domingo, 2 de enero de 2011

Proyecto agua: Bajo la ciudad




Ayer, día 1º de enero de 2011 busqué debajo de las circunvalaciones, a la misma hora que la ciudad celebraba una nueva comida en la que se devoraba a sí misma, hasta hallar el sonido de la vida y ofrecéroslo como presente. Comenzar el año de esta forma tiene sus ventajas si se sabe mirar debajo de nuestros pasos. Han sido cuatro horas de marcha difícil, como la que se hace sobre terreno que cambia sin previo aviso.

Es curioso cuánto cuesta salir de una ciudad: hasta hace poco bastaban unos minutos para dejarla atrás definitivamente y hallarse en pleno campo; ahora la ciudad extiende sus manos durante quilómetros y el camino de tierra es sobrevolado cada poco por puentes nuevos para autovías y líneas ferroviarias. Es difícil salir de la ciudad porque hasta los pueblos próximos se han llenado de feas urbanizaciones de adosados  y  calles sobre viejas huertas.  El desarrollo urbanístico de las ciudades españolas asfaltó todas las afueras: las hizo anónimas.

Es difícil salir de la ciudad, sobre todo si uno la lleva dentro, como una herida, al no reconocerla ya como suya. De ahí que el cauce del río recuperara de pronto el sonido del agua de la infancia, siempre fiel a sí mismo, siempre amigo.

 Primera entrada del Proyecto agua
(videoinvestigación sobre la relación del agua
con los espacios autobiográficos)
y presentación del Canal de YouTube de La Acequia

35 comentarios:

elisa...lichazul dijo...

Pedro

el asfalto es nuestra máscara de belleza social y progresista de nuevos status evolutivos...perece ser el mensaje

Besos profe, gracias por sus huellas

rubo dijo...

¿No te das cuenta de que se ha perdido esa sensación de "salir de la ciudad" que te daba el recorrer el tramo urbano de una carretera nacional. Ahora todo son enlaces de autovías.

Pedro Carcedo dijo...

Esta entrada y su vídeo son dignos de un marco.
¡ Sí, amigo !

Asun dijo...

Muchas gracias por este regalo. Es difícil en una ciudad disfrutar del sonido del agua, ya que siempre hay alguna bocina o el ruido del tráfico que rompe el encanto.

Nos vendría bien alejarnos de los ruidos de la ciudad más a menudo para hacernos uno con los sonidos que la naturaleza nos ofrece.

Un beso, y Feliz Año.

Monika dijo...

¡Vaya que sentí cosas y se disparó el recuerdo de mi vieja Buenos Aires ahora tan maltratada...
Y si de escribir con excelencia se trata la cosa, aquí tengo un maestro.
¡Si señor!
Abrazo especial (((::)))

Spaghetti dijo...

Una vez, escribí en el pedestal del Cid "NO VOLVERÉ JAMÁS" y el verano siguiente lo borré.

Merche Pallarés dijo...

Menos mal que los ríos no cambian... qué relajante ese sonido. Besotes fluviales, M.

virgi dijo...

Lo más que me enamora de viajar fuera son los trenes y los ríos. Los disfruto como una niña, con la ilusión siempre renovada.
Gracias por el rumor de la vida.

La Zarzamora dijo...

Un sonido acogedor para iniciar el año, Pedro. Antes en la calle misma había vida, se jugaba a la comba y pasaba la acequia y el tren. Ahora hay que buscar esos recuerdos en la lejanía...
Besos.

Myriam dijo...

Gracias por este regalo de vida, cuando ni siquiera me encuentro en los sueños.

Manolo dijo...

Tienes razón. Es difícil salir de la ciudad cuando la llevamos dentro. No se puede escapar de ella. Ya no viajamos, nos desplazamos de un lugar a otro, de una ciudad a otra. El colmo de la modernidad, ahora, es hacerlo en un cuarto de hora antes.
El mismo río del vídeo corre bajo el hormigón de un viaducto.
Es reconfortante salir a caminar, por los antiguos senderos entre pueblos, sin prisa, sin metas. Todavía se puede hacer. Si estos días vienes por aquí, como decías, podemos hacerlo.
Un abrazo en el camino, Pedro.

Natàlia Tàrraco dijo...

La ciudad da circunvalaciones y rodeos para someternos, es nosotros mismos esa ciudad por la que pasa un río, bajo una autopista.
LLeva tiempo escapar donde empieza el paisaje, uno que también nos pertenece, ese amable donde queremos respirar sueños.
Pedro, un abrazo y un besito, el primero de 2011.

JESUS y ENCARNA dijo...

Bon Dia, Maese Pedro, veo que te has decido por un audiovisual, excelente forma de compartir sensaciones, lo digo porque nosotros, como sabes, siempre hemos utilizado esta tecno.
Te deseamos salud para este 2011, pues sin ella no alcanzaremos las metas.
El agua elemento primario en nuestras vidas y en el Planeta, es lo que nos lleva a todos a tiempos pasados, los Rios por propia naturaleza acabaran por modificar las ciudades y los pueblos, de hecho ya esta pasando, personalmente creo que mas que amigos son nuestros Tutores, que con sus evoluciones nos avisan que no hay asfalto ni construccion humana que se resista a sus cauces, el sonido de su camino es la fuerza que nos trae la poesia de la Naturaleza.
De joven iba a bañarme al Llobregat, para ello atravesaba algunos campos y montañicas,cosa impensable ahora y desde hace muchos años, ya era peligroso en los 70, no por su cauce si no por la mierda que empezaba a arrastrar, fruto de la podredumbre humana y aqui estamos recordando el sonido de sus aguas, otrora mas limpias.
Abrazos cordiales.
Jesus y Encarna

pancho dijo...

Bajo el suelo que pisan los coches hay un ritmo de vida distinto. Los excluidos del sistema que no pudieron mantenerse en la vorágine, pero que melancólicos sueñan con el reingreso a la casa, al amor y al trabajo,
debajo del puente


.

Antonio Aguilera dijo...

La ciudad nos atrapa con sus largos tentáculos de cefalópodo con fuertes ventosas en sus extremidades.

Sufrimos su contaminación atmosférica, acústica y síquica; pero nos hemos acostumbrado tanto a ella, a su sadismo, que nos hemos vuelto masocas y no podemos pasar sin su compañía.

El arrullo del agua pacifica mi tormentosa alma: salgamos al campo vestidos de pastores como tenemos concertado. Hagamos caso a Sancho.

Feliz Domingo

São dijo...

Querido amigo, compreendo a tua tristeza: em Portugal também as cidades se afeiaram com arrabaldes sem alma a que se chama "dormitórios" e o país quase está coberto pelos hipermercados e grandes superfícies.

Como somos pequenos em território , campo quase não existe...com a pequena excepção do Alentejo

Quanto aos rios, pobres deles, que estão sujos e poluídos.

Um caloroso abraço de feliz 2011.

MIMOSA dijo...

Gracias por el valioso regalo que nos ofreces, su sonido me lleva a la calma, es maravilloso ver el agua correr, libre.
Es difícil salir de la ciudad, es difícil arrancarse todo aquello que nos oprime y no nos deja correr libres.
Besos y abrazos renovados.

Isabel dijo...

Es bonito buscar tu río y que siempre esté ahí, buscar tu bosque y que siempre esté ahí. Es como el buen amor, siempre fiel y para lo que sea. Besos Isabel.

moderato_Dos_josef dijo...

Bonitas palabras que duelen en el corazón al reconocerlas y hacerlas propias. Yo, tampoco conozco ya mi ciudad...No sé donde empezó ni donde termina. me resulta inabarcable.
Un abrazo.
Felia año nuevo.

XuanRata dijo...

La Acequia sigue buscando cauces para desbordarlos y así llenarlos de sentido.

silvi dijo...

Me rió con tu entrada,recién tuvimos un cambio de palabras con mi esposo,con la entada(autovía)de estos monstruos de cemento.El río siempre vuelve a buscar lo que es suyo.Besos.

Pamela dijo...

Impresionante Pedro, qué gran proyecto, te felicito una vez más. Me ha sobrecogido este acercamiento a la urbanización sin destino, donde se ordena la pobreza en pisos hacia arriba. Un gran beso

Pocomancha dijo...

¡Muchas gracias y Feliz Año Nuevo!

impersonem dijo...

No me gustan las ciudades ni su asfalto, tengo alma de terruño...

... gracias por el presente que nos haces, que nos trae a la memoria pasados donde la naturaleza era más libre y estaba menos asediada... y nos hace albergar la esperanza de que, algún día, las aguas volverán a su cauce natural (sigo siendo pesimista, pero me urge dejar de serlo)...

Abrazos campechanos.

Marina dijo...

Me gusta mucho, muchísimo el sonido del agua, pero, a veces, me asusta, porque pienso que si el sonido es descontrolado, seguro que algo ocurre.

Un beso, el primero del año.

Manuel de la Rosa -tuccitano- dijo...

Me encanta el tiempo que dedicas a crear, que seguro no es mucho para la capacidad de un creador... sin duda las ciudades no son lo que eran... son telas de araña que engarzan con otras..no dejan ningún atisbo de lo que fueron...un abrazo

oliva dijo...

El sonido es brillante como el crepitar del fuego, con ese movimiento constante como el latido del corazón. Entiendo que los urbanitas se maravillen, en esto tengo alguna ventaja, ser rural te hace más natural.

Pero, es cierto cada vez resulta más complicado acceder a la naturaleza desde las ciudades.

Me agradó el vídeo, además del mérito por las cuatro horas.

saludos.

Lola dijo...

Existen sonidos que nunca saldrán de nosotros y que cada vez que volvamos a escucharlo nos haga recordar..... Besos Pedro

Juan Luis G. dijo...

Vivimos en grandes burbujas que nos aislan cada vez más.

Hernando dijo...

El problema ya no es solo de las ciudades, en muchos pueblos antes era fácil salir de él, enseguida te encontrabas con arroyos de aguas claras que se dejaba ir entre piedras, provocnado una música relajante, ahora están secos en unos casos y en otros ya no existen.

Narci dijo...

Asistimos impávidos a la progresiva transformación de nuestras ciudades, llamamos progreso a cada metro de asfalto, y al final, entendemos que vivimos en ciudades mutantes, que ya no son las nuestras y apenas el recuerdo nos queda de lo que fueron.

saludos y feliz 2011.

parce dijo...

Muchas gracias por el regalo. Me recordaste al viejo de El mapa de los sonidos de Tokio. Un abrazo

Myriam dijo...

me llevo tu música para mi río

Aldabra dijo...

siermpre hay algo debajo de cada cosa, de un puente, de nuestra piel, de la ciudad, del río... ¡la vida se extiende indescriptiblemente!
biquiños,

p.d.: el sonido del agua es muy reconfortante.

jg riobò dijo...

La acequia encuentra su ser.
Sorprendido y enamorado de este video audiovisual.