martes, 1 de noviembre de 2011

Día de difuntos


Mañana es el Día de difuntos. Este año, en contra de mis costumbres, no visitaré ningún cementerio. A mi difunto más reciente, como a los vivos que quieren caminar conmigo, los llevo muy adentro. Juntos, caminamos hasta que alguien me lleve dentro.

38 comentarios:

Myriam dijo...

Como siempre, camino contigo.

Joselu dijo...

Muerte. No tenemos ninguna conciencia, o sólo una conciencia insuficiente, de que nos vamos acercando a ella.

Quien piensa continuamente en ella, no vive. Quien nunca piensa en ella, vive todavía menos, se engaña a sí mismo. ¿Cuánto debemos y cuánto nos es lícito pensar en ella?

Elias Canetti, El libro de los muertos.

Luchida dijo...

Yo creo que a los difuntos los llevamos con nosotros cada día del año; no me hace falta un día especial para recordarlos y tenerlos presentes...

María dijo...

A mí el cementerio no me dice nada, allí no tengo recuerdos de mis seres queridos, opino lo mismo que tú, yo los llevo dentro de mí. Respeto a todo el mundo pero opino que ir el día de los Santos o de los Difuntos para llevar flores al cementerio es una hipocresía, ya que las flores mejor darlas en vida.

Un beso.

Nieves LM dijo...

Pues muy bien que haces. Aún no tengo a nadie querido en ningún cementerio, (que no quiere decir que no tenga ningún muerto) cuando llegue la hora, probablemente haré lo mismo. Buenas noches.

silvi dijo...

Querido Amigo..caminemos juntos.Jamas visito cementerios en estos días. 2/11,49 años del fallecimiento de mi abuelo materno y lo llevo en mi corazón....junto a todos mis afectos...que pasaron a el otro plano.Besos.

Campurriana dijo...

Yo tampoco soy de las personas que visitan los cementerios para dejar flores. Las personas queridas que ya no están las recuerdo muchísimas veces y en momentos muy diferentes. Procuro quedarme con esos recuerdos positivos; esos recuerdos que me ayudan a seguir viviendo por el ejemplo que siempre me han dado de unas maneras u otras...

Considero que cada uno tiene que hacer lo que desee en este caso. Lo que le ayude a ser más feliz, a sentirse más tranquilo.

Y, es cierto, mejor disfrutarlos de vivos y también hacerles disfrutar. No lo olvidemos.

PENELOPE-GELU dijo...

Buenas noches, profesor Ojeda:

El recuerdo en estos días me lleva a Burgos, y casi puedo ver a mi padre pintando unas placas metálicas negras y escribiendo las letras de los nombres de sus familiares en color amarillo-naranja, y llego a sentir el olor de la pintura que se quedaba durante un tiempo en la casa.
Luego la visita al cementerio con las flores y el recorrido, y el paseo de vuelta, mirando algunas sepulturas que nos llamaban la atención, por los nombres, por la edad, por el abandono o el cuidado...
Cerca de la entrada, había –y hay- una escultura que representaba una mujer joven, y decía que había muerto al dar a luz a sus dos hijos. Años después, en la juventud, comentando con un amigo, me dijo que era la de su abuela, y que uno de los gemelos era su padre.
Y hablábamos de los que estaban enterrados fuera de sus muros...
Al final, el frío que no conseguía quitar el abrigo recién estrenado, ni los guantes tan necesarios, ni la bufanda...

Ahora procuro ir cuando puedo, aunque no siempre coincide en Noviembre. "Ellos" lo entienden

Saludos.

cementerio san isidro madrid dijo...

Cementerio de San Isidro, iniciado en 1811, con mausoleos monumentales. En el descansa gente humilde y tambien gran parte de la aristocracia madrileña del siglo XIX.

por ejemplo Alonso Martinez( El Código Civil español es considerado como uno de sus logros más importantes)
nació a 26 metros de donde nací yo

calle Fernan Gonzalez

MariluzGH dijo...

Te comprendo perfectamente. Yo tengo a mis padres todos los días conmigo, no necesito ir a ninguna tumba a llevar flores... de eso se encargan otros que sí les ayuda el hacerlo.

un abrazo solidario

Asun dijo...

Yo no soy de hacer visitas al cementerio. Pienso igual que tú, que el mejor sitio para llevar a los nuestros es en nuestro interior.

Un beso.

Spaghetti dijo...

yo solo iré una vez al cementerio, o ninguna ...cada vez hay más cenizas esparcidas al viento.
Mientras tanto seguimos caminando, quizás un día se encuentren nuestros caminos.

Euphorbia dijo...

Yo tampoco voy. Nunca he entendido el sentido de hacerlo e incluso un familiar me lo recriminó una vez.
Por lo que parece hay que ir a visitar las tumbas, limpiar el cristal del nicho y poner flores para que el resto de visitantes sepan que querías a tu ser querido... ay, si no limpias el cristal.

Merche Pallarés dijo...

Me ha gustado mucho el link de MIGUEL V. No conocía ese cementerio de San Isidro. A mi sí me gusta pasearme por algunos cementerios, los que tienen historia, como el Père Lachaise de Paris y el de Londres donde está enterrado Carl Marx. Me gusta la paz y sosiego que se respira. ¡Esos panteones grandiosos y esas bellísimas estatuas! Ahora, no iría jamás un 1 de noviembre... Y es verdad, a nuestros seres queridos desaparecidos, los llevamos dentro. Besotes llenos de vida (por ahora...), M.

pancho dijo...

De los muertos nos separa la ilusión del tiempo que nos queda por vivir. Es claridad que restamos a la oscuridad de la ceniza inmensa.

Antònia Pons Valldosera dijo...

Me alegra compobar que no soy la única a la que no le gusta recordar en una fecha fija. Yo sí voy pero más por convencionalismos que por otra cosa. Recuerdo cada día a mis seres queridos que se fueron pero el sábado pasado fui a poner flores en sus tumbas. Me entristece hacerlo porque allí no hay nada, salgo con el corazón encogido y las heridas de la añoranza abiertas igual que el primer día. Nada de crisantemos, claveles blancos y rojos y los cristales bien limpios.
Además sé seguro que mi padre se debe reír de mi muy a gusto porque él jamás pisaba el cementerio.
Un abrazo

ANABEL dijo...

No tengo palabras... me encanta y comparto lo que dices.

La Zarzamora dijo...

Hay sin duda alguna fechas más importantes que ésta para recordar a aquellos que se marcharon de nuestro lado.
Besos, Pedro.

JESUS y ENCARNA dijo...

Buenos dias Pedro, de nuevo. Personalmente me sucede algo parecido, no obstante como bien dicen por aqui, en esas creencias ...Para gustos colores.
Tambien creo que es una manera de reunir a la familia o a los mas allegados, en todo caso, cosa que desde el punto de vista familiar, no esta mal, cualquier oportunidad es buena y mas halla de los sentimientos de cada cual, la cuestion en general biene a recordar otros dias y otras vivencias cuando se disfrutaba de la presencia de esos seres queridos o no, que compartimos en vida.
Por lo que estas fechas nos recuerdan de una manera interior o exterior esos seres que nos dejaron aqui en lo que yo denomino el autentico Infierno que es este Mundo que dicen que es tan "Democratico" (si fuera verdad).
Saludos cordiales.
Jesus

Delgado dijo...

Coincido contigo, además seguro hay otros días más señalados e intimos para visitar ese lugar si te apeteciera. En "difuntos" todo es muy impersonal a mi parecer.

Un abrazo.

Carlos Alberto dijo...

Yo no he tenido esa necesidad de hacerlo y los respeto enormemente
siempre los llevamos dentro.

Un abrazo.

José María Souza Costa dijo...

Um dia eterno,de Saudade.
Muito bom o seu texto.
Parabens
Um abraço, abrasileirado

Abejita de la Vega dijo...

Caminamos y llevamos con nosotros a todos los que se quedaron a la orilla.

No hacen falta flores ni cementerios.

Besos, buen camino.

Jan Puerta dijo...

Para tener presentes a los que no están, solo hace falta el recuerdo. Al fin y al cabo, como bien dices... solo nos falta esperar a que alguien nos lleve dentro. Y eso es lo único seguro que podemos esperar.
Un abrazo

jg riobò dijo...

Nunca más cerca.

Silvia dijo...

HOLA:ME ENCANTO ESO DE CAMINAR CON NUESTROS DIFUNTOS EN EL CORAZON..
HACE UNA SEMANA PERDI UNA AMIGA ESPECIAL Y LA RECORDARE SIEMPRE CONMIGO .
BESOTES SILVIA CLOUD♥

Gabiprog dijo...

El buen recuerdo no se viste de rutina.

Natàlia Tàrraco dijo...

Pedro, te imito murmurando "que la tierra les sea leve" añado, reposan en nuestra memoria, no sumo flores ni rezos.

Lamentablemente motivos de salud algo "puñeteros" me alejaron de Burgos, de vuelta desde Galicia me doy el placer de pasearme por Soria, quien no se contenta... Besitos.

São dijo...

Meu muito querido Pedro, se me permites, deixo a minha assinatura por baixo destas tuas comoventes palavras.

Forte abraço solidário.

Anna Jorba Ricart dijo...

Sabiduría en tu frase.
Un abrazo.

Alimontero dijo...

Dos cosas seguro:
- que un día moriremos;
- que seremos transportados....
Me han gustado tus palabras, tus pensamientos y sentimiento....
He ido muy poco al cementerio, porque sé que mis seres queridos ahi no han estado nunca, pero los rituales se respetan... y suelo ir de vez en cuando y dejo unas flores...

y como siempre, cerca de tí..

besos,

Ali
p.d. gracias por la alegria de saber de tí...

XuanRata dijo...

El cementerio es un lugar de encuentro de los vivos, como otros lugares rituales. Los difuntos nos acompañan allí y nos esperan fuera.

Un abrazo.

Lola dijo...

Aquello que en vida no hicimos para con ellos, después es imposible recuperar... lo único limpiar conciencias. Besos

Aldabra dijo...

no creo en los cementerios, ni en muchas otras cosas... pero entiendo a los que sí creen.

cada uno llora a los suyos a su manera y todas son válidas.

biquiños,

Ele Bergón dijo...

Mi padre murió cuando yo tenía quince años, fue tan duro el golpe que he tardado muchísimo tiempo en visitar su tumba. Así que te comprendo perfectamente. Sin embargo mi madre que murió más digamos a su edad (90 años), todos los años mi hermano y yo la llevamos flores, aunque me da un poco igual, porque siempre pienso que es en vida cuando hay que cuidarlos y mimarlos.

Un abrazo

Luz

OceanoAzul.Sonhos dijo...

Os nossos mortos caminham connosco, em nossos corações.

Mas o caminho é feito diariamente, com todos os que nos marcam e nos acompanham.

Um abraço Pedro
oa.s

Mar dijo...

He pasado siete años de mi vida atada a una tumba, a un cementerio, metida en unas tareas de limpiar tumba, poner flores...hasta que me he dado cuenta que era imposible que alguien tan alegre pudiera tener un resquicio de su ser en un lugar tan deprimente.

Hace mas de 10 años que me siento libre, porque decidí no volver mas por alli. Ahora he aprendido a buscar a los que ya no estan en el viento, en un rayo tibio del sol...en una canción.

Mar...(la vendedora de humo)

Paco Cuesta dijo...

Las circunstancias cambian las costumbres.