domingo, 7 de marzo de 2010

De papeles, archivos e investigación.


La información sobre el autor del Lazarillo que comenté en la entrada de ayer tiene una segunda lectura. Los archivos históricos españoles están llenos de documentos que esperan la mirada atenta del investigador. También decenas de archivos de las familias pertenecientes a la nobleza o a grandes políticos del pasado y muchos de los archivos de conventos y catedrales. No todo está leído como debe hacerse: a veces ni está leído. En los últimos años, además, se ha extendido un desprecio del trabajo de archivo entre los investigadores: los dedos se llenan de polvo, debe forzarse la vista y se paga mal esta investigación tan necesaria. Conozco famosos investigadores que han dejado este trabajo a becarios mal formados que casi nunca son conscientes de la importancia de lo que leen. Por suerte, como en el caso comentado ayer, todavía hay investigadores que a pesar de todo -incluso de la edad- conservan el amor por el trabajo atento y solitario en estos lugares consultando legajo a legajo.

Para valorar estos papeles primero deben leerse: hay documentos inaccesibles porque las instituciones los tienen guardados en condiciones lamentables de accesibilidad, catalogación, temperatura y humedad; hay otros que algunos investigadores y archiveros con acceso privilegiado guardan en cajas y cajones para cuando tengan tiempo de estudiarlos, considerándolos como algo suyo e impidiendo que otros investigadores los vean cuando no condenándolos a ser inencontrables (conozco casos de cajas abandonadas durante años tras morir el archivero que se las reservó para sí mismo); en España hay fondos documentales impresionantes que no sólo no han sido digitalizados y divulgados en portales de Internet sino que todavía no hay proyectos para hacerlo.

Hubo un tiempo -no tan lejano- en el que muchos papeles de gran interés, fondos bibliográficos, etc., fueron vendidos a peso y acabaron en instituciones extranjeras cuando no se perdieron: familias que se desprendían de sus archivos sin dar ninguna importancia a su valor histórico, archivos públicos que sufrían todo tipo de saqueos. Todavía en el siglo XX era frecuente que un mecenas norteamericano pudiera adquirir, a precio no muy alto, para la biblioteca de una universidad norteamericana ejemplares de libros que no se encuentran en las grandes bibliotecas españolas. España nunca ha tenido demasiado amor por su patrimonio: basta con pasearse por los pueblos de España y ver el lamentable estado de iglesias, ermitas, palacios, casonas, puentes y calzadas romanos, etc. Basta con comprobar el estado de muchos archivos municipales.

Hay algo grave en todo esto: entre lo que desaparece o no se lee está, muchas veces, lo que puede matizar gran parte de lo creemos saber sobre nuestro pasado y ya sabemos que no hay peor mentira que una verdad a medias. Por ejemplo, se encontraba el nombre del autor de la obra que revolucionó la forma de hacer novelas en el mundo. Cuántas conocimientos más se habrán perdido para siempre. Cuántos estarán a punto de perderse por desidia e ignorancia. Dotar económicamente a los archivos, las bibliotecas y los proyectos de investigación adecuados es una obligación, no un adorno cultural.

23 comentarios:

Myr dijo...

El problema grave de todos esos archivos, pilas o cajas de documentos, es que el papel se pudre por vichos, humedad etc y se desintegra. Luego no hay recuperación posible. Qué pena que se pierda asi el Patrimonio Histórico...

Cornelivs dijo...

enviada invitación, amigo

Un abrazo.

Myr dijo...

Acá 4 especialistas Restauradoras que tienen acceso exclusivo a los Manuscritos del Mar Muerto, los están restaurando merced a un trabajo titánico, porque investigadores anteriores_ aún habiendo sido expertos_ los manipularon de manera incorrecta al poner un pegamento para unir las piezas que los está dañando.....

burgospedia.org dijo...

Me ha sorprendido la patrimonialización que hacen algunos de esas "cajas" de documentos. ¡Leer para creer!

elisa...lichazul dijo...

apuntaré el autor para que no se olvide ni se traspapele

besitos de luz

ese libro lo leí cuando tenía 14 años
uff, casi mil años atrás jajaja

pero me dejo muy buenos pasajes de reflexión

Anónimo dijo...

Buenas noches, profesor Ojeda:

Interesantísimas sus entradas de ayer y de hoy.
Es fácil imaginar la emoción de los verdaderos apasionados en el estudio de los documentos antiguos, cuando sus trabajos son recompensados con los hallazgos y la luz que ofrecen los manuscritos.
Proteger el patrimonio cultural es una obligación.
Y cuando realmente interesa algo y se busca encontrar la verdad, no se deben escatimar: ni tiempo, ni esfuerzos, ni gastos.

Saludos. Gelu

Isabel Huete dijo...

Es endémica la desafección que hay en este país por la investigación literaria y artística y el abandono casi absoluto de su patrimonio cultural y arquitectónico. Lo he criticado muchas veces y no me sorprende lo que cuentas sobre la patrimonialización de documentos por parte de algunos investigadores.
Aunque ya se hablaba de la posible autoría de Juan H. de Mendoza, esta confirmación es, como tú dices, un espaldarazo enorme a una manera de escribir desconocida, al menos en España, hasta el momento de escribirse El Lazarillo. Toda una visión realista y crítica de la España del siglo XVI, apuntando maneras literarias mucho más modernas que las existentes en ese momento. Merecía el autor ese reconocimiento y es triste que hayan tenido que pasar cinco siglos para que eso se produzca.
¡Ya era hora!

¡Y no te olvides de Haití! Te daré el coñazo hasta que me lo envíes y si no no haberte comprometido, so pendón.

Besazos.

Merche Pallarés dijo...

Una pena lo que cuentas. A mi siempre me ha apasionado la investigación aunque la vida me ha llevado por otros derroteros, pero en España hay una dejadez tremenda con su patrimonio, sean, como dices, iglesias, ermitas, puentes romanos y, claro, muchísimo más con los "legajos". Besotes archiveros, M.

JESUS y ENCARNA dijo...

Buenos dias Pedro, es verdad, en general hay una tendencia a pensar que lo pasado, pasado esta y eso es "carca", pasa en la musica, pasa en el arte....Ese desinteres, hace que con los detalles y hechos historicos, no se comprenda la actualidad, incluso la enmienda de anteriores errores, todo por desidia u ocultismo. Es como las modas, hoy pantalones, mañana faldas y a bailar el son que tocan los que tienen prisa por vivir.
Creo que es estupendo, que se recuerde que existen documentos escritos o graficos, que aclaran el pasado y revelan el futuro, siempre desde un presente bien documentado, otra cosa son los intereses, como casi siempre interferidores del buen progreso.
Saludos cordiales.
Jesus

Manuel de la Rosa -tuccitano- dijo...

Es penosos el poco cuidado que se han tenido a lo largo de la historia con nuestros "papeles"...aún recuerdo cunado siendo estudiante, tenia que hacer trabajos en el Archivo de la Catedral de Jaén...alli no había control ni cuidado...ante algo tan interesante...saludos

Juan Luis G. dijo...

Me has recordado un artículo de Pérez-Reverte de hace un mes LOS PAPELES DE WOLFGANG. Tenéis toda la razón y es algo más que patente a poco que se pasee por cualquier ciudad española. Parece que el único patrimonio que interesa algo es el que puede explotarse turísticamente. La lástima es que esa desidia es altamente destructora y lo que ya se ha perdido nunca podrá recuperarse. Esperemos que por lo menos estos hallazgos con repercusión en los medios sirvan para concienciar.

Un saludo

Myr dijo...

PD- Léase: se pudre por Bichos. Obvio, vale.

São dijo...

Estás falando de Portugal?Não? eu sei que não, mas até parece, infelizmente! Pensei que aí em Espanha , as coisas estivessem melhor!

Este desamor pelo património será característica ibérica?

Agradeço-te o cuidado pela minha saúde e desejo-te uma excelente semana, meu querido amigo.

Montserrat Sala dijo...

Desde que leí el dobro, ya haces unos cuantos años, siempre sse me dijo que su autor o autora eran anónimos. No tenia ni idea que que hubiera en marcha tales investigaciones, Me alegro que al fín se sepa: Ya sabe "al Cesar lo que es del Cesar..."
Saludos

fernando dijo...

Suscribo tu post plenamente, sobre todo, su párrafo final. un abrazo.

Euphorbia dijo...

Entre la dejadez de las instituciones, la mala fe de algunos y la ignorancia de otros, se está haciendo mucho daño a toda clase de archivos. Hace unos años, pude acercarme a los herbarios históricos del Instituto Botánico de Barcelona y era escalofriante lo que se guardaba allí de cualquier manera en un antiguo edificio lleno de humedades. Por suerte ya está todo en un nuevo emplazamiento en condiciones decentes.
Un saludo, Pedro

Gabiprog dijo...

Entiendo que una investigación profunda de todo este tipo de archivos y documentación es lento por su naturaleza y por los medios, sin embargo esto no es excusa para su adecuada clasificación, archivo y sobre todo digitalización. Es una manera empezar y a la vez preservar ese patrimonio.

Asun dijo...

Es una pena que a este tipo de documentos y trabajos no se les dé la importancia que requieren y que se hagan las cosas manga por hombro.
Luego así nos luce el pelo.

Besos

Blogs de Christian, GCC. dijo...

Me gusto mucho esta entrada y la del sábado también. Saludos

Anónimo dijo...

Qué país de dejadez e ignorancia en sectores que tendrían que ser cuidadosos y protectores con el patrimonio público. Besos Isabel.

jg riobò dijo...

Lamentable.
Me gustaría posar mis ojos en los papeles de la estupenda foto.

El Ente dijo...

ojalá pudiera tener aunque sea una cajita de esas con papeles y libros con siglos de polvo y telarañaas en mis manos...

un abrazo

Alberto Gamarra dijo...

Un ejemplo relevante de como España ha perdido su cultura a golpe de talonario con el signo del dolar fue la desidia con que el Estado Español contempló la venta de la biblioteca en 1904 del Marques del Jerez de los Caballeros, Manuel Pérez de Guzmán y Boza, que incluía entre sus más de 10.000 documentos una primera edición del Quijote o de Tirant le Blanch amen de importantes obras originales de Alfonso X el Sabio o Antonio de Nebrija; al estadounidense Archer Milton Huntington, quien posteriormente fundaría la Hispanic Society of America, donde actualmente reposan todos esos documentos. De la perdida que supuso para el patrimonio cultural español ha quedado constancia la frase pronunciada por Menéndez Pidal «una perdida peor que la de Cuba». Aunque como bien dijo Pérez-Reverte en su discurso de acceso a la RAE «Somos lo que somos porque, para bien o para mal, fuimos lo que fuimos».

Un saludo