miércoles, 25 de mayo de 2011

El pensamiento colectivo y el Movimiento del 15 de mayo.


El pensamiento colectivo, concepto debatido puesto que parte de una inicial contradicción en la forma tradicional en la que los teóricos abordan la actividad mental como algo esencialmente individual, es clave para comprender los fenómenos que suceden a partir de las redes sociales, como el Movimiento del 15 de mayo en España.

Siempre ha existido esta realidad, la denominemos con el término que sea: el pensamiento individual parte de lo que otros individuos han elaborado antes que nosotros y se matiza y enriquece confrontando ante un grupo lo que uno piensa siempre y cuando estemos dispuestos al verdadero diálogo.

Internet ha facilitado herramientas suficientes para que este proceso de diálogo crezca exponencialmente, tanto en rapidez como en el número de personas que integra el grupo con el que el individuo interactúa. Evidentemente, en Internet, como fuera de Internet, la mayoría de las conversaciones repetirán conceptos no originales más o menos asimilados, pero dentro de la red el crecimiento exponencial de las conversaciones y su extensión intercultural facilita la selección de los datos pertinentes y la meditación de las ideas más certeras para cada problema a aquellos que tengan un cierto nivel de expertos en el uso de sus herramientas -que ya no son unas pocas personas como cuando la actividad de pensamiento elevado correspondía a un grupo selecto de cada comunidad sino decenas de miles, puesto que la red ha globalizado las conversaciones grupales-. Por otra parte, mientras que en grupos más pequeños puede haber tendencia a que unos pocos se conviertan en guardianes de los secretos, sacerdotes que conocen los misterios o secretarios que depositan los documentos en cajas inaccesibles para la mayoría y que solo ellos puedan establecer contactos con los guardianes de otra comunidad, en Internet todo está sometido continuamente a contraste y debate. Incluso la mera constancia del impacto de visitas o la repetición de un hashtag, supone no solo la constatación de la popularidad de un fenómeno sino la posibilidad de vigilancia por miles de personas del desarrollo de una situación y su capacidad para interactuar con ella.

Para aquellos que no estén acostumbrados a estos procesos, lo que sucede en la red puede resultar caótico, pero las generaciones nativas -es decir, aquellas que han nacido ya en la era de Internet y la usan como una herramienta básica en su vida- son capaces de orientarse en la red de una manera que los no nativos jamás llegaremos a hacer. Y, en contra de las fáciles críticas que se lanzaban en los años precedentes, saben cómo utilizar lo que hallan dentro de la red fuera de ella: para estas personas no hay una frontera que parta el mundo virtual del real en este sentido.

Lo que ahora podemos denominar pensamiento colectivo es radicalmente diferente a las teorías del Romanticismo alemán que depositaban en el pueblo la creación de ideas o arte a partir de la noción de tradicionalidad, aunque algunas de las premisas puedan servirnos en un nuevo contexto. El nuevo pensamiento colectivo no anula al individuo, sino que se construye en continuo diálogo con él. El pensamiento colectivo consiste en miles de personas meditando y hablando entre sí sobre un problema sin interrupciones -Internet nunca duerme, salva con gran facilidad las barreras idiomáticas y ha generado una intersección cultural, una especie de convención que permite entenderse a gente de orígenes muy diferentes-. Evidentemente, como en todas las conversaciones -sucedan o no en Internet-, habrá paréntesis, desviaciones del tema inicial, enfrentamientos y disensiones, pero en la red siempre quedará el suficiente número de personas que reflexionen sobre el tema de partida y cada una de sus vertientes, que volverán a cruzarse en algún momento y generar nuevos conceptos. El crecimiento exponencial de las posibilidades genera no solo más ruido, cosa en la que insisten los detractores de estas herramientas, sino también más logros. Por otra parte, la red permite de forma más eficaz que se reúnan grupos heterogéneos de personas y grupos especializados y que una misma persona pueda estar a la vez en varios de ellos con roles diferentes en cada uno: desde mero observador hasta como generador de ideas, pasando por todas las etapas intermedias. Y no excluye el trato personal ni el encuentro físico: los usuarios actuales de Internet están muy alejados de la figura tópica del ser extravagante aislado en su casa durante días y sin relaciones personales. Esta ha sido la gran novedad de los movimientos de los últimos meses y la dinámica va en crecimiento.

Sucede, además, que permite el trabajo en equipo con una eficacia jamás vista: tantos miles de personas abordando sobre un mismo problema encuentran rápidamente la información y el asesoramiento experto necesario para divulgar la problematización, las soluciones y las conclusiones finales, que servirán de punto de partida para la próxima situación. Y todo ello en un tiempo sorprendente y con una calidad que es difícilmente combatible por aportaciones particulares o de grupos de trabajo sin estas dinámicas tan globalizadas.

Hay otro aspecto singular, cada vez más reseñable: el poco afán de fama individual, en contraste con los pensadores antiguos, puesto que a la mayoría de las personas les basta con estar allí, con vivir los hechos y sentirse protagonistas de la historia de forma colectiva. Una de las cosas que más ha descolocado a los medios de comunicación tradicionales y a los expertos que opinan sobre lo que sucede es no hallar, en los hechos que se han sucedido en los últimos meses tanto en los países árabes como en España, líderes claramente identificables. Intentan analizar una nueva realidad con parámetros tradicionales y no consiguen resultados eficaces.

A pesar de que en la evolución de estos movimientos, que tienen su propia historia escrita (no solo en la red, incluso en las manifestaciones de la Puerta del Sol de Madrid hay un grupo de trabajo que se encarga de la documentación de todo lo que sucede), hay nombres individuales y portavoces que han acudido a las entrevistas de los medios de comunicación (muchas veces son portavoces por rotación entre los miembros de un mismo grupo de trabajo), no existe -al menos, por ahora y no es previsible que así suceda por la misma esencia del movimiento- una relación de cabezas visibles de estas acciones. Incluso existe un amplio grupo en la red -con expresión física en sus acciones identificable por una máscara que podemos hallar con idénticas facciones en movilizaciones convocadas en cualquier parte del mundo- que se autocalifica como Anonymus y que amplia el significado del anonimato de una forma que ha llamado la atención ya de sociólogos y politólogos.

Estas circunstancias dificultan enormemente el control de estos movimientos por grupos concretos, sectores ideológicos o la desintegración a partir de presiones dirigidas desde el poder económico, político o mediático. Entre otras cosas, porque si un grupo ideológico cohesionado se apropiara del movimiento por ser el más constante en la presencia física de las acciones, sería inmediatamente refutado y superado por las corrientes de opinión generadas en la red. Por eso, estas movilizaciones podrían detenerse mañana mismo, pero continuarían vivas en Internet, en donde se generaron, a la espera de su siguiente acto de visibilidad pública porque, por otra parte, es fácil pronosticar que las acciones serán cada vez más frecuentes y extendidas en el mapa mundial, superando en poco tiempo los primeros niveles locales y nacionales en los que se ha manifestado hasta el momento.

19 comentarios:

pancho dijo...

Vaya trabajo que tiene la entrada. Una lección de historia y de información a la vez.

Myriam dijo...

Gracias por todos los enlaces y este magnífico artículo cuyo contenido comparto.

Como dices: " El nuevo pensamiento colectivo no anula al individuo, sino que se contruye en contínuo diálogo con él", lo hace crecer al potencializarse en la complementaridad.

Un abrazo

Anónimo dijo...

Hola:
Comprendo que cueste asimilar que no hay un líder claro al que derribar, comprar, manipular..., pero no sé por qué no entienden que nadie busque erigirse en caudillo. Precisamente el relativo anonimato te permite decir lo que piensas, así como el hecho de comprobar que muchas personas van en tu línea; quiero decir, que se siente cierta seguridad. Uno es anónimo y, a la vez, protagonista porque participa en los debates, tiene voz (y algún día voto real) Lo más interesante para mí, de todo esto, es que permite esquivar la información monolítica trasladada por los medios de ¿comunicación?
Me pregunto cuánto tiempo podremos seguir usando Internet como lo estamos haciendo ahora. Recuerdo que en su primer discurso como presidente recién elegido, Aznar mencionó Internet varias veces, supongo que entonces tenían la vista puesta en el comercio electrónico, juas!
Atentamente,
Anonimísima

elisa...lichazul dijo...

excelente y decantada exposición que nos haces sobre este movimiento social en donde no existe un Lider Único, sino que cada individuo es en sí mismo una vertiente de movilización

Felicitaciones Pedro, su capacidad analítica , llana y certera nos abre mejor el entendimiento

Besos

Spaghetti dijo...

Es evidente que internet es una gran herramienta para la comunicación entre las gentes y la influencia de las idea compartidas. Una herramienta de discusión y acuerdos entre anónimos y desconocidos. Pero la idea de un pensamiento global me aterra. Dices que un pensamiento colectivo no anula al individuo, pero tiene grandes riesgos. ¿que sucedería si ese pensamiento colectivo no consiguiera los resultados pretendidos? ¿la humanidad se habría equivocado? ¿y las voces críticas con ese pensamiento global que siempre las habrá? o peor todavía, que siendo un pensamiento colectivo, no haya crítica. Creo que hay que prever estos riesgos y salir a pasear de vez en cuando.

Euphorbia dijo...

Internet crea colmenas que salen de lo virtual a lo real cuando las condiciones son propicias.

Maravilla de entradas que nos estás brindando.
Un abrazo de buenos días

Juan Navarro dijo...

Hola, de regreso.
Los neurocientíficos como Damasio siempre ponen el ejemplo de las abejas: son capaces de captar independientemente un dato, procesarlo de modo paralelo y tomar una decisión colectiva, que tiene trascendencia colectiva, como la defensa del panal por ejemplo. Siempre me sorprendió lo contraria que ha sido hasta ahora la actuación del hombre. Punset describe un experimento en su Viaje a la felicidad: los individuos eligen opciones que pueden eventualmente perjudicarles ante la perspectiva de un beneficio personal mayor, precisamente por eludir la reflexión y el compromiso colectivo. Damasio apunta al hecho de que esto fue necesario para la supervivencia personal y de la especie, pero es posible que estemos empezando a asumir que el futuro de la especie, incluso del mundo, sólo es posible con una acción colectiva y, en consecuencia, con una reflexión colectiva. De ahí al pensamiento colectivo no hay mucha distancia.
Un abrazo.

Antonio Aguilera dijo...

Tus reflexiones en torno al 15-M y sus circunstacias son encomiables. Durante la semana no puedo parar, pero con tu permiso lo divulgo por feisbú.

Aldabra dijo...

Me gusta mucho de este movimiento lo que tú tan bien señalas: "el poco afán de fama individual, en contraste con los pensadores antiguos, puesto que a la mayoría de las personas les basta con estar allí, con vivir los hechos y sentirse protagonistas de la historia de forma colectiva. Una de las cosas que más ha descolocado a los medios de comunicación tradicionales y a los expertos que opinan sobre lo que sucede es no hallar, en los hechos que se han sucedido en los últimos meses tanto en los países árabes como en España, líderes claramente identificables."

Esta mañana he estado leyendo diferentes artículos de prensa y me llama la atención lo bien que se organizan y el interés (necesario) en que todo este movimiento quede bien documentado para la posteridad.

¡Es increíble, Pedro!

Por no hablar de los lemas escritos en los carteles: un publicista decía en un artículo que para su empresa ya quisiera él a algunos de estos ingeniosos jóvenes. Porque no son tan descerebrados, ni tan mindungüis como algunas personas quieren creer. Son jóvenes con sueños truncados, son jóvenes sin futuro, son jóvenes a los que por fin les ha hervido la sangre (antes parece que no tenían sangre en las venas).

Estoy asombrada.

Biquiños,

jg riobò dijo...

Creo que son vigilados por espías.

La Zarzamora dijo...

Una entrada de nuevo bajo un análisis y una mirada excelentes.
Te dejo un par de vídeos que me acaban de entrar sobre el movimiento del 15M
http://www.youtube.com/watch? v=FGMG0IqBKhg y
http://www.youtube.com/watch? v=x2xuSHdjZ00
Besos, Pedro.

Luis Antonio dijo...

La lección que están dando los acampados en las plazas es que abordan los temas que realmente preocupan a muchísimas personas.

Si todo esto sirviera para que los dirigentes de los partidos tuvieran miras más altas que permitieran tomar decisiones que no respondan a sus propios intereses corporativos...otro gallo cantaría.

Hace falta mucha fe, y no estamos sobrados de ella, para esperar esta actitud solidaria de los políticos, pero de esperanza también se vive, ¿no?

enletrasarte dijo...

Estimado Pedro, un artículo notable sobre la manifestación del denominado Movimiento de Mayo, ahora bien, rescato varias virtudes del mismo:
Organización,
Responsabilidad,
Indepentencia política
De todos modos, tú bien sabes, que todo movimiento debe tener liderazgo (aunque a muchos le rechine eso del líder) y no lo puedo definir. El liderazgo no tiene porqué ser individual, al estilo caudillo, puede ser un colectivo que el conjunto pueda identificar.
Dijo Lenin alguna vez (y perdón por traerle a este democrático debate) "de buenas intenciones está empedrado el camino al infierno". Compartamos o no, dicho pensamiento, los mayores (ya derrotados muchas veces) debemos aportar, aunque más no sea, las cicatrices de nuestra experiencia.
Un abrazo solidario desde Uruguay.

Camino a Gaia dijo...

No estamos aquí para generar un pensamiento único, sino únicamente para pensar con otros. Estamos generando un pensamiento colectivo que esperemos pueda llevarnos a comportarnos de forma inteligente como sociedad y como especie.

Lola dijo...

Creo que la voz está acabando con el conformismo y eso es muy bueno porque muchas voces dan sentido a la existencia.....Ya está bien que miremos hacía otro lado, cuando ocurren las cosas y todo porque no nos salpica. Buenas noches

elena clásica dijo...

Genial este ensayo, Pedro. Como las otras partes que están conformando la reflexión completa.
Expones una serie de puntos con tal coherencia y profundidad que es un placer inmenso leerte.

Me quedo con tres ideas que apuntas, las que me resultan fascinantes:
el pensamiento colectivo que no anula al individuo, sino que lo invita a participar en plenitud de derechos.

La ausencia de afán de notoriedad. El anonimato y el trabajo en equipo son la clave de este movimiento. Tal molesta, no se pueden cortar cabezas visibles si no las hay.

Y el concepto de "generación nativa", la de la era de Internet. La conozco, aprendo de ella todos los días. Como "no nativa" observo, me admiro y aprendo, con la certidumbre de no pertenecer a ella, me corresponde la humildad de respetar, no de criticar fácilmente lo que no conozco. Las herramientas no son malas nunca como tales, aprendamos a utilizarla de los que saben, lógicamente sin su maestría.

En fin, Pedro, un placer como pocos leerte.

Besazos.

Paco Cuesta dijo...

Esperemos que el afán de fama individual no consiga imponerse (ser impuesto).

Martine dijo...

A raíz de lo que está sucediendo en Barcelona:
Los mossos de manera absolutamente ilegal (no lucen placas identificadoras) machacan impunemente a gente pacífica y desarmada..y lo que han "limpiado" (y roto )son los libros, los ordenatas,las impresoras... un Farenheit sin fuego pero tan destructor y significativo de la ideologia imperante.. y este País votando a CiU aquí y PP allí... ALUCINO!!!!!
Me estoy tragando las noticias online , la tele..y me sube la adrenalina...
Estoy INDIGNIDA Y RABIOSA.

Besos solidarios con los acampados y quienes los apoyamos, revolucionados y revolucionarios, Pedro.

Merche Pallarés dijo...

Me había perdido este excelente análisis y los igualmente excelentes comentarios de los colegas. No puedo añadir más a lo que han dicho porque, básicamente, estoy de acuerdo. Besotes no tan anónimos, M.