miércoles, 21 de diciembre de 2011

La blancura de los patos


Hoy he paseado por el parque, enfurruñado ante la inminencia de unas fiestas que no me gustan. El estanque parecía un reflejo en grises de mis sentimientos. De pronto, la blancura de unos patos propuso leer el día de otra forma: en diagonal de sonrisa, como cuando éramos niños y la nariz se nos quedaba fría en invierno pero no importaba.

33 comentarios:

Myriam dijo...

Hay patos que obran maravillas....

Isabel Huete dijo...

A mí lo único que me estorba de estas fiestas son las reuniones familiares, más desde que mi madre ya no está, y las aglomeraciones de gente, pero por lo demás me encantan (las luces, los colores y esas cosas). Quizá me vaya al retiro a pasear por si al contemplar los cisnes me hago menos insociable... ¡Ánimo y al toro! :)))

Isabel Barceló Chico dijo...

Me alegra que te hayas encontrado con los patos. Me gustas más cuando sonríes... Un abrazo muy fuerte.

Kathy dijo...

Hermosa fotografía. Sé que a muchas personas no les gusta estas fiestas, personalmente me encanta la nochebuena, se respira amor, unión, alegría, dejando de lado todas esas desrmonías, y también todo lo que implica el ajetreo de compras, para mi no son necesarias. Una buena cena, conversación con la familia, practicar el perdón, la alegría de compartir con los que queremos...eso es para mi Navidad. Es por eso que vengo a dejarte mi saludo de Nochebuena, un abrazo con cariño, con alegría, con esperanzas de buenos deseos.
Cariños y bendiciones!

MariluzGH dijo...

¡Benditos patos, amigo mío! benditos patos :)

tres abrazos y dos besos :)

María dijo...

Hay tantas cosas a nuestro alrededor que algunas veces pueden pasar desapercibidas, en cambio, otras, nos parecen que tienen tanta belleza y nos llenan de nostalgia y de recuerdos.

Un beso.

Merche Pallarés dijo...

Mas que patos, parecen pequeños cisnes. Preciosos. Muchos besotes californianos, M.

Hernando dijo...

Ctreo que nos pasa a muchos, son fiestas para los niños, cuando no se tiene conciencia de las ausencias, pero cuando empiezan a faltar eres queridos, ya no son fiestas tan blancas como las de nuestra infancia. La nariz se nos quedaba fría, pigmentada de un color cereza, se nos ponía una cereza en la nariz, a causa de esas heladas, que el agua de un estanque lo convierte en hielo, como en la fotografía.

Abejita de la Vega dijo...

A mí tampoco me gustan, son fiestas obligatorias. Pero se cumple con la obligación de la alegría artificial.Encima, más compra y más cocina. Brrrrrr.

Navidad es descubrir lo blancos que pueden ser los patos, eso sí es Navidad y de la buena.

Besos

Montserrat Sala dijo...

Fijate profesor, que siempre hay un contrapunto en todas las cosas en todos los ámbitos, en todos los sentimientos.
Qeu disfrutes de es estas vacaciones de Invierno.

Abrazos

Manolo dijo...

Patos ajenos a celebraciones, interesados en encontrar el pan suyo de cada día.
Muy buena y sugerente la imagen.
Un abrazo.

Myriam dijo...

¡Toda una belleza ese estanque!

Lola dijo...

Siempre existe algo que nos hace ver la vida de otro color o al menos de color, dejando los tonos grises aparte. Me alegra que te hayas encontrado con los patos, buena imagen amigo Pedro. Un beso

José Núñez de Cela dijo...

Siempre podemos encontrarnos con esa imagen de color que nos redime de nuestro mundo gris. Que sea en Navidad, no deja de ser casual. Siempre las encontramos.

Myriam dijo...

Y el pato negro atrás, sonriente con su harem de blancas ninfas...

María dijo...

Acabo de contestar tu comentario en mi blog, pero te lo dejo aquí también:

Pedro, ¿tú crees que puede ser por el navegador? el navegador que uso es el de Chrome, que me vá muy rápido, yo para entrar en los blogs es el que uso.

El Gaucho Santillán dijo...

De las fiestas me molesta el consumismo.

Y cierto cinismo de la gente.

Y cierta idiotez de otra.

Y las mentiras de los vendedores.

Y el gordo vestido de rojo.

Y el payaso de Mac donald (Ah! no. èse me molesta todo el año)

Y el calor. (Aqui ayer hicieron 43,5 grados centigrados)

Por lo demàs, todo bien.

Feliz navidad y que Dios los bendiga.

Un abrazo.

T.M. dijo...

Animo con estas fiestas. Lo mejor, no resistirse a ellas, y dejarse llevar un poco por el entorno y por lo que toca. Y además pasan volando...

Saludos

XuanRata dijo...

Con ayuda de las ramas los patos dibujan sobre el agua una postal de invierno, hoy que precisamente empieza, y es motivo de celebración porque todo empieza en el invierno.

Manuel de la Rosa -tuccitano- dijo...

que bien la inocencia de la infancia...si pudiera volver no crecería nunca...un abrazo

Aldabra dijo...

la verdad es que los patos son hermosos, a mí me encantan, y siempre que los veo me quedo embobada.

a ti no te gustan las Navidades y a mí meeeeeeeeeeeeeeeenos, pero hay que pasarlas... así que intento quedarme con lo positivo: Todos los seres de este mundo a los que más quiero están bien de salud y cenaremos y comeremos juntos, mis padres, Inés y Alberto,¿qué más puedo pedir?

sólo puedo estar agradecida.

así que tú también has hecho bien leyendo el día de otra forma.

biquiños,

de oca a oca dijo...

Y tiro porque me toca

veo que hoy estás patoso

Isabel dijo...

Pues todo pasará pronto Pedro, como todo. La foto me encanta. Un cálido abrazo para tí y feliz Navidad para todos los del blog. Isabel.

virgi dijo...

El amarillo de los picos le da al gris un brillo necesario. Es sólo tener la lucidez de cambiar el signo de lo que sucede.
Besos, Pedro.

pancho dijo...

No importa que la lectura sea sólo en horizontal o de izquierda a derecha como nos enseñaron. La sorpresa que nos ilumine el día puede que también se encuentre entre los pucheros de lo cotidiano y los recuerdos.

jg riobò dijo...

Y no importa.

impersonem dijo...

A mí tampoco me gustan esta fiestas... me ponen triste... pero es lo que hay...

... supongo que en cada paso que damos cabe la posibilidad de encontrarnos con la blancura de todas las cosas... sigamos andando... por si acaso.

Feliz Navidad Pedro y que el año que pronto comenzará os traiga a ti y a los tuyos lo mejor de lo mejor.

Un abrazo grande.

Paco Cuesta dijo...

Me alegra que te hayan aliviado pero los patos también tienen en la Navidad su época negra.

Gelu dijo...

Buenos días, profesor Ojeda:

No sé si está permitido echarles comida a los patos.
Pero si hace el mismo recorrido todos los días, coja un trocito de pan, póngalo en el bolsillo, y -al llegar al estanque- quédese un ratito mirando como se acercan todos cuando les eche las migas.
Me ha venido a la cabeza el estupendo librito de poemas -de HUGO IZARRA- que nos presentó en su entrada de La acequia

Se me ocurre dejarle unos versos
Pág.16:

BROOKDALE PARK, 1964

Ya lo sé, sí,
pero, entonces,
había tanta niebla
que era hasta difícil
encontrarse la nariz
sin ayuda de las manos.

Y, sin embargo, ellos,
una pareja de osados
amantes irresponsables,
desafiando a la niebla,
ya ves, junto a los árboles.
[...]
Y Copio los últimos del poema

GOMINOLAS PARA LOS PATOS
PÁG.75-76
[...]
Estaba escrito:
Tenían
que conocerse
en un parque,
comiendo
gominolas.

Un abrazo.

P.D.: Ah, y no se enfurruñe.

Pedro Ojeda Escudero dijo...

MIGUEL (De oca a oca): aclaro queda. Son ocas. Mira que he jugado al parchís y todavía las confundo... Gracias.

elisa lichazul dijo...

bellos esos patos blancos
como copos de nieve

y también son ricos rellenos o a la naranja
:P

besos

Asun dijo...

Aun en los días grises podemos encontrar pequeños reductos de blancura.

A mi tampoco me gustan. Sin embargo este año, que no las he celebrado como viene impuesto por norma, las he disfrutado un montón.

Ánimo, que ya va quedando menos.

Un beso.

tequila dijo...

Buenos días Pedro:

Pues serán ocas,pero los cientos de tíos que hemos disfrutado de las visitas de nuestros sobrinos, nos hemos pasado tooodaas las vacaciones yendo a ver "los patos del C.G".

besos