martes, 11 de enero de 2011

La voz poética y las víctimas. Orden de alejamiento, de Belén Artuñedo


Hay una forma de intimismo en la poesía que nos lleva inevitablemente hacia los otros: quizá es la forma más descarnada y veraz de ser poeta, la de convertir la palabra propia en interrogación solidaria sobre la situación de aquellos que están junto a nosotros y cuya condición de víctimas de diferentes situaciones no podemos ignorar a no ser que pasemos por la vida sin conciencia, alejados de todo más allá de la hipocresía de la limosna.

El extraordinario poemario Orden de alejamiento, de Belén Artuñedo (Béjar, lf ediciones, 2009) pertenece a este tipo de poesía que se aleja del retoricismo ideológico o la palabra hueca que intenta dar lecciones de solidaridad. No ve a los otros -ni a los lectores- desde una posición superior, sino que indaga desde dentro hasta el punto de que la palabra, el poema, el libro, sirven como forma de comprender tanto las emociones de la voz poética como la de aquellos que sufren la violencia, el exilio, la destrucción de la identidad por la historia. Estos poemas pesan tanto como cuando se siente en las propias entrañas el dolor ajeno. Artuñedo no nos muestra el resultado poético hasta el último poema: todo lo otro es el proceso de identificación, de empatía, de conocimiento. Antes que una racionalización ideológica, la autora nos muestra la solidaridad de las emociones: es la voz poética la que siente todas las formas de violencia, incluida la del silencio de la historia. Sólo así tiene sentido la página escrita, como muestra Insania, último poema que sirve como Epílogo del volumen y clave poética:

Más allá de la página ya no hay nada que ver.
Llama si quieres,
intenta que te dejen entrar
pero en tanto dolor ya no hay lugar
para miradas invitadas.
(...)
Es esta página nuestro asentamiento
al filo del arraigo y del desgarro.
(...)
De este lado la celda es confortable,
el muro hospitalario, la trampa imperceptible.
Al otro lado se encuentran los errantes

Esta profundización poética en el dolor del otro para comprenderlo y compartirlo, en su condición de víctima de múltiples forma de violencia, no puede dejarnos indiferentes y más allá de conmovernos nos daña inevitablemente por dentro si es auténtica:

Ni tu página ni la mía pueden pasar
y responder

indemnes

con voz de alma

a tanto ruido:

Dónde has nacido

Adónde vas

Por qué te marchas

El poemario se estructura en cuatro secciones: Orden de alejamiento (sobre la violencia ejercida en el ámbito doméstico e íntimo con el silencio de todos, la aceptación tácita por las estructuras tradicionales  -hay toda una reflexión sobre el hogar- y las emociones desatadas en la víctima que comprende que sólo la instrospección en sí misma puede sacarla de su situación), Éxodos (sobre la violencia histórica o económica ejercida sobre los otros a los que se les desarraiga hasta convertirlos en masas en movimiento constante), Desapariciones (una introspección biográfica de la voz poética sobre la propia ausencia y la de los otros) y el menmcionado Epílogo.

El volumen se completa con las ilustraciones de Casilda García Archilla, un trabajo tan minucioso y acertado que consigue subrayar la intidimidad y la solidaridad del texto.

21 comentarios:

MIMOSA dijo...

Delicadeza en cada verso, y una hermosa presentación de tu parte.
Besos

Lola dijo...

Esta acequia está llena de conocimiento... Gracias

Myriam dijo...

Gracias por la presentación. Tomo nota.

Spaghetti dijo...

Pedro, eres un gran cirujano, haciendo la autopsia a libros y poemas, sacando lo mejor, para mostrarlo limpio a todos los que de ti aprendemos.
Gracias profesor.
Marcelo.

Merche Pallarés dijo...

Preciosos y emotivos poemas. Tu "disección" de los mismos también. Me lo apuntaré.
Su segundo apellido "Guillén" es premonitorio ¿no crees? Besotes poéticos, M.

Narci dijo...

Gracias por la reseña y por la descripción de la obra, tomo nota.

Besos

Hernando dijo...

Siempre se dice que la poesía está en crisis, siempre se dice que no se lee poesía, que no hay poetas, y siempre me viene a la cabeza, los muchos grupos que hay en ciudades y pueblos de España en donde se lee poesía, y se hace poesía, me consta que hay muchos cenáculos donde se piensa en poesía.
Esta poesía la de ponerse al lado del otro, sufrir con él, y vivir con el contrario hace que pensemos que siempre hay oasis dentro de los desiertos.

Asun dijo...

Pinta interesante. Gracias por la reseña.

Besos

El Gaucho Santillán dijo...

Denota mucha sensibilidad.

Pero lo voy a comprar cuando llegue a mi librerìa de segunda mano.

El doctor me prohibiò comprar libros nuevos.

Un abrazo.

Gabiprog dijo...

La poesía es un lienzo y una paleta de colores; el lector pone los pinceles y sus trazos.

Paco Cuesta dijo...

Gracias Pedro, solo que no puedo con más.

La Zarzamora dijo...

Gracias por la reseña, Pedro.

Aldabra dijo...

muy buena pinta, la verdad.
biquiños,

Luis Antonio dijo...

Te puedo asegurar que la muestra que nos has brindado de "Orden de alejamiento" de Belén Artuñedo NO ME HA DEJADO INDIFERENTE. Más bien me ha conmovido las entrañas...

pancho dijo...

Que en este mundo tan esquinado con el sentir humano, aún queden voces atentas al desconsuelo de nuestros semejantes, nos abre una puerta a la esperanza de que no todo se lo llevó el mar de la insolidaridad.
Algo queda de nosotros en el sitio donde ya no se nos recuerda porque el largo tiempo de éxodo llenó de olvido las nuevas gentes extrañas, cuando regresas como un forastero desarraigado.

Martine dijo...

Gracias por darnos motivos para emocionarnos, un descubrimiento por mi parte :Belén Artuñedo..

Quise conocerla, saber más, leer sus poemas.. y me ha cautivado.

Un beso, Pedro, para tí, para tod@s.

J. G. dijo...

pasión por la literatura y lengua Castellana Lola.

Camino a Gaia dijo...

El dolor es algo profundamente íntimo.
La poesía sin embargo lo desnuda vistiéndolo de un equipaje de puentes
que lo diluyen en ese agua
misericordiosa de la escucha.

Marina dijo...

Es muy hermoso...aunque sea dolor.
Besos

Belén dijo...

Muchas gracias, Pedro, por la reseña que has escrito sobre mi libro y gracias a las personas que se han interesado por los poemas de "Orden de alejamiento". El libro fue posible gracias al editor Luis Felipe Comendador.
Una información: sólo está distribuido en las librerías de Valladolid, pero si alguien está interesado lo puede encontrar también en www.paquebote.com

Un descubrimiento, tu blog...

Sandra dijo...

Cuando el dolor se instala en el alma y la compasión se hace camino uno aprende.
Y con los versos de Belén nos reconciliamos con este mundo lleno de injusticias, pero habitado por corazones hermosos, como el vuestro.
¡Gracias, Pedro!
¡Gracias Belén!
Ah!!! Toda la obra de Artuñedo es maravillosa, os la recomiendo de corazón.