martes, 20 de abril de 2010

Xavier Mascaró y el óxido


Tiene razón Xavier Mascaró en esta obra. Estos guardianes impasibles, llenos de herrumbre, en apariencia idénticos pero cada uno con sus propias huellas temporales que lo individualizan del resto, dialogan entre sí y con el entorno urbano en el que se instalan en cada exposición, pero también con nosotros, que paseamos entre ellos camino de nuestros quehaceres, sorprendidos de que alguien haya podido retratar la esencia más exacta de nuestro esqueleto verdadero, sometido a la verdad única del tiempo y el final inevitable. Por mucho que corramos para cumplir las tareas de cada día.

25 comentarios:

Myr dijo...

¿En Paseo del Arte en Madrid?

Randle dijo...

Muy retratados últimamente, el último post de un blog que salían estas esculturas iba sobre la libertas de expresión.

Muy simbólicos para adjudicarle temática.

María dijo...

A veces noto como si mi esqueleto se oxidara por momentos, como si fuera incapaz de moverme, al ver la vida pasar...

Un beso.

Asun dijo...

¿Y qué nos cuentan cuando dialogan con nosotros?
Yo creo que nos vienen a decir que si están llenos de herrumbre es debido a su impasibilidad, y que si no nos queremos ver en la misma situación debemos movernos.

Un beso

marga dijo...

Algo dentro de mi se estremece cuando veo mecanos artículados en medio de mi medio.
Algo en mi se encoje cuándo los simios utilizan sus extremidades y en ellas reconozco las mias
Algo de mi se conmueve cuando muñecos de cera miran sin ver mis ojos que les ven sin mirar.
Que miedo da lo que se nos parece!!!!. marga.

São dijo...

Interessante , sim.

Seremos todos assim ?

Abrazos.

elena clásica dijo...

"Memento mori" del siglo XXI. Un recuerdo barroco, lleno de herrumbre: desgarradora muestra de nuestro esquelo verdadero.
Besazos.

BIPOLAR dijo...

Un tamizador de puré. Eso es lo que me parece desde este ángulo.

Merche Pallarés dijo...

¿Dónde están esas esculturas? Me alegro de saber el nombre del artista, Xavier Mascaró. Son muy originales y descriptivas del mundo en el que estamos inmersos. Besotes sin herrumbre, M.

Montserrat Sala dijo...

Esta herrumbre reponde mas a la estética actual, que a atro motivo pràctico o metafórico. Muy buena foto estimado profesor.

Hernando dijo...

Cuando los pusiste la primera vez, pensé que eran "Los guerreros de Xian" versión Europa, tanto unos como otros, en grupo me dan miedo independientemente de su simbología, veo una armadura por vestimenta, que puede servir para protegerse o para atacar.

marga dijo...

A mi también me ocurrió, lo primero que me vino a la cabeza fueron los guerreros de Xian. Esa muchedumbre inmovil que me produjo tanto desasosiego.

SAUVIGNONA dijo...

guardianes impasibles...guadianes testigos...observadores



besines pedro y me alegra que te haya gustado el tango tuve esa sensacion de que era oara vos,,,

:) sau

Silvia_D dijo...

No entiendo de arte y no te voy a llevar la contraria, querido Pedro, pero es que son horribles!!!!!!
No te eches las manos a la cabeza, eh! al menos soy sincera... esto, me recuerda al cuento de "el traje de emperador" y prefiero decir lo que pienso a quedar por imbécil, desbarrando sobre lo que "no siento" o mintiendo... discúlpame, es cosa de vampiras :) y es que me entran unas ganas horribles de ir y sacarles brillo y ponerles flores en los agujeritos... me voy, es mi hora de vuelta al psiquiátrico ;)

Besos besossss!!

impersonem dijo...

Sí, tienes razón Pedro, pero a pesar de todo, no me quedo con la gran extensión de óxido que envuelve las esculturas, sino con los pequeños agujeros que sugieren transparencias o vías por donde respira el alma (aunque mi percepción no coincida con la expresiva intención del autor).

Abrazos.

Señor De la Vega dijo...

Mi Señor Ojeda,
Cuando el arte, evoca instrumentos de cocina en la Serpiente o saca la maruja que lleva dentro la Bruja o la Vampira, entonces con la 'termo-mix' hemos topado, diría el Quijote a Sancho, buscando a Dulcinea entre las calles del Toboso.

El óxido, no es más ni menos que oxígeno atrapado, que el color no nos engañe, somos más de carbono los humanos, puro PEDO (si son finos y educados, más metano).

Solo la sangre lo luce concentrado, oxigeno transportado por el hierro al rojo, si con carbón-O un día Señor Ojeda usted lo combinase, tenga por seguro que sus entradas, en lugar de herrumbre, lucirían brillante acero.

Un abrazo y Suyo, Z+-----

Marian Raméntol Serratosa dijo...

Francamente, no sé si me gusta más el texto o la fotografía, siempre un placer.

Abrazos
Marian

elisa...lichazul dijo...

que interesante!!

besitos profe
felíz miércoles

jg riobò dijo...

Magnifica la reflexión, querido amigo.

Gabiprog dijo...

Parece mentira lo que el oxido llega a proteger...

virgi dijo...

¡Qué bueno que lo hayas colgado! No lo conocía y ya me llamó la atención cuando se veía en uno de tus post anteriores. He ido a la página que dices y me parece muy interesante su trabajo. Los barcos me recuerdan al barco del sol que enterraron al lado de las pirámides (una vista impresionante).
Gracias por tus enseñanzas

Jan Puerta dijo...

Cuanta magia nos sigue deparando la herrumbre magnificada con el sinónimo "Oxido".
Gran reflexión.
Un abrazo

Aldabra dijo...

el óxido significa para mí todo "lo malo" que echamos al exterior... las frustraciones, los miedos, las inseguridades...

por dentro sigue estando la verdadera esencia, a pesar de que ese color tan llamativo exterior siga llamándonos la atención para cautivarnos... no debemos dejarnos engañar.

una exposición magnífica, sin duda... esos guardianes impasibles, como bien dices, nos vigilan y nos protegen... están para hacernos reflexionar, como has hecho tú.

bicos,

LIGEIA dijo...

Muy interesante este arte del deterioro de la materia sometida al tiempo, incluída la mente, aunque ésta, aparte de los agentes físicos también tiene otros menos materiales que la oxidan.

Un abrazo

Pilar dijo...

Esas esculturas o lo que sean
me producen como desasosiego
tienen forma humana
pero están como frías
como robóticas
me recuerdan a esas personas con las que uno se encuentra cada día, y a pesar de estar cercas son frías...
¡qué pena, verdad!
te mando un abrazo calentito para contrarrestrar...