martes, 15 de febrero de 2011

La lengua no nos pertenece


El excepcional discurso La lengua de Castilla y la formación del español, leído el pasado domingo 13 de febrero en su recepción pública por Inés Fernández Ordóñez, la primera filóloga que ingresa en la Real Academia de la Lengua Española, es una de las mejores contribuciones a la divulgación de una verdad científica a la que se le aplica, además, el sentido común y una mirada honesta a la historia de la lengua española, su presente y su futuro. Y un regalo que se hace desde el mundo académico para contribuir al diálogo sensato.

En España se ha polemizado mucho sobre las lenguas habladas en el país: más que vehículos de comunicación parecen armas arrojadizas. Por una espiral causada por la sordera intelectual latente en la construcción de todos los nacionalismos -es parte de su genética-, a las mentiras esgrimidas por nacionalistas vascos, gallegos y catalanes, principalmente (también hay focos leonesistas, asturianos y valencianos que juegan con esto), en materia lingüística, se enfrentaban otras mentiras de los españolistas. De mentira en mentira, se procedía a escribir la simplificación más mentirosa aun en los libros de texto escolares correspondientes. Así, en esta materia como en otras muchas, hay falsedades arraigadas en las mentes de los españoles que son imposibles de desarraigar con razones puesto que hacen frontera con lo irracional, las creencias y las ideologías más fervorosas y extremas. Últimamente, por ejemplo, es de notar cómo en algunos medios de comunicación y en voceros que no saben de filología pero sí de despertar los más feos instintos territoriales a partir de victimismos se han torcido las conclusiones de un buen estudio sobre los cartularios de Valpuesta y el origen del español para enarbolar una absurda bandera sobre la castellanidad del castellano, como si un idioma entendiera de mapas políticos elaborados a posteriori. Lo gracioso es que la gente opina a partir de titulares de prensa y sin leer el cuerpo de la noticia ni mucho menos los trabajos de referencia.

Las lenguas no nos pertenecen: no son nuestras ni de los otros, no levantan barreras ni someten o liberan a la población. Y la elaboración de mentiras sobre su origen e historia tiene siempre peligrosos fines patrioteros y políticos que hay que descartar. Quien hace gala de estos emblemas muestra sobre todo su poca capacidad para el debate científico y para la convivencia, además de una escasa altura moral.

Tiene razón la nueva académica en el planteamiento y desarrollo de su discurso -producto de su larga labor investigadora y escrito de una forma accesible para el gran público-. Una lengua se nutre de todos sus hablantes y nadie tiene el sello de propiedad sobre ella. Menos aun para usarla como arma arrojadiza.

34 comentarios:

Lola dijo...

"Una lengua se nutre de todos sus hablantes y nadie tiene el sello de propiedad sobre ella. Menos aun para usarla como arma arrojadiza" Me encanta. Gracias

J. G. dijo...

igual que a mí, lo que le faltaba, no entendería su posible totalitarismo en algunos lugares

elisa...lichazul dijo...

la lengua no nos pertenece
pero sin nosotros ella se extingue

besos Pedro
buena semana

Natàlia Tàrraco dijo...

Me muerdo la lengua, esa dentro de mi boca, si ha de servir para lamer la pátina de desprecio, las barreras levantadas, que desde todos los paladares, han saboreado el bocado venenoso que desprecia cualquier idioma, capaz de cruzar los territorios fructificándolos con sus diversidades. No entienden las palabras de banderas del color que sean, no son balas ni escupen, hablan y se comunican, aunque no sean idénticas.

Pocomancha dijo...

La lengua es una herramienta de los sentimientos, un utensilio, nada más.

MariluzGH dijo...

La ambición y la incultura crea fanáticos que a falta de argumentos esgrimen la lengua para sus propios fines... y esa clase de gente forma nuestra clase política.Deprimente ¿no?

abrazos, Maese Pedro

Euphorbia dijo...

Desde la política se está haciendo mucho daño a las lenguas y a la convivencia(nunca dejará de pasmarme la que lleva años aplicándose en la C.Valenciana al respecto).
Lo más importante de una lengua no es de dónde viene sino a dónde va, y lamentablemente, algunas van camino de desaparecer.

Merche Pallarés dijo...

Me ha encantado tu escrito. Los idiomas deberían unir y no separar. Viviendo en Cataluña me enfurece cuando leo demagogias contra el catalán. Los catalanes ni son tan impositivos con su lengua ni tan fanáticos, por lo menos con los que yo he tratado y trato. Lo de que en las escuelas los niños la aprendan me parece normal y necesario ya que viven en Catalunya y es su idioma. Besotes lingüísticos, M.

Merche Pallarés dijo...

Acabo de leer tu post anterior ¿qué tal está el joven Sergio? Han conseguido la meta de las mil grullas de papel? Espero que el muchacho salga de su coma y se recupere del todo. Te mando mis besotes en forma de grullas... M.

XuanRata dijo...

A veces tengo la impresión de que no hay nada que una más que los separatismos. Lo lamentable es la cantidad de energía que se desperdicia en estos temas en favor de la rentabilidad política (y por tanto económica) de unos pocos, los de siempre.

Juan Navarro dijo...

No nos pertenece la lengua, ni el aire, ni el agua, ni la tierra,... Poseer es destruir.
PS: Encontré el discurso en un formato más tradicional. Te recordará a un enlace que pusiste en una entrada anterior.

ebge dijo...

Bien está el recordárnoslo.

Hernando dijo...

La lengua como arma arrojadiza, lo utilizan los políticos tanto nacionalistas como no nacionalistas, a diario y es una aberración,son míseros hablo de todas las comunidades autonómicas, la lengua ahora sirve para captar votos, para tener un trabajo, para ser una cosa u otra,para poner cara a los individuos, cuando debe ser la base de la comunicación, del diálogo, de cultura...etc.
En la península ibérica, sobre las lenguas que se hablan, hay doble rasero, patetismo y mucho hipócrita.

jg riobò dijo...

Me inquita el empobrecimiento de la lengua y las nuevas normas ortográficas abundan en ello.

Manolo dijo...

La palabra como instrumento de comunicación y de creación se empobrece cercándola con altas vallas. La peor, la de la ignorancia que se encargan de propalar los poderes ombliguistas.
Gracias, Pedro, por tu reseña.
Un abrazo.

La Zarzamora dijo...

Por manejar varias, sé que ninguna me pertenece y que cuando me expreso entre todas ellas siempre encuentro la palabra que nunca encuentro.
Besos, Pedro.

Gabiprog dijo...

Al final no se trata de un trabajo filológico sino de sentido común, tal vez eso último tenga algo de arqueológico...

Asun dijo...

Utilizar las lenguas como armas arrojadizas es hacer un muy mal uso de ellas, es desvirtuar su función que es la de comunicar.

Besos

Sociedad de Diletantes, S.L. y Casilda García Archilla dijo...

Muy bien dicho, Pedro, y muy claro.

Sociedad de Diletantes, S.L. y Casilda García Archilla dijo...

Ah, se me olvidaba: no es solo apropiación nacionalista y otras tonterías; es también el uso de la lengua como "patrimonio" para hacer de ella un negocio turístico. Eso, además de una tontería, sirve para que algunos vivan de la historieta a costa de los impuestos de todos. Y para nada más.

sagitaire17 dijo...

Hola Pedro,
Sabiendo que la mayoría de los fanáticos no tienen ningún reparo en desnaturalizar cualquier cosa si así le sirve,¿porque no iban a hacerlo también con las lenguas?
Un saludo.

Isabel dijo...

Es una pena que todo se lleve al terreno político de una u otra forma. Lamentablemente con las lenguas pasa lo mísmo. ¡Como me aburre tanta política y político de pacotilla! Besos isabel.

Luis Antonio dijo...

QUIERO SUBRAYAR ESTA FRASE DE TU ENTRADA:

“Las lenguas no nos pertenecen: no son nuestras ni de los otros, no levantan barreras ni someten o liberan a la población”

São dijo...

Não me adentro na análise por vários motivos.

E enquanto lia o teu interessante texto, lembrei-me de um facto, que não consigo entender de modo algum: o reconhecimento do mirandês como segunda língua oficial de Portugal!

Besos, querido Pedro.

Aldabra dijo...

Pues muchísimas gracias por dejar el enlace, habrá que leerlo. Aún hace unos días que leí el de Vargas Llosa. Biquiños,

impersonem dijo...

Tienes toda la razón... aunque al paso que vamos a lo mejor la privatizan para después vendernos los derechos por palabra utilizada...


Abrazo.

virgi dijo...

Es un lujo visitarte y absorber un poco de todos los temas que nos regalas. Un abrazo, tantas gracias!

Abejita de la Vega dijo...

Podemos beber de esa inagotable fuente pero no es nuestra. No podemos obligar a nadie a beberla.
La lengua como bofetón político, nunca.
Un abrazo

MIMOSA dijo...

No, no son nuestras, ni levantan barreras, ni llevan el sello de nadie, son libres de asentarse allá donde quieran dialogar los hablantes.
Un abrazo Pedro.

Myriam dijo...

Nada nos pertenece, menos aún las lenguas.

Felicitaciones a Inés Fernandez Ordoñez por su labor y por la designación.

y gracias a tí por enlazar su discurso al que de de otra manera no hubiera podido acceder.

Un abrazo

pancho dijo...

Voces como la de la nueva académica son las que merece recordar. La semblanza que hace al principio del discurso de Ángel González es preciosa, guardaré el enlace para leerlo con calma.

No sabía nada de esa utilización partidista que dices de la magnífica investigación paleográfica del Cartulario de Valpuesta.

De nuevo nos empeñamos en malgastar la inteligencia en tribales trabajos estériles que separan. Eso sí que va en los genes peninsulares.

Paco Cuesta dijo...

El orgullo de pertenecer a un lugar o hablar una lengua no debe incluir el sentido de posesión.

LUISA M. dijo...

Nos debería hacer reflexionar a todos sobre nuestra lengua y su importancia y valorar la contribución que hacen los distintos hablantes. Un excelente artículo, Pedro.
Vi un reportaje sobre la nueva académica y me pareció muy interesante su personalidad y el trabajo de campo que ha venido realizando para sus estudios filológicos.
Gracias por el enlace a su excepcional discurso (comparto el adjetivo con el que lo calificas).
Un abrazo.

Señor De la Vega dijo...

Mi Señor Ojeda,
Título muy apropiado el suyo antes de empezar un sesión de besos de tornillo.
Sé que estoy siendo propuesto por varias eminencias para ocupar la hamaca Zeta mayúscula de la RAE, y siendo sincero el tema me preocupa, porque no sabría que excepcional discurso ofrecer en mi presentación a la altura de tamañas circunstancias. Una vez me dijeron que en esos textos el ponente trata un tema sobre el que es experto. Y claramente, eso limita mi presentación a cerrar la boca.
Por ejemplo, mis trabajos de campo en filología se limitan a ser consecuente con el significado de filología (del latín philologĭa y éste del griego φιλολογία, “amor o interés por las palabras”) y así siempre hice, amar las palabras locamente y más si son ellas quienes las pronuncian. Pero estoy seguro que nunca me darán una cátedra por eso.

Apropiarse de la lengua, es absurdo, igual que apropiarse de la tierra, de los cielos, de los mares y las aguas. Cualquier niño entendería que deberían ser bienes comunes de toda la humanidad, y que nuestro derecho no debería extenderse más allá de su buen uso, pues tenemos la obligación de cuidarlos para nuestra existencia y las futuras.

Cualquier niño entiende que la lengua sirve para nominar el mundo, interno y el externo, y así comprendernos según lo comprendemos.

Los mapas geográficos de lenguas-dialectos y biodiversidad, marcan como un calco los puntos de riqueza con variedad biológica y lingüística donde ambos bienes conviven, y no es de extrañar, porque la riqueza natural y física creará ecosistemas que tenderán a multiplicar las lenguas para manejarse en su específico entorno. La adaptación del hombre necesita la adaptación de su lenguaje. La perdida de lenguas o su simplificación, nos negará el conocimiento de nuestro entorno, y no solo en lo social, sino también en lo físico, porque sin palabra específica para nominar un algo diferenciado, esa unicidad nunca será vista o será ignorada y finalmente desaparecerá.
Igualmente, tener dos nombres diferentes para una cosa parecida, puede parecer un redundancia, pero nos ayudará a mirar con detalle esa cosa, su importancia y a buscar en lo físico o en su historia su motivo. Siempre que sobre y nunca que falte, al menos en la lengua.

Dicho esto, pensaré sobre como mantener la boca cerrada en mi discurso cuando finalmente me concedan la hamaca Zeta.

Abrazos y Suyo, Z+-----

NOTA: Por cierto, informándome sobre mi futura casa, leí una propuesta para hoy día 8 de marzo en la RAE, donde se ofrecerá un reparto de cuotas en las sillas, mitad para hombres y mitad para mujeres.
Los machos ocuparían las letras MAYÚSCULAS y las féminas las minúsculas y en principio me pareció equitativo, conociendo a los académicos.
Y yo me pregunto entonces ¿por qué a mí me ofrecerán una hamaca?