domingo, 14 de marzo de 2010

Unamuno y la paradoja


De Unamuno se ha escrito mucho y se han podido afirmar cosas contrarias. Unamuno vivía en la paradoja: casi era su forma de sentir y de argumentar. Por eso fue, durante mucho tiempo, socialista pero, a la vez, tradicionalista; contrario al nacionalismo vasco pero amante de lo local y del nacionalismo español; creyente pero carcomido por las dudas que le impedían afirmar racionalmente lo que emocionalmente sentía; símbolo contra la dictadura de Primo de Rivera e impulsor de la II República pero defensor de los sublevados en 1936 contra el Gobierno legalmente establecido. Cuando le quedó claro su inmenso error fue de los pocos que tuvo el valor de decírselo a los culpables a la cara sin importarle las consecuencias: supo estar a la altura de su nombre y esos momentos lavan cualquier tipo de equivocación anterior.

Sus análisis sobre el ser humano y sobre España no servían ni sirven como forma colectiva de salvación ni de regeneración. Entre otras cosas, porque sus propuestas son siempre individuales en contradicción clamorosa con sus bases teóricas colectivas.

La intrahistoria no sirve, en realidad, más que para afirmar la radical soledad dolorosa del ser humano que busca refugio en el sentir del grupo como consuelo, como cuando el protagonista de su novela San Manuel Bueno, mártir, se calla al afirmar en la misa que oficiaba la creencia en la vida eterna.

En el fondo, su concepción de lo tradicional español es un imaginario inventado para ordenar el mundo tal y como uno amuebla su casa para estar cómodo y que no se le descabalen las cuentas de la compra diaria en un momento de crisis.

Quizá la mayor paradoja de Unamuno fue que quiso llevar la honda irracionalidad de su pensamiento como propuesta social en un momento en el que la irracionalidad superficial de tantos sólo podía causar centenares de miles de muertos. El problema que no supo apreciar Unamuno es que muchos piensan que sólo pueden solventar sus propias contradicciones destruyendo a los que no piensan como ellos y que, desencadenada la destrucción, ya nadie está en condiciones de escuchar otras palabras que no sean las que reclamen sangre. No se puede dar argumentos de alto irracionalismo filosófico a los que no piensan: y eso tardó en comprenderlo Unamuno.

Pero aunque no sirvan como solución colectiva, los textos de Unamuno profundizan tanto en la honda y permanente contradicción del ser humano que siempre es oportuno pasear leyéndolos en cualquier mañana.

27 comentarios:

Abejita de la Vega dijo...

Abejita de la Vega dijo...
Pobre don Miguel, otro gran Miguel, se dio cuenta demasiado tarde. Fue una suerte para él morir de muerte natural el último día de 1936.Los defensores de ideas irracionales no soportan al que les lleva la contraria, no pueden convivir con él, han de aniquilarlo.
¡Venceréis pero no convenceréis!

marga dijo...

El que esté libre de contradicciones personales que tire la primera piedra.

Alimontero dijo...

Querido Maestro, siempre aprendiendo contigo....y es lo que agradezco de tus entradas..;-)
Que tengas una buena semana,
beso,

Ali

vazquez74 dijo...

La verdad es que le tocaron tiempos muy difíciles. Pero supo ver a tiempo el horror que se avecinaba. Qué contraste su perfil canoso y menudo frente a la bravuconería del bruto Millán Astray.

pancho dijo...

Mira que he pasado veces por la escultura de Don Miguel, nunca vi este ángulo que hoy nos pones. Sólo el peso de los años que encorvaron su figura desorienta las paralelas. Gran foto.

Llegó a tener hijos en los dos bandos contendientes. Si llegó a ser colaboracionista con los sublevados, como indica algún historiador, debió de ser muy poco tiempo. A partir del doce de Octubre, fecha del altercado en el Paraninfo vivió confinado en su casa, medio arrestado.

elena clásica dijo...

Qué interesante y compleja la personalidad de este novelista gigante. El gran filósofo que escribe obras literarias, y cuyos personajes encarnan posturas de profunda reflexión desde su recreación artística, dejando de lado la abstracción de obras filosóficas.
Creador de la "nivola" y del personaje que se rebela contra su autor, de un cura que no tenía fe, y que prefiere callar para no herir a los demás.
Sus personajes están tan repletos de la pasión por la vida, que observan escaparse...
Ciertamente, muchos opresores no contemplaban otra posibilidad que aniquilar el pensamiento distinto, no digamos un pensamiento complejo y contradictorio.
Besazos.

Anónimo dijo...

Buenas noches, profesor Ojeda:

¡Venceréis pero no convenceréis!.
El tiempo se encargará, de dejar la verdad al descubierto, con más o menos esfuerzo de quienes la buscan. Y dará la razón a quien la tenga.
Si grande era mi admiración hacia D. Miguel de Unamuno, su pensamiento y su obra (con la triste coincidencia del mismo día 31 de diciembre, con la fecha del fallecimiento de mi padre, aparte de otras circunstancias) mi recuerdo será obligado.

Saludos. Gelu

SAUVIGNONA dijo...

pues recien lo conozco ...

besines pedro

que tengas un linda semana
:) sauvignona

Merche Pallarés dijo...

No tenía ni idea de que Unamuno estuviera a favor de la sublevación del '36... Me ha dejado de piedra. Tampoco que fuera tan contradictorio. Se ve que su personalidad era MUY compleja y enrevesada, bueno, como muchos que destacan en sus campos de actuación. Muy interesante tu post, he aprendido mucho como siempre. Besotes unamunianos, M.

Cosmo dijo...

Precisamente esa duda continua es lo que más me atrae de él y se aprecia muy bien en su Diario Intimo.
Le obsesionaba la inmortalidad y llegó a ser tan importante en el efecto que producían sus palabras que era tan importante como un político.A mí me gustan sus poesías y las novelas.
Abrazos

Hernando dijo...

A lo largo de su vida tuvo mucha "Niebla" en sus ojos que no le dejaba ver con claridad, tuvo épocas de niebla cerrada, y otras de un sol esplendoroso.

Antonio Aguilera dijo...

Creyente que no estaba seguro de lo que creia: "una fe que no duda es una fe muerta".

Intelectual filosofo con aparentes contradicciones, porque cuando asumia alguna teoria despues la giraba para ver otras caras.
De esta forma, este hombre, no era mas que como la vida misma: una irracionalidad que quiere ser racionalizada.

Como al final del "San Manuel Bueno": "Murio pensando que no creia". El "estar vivos" nos hace ser asi.

ANABEL dijo...

En realidad muchos vivimos sumidos en una constante contradicción entre lo que hacemos y lo que pensamos o sentimos. Unamuno también. Como dice Marga el que esté libre de contradicciones... pues eso.
Además, hay que reconocer que Don Miguel tuvo unos reaños que para sí los quisieran muchos.
Besos

Montserrat Sala dijo...

Hoy toca Unamuno, que es un personaje controvertido.No es estraño que estuviera del lado de los nacionalistas vascos, creo recordar que se graduó en filosofia con una tesis sobre el orige y la prehistoria de la raza y además colaboro con la prensa obrera de Bilbao, y estuvo un tiempo militando socialismo. Una vida larga y prolífica en una época convulsa y de grandes cambios.
Saludos profesor.

Conchita dijo...

Yo comprendo a Unamuno, todo en esta vida es relativismo puro. Saludos.

elisa...lichazul dijo...

me cae tan bien Unamuno, que incluso puse una cita de él en mi blg

un hombre único, y semejante a los demás:=)

felíz semana

Gabiprog dijo...

Raro sería este mundo en blanco y negro... Cuando una infinita gama de grises suele jugar entre los motivos y excusas que se dibujan en cada uno de nuestros días.

Asun dijo...

Siempre aprendiendo cosas nuevas en tus entradas. Es un placer leerte.

Besos

angela dijo...

Le ha tocado vivir momentos muy tensos en la historia de España y éso le ha ayudado un poco a ser así. Pero, creo que mucho de lo que decía entonces hoy, está sucediendo...Me refiero a muchas de las cosas de las se quejaba... Antes estaban ellos para avivar conciencias y ahora están los periodistas de alquiler que se creen intelectuales ... Yo personalmente prefería a Unamuno. Un saludo

Anónimo dijo...

Creo que Unamuno, por lo menos yo lo veo así, fué un hombre muy inteligente, con sus contradicciones y dudas, como cualquier ser humano. Besos Isabel.

jg riobò dijo...

Las leyendas de Unamuno corren por las calles salmantinas.

Randle dijo...

Nunca he entrado en él, no sé cuando la haré, no quiero hacerlo de momento ya que puede ser un camino sin final.

Razón tienes, y toda.

Silvia_D dijo...

Tendría que hacerlo mi libro de cabecera, tal vez... las paradojas, son lo mío :(
Besos, Pedro :)

Aldabra dijo...

Tengo muy bien grabado San Manuel, Bueno y Mártir porque fue el primer examen que suspendí en mi vida. Estaba en COU y nos hicieron un examen acerca de la lectura. Mi examen teóricamente estaría aprobado con buena nota sino fuera que se me ocurrió acentuar "fé", supongo que por los nervios.
Imagínate, Pedro, todo mi examen estaba lleno de enormes círculos rojos que había hecho mi profesor alrededor de aquella fe que cantaba muy desafinado.

Tendría que volver a leerlo.

biquiños,

Alberto Gamarra dijo...

Me quito el sombrero ante la Generación del 98 y especialmente ante Unamuno. Quizá deberíamos recuperar algunos de sus presupuestos intelectuales.

Un saludo

aecagh dijo...


La intrahistoria no sirve, en realidad, más que para afirmar la radical soledad dolorosa del ser humano que busca refugio en el sentir del grupo como consuelo, como cuando el protagonista de su novela San Manuel Bueno, mártir, se calla al afirmar en la misa que oficiaba la creencia en la vida eterna.

En principio llevo varios días rumiando este comentario. La verdad, me ha pillado por sorpresa. No tengo conocimientos suficientes para rebatirlo. Pero tampoco la figura de Unamuno me es tan desconocida para resultarme indiferente.
Por supuesto, toda mi admiración y respeto hacia ti. Pero esto no puedo dejar de decir que me ha escocido un poco.

BIPOLAR dijo...

Como comenté en el blog de Pancho, me parece que este hombre tenía un gran contradicción mental.

No se puede quedar bien con todo el mundo.