jueves, 29 de diciembre de 2011

Necoxtla está en mi camino y noticias de nuestras lecturas.


El Marqués de Bradomín no se frena ante una posible conquista: no importa que el camino de la Niña Chole no coincida con el suyo y que esta le amenace con represalias de su marido -al que luego sabremos también su padre-. Desconocedor de la geografía mexicana, no duda en afirmar que el lugar al que va la Niña está en su camino, esté en donde esté, más aun cuando ve la reacción de la mujer deseada, con la que establece un pulso que es toda una coreografía de seducción mutua: Necoxtla está en mi camino. No importa lo que haya que arriesgar porque la vida del Marqués -ya lo vimos con ocasión de la pelea nocturna- es accidentada: a veces, por voluntad propia (como su participación en las guerras carlistas); a veces, por pura inconsciencia temeraria. En ocasiones esta temeridad tendrá que ver con la conquista de una mujer: no puede dejar escapar a la Niña Chole y la seguirá hasta que ella le siga a él. En este juego -peligroso, pecaminoso para los valores de la época, sacrílego incluso para los mismos valores del Marqués- hay mucha felicidad que proviene, precisamente, de arriesgar la propia vida sin más motivo que el hallarse en el lugar y la ocasión (como sucederá en la balacera en mitad de la iglesia cuando se descubre a un bandolero), pero que también proviene del dolor que produce un extraño juego amoroso lleno de celos y de rabia (la Niña le hace daño jugando con sus celos, pero él también a ella con el desprecio o el silencio). El Marqués parece incapaz de amar de una forma tranquila y hogareña: lo suyo es la pasión, no el matrimonio. Por eso, esté donde esté Necoxtla se encuentra en su camino: más exactamente, en una etapa de su camino vital, que luego se trasformará en recuerdo. Porque siempre habrá otra Necoxtla más allá.

El próximo jueves terminaremos con Sonata de estío.

Noticias de las Sonatas

Merche Pallarés lee en clave de homosexualidad y retórica sentimental todo un pasaje de la Sonata de estío. No perdona una, ya la conocéis.

Firvulag aporta a la lectura de la Sonata de estío la clave viajera de Valle-Inclán, además de un oportuno texto de Manuel Bueno.

Mª Ángeles Merino comenta el inicio de la relación del Marqués con la Niña Chole: ni el jardín, ni los pecados ni los rizos se le escapan, aunque está a punto de hacer quijoterías. Allí encontraréis también a una Abejita aficionada al juego y peligrosa...

Pancho sabe ilustrar y relatar perfectamente el juego de seducción que se traen el Marqués y la Niña, en Sonata de estío, en Veracruz...

10 comentarios:

Gelu dijo...

Buenas noches, profesor Ojeda:

Disculpe que llegue tarde.
Excelente texto. Bradomín sí sabía dónde tenía que ir, pero cuando ve a la Niña Chole cambia el rumbo, porque le daba igual ir a un lugar que a otro. No tenía nada importante que resolver, el Marqués "conservaba allí los restos de un Maestrazgo, deshecho entre legajos de un pleito". Fue a México, dejándose llevar de un impulso romántico.

Veo que Merche Pallarés, nos lleva ventaja en la lectura, que ella siempre hace divertida.
En su blog, le diré mi opinión sobre los gustos del Marqués.

Firvulag, nos aporta el texto de Manuel Bueno, que tan acertadamente escribe de Valle, y que podemos apreciar que conocía bien su obra y a él.

Abejita de la Vega, hace un resumen trabajado y completo, y coincido con usted en que esas cartas estaban bastante usadas...

pancho, no se deja nada en el tintero, aunque esta vez ha utilizado un zoom excesivo para la ilustración de la fuente.

Solo decir que hay que leer a Valle-Inclán, porque merece mucho la pena el hacerlo. Gracias a usted, una vez más.

Saludos.

P.D.: Estaré unos días sin conexión a internet, así que:
¡Feliz Año Nuevo, para todos!

elisa lichazul dijo...

personajes como ese tal Marqués y el Padre-Esposo son reflejos de una sociedad que lamentablemente aún tiene visos en nuestra modernidad , son realmente patéticos, además de aberrantes

un beso Pedro

elena clásica dijo...

En esa consecución le va la vida, siendo así, qué le importa jugársela, si en la paz no tiene descanso.
Tanto le atrae la relación incestuosa, en ella desea aún más a la Niña Chole. Si no hay una ventana hacia el infierno, el Marqués no parece capaz de ser feliz.

Besazos.

Abejita de la Vega dijo...

De momento el de Bradomín vive el presente y seguirá a Chole a donde sea. El mapa le importa un comino. Irá a Necoxtla o al fin del mundo.
Todos los caminos conducen al jardín de las húmedas albahacas pansexualistas.

Espero que don Miguel no se haya enfadado en el más allá, ni don Ramón tampoco.

Por cierto, la que escribe no sabe jugar a las cartas. Sólo recuerda haber jugado de niña a las familias del mundo. Estoy perdida cuando sea carne de Inserso.


Feliz Año 2012, Pedro.

Un abrazo muy grande de:

María Ángeles Merino

Luis Antonio dijo...

Comprendo al Marqués de Bradomín cuando elige la pasión y desprecia el matrimonio. Ambos son incompatibles...

Myriam dijo...

Tienes mucha razón: el Marqués necesita sentir emociones fuertes, es más, es adicto a ellas. Tanto como lo son quienes son adictos a deportes de alto riesgo.

pancho dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
pancho dijo...

He borrado el comentario anterior porque me he dado cuenta que o iba completo.

El Marqués huye a Méjico por ver si la distancia sirve de paliativo a un desamor y a la traición política de los suyos. Nada mejor que una Niña, fetiche de la futura mujer, que ofrece (en libertad) su pujanza y juventud insultante a manos llenas de lujuria y abundancia para que este Marqués depravado cure sus heridas.

La conquista de la niña cruel no puede ser fácil. La divergencia de horizontes y caminos es impedimento menor para este conquistador que quema sus naves para cortarse la retirada. Como hacían los porqueros locos siglos antes en una tierra inhóspita. Sólo sirve la victoria o la muerte. Nada le puede distraer de su objetivo.

Brillante texto, Profesor, con voz propia. Pero que ya nos parece normal de tan mal acostumbrados que nos tienes.

El agua que mana de esa fuente de Candelario es surtidor que llena de vida el valle. Las flores frescas del cementerio son de la ciudad de Mozart, pero crecen bien espesas y se parecen mucho unas a otras en todos los camposantos.

Delgado dijo...

El Marqués es un romántico incorregible, se deja llevar por las pasiones, aventuras y romances son su forma de vida.

São dijo...

O Marquês é descontrolado...tal como um certo rei de Inglaterra.

Que tenhas, com a tua família, um feliz 2012, meu querido amigo.