martes, 6 de septiembre de 2011

Una comedia italiana



La prima cosa bella, película dirigida por Paolo Virzi es, antes que nada, una comedia italiana. Entre tanto predominio, en la cartelera española, de cine norteamericano (es decir, de las grandes productoras de Hollywood), cuando se hace hueco con éxito una película con propuestas diferentes y un toque reconocible en una identidad cultural propia, hay que celebrarlo. Dicho esto, solo los amantes de la mejor tradición de la comedia melodramática italiana podrán apreciarla y reconocer en ella los muchos homenajes y referencias tanto a situaciones como a tipos del cine de aquel país.

Bruno Michelucci, profesor de literatura italiana en una escuela de restauración de Milán, recibe la noticia de que su madre, Anna, está enferma. A partir de ahí, la historia consiste en una doble línea argumental puesto que se juntan el pasado y el presente. Bruno recuerda unos meses de su infancia que le marcaron para siempre: Anna, su madre, gana en el verano de 1971 un concurso de belleza para madres en Livorno. Es precisamente este pequeño éxito el que altera la felicidad de toda la familia.

Es curioso cómo un éxito -sea cual sea su magnitud: en este caso no es más que un vulgar concurso de belleza en una localidad de provincias- puede alterar todo, en especial si se da en determinadas personalidades ya abonadas para sufrir hondas conmociones. Al padre de Bruno se le despiertan los celos y su propia inseguridad como hombre. El propio Bruno también, puesto que siente un fuerte complejo de Edipo. También de príncipe destronado, que paga con su hermana pequeña.

Anna, la madre, es también víctima de su belleza y de su personalidad: se separa de su marido tras una violenta riña y comienza una vida llena de aventuras amorosas, continuos cambios de domicilio y de trabajo y de una constante inestabilidad provocada, en gran medida, porque vive anhelando sueños que le impiden disfrutar de lo que tiene. No es solo una víctima, puesto que también usa de su belleza para obtener trabajos o viviendas o formas de asegurarse la vida, sin sentir ningún escrúpulo por ello ni por las consecuencias que pueda acarrear sobre su entorno. Lo que consigue, en realidad, es una mezcla de felicidad y de inestabilidad emocional que termina cayendo casi como una maldición sobre sus hijos, a los que arrastra a su propio torbellino y con los que tiene una relación emocional llena de amor pero también de daño psicológico, incapacitándolos para buscar su propia estabilidad sentimental.

Anna, la madre, es un personaje hondamente mediterráneo y especialmente italiano: una mujer tremendamente pasional que busca algo que posiblemente ya tiene y que, entregándose fieramente a la protección de sus hijos y a la búsqueda de la felicidad soñada, en realidad lo que hace es arrastrar a todos a una insatisfacción continua, comenzando por ella misma, que nunca podrá alcanzar lo que tanto quería precisamente porque siempre le falta el sosiego necesario en su anhelo. De hecho, todos los que se mueven alrededor de este personaje acaban sufriendo sus decisiones pero sin poder dejar de amarla tanto por su belleza como por su vitalidad.

Virzi, a la hora de tratar el tema, se decanta por la comedia melodramática y por eso no profundiza en los aspectos más duros de este tipo de psicología sino que trata a la madre más como mujer desorientada pero exultantemente viva. El final se convierte casi en una liberación para todos, incluida Anna.

No es una gran película, pero sí una obra llena de tantas buenas referencias a un tipo de cine que muchos amamos y que tiene un ritmo tan diferente a lo que llena nuestras pantallas habitualmente que merece la pena ser vista.

22 comentarios:

Myriam dijo...

¡Me la apunto y con mayúsculas!

(Inter nos: no se que me gustará más si tu reseña o la película)

Besos

elisa...lichazul dijo...

por como la presentas ha de ser imperdible
besitos

Anna Jorba Ricart dijo...

Seguiré la recomendación y la veré.
La presentación que haces de ella es para tenerlo en cuenta.

silvi dijo...

Tomo buena nota,parece interesante.El cine italiano no es de mi agrado.Pero tu comentario están elocuente,que la pondré en mi lista.Gracias.Besos.

mojadopapel dijo...

Tiene buena pinta.

Merche Pallarés dijo...

Hoy voy a Barcelona y si la veo anunciada, iré a verla. Tu reseña: ¡fantástica! Aunque estoy con la opinión de MYRIAM... Besotes cinéfilos, M.

marijose dijo...

Gracias por la reseña. Iré a verla.

José Núñez de Cela dijo...

Apuntada la sugerencia. Tratar de ver cine no infantiloide es una tarea cada vez más ardua.

BlueShell dijo...

Entendi quase tudo! Gostaria de ver essa película.
Today I have a cat...in my blog...
Besitos

Cecilia Alameda Sol dijo...

No sólo inunda las carteleras, además es que la promoción es tan abrumadora que parece que no hay otra opción que las películas USA.

Aldabra dijo...

Te cuento.

En nuestra ciudad hay dos cines. Un Cinebox con un montón de salas pero en el que solo ponen películas comerciales. Y un pequeño cine bastante cutre y antiguo, Cine Duplex, en el que sí proyectan películas interesantes.

Pero el caso es que este pequeño cine es de traca. Lo mismo te tienen esperando en la puerta media hora, más tarde de la hora prevista de la película.

Hasta que un día nos coincidió de ir y el cine no abrió. Íbamos a ver "Incendies". Allí estuvimos esperando unas 25 personas (hay películas que no arrastran a un montón de gente, ya sabes) para nada porque nos tuvimos que volver a nuestras casas con las manos vacías.
A., que tienen un sentido de la puntualidad muy estricto, dijo que por ahí no pasaba más, así que no volvió al Duplex. Alguna vez fui yo con Inés, y más de lo mismo, esperando hasta que les daba la gana de abrir y poner la película.

La prima cosa bella, la ví en cartel y me hubiera gustado verla pero me da pereza ir sola... así que en fin. De momento ahí se ha quedado.

Si no viste "Incendies" te la recomiendo. La vimos hace un par de meses (ya te imaginas cómo) y merece mucho mucho la pena. Es muy impactante.

Y ahí estamos, sin apenas ir al cine porque encontramos pocas películas interesantes para ver.

Es lo malo de vivir en un pueblo, pasan cosas como éstas.

biquiños,

La Zarzamora dijo...

Apuntada queda.

Besos, Pedro.

José Antonio del Pozo dijo...

me gustó eso de una mujer víctima de su belleza y de su personalidad... sin escrúpulos. ¿Thelma y Luise, lost en su ambición? Anotada está.
saludos blogueros

Antònia Pons Valldosera dijo...

Deliciosa reseña. Creo que me gustaría más tu crítica que la película. El cine italiano... me cuesta, lo mismo que el francés. No acabo de conectar. Sin embargo hace siglos que no voy al cine...¡con lo que me gustaba no perderme ni un estreno!
Un abrazo.

Euphorbia dijo...

Me han hablado bien de ella e intentaré escaparme para verla.
Besos

Jan Puerta dijo...

Lo cotidiano parece ser que no vende. En cambio aquello que por su argumento, efectos especiales y millones invertidos se pone en duda, todos hablan de ello. Ese "todos" creo que es la peor pandemia de nuestra humanidad.
Un abrazo

Asun dijo...

Suelo huir del cine puramente comercial. Esta que comentas tiene buena pinta. La apunto para cuando se tercie.

Un beso

Cornelivs dijo...

Bueno, Hollywood es la fabrica de sueños por excelencia, de modo que cuando inopinadamente surge una flor como esta, merece la pena verla.

Ojala a la madre no hubiera ganado el concurso...!

Me ha dado gana de ver esta pelicula.

Un abrazo, Pedro.

El Gaucho Santillán dijo...

Parece digna de verse.

No trabaja Virna Lisi? Que làstima!

Un abrazo.

virgi dijo...

Me fío de ti.
Y yo al fin ví "Un cuento chino".
Deliciosa.
Besos, Pedro.

Paco Cuesta dijo...

Por el comentario, se deduce que puede ser una comedia muy nuestra.
Habrá que verla.

El Deme dijo...

Muy buena película. Extraordinaria Stefania Sandrelli. En algunos aspectos recuerda a El hijo de la novia, aunque va por otros derroteros. Esa madre que marca con sus actos la vida y la trayectoria emocional del hijo es una historia conmovedora.