viernes, 11 de septiembre de 2009

Un pingüino, Stefano Marcaccini y el Inca Garcilaso.


No todo iba a ser fácil: salí a buscar un pingüino con el calor que hace todavía por aquí y me costó encontrarlo. Cuando uno se echa a las calles sólo debe llevar los ojos abiertos y degustar lo que la vuelta de la esquina le depare.

Cada día tiene su afán, dice una amiga mía y bien dice. Por eso, después hay que dejarse guiar por las circunstancias. Cumplida la captura, mi amiga María me presentó, en un encuentro casual, a Stefano Marcaccini. Como buen científico (es un extraordinario químico italiano), es también un humanista.

Pronto la conversación derivó hacia una de sus últimas lecturas, la traducción italiana de los Comentarios Reales del Inca Garcilaso de la Vega. Me alegró la noticia: se ha traducido de nuevo al italiano un clásico español que ya apenas se lee en España. Comentamos las circunstancias que rodearon al Inca, la complejidad psicológica de un hombre que era un perfecto ejemplo de parte de la sociedad nacida tras el encuentro de los peninsulares con las poblaciones americanas. El Inca era hijo de un capitán español caído en desgracia y de una princesa inca: en su educación infantil recibió el cruce de ambas culturas, lo que se refleja en los Comentarios Reales. Y cuando llega a España su principal objetivo es rehacer el nombre de su padre y hacerse un hueco en la sociedad española.

Tuvo toda la grandeza de un mundo que se reinventaba y en el que cada uno debía buscar su propia historia, pero también todas sus contradicciones, como la participación en la represión de los moriscos de las Alpujarras. Como escritor fue extraordinario y merecería mejor fortuna editorial hoy. Eso sí, hay que advertir que en muchas de sus obras, incluidas los Comentarios Reales le conduce un afán reivindicativo de sí mismo y su familia, por lo que no hay que tomar como certezas todo lo que dice. Esta advertencia no es una crítica: en toda escritura con elementos autobiográficos pasa lo mismo.

Nunca sabe uno qué le depara un día. Salí a cazar un pingüino y conocí a un gran tipo con el que terminé hablando de un personaje extraordinario de la literatura española del siglo XVI tan atractivo que se encuentra debajo de la creación del carácter de Don Álvaro o la fuerza del sino del Duque de Rivas, obra maestra del romanticismo español. Debería salir más a buscar pingüinos. A ver si me vuelvo a encontrar con Stefano.

21 comentarios:

Francisco O. Campillo dijo...

La historia del Inca Garcilaso me fascina -creo que ya lo sabes- porque es uno de esos personajes de frontera y un verdadero ejemplo del mestizaje.

La mentablemente -y como tú indicas- nuestros clásicos no están de moda... así nos luce el pelo.

DESPLAZADOS AL PARAISO dijo...

Si es lo que yo digo, cuanto menos planifica uno las cosas, mejor salen.
Me alegro de ese encuentro, por lo que cuentas debe ser un tipo genial este hombre, como la mayoría de los italianos (según dicen, no sé, yo no conozco a ninguno, jejeje)
Un besote, muackkkks.

Myr dijo...

Ya tenemos un gato, un oso, una foca y ahora un pinguino, ¡esta Acequia se pone cada dia más interesante!

Me alegro por el encuentro, siempre es agradable encontrar personas interesantes....

Cuack, cuack, Cuack

PD a y al Inca, lo leere en mis vac.

Silvi (reikijai) dijo...

Pedro;un poco flaco el pobre,lo maltrato el calor...¿??Debes salir mas segudido.Te dejo un apunte. Besitos.Silvi.

Años después de su muerte, a raíz del alzamiento de Túpac Amaru, en 1782, una Real cédula de Carlos III ordenó a los virreyes de Lima y de Buenos Aires recoger todos los ejemplares que pudieran hallar de los Comentarios del Inca, porque "aprendían en ellos los naturales muchas cosas inconvenientes". Quedó prohibido el libro en América y registrado en el índice expurgatorio... pero en la metrópoli circulaba libremente y se reimprimía (Madrid, 1801). Obra juzgada peligrosa por el régimen colonial, era lógico que mereciera todas las simpatías de los gobiernos independientes. El libertador San Martín proyectó en 1814 una edición que debía imprimirse en Londres. Los azares de la guerra lo impidieron. Los Comentarios y la Conquista no se publicaron en América hasta 1918.

oliver sotos gonzález dijo...

"incluidas los Comentarios Reales le conduce un afán reivindicativo de sí mismo y su familia, por lo que no hay que tomar como certezas todo lo que dice".

Me ha gustado eso ya que pienso que cada uno vivimos una autobiografía, y por lo tanto cada uno tenemos nuestras certezas, que sirven para traducir la Realidad o la Certeza.

Otro tema es que intentemos aglutinar "autocertezas" en certezas grupales, pero creo que esa es una historia diferente. Y esta es simplemente una opinión personal.

erobleto dijo...

Que buena oportunidad me das para conocer al Inca Garcilaso de la Vega y su obra.

El tema del mestizaje se debería abordar con el enfoque integral del mestizaje en América, hispanoamérica mas precisamente.

Nosotros somos hijos del mestizaje, sin embargo no hemos aprendido todavía a cultivar el potencial que significa ser producto de las dos razas, y de las dos culturas.

Debemos aprender...

Merche Pallarés dijo...

Tu acequia se está llenando de animales, pronto tendrás que cambiar el nombre y llamarla el "zoo"... Me ha gustado mucho tus encuentros literarios. Tienes que salir a pasear mas a menudo. Muchos besotes, M.

eva-la-zarzamora dijo...

El Inca Garcilaso, merecería como bien dices una página más completa en nuestra literatura.
El tema criollo, también.
Aunque resulten lejanos, son temas de candente actualidad.

Y sí, como bien dice tu amiga, cada día tiene su afán. Y como andan los tiempos recios, cabe afanarse cada día más.

Un abrazo y que pases un buen fin de semana.

Hernando dijo...

Pedro, hoy al decir que sales a buscar pingüinos, me has recordado la película protagonizada por Michael Piccoli, " Cavernícola" cuando llegaba la noche salía a cazar policías por las calles de París.
no se para de aprender contigo, al Inca Garcilaso de la Vega le conocía de oídas, y hoy he aprendido más cosas de él. Por ejemplo este año se conmemora IV centenario de su principal obra "Comentarios Reales" y no se dice nada o poca cosa.
La fotografía del pingüino me lo tomo como una metáfora que el pingüino está desplazado de su hábitat natural y por lo poco que he leído del Inca Garcilaso de la Vega, también estuvo desplazado de sus orígenes.

Loc@ dijo...

¿Poniendo un zoo?
¡si ya nos ienes a nosotros!

Póngome seria... "novayaser" que los restastes "compis" "mecojan manía"...
Suerte la tuya que te encontraste a un pinguino ilustrado -que posiblemente no llevaba el traje de gala-

Besos. PAQUITA

Loc@ dijo...

nos ienes?...NO, es: tienes
porque... nos ienes=nosotras las hienas... no, no, no...

Selma dijo...

Un paseo por un zoologico la mar de instructivo.. y todo empezo con un precioso gato negro...
El pingüino que tengo en casa proporciona aire frío en verano.. caliente en invierno... lo tengo bien enseñado...
Besos.. o bacci..

Anónimo dijo...

La vida está llena de sorpresas. Otras veces pasa al revés que a tí, sales a buscar personas y te encuentras animales. Besitos Isabel.

Euphorbia dijo...

No tenía ni idea de la existencia de Inca Garcilaso de la Vega, la verdad que no. Ya sé un poquito más gracias a tí y a la Wikipedia.
Precioso pingüino, creo que tendré que mirarme más las paredes a ver qué encuentro.
Un beso.

Jan Puerta dijo...

Hay que salir Pedro. Dejar la casa como refugio de oso empedernido en querer pernoctar y buscar personajes (que los hay) que sean capaces hoy en día de leer e intentar comprender debatiendo la idiosincrasia de un personaje que no merece el ostracismo al cual le ha sometido la historia.
Tuve la fortuna de cruzar el Atlántico a la vela. Treinta y cinco días con la proa puesta en la Américas. Degustando y devorando los clásicos que hoy siguen acumulando polvo en las viejas bibliotecas. No entiendo muy bien el poco interés suscitado por algunos lectores hacia ciertas obras que deberían ser de culto. Al fin y al cabo somos lo que somos y mucho de ello es debido a que más de un gen y cromosoma se perdió en las entrañas de nuestros ancestros..
Salgamos sin más.
Un abrazo

Cornelivs dijo...

Es cierto: nunca sabe uno que le deparará un dia.

Que me lo digan a mi...

Un abrazo.

Adu dijo...

Me ha gustado el párrafo: "Como buen científico (es un extraordinario químico italiano), es también un humanista."

amelche dijo...

No sé si te acordarás de un cantante de los 80 que se llamaba "un pingüino en mi ascensor". No sé por qué me lo ha recordado tu post. También tuve una jefa inglesa en una academia que tenía un montón de dibujos y de peluches de pingüino y decía que era su animal preferido.

Gabiprog dijo...

Citas para recordar vidas apasionantes, muchas peliculas podriamos hacer aqui si apreciaramos más el talento que el compadreo.

Fernando Portillo dijo...

Querido Pedro: Te juro que, por un momento, pensé que me había equivocado de blog y que estaba leyendo una entrada de Jan Puerta...

Myr dijo...
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