construido una especie de educación sentimental trasladada a las muchas copias que hacían y hacen los jóvenes de sus versos; un formato que respete el manuscrito becqueriano con la conciencia de que eso le obligará a percibir en el autor notas nuevas que son las que han dejado una huella más profunda en la lírica posterior. A los poetas españoles del siglo XX el primer Bécquer se les antojaba demasiado estrecho, el segundo les ha permitido profundizar en un sentido nuevo de la poesía. Quizá el lector medio sienta desconcierto ante esta propuesta, pero quien no se arriesga no pasa la mar.

Dicho esto, el próximo jueves describiremos El manuscrito de los gorriones y comenzaremos a dar las claves de lectura de las rimas, que nos ocuparán el mes de junio, para continuar con las leyendas en julio.


Noticias de Bécquer

Gelu nos muestra los libros con los que seguirá la lectura de Bécquer, quizá sea una buena idea para ilustrar las entradas de todos.

Pancho nos da un apunte biográfico de Bécquer que puede servirnos como un buen inicio contextualizador de la lectura.

Ele Bergón reescribe e ilustra el poema de las golondrinas de Bécquer: un poeta releyendo a otro poeta para crear. Qué delicia. 

Kety copia e ilustra otra de las rimas, que quizá sea su favorita (Del salón en el ángulo oscuro...).

Mª Ángeles Merio, Abejita de la Vega, trabaja e ilustra el tema del dolor del amor: de Bécquer a Viene la noche. No os perdáis su documentada entrada.

En este enlace podrás encontrar las instrucciones para seguir la lectura de la obra de Bécquer en La Acequia, con los índices de las entradas.


Noticias de la lectura de la trilogía dantesca de Óscar Esquivias



Mª Ángeles Merino, Abejita de la Vega, da noticia de un correo que le dirige Jacinto Eduardo de Ontañón... y no se trata de ningún secundario al estilo de los suyos del Quijote. Luego, comenta los capítulos 18 y 19 de Viene la noche: podemos comprobar cómo el libro aumenta la sensación de soledad y tristeza cuando llega a su final.

Os invito a participar en esta lectura colectiva y virtual de la trilogía dantesca de Óscar Esquivias, continuando la variedad de estilos, propósitos y miradas que nos han enriquecido la lectura del texto cervantino en los dos últimos años.

Si me olvido de alguien, hacédmelo saber para corregir la omisión


Noticias de la lectura del Quijote


La lectura del Quijote se convierte en proyecto permanente de La Acequia (en este enlace) al que se puede incorporar todo aquel que lo desee en cualquier momento y, por lo tanto, seguiré  publicando, periódicamente, las noticias correspondientes.

miércoles 1 de junio de 2011

Libertad


Sin duda, la libertad es el bien más importante del que dispone un ser humano. Podemos acostumbrarnos a vivir como esclavos, pero siempre llega un momento en el que los barrotes se nos quedan pequeños y necesitamos mirar el cielo. A partir de ese momento, todos los trajes se nos quedarán estrechos.