sábado, 24 de septiembre de 2011

Cómo hacer de una comedia ácida una comedia estéril. Sobre la adaptación teatral de El Pisito de Azcona por Pedro Olea


Vista de nuevo en Madrid, ahora en los Teatros del Canal, El Pisito, adaptación teatral de Juanjo Seoane y Bernardo Sánchez del guión escrito por Rafael Azcona para la película de igual título dirigida por Marco Ferreri e Isidoro M. Ferry (1959), me sigue dejando un gusto de insatisfacción. No ha mejorado con su paso por provincias, sino que ha reafirmado su carácter.

Rafael Azcona, a quien el cine español debe tantas obras maestras, escribió, recién llegado a Madrid en los años cincuenta, una novelita a partir de un hecho ocurrido en Barcelona y publicado en la prensa nacional: un joven se había casado con una anciana para heredar, a la muerte de la mujer, el derecho a seguir ocupando su piso de renta antigua. La novela se publicó en 1957 con el título de El pisito. Novela de amor e inquilitano. Azcona la reescribió al final de su vida y hoy contamos con una excelente edición en Cátedra (2005) más que recomendable. El guión que el propio Azcona escribiera para la película de 1959 es una pieza maestra del género. Y la película una de las mejores de la historia del cine español sin discusión alguna.

No así esta versión teatral. Es loable que Pedro Olea haya querido mantener la época en la que suceden los hechos (el Madrid de la postguerra), pero las historias deben decir algo al espectador actual: en eso consiste el trabajo dramatúrgico. Este montaje rebaja toda la acidez de la fuente original, la sordidez minuciosamente diseccionada por Azcona de un mundo controlado por especuladores y lleno de hipocresía social, que ahoga económica y moralmente. Tanto que la única salida para una joven pareja es acceder a que el novio se case con una anciana solo con el objeto de obtener un piso para vivir. Es muy difícil hacer lo que hacía Azcona con su escritura: una comedia que hacía reír y apretaba el estómago al mostrar lo duro de la vida; una crítica durísima a una sociedad sometida férreamente por la dictadura franquista y la moral imperante jugando con el límite de la inteligencia para evitar la rígida censura.

Al convertir El pisito en una comedia amable se pierden demasiadas claves. Al dejarla tal cual en la postguerra sin ningún guiño a la actualidad, es incomprensible el problema de partida: los novios, ya de edad avanzada, no pueden consumar sexualmente su relación al no poder casarse y ese es el motivo que les empuja, ante la imposibilidad de acceder a una vivienda por sus propios medios, a la solución del matrimonio de conveniencia. El espectador pasa el tiempo riéndose con algunos de las muchas situaciones cómicas pero no puede sentirse identificado de verdad con el problema de fondo, a pesar de la actual situación de crisis que tantos paralelismos podría haber otorgado. Los actores ejecutan sus papeles con corrección -mejor Asunción Balaguer, correcta Teté Delgado y un tanto afectado de guiños televisivos Pepe Viyuela- pero sin entusiasmo: ni ellos mismos logran creerse la verdad del conflicto.

Si el conflicto de partida resulta un tanto increíble hoy, si se reduce la ácida visión sobre la sociedad que contenía el texto de partida,  el planteamiento de El pisito según el montaje de Pedro Olea no pasa de ser un homenaje a Azcona en el que no está Azcona entero.

15 comentarios:

elisa...lichazul dijo...

yo solo te dejo besos desde este lado del mapa Pedro
para un precioso fin de semana

Raul Rentero dijo...

la película es una obra de arte
la obra de teatro no la he visto, pero no logro imaginármela
me chirría un tanto lo de Teté Delgado, que no me parece una de las mejores actrices pero bueno...
supongo que se trata de esa moda tan en boga de adaptar clásicos del cine a la platea
un saludo desde el maestrazgomagico.blogspot.com
RAUL

silvi dijo...

Soy adicta al teatro,muchas veces me pasa lo mismo...no llego a disfrutar de lleno la obra,me quedo con ganas de mas.Próximamente iré a ver Hamlet(de Gené)y en octubre El Burgués Gentilhombre.Después te cuento.Lindo domingo.Besos.

Marina dijo...

Yo vi la película cuando en TV1 ponían Estudio 1 me gustó y me reí mucho, pero me imagino que tampoco la entendí.
Un abrazo.

Juan Navarro dijo...

Tenía dudas y me las has despejado, así que no iré a verla.

Euphorbia dijo...

Quizá me vaya por los cerros de Úbeda pero me arriesgo. Creo que debería haber un equilibrio entre los dos extremos, uno el de dejar una obra inamobible y acartonada en el momento que fue creada y el otro extremo que es actualizarla hasta rozar el ridículo, ambas cosas me parecen lamentables.
Por el argumento que comentas realmente es una pena que el público no pueda identificar unos problemas de un momento de crisis pasado con el actual, aunque sea de forma indirecta, pero no todo es actualizable ni creo que haga falta: me he acordado de una adaptación del Don Giovanni de Mozart (ya sé que siendo ópera quizá no sea un buen ejemplo) hecha por Calixto Bieito en el Liceo que me pareció muy ridícula y en ese caso yo hubiese preferido una versión más clásica que ver a un Leporello con chandal del Barça.
Un beso de buenos días

JESUS y ENCARNA dijo...

Buenos dias Maese Pedro, pasaba a saludar y a beber en esta acequia, para despejarme y vaya si me he despejado.....ja.
En cuanto a esta obra de teatro, tan solo me ha venido al pensamiento el tema del reparto de actores y creo que el Sr, Pepe Viyuela es un comico de toda la vida, quizas le haya imprimido por defecto profesional ese caracter comico que el desarrolla.
Creo que no son tiempos para andar representando entre lineas ciertas paradojas de la sociedad, por tanto, estoy de acuerdo en que el Sr. Olea podria haber sido mas fiel a la pelicula.
Saludos cordiales.
Jesus

Luis Antonio dijo...

Me quedo con la edición de Cátedra.

Paco Cuesta dijo...

¿Será que muy difícil "clonar" las épocas?

Asun dijo...

Pues es una temática que sí que habría dado para reflejar y criticar una parte de la situación actual. Una pena que se haya quedado en una visión obsoleta.

Por lo menos ahora ya sé que no es una obra que iré a ver si coincide que la traen por aquí. Gracias por la información.

Un beso.

Natàlia Tàrraco dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Natàlia Tàrraco dijo...

¿Bastaría con "estilizar", minimalizar decorados? Porque el texto, ni tocarlo, aquello está vigente. No sé, no he visto el montaje teatral.
Nada tuvo de "Plácido" Azcona, era un "Verdugo" armado con la "Escopeta nacional" que arrasaba corrosivo, irónico,sarcástico, hasta los "Pisitos" o los "Cochecitos" de las calles, llegando a los corazones de las españas, tocando a las ánimas todas, para despertarnos del letargo, la mezquindad y la mansedumbre.
!Ave! Azcona, que no te citen en vano, irreverentes, a ti que eras el más grande irreverente.

Buena idea Pedro, mala cosa que ahora no funcione aquello, que sea un café aguado. Besito.

Abejita de la Vega dijo...

Nunca me gustó el descafeinado...

Besos

Merche Pallarés dijo...

Creo que nunca he visto esa peli por lo tanto no puedo opinar pero seguro que tienes razón. Conocí a Azcona en Ibiza y me pareció un hombre sencillo y genial. "El Verdugo" sí que me gustó muchísimo. Besotes peliculeros, M.

Cosmo dijo...

Ví la película en el canal temático de Cine Español en Canal + y me pareció estremecedora,a veces me acuerdo de ella,trabajaba José Luis López Vázquez en este retrato duro de la España de los cincuenta.