viernes, 11 de diciembre de 2009

Sentarse


Sentarse a tomar un respiro en el camino y ver cómo corre el mundo, es todo un arte.

46 comentarios:

Juan Navarro dijo...

O una osadía.

Verónica Rodríguez Orellana dijo...

Tomo asiento a ver si logro ver algo de arte en este mundo al revés
Besos

Jan Puerta dijo...

Yo me siento mucho. Pero a veces, es el arte el que corre huyendo del mundo.
Un abrazo

María dijo...

Y qué pocas veces nos sentamos para respirar calmadamente, siempre vamos con prisas, hasta para estar sentados.

Un beso.

Marina dijo...

Sentarse y hacer el camino con lo que te cuentan los que lo hacen ¿es arte?
Un abrazo.

Merche Pallarés dijo...

¡Qué bonito el pie! Parece de una estatua romana. Muchos besotes relajados, mirando al infinito y pensando en lo efímero de la vida, M.

Camille Stein dijo...

la observación: un arte, un placer...

saludos

Hernando dijo...

Es la escuela de la vida, siéntate y observa, se aprenderá el arte de vivir. Sentarse es símbolo de reposo, observción y razonamiento.
Contradigo a Merche, parece más un peregrino del camino de Santiago,con sus albarcas.

Caminante dijo...

Primero el pie... es bonito, bien formado y se apoya correctamente en el suelo. Como dice Merche parece de una escultura romana, posiblemente sea de un personaje del medievo español. Lo que lleva son sandalias, que no albarcas.

Segundo... sentarse, respirar hondo y contemplar es un ejercicio enriquecedor que debiéramos practicar todos para saber tomar distancia y reflexionar con criterio, con más criterio.

Y, bueno, que yo había entrado buscando a Manolo casadiego y ya me he enganchado.

Besos. PAQUITA

Myr dijo...

Y un arte elevado a su máxima expresión si es además, acompañado de una buena e intensa taza de café.

Cuspedepita dijo...

Un ejercicio que nos vendría bien practicar más a menudo para tener una visión más objetiva de la vida y dejar reposar nuestra propia experiencia. La vida, como la buena cocina, necesita sus tiempos de reposo para terminar de hacerse.

¿Es el pié de un peregrino?

Un abrazo.

Burgospedia dijo...

...y un placer para el alma, el pensamiento, y sobre todo a veces para los sentidos... ¡Especialmente la vista que mira a la gente pasar e ir de un lado para otro! Qué ver pasar la vida...

JESUS y ENCARNA dijo...

Buenos dias Pedro, para mi el Arte esta en el que hizo esa escultura, casi seguro que poco estuvo sentado, mientras la esculpia.
Por lo que siento, que el Arte es movimiento constante y ademas circular.
La reflexion...la mirada al mundo me producen inquietud y ultimamente bastante impotencia.
Algo de razon tienes, si la cuestion se la aplicaran los poderosos y se estuvieran quietos y miraran mas y mejor al mundo que les rodea.
Saludos cordiales.
Jesus

Goathemala dijo...

Un arte, una ventura y un consuelo.

virgi dijo...

Hay que tener dos capacidades: la de sentarse y la observar serenamente.

Intentémoslo, besos

Jesús Garrido dijo...

Sentirte el centro del mundo y que éste gire.

Kety dijo...

La observación es muy importante. Si señor.

Un abrazo

Gabiprog dijo...

Oír, escuchar.
Ver, mirar.
Aprender y descansar.

No, no debe ser fácil.

Antonio Aguilera dijo...

Para estar de pie, mejor se està sentado. Para estar sentado....mejor tumbado.
Ahora bien, si es un alto-respiro en el camino, repósese el cuerpo y el alma que falta le hace.

Esto es un descanso en mi escritura del Quijote, creo que me estoy complicando hoy...

Merche Pallarés dijo...

HERNANDO como dice CAMINANTE, NO son albarcas sino sandalias romanas o griegas o sea, no puede ser una estatua de un peregrino a Santiago. A mi me parece que debe de ser Séneca, Calígula, Aristóteles o Sócrates sentado dilucidando sobre lo efímero de la vida... Besotes filosóficos, M.
P.D. ¿De quién es la estatua, profe?

Goathemala dijo...

Leo a Marco Aurelio y me viene tu entrada a la cabeza, amigo.

Un saludo.

jg riobò dijo...

Todo un arte y un respiro.
Una pausa.

Fernando Portillo dijo...

El arte de sentarse a ver cómo corre el mundo, o el tiempo, o nuestros pensamientos, o los aviones que despegan y aterrizan exactamente cada dos minutos del aeropuerto de Heathrow si es que uno está sentado en una hamaca de Green Park, a un paso de Picadilly Circus; o los niños que juegan ¡qué encantador! o sus mamás, o las adolescentes en primavera, o el espectáculo en general de esos variopintos bípedos que componen la humanidad más inmediata, requiere inexcusablemente de una serie de complementos que paso a detallar a continuación:
1.- Unos lentes ahumados para disimular la dirección y el objetivo de nuestra mirada.
2.- Un periódico para hacer más efectiva la acción del gadget anterior y dar mayor libertad a nuestro fisgoneo de "voyeurs" impenitentes.
3.- Varios alimentos de tipo menudo, a saber:
3.1.- Migas de pan para atraer a las palomas y/o los patos. Es curioso la atracción que ejerce sobre nosotros ver deglutir a esos animales repugnantes.
3.2.- Caramelos para atraer a los niños. La intención y el resultado pueden ser muy variados según las tendencias y las patologías del paseante sedente.
3.3.- Una bolsa de pipas de girasol (los argentinos le dan el delicioso nombre de "un saquillo de vainas", pronunciando "sakiyo") Solo se puede acomodar uno debidamente en la zona de vacío de nuestra mente dándole trámite a una bolsa de pipas.
4.- Un bastón que, imprimiéndonos el suficiente aire de minusvalía, excite en los demás el ánimo de cedernos su asiento si todos estuviesen ocupados.
Y una última consideración: el pie que aparece en la fotografía de Pedro pertenece sin duda a una de las infinitas estatuas pertenecientes al nuevo arte-chatarra urbano que tan de moda se ha puesto en las capitales de provincia.

Anónimo dijo...

Buenos días, profesor Ojeda:

- En la fotografía, el detalle escogido de la escultura, destaca el cuidado en ese pie hermoso y andarín. Y la compañía y el apoyo valioso y callado del cayado del peregrino.
- Después de hacer camino, ¡qué bien sentarse!, y ver -reposadamente- el exterior de lo lo que hay fuera; y tratar de adivinar, lo que se oculta dentro de lo mirado.

Saludos. Gelu

Fernando Portillo dijo...

En cualquier caso, y respecto al debate sandalias-albarcas, no serían "albarcas" sino abarcas.

Abarcas traigan calçadas, que non zapatos con laços.
Con cuchillos cachicuernos, que non espadas ni dagas.

De estas trazas deseaba el Rey Alfonso VI que fueran calzados y armados los villanos que diesen muerte al Cid si resultaba no ser cierto que él había tenido parte en la muerte de su hermano.
Las abarcas eran una suerte de almadreñas o enormes zapatones de madera que se usaban para caminar por senderos y trochas embarrados.

Juan Navarro dijo...

Por segunda vez, sobre la controversia sandalida/abarca.
El diccionario de María Moliner dice lo siguiente:
Sandalia.- 1.Calzado compuesto solamente por una suela sujeta por correas o cintas.2.Calzado propio del verano que deja descubierta gran parte del pie.
El DRAE dice por su parte:
Sandalia.-1.Calzado compuesto de una suela que se asegura con correas o cintas.2.Zapato ligero y muy abierto, usado en tiempo de calor.
Tanto uno como otro recogen el término "albarca" y lo definen como "abarca". En el caso de María Moliner lo incluye en letra con un tipo menor, como si fuera un término en desuso. En cuanto al término abarca, María Moliner dice lo siguiente:
Abarca.-1.Cierto calzado toscamente adaptado al pie, sin ajustarse exactamente a su forma, destinado a proteger especialmente la planta. Se hace de cuero fuerte y, ahora, también de cubiertas de automóvil deshechadas.2.Se aplica a un calzado demasiado holgado o mal ajustado.
El DRAE dice:
Abarca.-1.Calzado de cuero crudo que cubre solo la planta de los pies, con reborde en torno, y se asegura con cuerdas o correas sobre el empeine y el tobillo. Se hace también de caucho.2.Cantb. y Pal. zueco (‖ zapato de madera).
Por lo tanto, y como resumen, resulta lo siguiente: 1.El calzado del personaje es una sandalia. 2.Albarca y abarca son términos equivalentes.3.Abarca es un zueco en Cantabria y Palencia. En el resto, es una especie de calzado tosco. En Ciudad Real, por ejemplo, la albarca se correspondía con la definición de MªMoliner, la suela era de caucho de rueda deshechada y era de uso común entre los trabajadores del campo, especialmente los gañanes. Estos se cubrían el pie con un peal (rectángulo de tela resistente, usualmente lona o loneta, restos de sacos usados para el transporte de grano) y, sobre el envoltorio, se ponían la abarca, que se ataba con cordelillo.
Lamento el rollo, pero se lo debía a los gañanes de mi familia.

eva-la-zarzamora dijo...

Y todo ese arte reside en encontrar el momento oportuno.

Besos, Pedro.

Merche Pallarés dijo...

JUAN NAVARRO ¡Me han encantado sus explicaciones léxicas! Me ha recordado a la sección "Habla de Lumbrales" de mi/nuestro querido PANCHO. Besotes con albarcas/abarcas, M.

Anónimo dijo...

Yo me admiro lo que da de sí una simple frase y la foto de un pie. Buen fín de semana a todos. Isabel.

Hernando dijo...

Siento, el haber dado lugar a esta polémica, si son sandalias, abercas o albercas, Juan Navarro creo que la cierra muy bien, pero en el sur de Burgos, las albarcas eran muy utilizadas, se las hacían los que las iban a llevar puestas y consistía en cuero remachado a una suela de zapato hecha de caucho de viejas ruedas, Pirelli, Michelin.. en aquél tiempo ya se reciclaba y como dice Delibes, los primeros ecologistas son los hombres del campo. Digamos que era un tipo de calzado para labradores, pastores y se utilizaba para trabajar.
En cuánto a la escultura, desde luego son sandalias, griegas o romanas.
Saludos.

Cornelivs dijo...

Ya lo creo que si.

Un abrazo.

BIPOLAR dijo...

Sin embargo sólo era un pirata inmortalizado tras tomar su baño obligatorio. Uno cada quince años :)

BIPOLAR dijo...

El cojo, el de la pata de palo, el parche en el ojo y la cara de malo...

Silvi (reikijai) dijo...

Comodas las sandalias del pellegrinmo...Muy buena foto. besitos.

elisa...lichazul dijo...

hay una canción genial de fito paez que habla de ello
"al lado del camino", si puedes escúchala o ve el vido por el you tube

Un abrazo gigante profe
con los deseos de smor y armonía para usted y los suyos en estas fiestas y siempre!!

FELICIDADES

sedemiuqse dijo...

Cierto un gran arte!!!!!!

Besos y amor
je

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

Hola a todos: no sabéis cómo he disfrutado con vuestros comentarios a esta entrada. Esto es lo que diferencia La Acequia de otros muchos blogs: vosotros y vuestras intervenciones, con tanta calidad, humor e ingenio.
La imagen es un fragmento de una escultura en bronce de hace unos cuatro años (no recuerdo bien) puesta en el Camino de Santiago a su paso por el campus universitario de la Universidad de Burgos. Aunque mi entrada no tiene intención católica, la escultura representa a Cristo como peregrino. Y tiene una factura técnica muy buena. Como parece que os ha gustado, publicaré en unos días foto completa.
Y, repito, no sabéis cómo disfruto con vuestras intervenciones. Mil gracias.

fernando dijo...

Es bueno sentarse, parar y reflexionar ya que vivimos muy deprisa. Un abrazo.

Silvia_D dijo...

Bueno... podéis sentaros a verme correr! No voy a dejar que se me escape el tren ;)
Besos a la carrera!!

Merche Pallarés dijo...

Al final HERNANDO va a tener razón ¡es un peregrino! ¿El mismísimo Jesucristo? Sí, pon la foto entera, please. Besotes curiosos, M.

Aldabra dijo...

un alto en el camino, tomar fuerzas... me encantan las imágenes de pies, esos me parecen elegantes y con fuerza.

biquiños,

Fernando Portillo dijo...

Sea Cristo o el mismísimo Duque de Santo Toribio que hizo el camino sobre un solo pie para cumplir una promesa, esa tirilla de cuero que se ve en primer plano está tan mal diseñada por quien hizo la sandalia que le va a llagar el espacio interdigital entre el pulgar y el segundo dedo hasta blanquearle los metatarsos. Ese pie no llega entero a la tumba del Apóstol, lo dice un experto en pies jodidos.

Merche Pallarés dijo...

FERNANDO PORTILLO, no, llegar con esas sandalias hasta Santiago, no creo que llegue porque se le romperán en el primer kilometro. Son demasiado finas. Claro que si lleva otras de repuesto... Besotes andarines, M.

Hernando dijo...

Por lo tanto ni son sandalias, griegas, ni romanas. Son sandalias hebreas, y no son apropiadas para hacer el camino de Santiago.
Se me olvidó decir que las albarcas, son un zapato de trabajo para el buen tiempo.

Fernando Portillo dijo...

Las barcas también son para el buen tiempo, pero son en cambio de recreo.

Merche Pallarés dijo...

¡Que no son albarcas ni abarcas! sino ¡sandalias! Eso lo tenemos que dejar claro de una vez por todas. Besotes peregrinos, M.