martes, 3 de mayo de 2011

Callejón con pared de ladrillos


Desde que instalé en este espacio el primer medidor de visitas y entradas populares, una de ellas se situó en el primer puesto y lo ha ocupado de forma continuada, Callejón de verano con pared de ladrillos al fondo. La publiqué el 31 de agosto del año 2007. Es extraño: difícilmente esta entrada puede interesar en una búsqueda selectiva, aunque uno ya no sabe bien qué quiere la gente cuando usa un buscador de Internet. Para mí tenía un significado muy concreto cuando la publiqué, ahora ya superado por las circunstancias.

Han cambiado mucho las cosas desde entonces. Llevo encima, como todos, callejones sin salida. No niego que hay veces que no puedo comprender la obsesión que tienen muchos por levantar paredes de ladrillos y tapiar las calles. Me inquieta no hallar razones comprensibles a muchas cosas que pueden simbolizarse con esta imagen. Pero después de explorar los callejones -siempre hay que mirar en todos los lados-, vuelvo a las calles abiertas, trazando un nuevo plano. Quizá todos carguemos con nuestro propio laberinto y no seamos más que ratones que dan vueltas para encontrar el queso. Pero no renuncio, algún día, a poder hallar una grieta por la que salir a campo abierto.

33 comentarios:

Martine dijo...

Teseo salió victorioso de su laberinto con la ayuda de Ariana... traemos picos todos los que te leemos y apreciamos y derrumbaremos este muro..

Una abrazo muy fuerte, Pedro

Myriam dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
La Gata Coqueta dijo...

Que agradable resulta llegar a un espacio donde cada día se dejan pensamientos e ideas que van surgiendo para compartir con los amig@s.

Estando a la vez acompañados por el sentido de una razón entusiasmada que forman una amalgama singular y a la vez de perfección, naciendo con el paso del tiempo la necesidad obligada de pasar a saludar y a dejar mis huellas como muestra de mi estimado afecto.

Un ramillete de petunias deposito entre tus manos, son del color de los sentimiento, y al mirarlas fijamente percibirás la luz del interior del alma...

Hasta otro bello momento donde la armonía se pasea por la avenida de la poesía....

María del Carmen

Manuel de la Rosa -tuccitano- dijo...

Con esa foto me identifico...esa es mi Etapa de vida...un abrazo

Jan Puerta dijo...

Quizás todos estemos inmersos dentro de ese laberinto que apuntas. Y si existe una grieta, no nos hace más libres, sino prisioneros dentro de otro laberinto hasta que nuestra inquietud, busque de nuevo... otra grieta.
Un abrazo

Lola dijo...

Cuando más cerca estamos del final del laberinto, la pared vuelve a mostrarnos que siempre existirá gente que se ocupara de poner trabas a nuestros sueños...... o paredes con ladrillos como en este caso. Besos Pedro

MIMOSA dijo...

Me haces recordar el Mito de la caverna, donde únicamente se puede mirar la pared del fondo de la misma, donde sólo vemos pasar la sombra de las cosas, la esencia siempre ha estado dentro de nosotros, sólo que necesitamos de nuestro tiempo para tomar conciencia de ello, una vez encontrado, sólo queda despertar y disfrutar de esa inmensidad.
Besos Pedro.

María dijo...

La vida es un laberinto cuando creemos que hemos encontrado la salida a través de una luz, vemos que hay otro callejón sin salida.

Me gusta la imagen.

Un beso.

Silvi (reikijai) dijo...

Primero me asuste.Pero se que:La vida es un laberinto de cosas relativas. Y cada tanto nos encontramos con algo absoluto.Besos.

Alimontero dijo...

También la vida la asocio a un espiral, querido Maestro, porque se nos van sucediendo las mismas cosas una y otra vez y siempre con la idea de ir superando las dificultades, dejando aprendizajes en cada experiencia del "espiral"....
esos muros siempre estarán, son las dificultades Pedro, los dolores, los obstáculos, son los disfraces que utiliza la vida nada mas para que vayamos evolucionando....

ah, a propósito, no te he soltado la mano ;-)

un abrazo,

Ali

São dijo...

Eu creio que és um campo aberto onde não existem labirintos.

Claro que há , por vezes, espaços menos claros,,,mas nada que não consigas ir adiante.

Um beijo amigo, Pedro.

elisa...lichazul dijo...

somos en si mismo un laberinto lleno de voces que nos habitan, y que a veces dialogan y otras gritan , con los años ese laberinto se hace más grande y quizá por ello le contruímos muros para separar lo que ya no queremos recordar, y así obviamos malos instantes vividos y amores mal pagados

besos Pedro
buena semana

MariluzGH dijo...

¿y por qué no entramos unos cuantos haciendo fuerza al unísono hasta derribarlo? ¿o a patadas? estoy segura de que lo derribaríamos

abrazos, Pedro

Spaghetti dijo...

Que cansina es la metafísica!!!

Rayén dijo...

Creo que levantamos muros cuando estamos a la defensiva o cuando queremos resguardar algo muy propio.
Me alegra tu regreso, me imagino que ya estas bien.
Gracias por tu visita.
En un rinconcoto especial hay algo para ti!!.
Muchos saludos.

Euphorbia dijo...

Me gustó lo de que quizá seamos ratones buscando el queso.
Muchas veces no buscamos la salida y nos rendimos muy pronto, dando media vuelta hacia otro callejón tapiado.
Los buscadores de internet son un misterio, a veces me fijo en los de mi blog y las palabras o frases de búsqueda son surrealistas.
Un abrazo

Goathemala dijo...

Es símbolo de muchas cosas, Pedro. En realidad ciertas imágenes suscitan o se adscriben a determinados estados de ánimo. Te entiendo perfectamente.

Un abrazo.

Montserrat Sala dijo...

Este muro me asusta, profoesor. Espero que encuentres al forma de derribarlo. y puedas salir a cielo abierto.
Saludos cordiales

Txema dijo...

Y quién no lleva laberintos a su espalda, amigo Pedro?, Quién?

un abrazo

Abejita de la Vega dijo...

Esos callejones enladrillados nos asaltan a lo largo de nuestra vida. Hay que encontrar el agujerito por donde escapar, por mínimo que sea.

Yo también me pregunto por qué hay entradas que tienen tantos visitantes. En mi caso es una en que Sancho dice que entiende de ínsulas como un buitre. No sé si es por Sancho o por la imagen del buitre que puse...

Besos,ánimo

jg riobò dijo...

Al ignorar los muros éstos dejan de existir.

Asun dijo...

Cuando topamos con un muro que nos cierra la calle no queda otro remedio que girar hacia otro lado y continuar por allí por donde encontramos camino abierto.
Eso no quiere decir que después de un tiempo no nos vayamos a encontrar con otro muro, pero mientras eso sucede podremos disfrutar de todo aquello que vayamos encontrando.

Un beso

Gelu dijo...

Buenos días, profesor Ojeda:

Sólo se me ocurre –en estos momentos- tirar el muro; sacar fuerzas y con un poco de ayuda, poco a poco...
Le dejo este poema de Rosalía de Castro, cantado por Luz Casal.
Negra sombra

Saludos

pancho dijo...

Cuatro años más tarde y algunas hipotecas impagadas han traído como consecuencia la degradación de las paredes. Fue imposible que los ladrillos mantuvieran su calidad. Esta pared de ladrillos debería sustituir a la anterior en las preferencias, es más acorde con los tiempos. Veremos.

Merche Pallarés dijo...

Esa bellísima "Negra sombra" de Luz Casal que GELU, tan amablemente te linkea, nunca me canso de escucharla. Siempre se me ponen los pelos de punta y me saltan las lágrimas. Es el poema del adiós, de irse a tierras lejanas aunque los que se quedan siempre te verán en la lluvia o en el viento que sopla. La vida, querido Pedro, es dura y bella. SIEMPRE se encuentran las grietas por donde salir al campo y respirar, respirar aire puro. En los laberintos por muy enrevesados que sean HAY una salida. Besotes melancólicos, M.

Ele Bergón dijo...

Yo creo que la foto me gusta por la luz del sol que le da.

Naci en un callejon, con salida, jugue´ en el y ahora tomo el sol alli. Me encanta el campo abierto, pero reconozco que los callejones tienen su encanto.

Un abrazo

LUz

Isabel dijo...

¿Será cierto que a veces un árbol no nos deja ver el bosque? Besos Isabel.

virgi dijo...

Yo creo que ya la encontraste, pero estás saboreando con parsimonia el hallazgo.
Besitos

Ana dijo...

Razones comprensibles no se han de buscar, querido amigo, pues a menudo lo que encontramos no resulta tan coherente como nos gustaría.

Creo que podría llamar la atención por el temor y frustración que ocasiona toparnos en nuestro camino con un muro que nos impida seguir adelante.

Tal vez levantemos muros porque un anhelo íntimo y secreto busque sellar una etapa de la vida, por temor -de nuevo el temor- a perderla o al desconocido porvenir.

Sea como fuere, incluso las razones tienen fecha de caducidad.

Estoy de acuerdo con los que echarían abajo ese muro, derribándolo. Si no podemos entre todos, probemos a escalarlo.

La Zarzamora dijo...

En este largo y arduo caminar que es la vida, con sus momentos recios, con cuantos callejone como este nos encontramos...
Besos, Pedro.

Fuentecillas dijo...

Hola Pedro
" En esa situación nos encontramos muchos". Es la vida, a veces cruel, otras amable, otras agradecida, otras .......; Pero hay que seguir .
Aprovecha esas pequeñas brechas hoy, Hay que vivir el día a día.Sin pensar en el mañana.
Besos

Aldabra dijo...

todavía no había llegado a tu blog por aquel entonces, he leído la entrada ahora...

el texto me recuerda a la canción: ¿quién me ha robado el mes de abril?, o algo así.

biquiños,

Alejandro Kreiner dijo...

A veces es más fácil volver a reencontrar el camino que derribar el muro.

Saludos.