lunes, 7 de febrero de 2011

La estrategia del caracol


Quizá la mejor forma de cambiarlo todo sea adoptar la estrategia del caracol.

31 comentarios:

Juan Navarro dijo...

Si lo dices por lo de encerrarse en su concha, no puedo estar más en desacuerdo. Si lo dices por el movimiento slow, por lentitud, algunos aspectos del mismo conectan con le movimiento por el decrecimiento, y ahí sí estoy de acuerdo contigo.

BIPOLAR dijo...

va a estallar con tanta presión en el cascarón de popa

eso nos gustaría a todas en cierto momentos de tensión emocional, que fueran muy slow, pero no hay forma, ellos van a lo más fast.

¡qué chuli por cierto el icono gráfico!

Myriam dijo...

No sé como haces para encontrarte esos grafittis tan especiales. Me encantó tu caracolito.

Yo estoy muy de acuerdo con esta utilísima y beneficiosa estrategia que hoy la aplico en mi vida.

De hecho en Suecia, hace mucho tiempo que ya se viene aplicando, cuando se dieron cuenta de lo perjudicial que es el di-estrés (el malo) en las personas.

EL tema es que para poder lograrlo, primero hay que liberarse de un montón de obligaciones que uno acepta porque es incapáz de decir "NO".

Te aseguro que se gana en calidad de vida.

Myriam dijo...

PD- desde ya me refiero a obligaciones perfectamente prescindibles.

rubo dijo...

Siempre es bueno tener un rincón para reflexionar y, si encima, lo llevas a cuestas, mejor que mejor.
Saludos.

elisa...lichazul dijo...

nos va a dejar llenos de baba jajaja

besos Pedro
me gustó la foto es ingeniosa

María dijo...

La calma, la reflexión, la tranquilidad, nos ayuda a encontrar solución a los problemas y a verlos de otro color.

Un beso.

Asun dijo...

Se ve que este caracol también está a punto de estallar por muy "slow" que vaya. Y es que cargar el mundo a hombros no hay movimiento que lo aguante.

Besos

Lola dijo...

Estoy contigo amigo Pedro "las cosas más importantes de la vida no deberían acelerarse" tenemos que tomar el tiempo necesario para poder disfrutarlas, quien sabe cuando podremos repetirlas. Un beso

J. G. dijo...

Todo un peliculón con este nombre que te recomiendo ver.

Jan Puerta dijo...

Cuando no hay mas remedio, la calma y la observación nos pueden ayudar a mejorar mucho. Pero... ¿seriamos todos capaces a renunciar de todo aquello que nos provoca el desequilibrio?
La estadística haría que al caracol le pusiéramos motor. Desgraciadamente claro.
Un abrazo

São dijo...

Estupenda ilustração!

Se os poderosos do mundo entram na estratégia do caracol, rebenta-lhes a concha no rosto.

Boa semana, amigo mio.

MariluzGH dijo...

Sí que deberíamos volver a la calma, eliminar ciertas prisas, borrar las dependencias a tanta tecnología enclaustrante... pero ¿quién le pone el cascabel al gato?

abrazo, amigo Pedro

Neogeminis dijo...

Creo que sí, si no lo soluciona, por lo menos mejoraría mucho nuestra calidad de vida.


saludos!

virgi dijo...

Un graffitti más que genial.
¿No verías la peli del mismo título? También genial.
Besos

Abejita de la Vega dijo...

Ese caracol es una bomba. Mucho ojo con la estrategia del caracol.

Hernando dijo...

Se dice, se comenta, se habla de un vivir más tranquilo, con un consumismo equilibrado, para no devorar al mundo en cuatro días,un pasar por el mundo contemplando las maravilas que hay en él. Pero si necesitamos producir más, para mantener nuestra calidad de vida. Estoy hecho un lío, que difícil es todo, y veo que se añora tener más para consumir más. No creo que nos debamos encerrar en nosotros mismos.

jg riobò dijo...

No hace falta poner la bomba, ya ha estallado.

Antònia Pons Valldosera dijo...

No conocía este movimiento, aunque hace ya unos añitos he procurado aplicarlo a mi vida diaria no sin cierto remordimiento. La gente va tan acelerada, tan deprisa que me da la impresión de que desaprovecho el tiempo y que mis pilas están descargadas.
Pensar las cosas, comer con calma, tomarte tu tiempo para hacer un trabajo... poquito a poco, sin correr.
Me gusta.
Un abrazo

José Núñez de Cela dijo...

COn calma se vive mejor, aunque a veces no se llegue a tiempo, lo que, por otra parte, la mayoría de las veces eso tampoco importe.

En cuanto a la estrategia del caracol, en el sentido de la fantástica película de Sergio Cabrera, sí podría ser una estrategia terapéutica la de mostras una dachada aparente, para que nos dejen en paz con nuestras cosas, las que de verdad importan.

Saludos

La Zarzamora dijo...

Tal vez sea la buena estrategia, Pedro.
Chi va piano va sano e va lontano.
Besos.

pancho dijo...

El riesgo está en que cuando todo estalle, no quede nadie para contarlo. Vista la evolución de la especie, puede que sea la única posibilidad de decrecimiento.

The Limits to Growth dijo...

The Limits to Growth) es un informe encargado al MIT por el Club de Roma que fue publicado en 1972, poco antes de la primera crisis del petróleo.

Los límites del crecimiento. 30 años después

«no puede haber un crecimiento poblacional, económico e industrial ilimitado en un planeta de recursos limitados».

SAUVIGNONA dijo...

esa strategia seguramente tiene su beneficio....

besines pedro ...que trengas un lindo dia...

SAUVIGNONA

impersonem dijo...

En primer lugar creo que la elección del caracol como logotipo por parte del movimiento slow es un tanto arriesgada... pues, a la vez que lento, al primer golpe de vista, y después también, vemos a un ser cornudo, baboso y arrastrado, que ante cualquier adversidad se refugia en la fragilidad de su concha... yo habría cogido como logotipo a la tortuga.

Bueno, dicha la gilipollez anterior, añadir: que como esclavos de las prioridades de los que manejan este sistema de mierda que "organiza" nuestro tiempo y nuestra voluntad lo que postula el movimiento slow sirve para cosas y casos muy puntuales... y además las prioridades de los unos chocan frontalmente contra las prioridades de otros y la cosa se torna complicada... solo son parches. O reformulamos toda la teoría socio-económica, nuevos patrones, nueva metodología, o esto no tiene arreglo... y ese desarreglo se manifestará coyunturalmente según carencias, preferencias y otras vicisitudes...

No me gustan las estrategias, prefiero la acción y la reacción inteligente ponderando a la velocidad que requieran las cosas...

Tal vez si los que tenemos ideología no permitiéramos los cuernos ideológicos y le echáramos lo que hay que echarle al signo de estos tiempos conseguiríamos no vivir como babosos y arrastrados; y tal vez así lograríamos, también, apagar la mecha que, más que con el mundo, acabará con nuestra dignidad.

Abrazos.

Gelu dijo...

Buenos días, profesor Ojeda:

En un mundo tan variopinto nunca habrá uniformidad total en los ritmos ni en nada. Habrá quienes su velocidad idónea sea la del caracol y los que prefieran otros ritmos más rápidos.

De todas formas, cada cual, aunque no lo parezca, lleva arrastras su mundo, aunque no para todos sea igual de pesado. Para algunos, sólo está compuesto por ellos mismos, y su camino es un paseo sin obstáculos. Otros, sin culpa ninguna, sólo pueden ir descalzos por terrenos minados.

Saludos.

Luis Antonio dijo...

Si se enciende la mecha, no hay estrategia que le valga al caracol para salir indemne... Lo bueno de la explosión mundial es que también acabará con la cornamenta... ¡Hay que ser positivos!

Aldabra dijo...

A mí los caracoles me gustan mucho y no porque gracias a ellos se hayan inventado la famosa crema de baba de caracol, que ordinariez. Me gustan porque me parecen muy dignos, toda la vida cargando con su caparazón a cuestas, andando tan lentamente pero sin desfallecer, aprovechando el sol estirando sus hermosos cuernos… Así que igual esa estrategia no es tan mala, es más, muchos de nosotros somos caracoles, viviendo en nuestra sencillez procurando ser positivos: no tenemos otra opción. Biquiños.

Isabel dijo...

Nos sabemos muy bien las teorias, pero ¡que difícil llevarlas a la práctica!. Besos Isabel.

Paco Cuesta dijo...

A veces, pero sólo a veces.

Gabiprog dijo...

Gracias por la mención!

:-D