viernes, 24 de junio de 2011

Amores


El paseante tuvo un amor peluquero y desorientado; amores adolescentes y maduros; amores de verano y de noches de invierno; vivió amores fugaces y densos, ocultos y públicos; consistentes como piedras y difuminados como la niebla; tuvo un amor ingenuo del que solo recuerda un beso en la mejilla; amores equivocados, previsibles e inesperados; algunos con sabores a otras tierras; uno sosegado que le dio paz y al que regaló un durazno enloquecido; tuvo un amor vulgar que le dejó un tesoro; otro abrasador que tenía corazón de hielo y fuego con la piel dulce de jazmín. A todos lleva dentro y a ninguno olvida mientras camina en la noche intensa del nuevo verano.

28 comentarios:

Myriam dijo...

Corta el agua la placa
del acero
que levanta el telón
de los recuerdos.

Peregrino es el Amor
y ha de cebarse
de la copa del vino
de la vida.

La noche intensa de verano
abre la caja de sorpresas
mientras hace florecer
la primavera.

Isabel Romana dijo...

Quien es tan rico en experiencias amorosas no puede errar el camino. Vivir seguramente es eso. Precioso post, querido amigo. Un abrazo.

elisa...lichazul dijo...

el paseante está vivo!! pero aún le faltan amores por probar, amores que siguen girando en esta espiral de palabras

buena suerte con ellos, y si es uno que sea especial

besos Pedro y buen fin de semana


pd...yo también tengo algunas colecciones,pero evito desempolvarlas jajaj, que se queden allí con los trastes viejos;)

María dijo...

Muchas clases de amores desde fugaces a intensos, desde amores superficiales a amores fugaces, desde amores de verano a amores invernales, pero todos laten desde el interior.

Un beso.

Juan Navarro dijo...

Vive no quien puede contarlo sino quien lo cuenta y, sobre todo, se lo cuenta a si mismo.

Montserrat Sala dijo...

Vivir tantos amores....yo no me lo planteo, ni imaginarlos puedo. Soy mujer de un solo amor de por vida,
Tuve esta suerte. Acerté a la primera. Feliz fin de semana.

Señor De la Vega dijo...

¿Le reconozco? ¿es Ojeda? ¿hizo un repaso de amadas? pues ya imagino la escena de la Acequia convertida en hosteria Buttarelli... y así enumera Don Pedro amores como laureles, recordándome ipso facto a Don Juan con sus carteles:

[Aquí está don Juan Tenorio,
y no hay hombre para él.
Desde la princesa altiva
a la que pesca en ruin barca,
no hay hembra a quien no suscriba;
y a cualquier empresa abarca,
si en oro o valor estriba.
Búsquenle los reñidores;
cérquenle los jugadores;
quien se precie que le ataje,
a ver si hay quien le aventaje
en juego, en lid o en amores
].

Sé que lo suyo es más serio, y no hay apuesta de locos, por eso me rasco el coco imaginando razones, que enumerar corazones en público y blogosfera, es práctica de muy pocos y excepción en profesores.

Pero me sirva su chance, a reconocer sincero, que si conté bien sus damas, en número me destroza, y mi record lo fulmina, si es cantidad lo que prima, ya ha triplicado mis mozas.

Aunque no leo... ya veo...

Solo os falta una novicia que esté para profesar.” Mi Señor pues dicho queda, cambie género en la frase y demuestre lo que pueda, sin tocar la que yo case.
Suyo ;-) Z+-----

Hernando dijo...

El paseante en cuestión de amores no ha perdido el tiempo, hasta el amor cruzó el charco, en forma de un DURAZNO enloquecido.

Ele Bergón dijo...

En estos días que no he visitado la red porque estoy en mi retiro particular de Pardilla donde no llega internet, al menos para mi, me he dedicado a leer el libro " Los enamoramientos" de Javier Marías. Me ha gustado porque es un autor que sabe escribir y lo hace muy bien , pero le he encontrado que no tiene casi argumento. Habla por supuesto, del enamoramiento, pero le ha flatado leer tu entrada para que hubiese escrito algo más sobre estos enamoramientos de los que tu escribes y que a todos nos trastornan pero que son imprescindibles en nuestra vida.

Besiabrazos

Luz

Lola dijo...

El verano trae recuerdos, tu paseo literario ha sido perfectamente detallado ¿quien da más? mmmmmm. Buen fin de semana Pedro

J. G. dijo...

voy a ver si me animo con lo de Becquer, la poesía me cuesta si es toda seguida.

La Zarzamora dijo...

Con esos recuerdos puedes vivir ya una eternidad...
Besos, Pedro.

Paco Cuesta dijo...

El paseante repitió caminos en busca del tesoro que había de compensar algunos sinsabores y, sin duda, rubricar satisfacciones.

Abejita de la Vega dijo...

"...Es el Amor que pasa"

Delgado dijo...

El Amor, duro exámen de la vida, algunos lo aprueban a al primera, y otros... siguen enternamente opositando.

Luis Antonio dijo...

Al paseante le deseo que siga sumando amores para que nunca se quede con el recuerdo de las ausencias.

Cecilia dijo...

¿Tantos amores caben en una sola vida? ¿Son tan efímeros los amores o es tan grande la capacidad del paseante?
En cualquier caso, eso que gana.

Asun dijo...

Se ve que el paseante ha sabido aprovechar las ocasiones que la vida le ha ofrecido y ha brindado su corazón a amores de lo más variados.
Mientras el paseante siga vivo encontrará un amor al que dedicarse.

Un beso.

Kety dijo...

El paseante es un don Juan en toda regla, sólo le falta la novicia, como bien dice el Señor de la Vega.

Isabel. dijo...

Espero que de todos hayas aprendido algo, así resultarás más interesante. Besos Isabel.

virgi dijo...

La foto de "los dos con luna llena" va genial con ésta, parece que se miran en un espejo.
Besitos

pancho dijo...

El que añora es el sosegado al que respondió con un durazno atolondrado y agrio como un limón sin sazonar.

jg riobò dijo...

Todo esto del amor es un laberinto.

Merche Pallarés dijo...

La más importante, aunque vulgar, fue la que te regaló el tesoro... No lo olvides. Me ha hecho gracia, como siempre, el comentario de nuestro SEÑOR DE LA VEGA. Ay, Pedrito, estás hecho todo un Don Juan solo te falta la novicia como dicen el SDLV y KETY aunque, hoy en día, lo veo harto difícil... Besotes (casi)virginales, M.

Euphorbia dijo...

Eso sí que es aprovechar el paseo... y el camino aún es largo.

impersonem dijo...

El paseante pasea con todos ellos en su memoria... tal vez en su nostalgia... a veces mirar dentro de nosotros es mirar también atrás en el tiempo; también en el amor la experiencia se pronuncia así o de múltiples maneras... es la vida de cada uno y su circunstancia... en la quietud y en el paseo... si bien hay situaciones o imágenes que reavivan los recuerdos.

Abrazo.

Aldabra dijo...

me encanta este relato Pedro, tan personal (que no digo que sea autobiográfico).

me gusta mucho: "al que regaló un durazno enloquecido".

y todavía vendrán más amores, sin duda diferentes a todos los anteriores porque así es la vida.

biquiños,

Pilar dijo...

Cómo me gusta cuando te pones amoroso, Pedro.
Pienso que de todos los amores se aprende, de todos, unos llegan más adentro, pero todos están ahí...
Sobre todo aquellos que nos hicieron sufrir, cuando el tiempo va calmando el dolor...Y los que nos dieron vida, y los que se mezclaron con el odio...con el tiempo,todos dejan su huella...lo importante es recordarlos en positivo...
Me gusta más los amores que el amor...
Un beso, Pedro