lunes, 10 de mayo de 2010

Comicidad del Quijote y noticias de nuestra lectura.


A veces uno anda desentrañando hasta la menor alusión cervantina en el Quijote. Los investigadores han escrito páginas y libros enteros sobre cualquier tema mayor o menor presente en el libro: han dado vueltas y más vueltas a todo lo que pudo querer decir Cervantes. De tanto dar vueltas, más de uno se ha mareado.

El problema es que no se nos debe olvidar un punto de partida: el Quijote es un libro con primera intención humorística. A partir de ahí, Cervantes usa la comicidad en muchos niveles y a veces busca varios fines sumados en uno, que es dar atractivo a a la narración y que el lector siga leyendo con agrado. La novela española actual usa poco del humor y se echa de menos incluso para los temas más serios.

Reírse, sonreírse, divertirse, etc., es sano y más cuando se hace a partir de una obra de arte de primera magnitud -de ahí que gran parte de la vanguardia recupere el sentido lúdico de la existencia burlándose de las grandes obras, como cuando se le pintan bigotes a la Mona Lisa o se convierten las Meninas de Velázquez en iconos pop-. La risa franca y sincera es un componente básico del humanismo en el que se formó Cervantes. El barroco retorció un poco el humor y lo hizo un tanto más grotesco y agresivo, pero humor al fin y al cabo, que cada época se ríe de una manera. De ambos matices es heredero el Quijote, pero más del primero: de ahí que podamos sentir ternura por don Quijote como por el niño Lázaro cuando piensa que la muerte va a entrar en casa del escudero pero no por el protagonista del Buscón de Quevedo. Con lo divertido uno se introduce mejor en lo que resultaría árido de otra manera: como el azúcar que le echamos a una medicina. Esta es otra función del humor cervantino. Y no olvidemos que el humor -sobre todo cuando todo parece una locura- ayuda a disfrazar la crítica social a los ojos del que no tolera que se cuestione cómo está estructurada la sociedad o ante la ceñuda mirada del censor.

Por eso mismo no nos avergoncemos de reírnos con un clásico como el Quijote: el encuentro nocturno entre el viejo hidalgo y la no menos vieja doña Rodríguez, es un buen ejemplo.

Os animo a mandarme imágenes que reflejen la iconografía cervantino-quijotesca o a que las publiquéis en vuestros blogs, para acumular toda la información posible sobre Cervantes y el Quijote. Sobre todo me gustaría publicar imágenes no usuales, aquellas de pequeños lugares.

También os pido que me remitáis autorretratos quijotescos. Recordad que debéis estar con un ejemplar del libro o en actitud quijotesca.

Noticias de nuestro Quijote


Manuel de la Rosa me pide que le disculpe por no poder hacer la entrada de esta semana. Obligaciones profesionales y familiares le han mantenido alejado de la lectura. Queda constancia aquí, por lo tanto.

Abejita de la Vega vuelve a pasear por la Isla de Burgos y mostarnos a Cervantes, ahora que viene la primavera, para después irse a comer sin Pedro Recio. Después, su ordenador es asaltado por una vieja -vieja- conocida y así es cómo doña Rodríguez nos cuenta su versión de la historia, ilustrada por Ana Queral. Después publica el mensaje del Sanchico -gracias a Ele Bergón- que se ríe de las pintas de don Quijote y doña Rodíguez: bien puede afirmar que no llegarán a nada, que eran otros tiempos...

Alatriste nos regala una investigación detallada para que comprendamos una expresion usada en el capítulo XXV de la segunda parte:¡Voto a Rus! No os podéis perder su entrada.

Mercedes Pallarés resume el capítulo sin apiadarse mucho ni de don Quijote ni de doña Rodríguez... y no sé qué decir yo de lo del caldo de gallina vieja... Sus dudas sobre la chilaba, aclaradas.

Cornelivs, que ha vuelto al blog para alegría de todos, titula de forma divertida su entrada y comenta la habilidad técnica cervantina en este capítulo.

Cosmo, bien acompañada en su lectura, comenta el capítulo y nos facilita el texto en el que Unamuno señala la simplicidad de doña Rodríguez para que comprendamos mejor su comportamiento.

Pancho sabe hacernos ver la pirueta narrativa técnica de este capítulo, como él la llama. Las imágenes con las que ilustra su entrada, excelentes.

Paco Cuesta prefiere un análisis social del capítulo sin dejarse tampoco lo estrafalario de la situación.

Jan Puerta ve, con acierto, lo circular del capítulo, resaltando lo misterioroso y cómico de la situación. La ilustración es muy cervantina, al suspirar por una Dulcinea que no conoció pero sí retató. No os perdáis los grabados que publica al final de su entrada.

Antonio Aguilera, que regresa, acierta al ver lo que anticipan ya las primeras frases del capítulo de la semana: como si Cervantes hubiera cogido impulso para regalarnos una pequeña obra maestra del teatro cómico dentro de la novela.

Enlace con el índice de nuestra lectura, elaborado por Raúl Urbina : Primera parte y Segunda parte.
Enlace con el blog construido por Manuel Tuccitano expresamente para esta lectura y que puede considerarse un agregador con los enlaces de todos los blogs participantes de forma regular, aquí.
Enlace con el grupo en Facebook, aquí. (Este grupo no sustituye a la lectura en este blog y no estáis obligados a uniros: lo usamos sólo como complemento, para informarnos, preguntar y debatir.)
Enlace con la entrada en la que encontraréis sugerencias si os incorporáis con la lectura ya iniciada, aquí.
Si me he olvidado de alguien, hacédmelo saber y lo subsanaré. Recordad enlazar vuestras entradas con La Acequia, para poder encontrarlas.
Vale.

16 comentarios:

vazquez74 dijo...

Es una pena que con la picaresca que aún existe hoy día, hayamos perdido esa forma de contemplar la realidad con humor.
Saludos.

Lola dijo...

Tengo que confesar que no he leido el Quijote, nunca me he sentido atraida, pero lo que acabo de leer me hace por lo menos intentarlo. Reirse al leer, jamás lo había podido hacer con tanta intensidad como lo hago con la lectura que actualmente tengo entre manos. "Cienfuegos" de Alberto Vázquez-Figueroa, es divertido y entretenido, me hace querer leer más y más. Voy por la mitad del quinto, son seis en total y estoy disfrutando muchisimo. Un saludo Pedro

Merche Pallarés dijo...

El humor de Cervan es lo que me encanta del Quijo y con esa excusa critica sabiamente la España de la época (no muy diferente a la actual, me atrevo a añadir, especialmente en lo que a los "poderes" se refiere). Besotes Cervantinos, M.

Merche Pallarés dijo...

¡Ah! y lo de que gallina vieja da mejor caldo quiero decir que algunas aún están/estamos de buen ver y mejor catar... Besotes picarescos, M.

Myr dijo...

Ya sabes cuànto me gusta el humor de Cervantes. Creo que èl como yo, era consciente de lo necesario y saludable que es el humor en nuestras vidas y especiaslmente como vehìculo de crìtica social.

Besos

Myr dijo...

Ahhh Y me alegra que CORNELIVS estè ya de regreso con nosotros, que Antonio piense menos pollos y màs Quijote y que MERCHE tenga un muy nutritivo y sabroso caldo (que cosas se te occurren, MERCHE jejeje.... aunque es mejor ser gallina vieja que Loro verde)

Montserrat Sala dijo...

Y sobretodo para la crítica social. sin el humor, la politica, i los grades eventos,tales como cumbres i reuniones de alto nivel, no se podrían digerir. Echándole un poco de sal i pimienta, los guisados siempre son mas soborosos. i en las fotos de familia siempre se sonríe.

Disculpe el comentario profesor, quizás no venga cuento, pero estoy en pleno estudio del personaje, i no me encuetro madura para poder opinarn mas en serio, i con conocimiento de casusa.

Asun dijo...

A mi el humor me parece imprescindible, sea en la vida real, sea en la literatura o en cualquier ámbito, y doy fe de que con el Quijote me estoy riendo, porque hay escenas que, si uno las va visualizando mientras las lee, no tienen desperdicio.

Besos

Hernando dijo...

Es todo un canto al humor, y el humor es vida. Gracias Pedro, por tú entrada, dejando claro que en el
Quijote hay humor de muchos quilates, como el tuyo cuando dices,"....De tanto dar vueltas más de uno se ha mareado"

São dijo...

Ter sentido de humor é sinal de inteligência.

Gosto de humor, mas detesto o sarcasmo.

Abrazos, Pedrinho.

pancho dijo...

Cervantes tuvo que echar el resto para que el desocupado lector aburrido encontrara el antídoto al aburrimiento entre las tapas de su novela. Pocas dudas nos caben del éxito de su empeño cuando se le sigue destripando cuatrocientos años después, siendo el humor uno de los elementos más característicos de la novela, que el tiempo ha respetado y que más ha contribuido al balance positivo de la obra.
El ambiente que Cervantes crea en la sala de rehabilitación de DQ no puede ser más hilarante, las consecuencias tampoco: tiene cuidado de castigar a DQ sólo a pellizcos añadidos a su rostro momificado.

Otro texto para enmarcar. Menos mal que ya no es necesario gastar papel para conservarlos, que se conservan a la vista en la biblioteca universal de Internet.
Un abrazo.

Abejita de la Vega dijo...

Cervantes usa la risa como cebo. El azúcar que echa a la medicina, como dices en tu entrada. Y no nos da ninguna vergüenza reír con los dos viejillos encerrados en el aposento y reprimidísimos. Reímos a gusto y luego viene la crítica social y demás.

Vale aquí lo que el marqués de Santillana decía de la Poesía: «Fingimiento de cosas útiles, cubiertas e veladas con muy
fermosa cobertura".
Una vez que probamos la golosina quijotesca , ya no hay vuelta atrás, nos quedamos a catar otros sabores. Tú nos ayudas a captar matices de sabor y , así, el Quijote nos sabe a gloria. y aquí estamos, capítulo tras capítulo.

Doña Rodríguez me hará alguna visita más, me da la impresión de que el caballero andante no le desagrada...

Un abrazo para ti y para todos los golosos que pasan por aquí.

elena clásica dijo...

Me ha encantado esa visión de la historia en la que cada época ríe de una manera y esto la define. Siempre asocio a Ayala como el máximo heredero de la narrativa cervantina, entre otras razones por su ternura y su sentido del humor, así la delirante, en apariencia, historia "El mensaje" que encontramos en "La cabeza del cordero", no digamos en "Muertes de perro" y "El fondo del vaso", a veces los personajes parecen enloquecer en medio de situaciones tan grotescas, terribles y divertidas.
Besazos.

Paco Cuesta dijo...

Tal vez nos hayamos centrado demasiado en la crítica social olvidando la parodia y el humor.
Intentaremos cambiar

Cosmo dijo...

La risa nos libera de tensiones,las situaciones más cómicas vienen de maravilla hasta en los momentos más dramáticos,hay que relativizar la vida porque,de lo contrario,se vuelve insoportable.
Abrazos

BIPOLAR dijo...

Las personas que utilizan la ironía para evadirse no suelen ser bien entendidas.

Gran válvula de escape y medio sutil de utilizar la palabra.

Este capítulo sí es bastante gracioso, imaginar a dos poco atractivos temiendo cada uno por su honra, en fin. Yo sigo pensando en los pellizcos... es que es de traca el recurso.