miércoles, 18 de marzo de 2009

La norma lingüística

La entrada del lunes, sobre la ortografía, sugiere otra, sobre la norma lingüística.

Los que tenemos cierta edad oímos hablar de la Gramática como si fuera un texto sagrado de obligado cumplimiento. No seguirla tal y como dictaminaban los sabios podía acarrear penas severas.

Por suerte, las cosas han cambiado mucho. Los gramáticos, ahora, saben que su ciencia ha evolucionado y no puede definirse de la misma manera, tanto en las normas como en la perspectiva ideológica de afrontarla.

Si tomamos como referencia las Gramáticas publicadas por la Real Academia de la Lengua o por otras instituciones públicas o privadas, desde la de Elio Antonio de Nebrija, que fue la primera de una lengua romance, observamos, con sólo hojearlas, que las normas no son las mismas y se han ido adaptando a los tiempos y al uso lingüístico que se hace en ellos del español. Cosas que se definían como preceptos, cien años después ya no eran aconsejables y se aceptaban variantes rechazadas antes como vulgares.

Todo esto se debe a que la lengua es un sistema vivo, en continua evolución. De lo contrario, habríamos matado a sus hablantes y archivado el español entre las lenguas muertas.

No. La Gramática no es un texto sagrado, sino un conjunto de normas en las que se define el uso general de una lengua. Sería posible, en cada momento histórico, hablar de diferentes gramáticas: una para el lenguaje culto, otra para el hablado, otra para cada una de las jergas y para los diferentes dialectos, etc. Todos y cada uno de ellos ha evolucionado con el tiempo: el lenguaje culto de hoy no es el de hace trescientos años, como la jerga juvenil de mis tiempos parece prehistórica a los jóvenes de hoy y a mí la suya incomprensible, a veces.

Por eso, la elaboración de la gramática ha cambiado su perspectiva ideológica. En primer lugar, ya no hay preceptos de obligado cumplimiento, sino normas y fórmulas que expresan el mayor nivel de consenso entre los hablantes del español, aceptando variantes regionales e, incluso, locales, como propias de esas zonas y extrañas fuera de su ámbito.

Se diferencia, en estas normas, el uso escrito del hablado y la consideración de culto o coloquial de cualquiera de las variantes. Además, en la Gramática del español actual ya no es la Península quien define por sí misma la lengua. El español se habla, mayoritariamente, fuera de España y ninguna región concreta puede detentar la propiedad del idioma, puesto que es de todos. Si quisiéramos fijar el idioma, como se hacía antes, según una u otra población -se organizaban batallas dialécticas para demostrar dónde se hablaba mejor-, haríamos una reducción absurda. De hecho, la mayor parte de las Gramáticas que apuestan por variantes locales, quedan desfasadas como gramática normativa antes que las que optan por variantes más generales.

Por lo tanto, ya no deberíamos decir que tal o cual uso es incorrecto o está mal, sino que no se ajusta a la variante generalmente aceptada entre los hablantes de español. Dicho de otra forma, el famoso condicional burgalés, la ausencia del pretérito perfecto (he cantado) en algunas zonas de la Península, el laísmo o el leísmo, etc., no están mal, sino que responden al uso de una zona concreta y son extravagantes fuera de ella, por lo que causan rechazo entre los oyentes.

Al hablante se le abre un abanico de posibilidades entre las que debe elegir. Su elección dependerá de su origen, su formación, sus contactos con otras zonas en las que se hable el mismo idioma, sus lecturas, su atención a los medios de comunicación audiovisuales, etc.

La herramienta que es el lenguaje se modifica en cada hablante no por el hecho de que se le den o no unos preceptos, sino de acuerdo con sus necesidades de comunicación e interacción social. Son estas necesidades (que pueden ir desde solicitar una comida o comprender un boletín de noticias hasta leer una novela o un tratado filosófico) las que a cualquier hablante le hacen elegir entre una opción u otra, entre usar o no en según qué ámbitos el laísmo, un uso local de los tiempos verbales o un término u otro para referirse a un objeto. A veces, la carencia de conocimientos y contactos con otras variantes, impiden la elección y el hablante se debe conformar con la única que conoce, por la sencilla razón de que es la apropiada para su vida. Y ningún gramático debería afearle el uso, más si se debe a circunstancias socioeconómicas.

Todos aprendemos a relacionarnos con nuestro entorno y lo hacemos a partir de nuestras experiencias: el uso de la lengua no es diferente y se ajusta a la situación en la que nos encontremos. En un hablante funciona siempre la economía lingüística y la interacción con los que le rodean -no sólo físicamente, a mí, ahora mismo, me rodea gente que procede de diferentes regiones del mundo, distinta formación y perspectivas vitales, pero también mis libros, con los que quiero entenderme, o la televisión y la radio, que me dirigen sus mensajes-, por eso, la mayoría de nosotros queremos ser comprendidos por la mayor parte de las personas que nos rodean: de ahí la importancia de conocer las normas generales establecidas por la Gramática, para poder comunicarnos adecuadamente.

47 comentarios:

Merche Pallarés dijo...

¡Soy la primera! Las reglas gramaticales con los años se olvidan, mi querido Pedro. Yo, por intuición, sé, presiento lo que es correcto y lo que no lo es. Recuerdo que en Canada cuando teníamos que diseccionar las frases con verbos, adverbios, adjetivos y "nouns" (¿nombres?) yo solo sabía explicar lo que a mi me sonaba correcto sin profundizar en el tema. Mi maestra me decía que no, que tenía que explicarlo gramaticalmente, entonces me inventaba un razonamiento muy "marxista" (de Groucho Marx) y me dejaba por imposible... pero creo que he conseguido saber escribir tanto en español como en inglés; entonces ¡Qué importan las reglas! Lo importante de los idiomas es hacerse ENTENDER Y punto pelota. Besotes, M.

Merche Pallarés dijo...

Mi comentario ¿por qué ha salido tan diminuto cuando he ampliado la letra? Porque no sé si tu lo lées más grande pero yo lo veo pequeñísimo... ¿Misterios de internet? ¿de Google? No entiendo nada. Besotes de nuevo, M.

REIKIJAI dijo...

Mi querido amigo zafe…no me reprobaras.Estaba algo preocupado… entre el lunfardo y los modismos… En la época que nosotros estudiamos…Colon dio la clase de historia;lo olvidaste ¿??
Bromas aparte;una hermosa lección de tu parte.Pedro,Espero que te mejores pronto… así, ales a disfrutar de la primavera…Te dejo Un Beso.Silvi.

Francisco O. Campillo dijo...

Ya he dejado aquí antes las palabras de Cervantes sobre este tema:

La lengua la construye el vulgo y el uso.

O algo parecido, cito de memoria. No está mal para haberlo escrito hace 400 añitos de nada.

Debemos conocer las normas de nuestra lengua porque nos facilitan su uso; pero también, debemos ser conscientes de que es un ser vivo en constante evolución.

Buen post. Un abrazo.

MAMEN... dijo...

Me gusta que se vaya moldeando con el tiempo, así llega más a la gente¡¡;)

UN BESOOO ENORMEEEEEEEE¡¡¡MUUUACCC

Antón de Muros dijo...

Lo que no es flexible, con el tiempo corre el riesgo de quebrarse.

Un abrazo.

Antón.

el_ucraniano_aniano dijo...

Existen causas conductuales (bases biológicas, me atrevería a decir) para explicar la aversión que sentimos los burgaleses por el modo subjuntivo. Aquí las cosas son o no son. Se afirman o se niegan. No se sugieren o aventuran.

En realidad, ese subjuntivo del que hablas es tan burgalés como riojano, alavés o vizcaíno.

DESPLAZADOS AL PARAISO dijo...

Una cosa es ser flexible, como dice Antón y que lo veo estupendo, y otra ya es cargarse el idioma como hacen los chavalines que suelen utilizar los sms y el mesenger.
A mí es que me cuesta mucho entender lo que intentan decir en los mensajes del móvil.
Con respecto a la entrada del pasado Lunes referente a la ortografía, he de confesar que esto es una de las cosas de las que me puedo considerar una maniática. Suelo tener muy pocas faltas de ortografía y si en algo dudo suelo consultar a ver si lo he escrito bien ó mal. No sé, es desde pequeña, una manía como otra cualquiera.
En mi trabajo la verdad es que pasan por mis manos algunos documentos que no tienen desperdicio. Sin ir más lejos, ayer me llegó un albarán con la palabra avenida escrita de la siguiente manera: HABENIDA. Diosss, hasta los ojos se me cerraron al ver aquello.
Bueno, que no me enrollo más. Un besote y mejórate del catarro.
Un beso.

Abejita de la Vega dijo...

El condicional burgalés está tan extendido que una academía de Inglés se anuncia con la frase "To be or not to be, como si sería not to be".La imagen es un Cid con una calavera en la mano, a la manera de Hamlet.Menuda mezcla, inglés macarrónico con burgalés gazapil.
Ejemplos de burgalés gazapil.
"Ayer andé mucho"
"Si tendría dinero me lo compraría"
Frases que no suenan mal aquí.
¿Os sabéis el chiste del cura que decía" Lázaro andó?
Un abrazo como si sería en Burgos.

Verónica Rodríguez Orellana dijo...

Super interesante ! voy aprendiendo más ,a medida que voy leyéndote un beso y gracias

lys dijo...

Hay la gramática...!!A los que nos hemos educado en diferentes países, con diferentes idiomas, se nos hace algo más difícil.

Tengo un lector que es profesor y de vez en cuando me corregía, yo se lo agradecía mucho por que tomarse esa molestia por alguien que no conoce me parecía muy generoso de su parte.

Ya no lo hace, por que dice que a mi manera consigo comunicar. Me imagino como le rechinarian los dientes al leerme.

Un abrazo.

§♫*€lisa*♫§ dijo...

la lengua y la gramatica van con la evolución juntas en mi pequeña opinión...y quien sabe si en cien años más nuestro compendio de normas gramaticales quede obsoleto y sea un tesoro para coleccionistas

en las señales de comunicación visuales ha de pasar lo mismo, será materia para arqueólogos y antropólogos del futuro revelar sus significados.

quizá con la grafía ocurra lo mísmo:))

muakismuakis profe
desde esta latitud cuyo lenguaje tiene tantas ascepciones que casi es una lengua distinta jajaja

DianNa_ dijo...

Genialmente explicado :) Pedro.
Aquí en la isla, debido a la diversificación de la que hablas, se juntan muchos idiomas y dialectos y escuchas a la gente hablar muy raro, raro, mezclándolo todo.Aunque es normal para nosotros, supongo que al que venga de fuera le debe de extrañar.

- ¿que la Antonia, está?
- no, que se ha ido a ca la María a jugar con l´hereu.

Hay una palabra muy común, "estijeras" que es la mezcla, de "tijeras" en castellano y "estisoras" en mallorquín y así muchísimas.

Algo que me llama también la atención es la conversión de palabras inglesas o alemanas al castellano y que se usan oralmente, tal como se leen escritas y encima, todos las entendemos.

Ay!! que se me ha hecho muy tarde!!
Buenas noches y besos, profe.

Fernando Portillo dijo...

En el mundo globalizado urge, más que nunca, pulir y fijar el Español o caeremos en la Torre de Babel. Cuando, buscando música, entro en foros menos cultos que este, me cuesta a veces verdaderos esfuerzos entender el español coloquial de ciertos comunicantes latinoamericanos. ¡No digamos ya si se trata de adolescentes! Con el inglés hace ya años que renuncié a entender la miriada de acentos y jergas que se producen en Inglaterra y los Estados Unidos. Entiendo antes a un alemán expresándose en inglés que a un tejano. Los chinos tuvieron que establecer el dialecto mandarín con una gramática estricta porque no se entendían entre ellos. De hecho, sus propias películas tienen que verlas subtituladas para entenderlas. Y el español, como lengua transnacional, polisémica y con multitud de acentos, variantes e influencias corre el riesgo de fraccionarse en infinidad de dialectos y jergas a menos que la RAE, u otro organismo menos anquilosado y más ágil, tome las riendas y establezca una gramática dinámica y acorde a los tiempos, pero válida en Burgos, en Málaga, en Buenos Aires, y en el Potosí, que es un sitio donde van muchísimos turistas porque el mundo está así de atontao, pero que no vale lo que decían.

Un abrazo.

Hernando dijo...

La lengua sirve para comunicarse y si hablando bien o mal dos personas se entienden pues su objetivo está cumplido, pero co se ha dicho se corre el riesgo que dentro de 100 años nadie pueda comprendes lo que el otro interlocutor dice, para eso está la norma que creo que tiene que evolucionar y fijar. Es curioso que en comunidades bilingües la lengua que en teoría está en inferioridad sean más severos con la norma y no dejen pasar ni una, supongo que lo hacen para que no se pierda y tenga su propia identidad.

Mafi dijo...

Las normas ya no son lo que eran...díselo a los que usan jergas... ellos siguen sus normas a golpe de spray por ejemplo.
entds? ;)

Antònia P. dijo...

Completamente de acuerdo con lo que dices, Pedro.
Hace ya unos añitos tuvimos que estudiar catalán para poder enseñarlo y después como lengua vehicular en la educación en Cataluña. La norma la estableció Pompeu fabra que hablaba en catalán en su variante oriental. Cuando tocaba transcripciones fonética allí se armaba ¡la gorda! Al final el profesor aceptó como bueno que si en la variante occidental decimos café, con la e cerrada así se pudiera transcribir aunque la tilde fuera abierta, según la ortografía del Pompeu.
Creo que me he enrollado mucho.
No quiero finalizar sin decir que ODIO el lenguaje de los SMS, no me entero de nada.
Un abrazo grande.

Cornelivs dijo...

A mi me parece fundamental la tarea de enseñar gramatica a los niños, que siempre se ha definido como el "arte del bien escribir", e intento transmitirselo a mis hijos.

Lo que no se puede tolerar es que en algunas Sentencias o Autos de los Juzgados se lea: "no a lugar a lo solicitado" (ponen la a sin hache, garrafal error), o frases como que "consiste en una practica contraria a la vuena fe", escribiendo buena con uve.

Un abrazo...!

Kety dijo...

Cuando no se sabe, es mejor observar.
Es un placer leeros.
Mi felicitación a quienes celebren su onomástica.

Señor De la Vega dijo...

Como que fue cuasi perfecta su resumida entrada, yo solo añado lo que siento:
No hay nada más frustrante, que el querer comunicar una idea y no ser comprendido por culpa de un inadecuado o carente uso del lenguaje.
Pocas cosas, más nos satisfacen, que movernos con fluidez entre regiones, entornos, renglones, paisajes, presente, culturas, países, pasado, miradas, personas, multimedia, futuro, señales, silbidos, gestos, gruñidos, palabras, y frases con humor del fino... y entenderlo y que te entiendan todos.
Sí, hace falta una norma que nos ofrezca mínimos.
Y sobre esa norma, ¡proclamemos la anarquía creativa!, ¡la rebelión del uso!, ¡la locura del verbo!, ¡la emancipación del móvil!, ¡los palabros de pueblo!, ¡el fonema antimachista !, ¡los adverbios de lujo! ¡la adaptación al vulgo! ¡un nuevo abecedario con mejores letras y algún jeroglífico! ¡coranes sin vocales! ¡biblias sin dibujos ni mesías, ni tribu elegida! ¡leyes comprensibles! ¡un Don Quijote completo a base de refranes! ¡Una serie de Cerbantes con lagartos de V! ¡Molinos blancos con graffitis y con Manchas, pero también con grano! ¡aforismos del euro y acabar con el doyar! y 'muchismo' más.
Espero me se entienda.
Suyo, Z+-----

DianNa_ dijo...

Jajajaja u.U. ¡¡Me uno a la rebelión del sr. de la Vega xD :P que está que se sale!!

Ponte bueno, Pedrito. Besoss

Anónimo dijo...

Buenos días, Sr. Profesor:

Estupenda su entrada, y genial como siempre el comentario del Señor De la Vega.
Felicidades a los padres y a los Josés y Josefinas.
Deseos de mejoría para usted.

Saludos. Gelu

Selma dijo...

Como siempre y con mucho más tiempo ahora... Vengo para seguir aprendiendo aquí contigo, con todos vosotros...
Gracias Pedro,un beso...

Nacho Carreras dijo...

Las normas siempre van por detrás de los usos, en todo.
Saludos.

pancho dijo...

La importancia de una lengua radica en que es el instrumento que utilizamos los humanos para comunicarnos. Seguramente nadie se moriría de hambre sin tener ni idea de gramática; como le ocurre a los animales, que con un sistema de comunicación rudimentario son capaces de expresar las necesidades más primarias. Precisamente una de las cosas que nos diferencian de ellos es la capacidad que tenemos de trabar sonidos, sílabas, palabras y frases de manera coherente para que signifiquen algo; es decir, desde el primer momento de la comunicación ya estamos utilizando alguna norma. A medida que los mensajes se van haciendo más complejos la utilización de la norma se hace indispensable y necesaria. Resultaría imposible tratar de explicar un razonamiento filosófico sin seguir unas reglas gramaticales. A estilo “indio” se pueden expresar muchas cosas, pero no entrar en ideas complejas.

Gran entrada la del enlace del ucraniano más famoso de Burgos por su blog de culto. Ya la conocía. Por aquí no solemos tener problemas con el subjuntivo. Nos llama la atención cómo lo utilizan de Burgos para arriba.

Las palabras nunca mueren; lo hacen los hombres que las utilizan. (No es mía la frase ¡eh!). Me vienen a la mente un par de palabras que han cambiado de significado desde el S XVII: Cervantes utiliza huésped con el significado de anfitrión y de cliente. En el capítulo de esta semana del Quijote, Cervantes llama al diablo “Émulo de la paz” (competidor de la paz) con un sentido contrario al que tiene ahora: Emular significa imitar.

Tengo algunos alumnos ecuatorianos en clase y la lucha con ellos con las ces y las eses es constante. Yo los intento corregir, pero no siento que sea un error significativo, las frases se entienden perfectamente, de una u otra manera.

De acuerdo en lo que dices de las hablas populares. Nos llevaríamos sorpresas al comprobar cómo se han conservado vocablos, que un día pertenecieron al habla culta y que hoy sólo se utilizan como localismos.

Merche Pallarés dijo...

¡BRAVO SR. DE LA VEGA Y PANCHO! Me han encantado sus diatribas tan esclarecedoras y certeras. Sois unos hachas. Al igual que tu análisis, Pedrito de mi vida y de mi corazón. ¿Estás pachucho? No lo sabía... Cuidate. Acuérdate: una aspirina cada cuatro horas... Besotes, M.

Manuel de la Rosa -tuccitano- dijo...

Desde luego no hay mayor evolució o cambio...para bien o mal que la norma lingüistica. Habals de economía en el uso... de diferentes usos de la misma... amigo, te quedarías asombrado como economizamos por estas tierras, y que diferencias entre pueblos sitos en menos de 8 km... no es eso riqueza??? y de diferencia en el uso de vocablos, no hablemos... en el habla hemos conseguido tal riqueza que podríamos dsitinguir direntes "idiomas" si comparamos zonas de una misma comunidad... gran entrada... y profesional... saludos

salvadorpliego dijo...

Por supuesto que sí: la gramática debe adecuarse al tiempo, a la cultura, a la sociedad, de lo contrario se vuelve obsoleta. Un verdadero gusto leerte.

Bea dijo...

Estamos de acuerdo.
A mí, me encanta descubrir los distintos acentos y giros deen el sur se coman las eses o que una misma palabra tenga diferentes significados.

Nome Andrés dijo...

A uno que anda por la perifería geográfica y lingüistica, no sabes lo que le alegra esta entrada. Un abrazo

Señor De la Vega dijo...

Ay!!! mi Señor Pancho, y yo que tan orgulloso me siento de su lumbrera y su Lumbrales, y le rendí armas sinceramente en la anterior entrada, y en esta, usted surge por sorpresa, con la supremacía lingüística del hombre sobre el animal. ej. zorro. ¡Válgame Darwin!.
Sobre una de sus afirmaciones, "Seguramente nadie se moriría de hambre sin tener ni idea de gramática; como le ocurre a los animales.", debo lamentablemente comunicarle que seguramente muchos millones de personas, sin idea de gramática, además de sin comida, murieron y mueren de hambre. Pero no le quiero pillar en un mal entendido gramatical, no es mi estilo, es que, señor Pancho, parece pasar por alto que millones de personas en el pasado y en el presente, son específicamente discriminados por no tener idea de gramática normalizada, y eso influye dramáticamente en la obtención de alimentos y en la malnutrición que sufren ellos y familias, reduciendo su esperanza de vida o causando su muerte (tengo demasiados ejemplos para citarle, no me obligue). Sin embargo, la norma que siguen los animales en este caso, se muestra tremendamente eficiente, no hay bichos que se comuniquen en grupos homogéneos en modo diferente o sin entenderse, ni otros que les discriminen a pasar hambre por un gruñido seseando, quizás le excluyen si perdió los dientes, pero en eso los humanos tampoco nos quedamos mancos.
Aún capaces como somos, según otra de sus afirmaciones de "trabar sonidos, sílabas, palabras y frases de manera coherente para que signifiquen algo"; la comunicación puede ser un hándicap si somos más deslenguados lingüistas, que amueblados de azotea. Así un parado, de los cuatro millones que tenemos, con un cartel a la puerta de la Catedral de Burgos, con idénticas palabras, podría recibir malas miradas y hasta insultos en el caso 1: "Yo les pido, ¡ni tanto comer ni tanta leche!, pero algo más, sí: ¡nada de ruego y al trabajo!". O al contrario, si se lo curra con otro orden y con menos buena norma, ¿quién sabe?, a lo mejor recibe 'burguesa' limosna o un trabajo digno y no de esclavo. Caso 2: "¡Yo les ruego!, leche tanta y de comer al algo más, ¡pido trabajo!, sí, pero ni tanto ni nada".
Por otro lado, Señor Pancho, hoy es asumido por la élite científica (en la cual no me incluyen), que la evolución de cada especie conocida, mantiene sus propias estrategias de comunicación y/o lenguaje entre individuos, no es posible considerar holísticamente, que una especie es mejor o más evolucionada que otra en ningún aspecto, tampoco comunicativamente hablando, lo mire por donde lo mire, de hecho, si evaluamos la humana por algunos de sus hechos, hoy en el mundo, detectamos millares de conflictos de agresión entre grupos de humanos, por una falta de comunicación considerable, igual da, que los dos bandos sean capaces de usar la misma norma lingüística para entender el razonamiento filosófico de la palabra PAZ, que actuarán, no mejor, sino mucho peor que los más salvajes animales, no se conocen luchas genocidas entre otras especies. Por mencionarle algo que sabe, a la mayoría de los mamíferos carnívoros (por incluirnos también en el vértice de la pirámide trófica ), incluyendo los zorros, les basta con gruñir un poco y enseñar los dientes o mover el rabo. Así que en muchos casos, eso de la norma, como diría William es "much ado about nothing", yo añadiría sin igual mérito: 'no nos creamos gripe, porque somos mocos".
Para terminar de hacerme amigos, y usando el por usted referido "estilo indio" se pueden explicar complejas emociones: MI-GUSTO-PANCHO, de calado más hondo si existe voluntad, que filosóficos tostones, que me resuelven nones.
Suyo y ruego que me entienda, Z+-----

Merche Pallarés dijo...

Yo le he entendido mi jóven SR.DE LA VEGA y eso es ya haber conseguido mucho... (perdonen mis caballeros por esta intromisión pero es que soy una cotilla impertinente e impenitente...). Besotes gramaticales y ortográficos, M.

Gabiprog dijo...

Un idioma consciente de su evolución de acuerdo a los tiempos y al lugar donde se habla o escribe es síntoma de buena salud. La sintonía de la gramática con su entorno es necesaria y bien dirigida resulta enriquecedora.

¿Seré el ultimo?

Aldabra dijo...

pues se me viene ahora a la cabeza un examen de literatura que suspendí por poner mal los acentos... y es que se trataba de un comentario de texto sobre "San Manuel, bueno y mártir"... todas las "fe" de mi examen estaban acentuadas y como te imaginarás había unas cuantas... cuando ví el examen era un montón de círculos rojos...

tardé en superarlo.

bicos,.

pancho dijo...

Vamos a ver si soy capaz de escribir algo, siguiendo las normas gramaticales, para que se pueda entender. Lamento haberme expresado tan mal la vez anterior. Estoy de acuerdo en todo lo que Ud dice: demasiadas veces la valía personal no está relacionada con la posición que se ocupa en la sociedad. A veces, las situaciones personales de penuria económica están relacionadas con un bajo nivel cultural. La clase obrera es la que más ha sufrido y sufre en los avatares sociales y económicos adversos que cíclicamente golpean a la sociedad. Para que a un rico le vaya mal en un periodo de crisis hay miles de pertenecientes a las clases trabajadores que ya se han hundido en la miseria.

Realmente la redacción de la frase que tiene entrecomillada no fue muy afortunada. Sólo quería decir que la ausencia de conocimientos gramaticales no impediría a un humano ser capaz de pedir comida (gestos, mímica, monosílabos, rudimentos lingüísticos…).

Abrumado me siento porque tenga que rendir armas. Uno está aquí pa’ lo que manden. Según dicen, Lumbrales viene del “limitas” latino, del cual derivó Liminares relativo a límite, frontera. Sé que últimamente, con la reivindicación que se quiere hacer del dialecto Leonés, hay quien dice que proviene de “LLume” lumbre. De todas formas lo de lumbrera no me entra en el caletre, que uno es muy normalito.

Le dejo sin ánimo de polémica, seguro que llevaría las de perder. Sin llegar a lamentar mi metedura de pata, pues de esta forma hemos podido disfrutar de otra muestra de su espléndida forma dialéctica.

BIPOLAR dijo...

Muy interesante. Está claro, que lo que prima es la capacidad de comunicación, es decir (el odioso) emisor, receptor y mensaje.

Sin embargo, yo voy más allá. Lo que personalmente me da rabia es no apreciar la diferencia en el leísmo (yo lo usaría hasta para desayunar)

Así como para el condicional, lo tengo clarito (y te diré, que lo utilizan mal señores magistrados), así que en este último caso, no creo que sea un factor ni económico ni cultural.

¿Qué me recomienda doctor?

pablo miguel simón dijo...

Estoy casi de acuerdo en todo, aunque cargaría un poco más las tintas sobre la necesidad de conocer mejor el lenguaje. Una cosa es que el lenguaje evolucione y otra que esa evolución lo degrade, como le ocurrió al latín. Ahora tenemos medios que pueden facilitar la mayor cohesión del español,lo importante es usarlo bien y denunciar los malos usos.

aecagh dijo...

Tengo la opinión de que el mayor valor de nuestras academias de la lengua está en su consenso.

Pero no todo en la lengua es trasmisión de contenidos. También hay emociones y placer en el propio mensaje.

impersonem dijo...

Me parece magnífica la perspectiva flexible que postulas en esta entrada. Ese desabrochamiento del corsé de la estricta regla o norma me parece perfecto... esto es, saber la correcta norma general establecida pero sin anatematizar los regionalismos, localismos, etc.

Me ha parecido muy, muy interesante esta entrada.

Gracias por tu trabajo.

Saludos.

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

He de reconocer que me ha sorprendido gratamente la aceptación de estas dos entradas (la de la ortografá y ésta sobre la norma lingüística), lo que me confirma que no todos estamos tan despreocupados de esta situación como parecería suponerse.
Como he señalado en la entrada y varios habéis insisitido, una cosa es que debamos afear y rechazar los usos regionales o locales del idioma y otra es que no debamos esforzarnos en el conocimiento de la gramática que nos permita usar un lenguaje rico y comprensible en un ámbito amplio: es la garantía de la permanencia del idioma -con sus evoluciones lógicas- y el éxito personal en la comnicación.
Por eso es tan importante el estudio de la gramática. No conocerla es reducir nuestr horizonte.
Un abrazo a todos y gracias por comentar en estas entradas que, dado su éxito, me planteo continuar.

DianNa_ dijo...

Bien!! :) Besitos!!

Jan Puerta dijo...

Apreciado Pedro…
Tienes razón al hablar de la propia evolución como parte de todos los cambios. Pero me sigue pareciendo extraño a la vista el ver ciertos escritos, básicamente por gente joven.
No entiendo mucho ese afán de comerse letras para escribir. Por ejemplo la utilización de la letra “K” en sustitución del pronombre “qué”.
No obstante las jergas urbanas me parecen soberbias. Algunas de ellas deberían de tener copyright y así su autor poder cobrar cuatro cuartos por su acertada creación.
Aquí en el continente de las américas (palabra utilizada por las folklóricas y cantantes varios cuando sales a hacer su giras) siempre aprendo palabras nuevas gracias a la jerga de cada país así como a las tribus urbanas.
Un abrazo

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

DIANNA: Besitos.

JAN: quién sabe qué será de estos jóvenes. Posiblemente, no tengan influencia en la lengua escrita, pero la simplificación de sus estructuras en la lengua oral, es más preocupante que el lenguaje SMS. Mucho más.
La grandeza de la norma culta y comprensible en todos los ámbitos del idioma no debe suprimir, como bien señalas, la riqueza de las variantes locales.
Un abrazo.

Goathemala dijo...

Divertido el ejemplo de la adopción de perros que puso Ucraniano Aniano.

No debiera ni comentar nada, debiera castigarme, ayer mismo por hablar deprisa y sin pensar dije "autosuicidio". Imperdonable, me daría pudor de no ser porque me inspiras confianza.

Abrazos.

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

GOATHEMALA: lo vi, pero me pareció brillante como metáfora de la autodestrucción. Además, ya sabes, hay gente que suicida a otros...
Un abrazo.

Hipolitta dijo...

Iba a comentarte, pero leí la respuesta de Fernando Portillo, y si me permitís, me gustaría hacerlo, desde su post.

Dice Fernando:

"En el mundo globalizado urge, más que nunca, pulir y fijar el Español o caeremos en la Torre de Babel. Cuando, buscando música, entro en foros menos cultos que este, me cuesta a veces verdaderos esfuerzos entender el español"

Lo mismo nos ocurre a los latinoamericanos, cuando escuchamos a los españoles. Posiblemente, porque, los que estamos de este lado del mar, no hablamos "español", sino "castellano". Y un castellano que conoció una evolución divergente, a aquella que se dio dentro de las fronteras peninsulares.
Tomo el caso de Argentina, porque es el que mejor conozco. El proceso inmigratorio que en este país, es único en el mundo, por número y porque los inmigrantes que venían de todos los puntos del globo, en lugar de formar comunidades cerradas, se cruzaron.
Contrarían matrimonio 2 personas que hablaban lenguas diferentes, supongamos un francés y un turco.
Los políticos de aquellos tiempos, dado que estábamos en una babel, comprendieron la importancia de crear una identidad nacional a través de la unificación linguistica. Desde 1870, la escuela fue obligatoria, laica y gratuita. Los hijos de esas parejas inmigrantes, que encontraron una forma de comunicarse entre sí mezclando palabras de los idiomas de origen, aprendían en el colegio el castellano y servían de vehiculo cultural a sus padres. Pero… mamaban el habla coloquial, incorporaban vocablos, giros idiomáticos y pronunciaciones, que se incorporaban al habla de los argentinos.
Desde que nos fundaron en 1536, nuestra forma de hablar adquirió particularidades. Y como la lengua está en permanente transformación, en este país aún nos pasa: recibimos una fuerte inmigración de países hermanos, que llegan con sus singularidades. Así, el idioma que yo escucho hablar hoy, no es el que aprendí cuando era chica, y ojo que no soy tan vieja.
Entre tanta diferencia y sus porqué, no hay que olvidar, por ejemplo, que la primera inmigración (la más numerosa) en Argentina es la italiana. Pretender que hablemos como en España, es disparatado. Pretender que la RAE fije pautas globalizadas, para territorios que se encuentran entre los 9000 y 12.000 kms de España, no solamente es anacrónico, sino lo que es mucho peor: discriminatorio para las identidades culturales de quienes habitamos estos rumbos.

Dice Fernando:
Los chinos tuvieron que establecer el dialecto mandarín con una gramática estricta porque no se entendían entre ellos. De hecho, sus propias películas tienen que verlas subtituladas para entenderlas. Y el español, como lengua transnacional, polisémica y con multitud de acentos, variantes e influencias corre el riesgo de fraccionarse en infinidad de dialectos y jergas a menos que la RAE, u otro organismo menos anquilosado y más ágil, tome las riendas y establezca una gramática dinámica y acorde a los tiempos, pero válida en Burgos, en Málaga, en Buenos Aires, y en el Potosí, que es un sitio donde van muchísimos turistas porque el mundo está así de atontao, pero que no vale lo que decían.

Te recuerdo Fernando, que China es “una” nación. Que Burgos y Málaga pertenecen a la Nación española. Potosí a la República Boliviana, y Buenos Aires a la República Argentina.
Estás hablando de 3 naciones soberanas, con sus particularidades culturales, que deben ser apreciadas y respetadas.

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

HIPOLITTA: quiero añadir que el español, según todos los indicios científicos, no corre ningún peligro de fragmentación, sino todo lo contrario. Cada vez son más los millones de personas que conocen y usan el español culto, esa variante que es comprensible en casi todos los ámbitos del idioma y que es al que todos tendemos (de forma instintiva, no hace falta ni siquiera tener unos grandes estudios) cuando queremos ser comprendidos por alguien que no es de nuestra región o de nuestra clase socioeconómica o de nuestra edad.
Por debajo de él circulan, de forma rica y eficaz, cientos de variantes. Su éxito puede hacer que algunas de sus aportaciones pasen a ser aceptadas de forma general.
Ninguna zona geográfica tiene la propiedad del idioma, en efecto.
Otra cuestión: ni en España ni en Argentina se habla una sola variante del idioma. Pero tanto en una como en otra es comprensible la variante general. Por eso es tan importante conocerla. Por eso es tan importante el estudio de la gramática y no obsesionarse con la defensa amurallada de la variante del lugar en el que uno nació: esta opción siempre empobrece, aunque sirve para la comunicación.
Veo que deberíamos seguir con alguna entrada más sobre esta cuestión.