viernes, 13 de febrero de 2009

Un masaje de chocolate y menta


Mi peluquero reúne la sabiduría de los peluqueros de siempre con la visión moderna del negocio. Ha convertido una peluquería de barrio en un lugar agradable al que da gusto ir cada pocas semanas.

Durante mucho tiempo, de joven, fui a una peluquería mixta en la que predominaba el público femenino. Desde hace unos años acudo a cortarme el pelo donde Miguel, que tiene el saber estar de los buenos profesionales del ramo, a pesar de su juventud, y conoce bien qué conversación y cuándo debe tener con cada cliente. Su peluquería, aunque no lo pone en ningún lugar, es sólo para hombres (peluquería de caballeros, se llaman, como si cortarse el pelo le hiciera a uno mejor y más educado) y todos los que visitan una peluquería masculina saben que, por ejemplo, la lectura para matar el rato de espera es diferente que la que se encuentra en una peluquería femenina. Pero es la única diferencia.

El resto del negocio se llena de sus aficiones: vitrinas con objetos antiguos de su profesión y todo tipo de objetos de coleccionista (máquinas de escribir portátiles de principios del siglo XX, gramófonos y radios y una motocicleta de hace cuarenta o cincuenta años sobre una estantería). Es un entusiasta de las motos y lo he visto, en la trastienda del negocio, rehabilitar viejas motos con la misma habilidad con la que maneja las tijeras o la navaja.

Miguel sabe graduar la conversación, pero a veces le desborda la alegría por algo que le ha pasado en su vida. Tras años aprendiendo a tocar el piano, se ha comprado un saxo y el entusiasmo le sale por los ojos cuando habla de cómo lo adquirió de segunda mano sólo como objeto decorativo y está aprendiendo a tocarlo con un método que se descargó por Internet y la ayuda de un saxofonista amigo.

Hace un par de años compró un local anexo a la peluquería y lo arregló para convertirlo en centro de estética y masaje para hombres y mujeres. Amplió el negocio y comenzó a vender productos que jamás he visto en una barbería: me encantan sus jabones de leche de burra con canela, verbena o avena. Hoy me ha entregado un vale con descuento para darme un masaje, como quien sabe lo que necesita el cliente que ya es amigo, sin más palabras. He visto, entre los que promociona, uno de chocolate y menta.

No sé por qué, como aquellos que de pronto deciden teñirse el pelo de colores inverosímiles o dejar de teñírselo para que se vea el blanco definitivo del cabello, me he quedado pensando que mañana es 14 de febrero, San Valentín, y que todo el mundo va a ceder al consumismo del Día de los enamorados, como si no hacerlo supusiera abandonar toda esperanza de felicidad. Como la vida me ha hecho abandonarla hace tiempo, creo que me voy a regalar un masaje. Un masaje de chocolate y menta. Este año no me voy a comprar una corbata.
(La foto tiene trampa: pertenece a una serie de fotografías que publiqué en el mes de mayo pasado: ésta no se publicó, pero este año tengo tantas ganas de que llegue, al fin, la primavera, que la rescato. En cuanto comience el buen tiempo, volveré a ese escaparate.)

48 comentarios:

Cecilia Alameda Sol dijo...

Haces muy bien, chocolate y menta, una rica combinación para el paladar que supongo que valdrá también para la piel. Mejor que la corbata, claro que sí. Y si te gusta, no esperes otro catorce de febrero para repetir.

tejedora dijo...

En cuanto al masaje: qué bien debe de oler y relajar. Haces bien en permitírtelo y si quieres, no olvides decir qué tal te fue.
Quizás seré la excepción, pero no suelo consumir el día de los enamorados.

Un abrazo.

Nome Andrés dijo...

La primavera ya la tenemos ahí, a la vuelta de la esquina: en dos cortes la tenemos encima. Coincido contigo en la valoración de los peluqueros. Yo les tengo mucho respeto. Creo que son profesionales que tienen entre manos algo muy serio, su trabajo siempre es de altura y no permite errores. Yo mantengo el mismo desde hace 20 años: ya casi me corta el pelo con los ojos cerrados. Me da mucha seguridad. Un saludo.(Te he dejado una respuesta en mi blog)

Cuspedepita dijo...

No me gusta nada esta celebración que convirtió el amor en un mercadeo, así que no lo voy a celebrar tampoco.
Hace tiempo,unas madres de alumnos me regalaron un vale para un masaje en un spa que hai en mi pueblo como regalo de despedida :-)
Chocolate y menta...debe de ser un placer también para el olfato :-))
Que lo disfrutes !

Besos.

Aldabra dijo...

pues me parece estupendo que te mimes... claro que sí... un masaje siempre resulta agradable y reconfortante... a mí me encantan, hasta los terapeúticos a los que asisto más a menudo de lo que quisiera...

lo que no me gusta de lo que dices es: "como la vida me ha hecho abandonarla hace tiempo"... pero Pedro, hombre... no pienses eso, que además sabes que no es verdad...

mañana después del masaje lo verás todo mejor.

bicos,

p.d.: tampoco celebro S. Valentín y tampoco me voy a dar un masaje, me toca estudiar.

Selma dijo...

Hay una marca de chocate "after eights" que combina los dos sabores, altamente recomendados para el paladar... dejarlos derretir lentamente hasta que se mezclen ambos...
luego el jabón de verbena... ummm
Algo contradictoria soy, lo sé... ;-)

Feliz día de cada DÍA... Un beso, Pedro

Manuel de la Rosa -tuccitano- dijo...

bueno...yo no estoy enamorado...lo del masaje de chocolate, yo no me lo daría...estaría chupandome todo el día (es mi secreto..soy un gran consumidor de chocolate)... las corbatas las odio...

En fin.. yo voy a peluquerías femeninas... atendidas por feminas...tienen mas sensibilidad...

en fin.. ya nos contarás el revolcón en el bombón...saludos

Mafi dijo...

A por el masaje valiente!!! con fotos por favor, ji,ji XD Y FELIZ DÍA ;)

blogochentaburgos dijo...

Es raro que un pensamiento que parece melancólico como creo que es el tuyo, no se incline más por el gris otoñal.

BIPOLAR dijo...

Esta entrada es una película entera. El protagonista es el peluquero. Y en su tienda suceden muchas historias individuales...

Mamen dijo...

Cuando te dén el masajíto, tienes que contarlo, vale??jejejejee;)

UN BESAZOOOOO GUAPOOOO¡¡¡¡

REIKIJAI dijo...

Pedro. … Que coqueto me haz resultado…más que una peluquería, es un Spa…. Es el nombre que se lo conoce aquí en Argentina… el chocolate y la menta son dos afrodisíacos… y me parece perfectos que te regales un mimo… la leche de burra es muy buena para la piel… muy usada en antiguo Egipto … Te voy a contar algo … si me dan a elegir entre un masaje o un chocolate relleno con menta … me quedo con el chocolate … me puede … olvido hasta la dieta … Muy Linda entrada … los chocolates me pueden y con menta,peor … Feliz Día … ¡!! Te dejo Un Beso. Silvi.

Pd. Mi tristeza,es por los que ya no están… con quien compartía ese tipo de lectura. En esa época fui muy feliz.Te aseguro que muy feliz Sil.

Donce dijo...

Jo, ha sido ver el título de tu entrada y lanzarme aquí como una posesa!!

Me encannnnnnta verte animado. La luz de estos últimos días nos empieza a dar energía, verdad?

Un besazo.

-Me gustó verte donde Adu, jeje-

Isabel Huete dijo...

Envidia malsana me das con lo del masaje porque yo necesito uno, o varios, para relajar mi espalda y mis neuronas. Creo que también me lo regalaré aunque ya no sea el día de los enamorados.
Qué melancolía desprendes!
Mi peluquero, Miguel, que me "guapeó" durante 25 años y fue el hombre al que más fiel he sido en mi vida, cuando murió (jóven) me dejó huérfana de manos hábiles y conversaciones que acabaron siendo confidencias. No he vuelto a dejar que nadie me toque el pelo: yo soy mi propia peluquera y confidente.

Cuídate, Pedro, quiérete y regálate cuanto puedas.

Besazos cholocateros

Merche Pallarés dijo...

¿Tiene una moto en una ESTANTERÍA? O la moto es de miniatura o su peluquería es del tamaño de un gran almacén...
Odio que se celebren en España estas fiestas consumistas tipicamente norteamericanas. Haces MUY bien en darte un masaje de ¿chocolate y menta? Despues estarás muy rico y sabroso... Besotes, M.

Anónimo dijo...

Es que una barbería es un escaparate que expande la visión al seccionar el ojo y ver desfilar un mundo donde todo sucede sin lógica. Los hechos se superponen unos a otros. El barbero es el director de escena. pancho

begoyrafa dijo...

Y el olor Pedro, ese olor de las peluquerías y que te laven la cabeza, y que te rasuren a navaja la maldita pelusilla de la nuca. Qúe sensaciones más agradables y si encima terminan en un masaje de con chocolate y menta. Buen plan para San Valentín.
Un abrazo de vuelta
Rafa

DianNa_ dijo...

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Besitos de chocolate, mi querido Pedro :)

Hernando dijo...

Me has llevao a mi infancia, en el pueblo se decía barbería, incleíble, siempre estaban los periódicos para leer, todos con fechas anteriores, sobretodo el "Ya" hace tiempo desaparecido y alguna vez "El diario de Burgos"Había unos días a la semana para ir a la barbería, miércoles y viernes tarde, la gente iba sobretodo el viernes para estar bien arreglado el fin de semana. No se me olvida el mote "Pabolo" pero siempre estaba la tertulia de unos cuántos labradores preocupados por las labores agrícolas y el tiempo. En aquél tiempo no se regalaba "chocolate-menta" "melocotones helados" ni "fresas -chocolate" nos regalaba un masaje para los que se afeitaban "Floid"

Myr dijo...

1- Ya decia yo que hay peluqueros que son psicologos, deberia de haber estudiado peluqueria.

2- No se, pero tu nota de optimismo me recuerda hoy, a un amigo que tenemos en comun, que al montar a caballo recien armado caballero y salir al mundo, " el gozo le reventaba por las cinchas del caballo"

3- Que la primavera florezca en tu vida y con ella tu peral se ponga en flor.

4- Tambien brindo por un San Valentin sin consumismo.

Un beso

Anónimo dijo...

El masaje de chocolate y menta es una buena elección. Y después, seguro que por ahí existe alguna persona que estaría encantada de pasar contigo el día de S. Valentín, pero tú no la ves, o no quieres verla. Felíz día, y un besito perfumado y con forma de corazón. Isabel.

LUISA M. dijo...

Un curioso e interesante personaje, tu peluquero. No dudo que sea un buen conversador. Además, debe ser agradable esperar tu turno viendo esos objetos de su colección en las vitrinas.
En cuanto al masaje, haces muy pero que muy bien en regalártelo hoy, que lo disfrutes. Huuummm... tal vez a mí me viniera bien un masaje de chocolate y menta, voy a a preguntarle a mi peluquera... pero creo que tendré que buscar en otro lugar.
Lo del "truco" de la foto no sé si lo entiendo. Eres tú reflejado en ese escaparate-espejo, no?
Besos.

Antonio Aguilera dijo...

Interesante cuadro el que describes.
Si El Quijote se escribiera hoy (tú ya escribes algunos capítulos)estas escenas sin duda serían de lo más preciado de él.

Volvió Internet, publiqué, pero sin imagen. Ojito se marchó y no coge el teléfono( el muy jodío), intentaré esta tarde o mañana.

Salud y amor al chocolate

Anónimo dijo...

Buenos días, Sr. Profesor:

Pero... ¿para qué quiere usted comprarse una corbata, si puede saberse?, si nunca se le ve con una puesta en las fotos que cuelga.
O... ¿es que busca conmovernos?.

La foto del escaparate, casi que me resulta familiar.

Le deseo feliz día de San Valentín.

Saludos. Gelu

Magui dijo...

É uma história de um homem de sucesso.

Eu acho que vc deve cuidar da sua beleza, sempre e não só em datas especiais.

tejiendoarmaduras dijo...

mmmmm...es muy buen banquete para los sentidos... en lo personal, esa mezcla me hace caer rendida, postres, helados, tortas, caramelos, masajes, lo que sea, es buenísimo para mi!!!

Fernando Portillo dijo...

Personalmente, prefiero los masajes de alcohol alcanforado. Los de chocolate con menta, e incluso los de foiegras con tropiezos, los deseché cuando llegué a la constatación desoladora y definitiva de que la autofelación es imposible.

Fernando Portillo dijo...

Me parece de perlas que te regales una corbata. La única manera de mantener la ilusión en los regalos es hacérselos uno mismo. Por cierto: si quieres una corbata digna de un señor y no un trapo de colores, no te quedará más remedio que ir a visitar a mi amigo Bosco Serrano, en la calle Santander. Eso sí: prepara de cien euros para arriba y no se te ocurra pedir descuento.

Fuentecillas dijo...

Hola Pedro
Tienes comentarios muy ricos, cuidado con ellos.
Saludos
Fuen

Gabiprog dijo...

Estupendo retrato ese gran micromundo que todos tenemos alrededor.

Respecto al dia de El Corte Ingles omitiré hacer comentarios...

;-)

Erebus dijo...

Pues sí, Pedro. Ya sabes que San Valentín es un invento de las difuntas Galerías Preciado para incrementar el consumo a falta de festividades entre Navidades y los días correspondientes a los progenitores. Por el resto, con una vida de "corre, corre que te pillo" a las que nos somete el reloj, un masaje cada cierto tiempo casi debería ser un derecho.

Francisco O. Campillo dijo...

Tienes mucha suerte con tu peluquero. La especie de quienes saben llevar una conversación se está extinguiendo; si encima te dan un masaje (en el sentido literal del término)... ya ni te cuento.

Antón de Muros dijo...

Hola Pedro:

Creo que se podrían escribir cuentos muy interesantes cuyo personaje principal fuera un peluquero :-)

Pienso que en esta profesión los clientes valoran mucho más el tacto y discreción que poseen para entablar conversaciones "personalizadas", que la destreza con la que manejan las tijeras.

Por cierto, yo tampoco me uno al rebaño mercantilista "san valentiniano" ;-)

Un abrazo.

Antón.

Antonio Aguilera dijo...

Yo tampoco me uno al sanvalentinismo, como el vecino de arriba y otros.

Viva el amor libre!!

Cada uno "pael" lo que pille

Cornelivs dijo...

Mmm, sugerente manjar el de menta y chocolate, justo para tomar en un dia como hoy, dia de S. Valentin...inicio (casi) de la primavera, mi estación preferida del año, y creo que la de muchisimos más.

Estupendo.

Y en cuanto al peluquero...curioso retrato. Parece un buen tipo.

Saludos!

Patricia dijo...

Un masaje de Chocolate y menta en San Valentín...No podría ser mejor...Casi, casi envidiable... Y Miguel… Miguel me pareció un tipo entusiasta, creativo, busquilla...digno de un buen post... como el que acabo de leer.

Saludos.

Un fortísimo abrazo.

impersonem dijo...

Siguiendo tu descripción de la peluquería me han entrado ganas de ir a cortarme el pelo a ella... añoro esas conversaciones...

¡qué venga ya la primavera!

Saludos.

María dijo...

Yo no creo que todo el mundo, hoy hagan regalos en este día de los enamorados, me imagino que habrá de todo, lo más importante es el regalo del amor durante todo el año.

Un cosa... ¿y cómo son esos jabones de leche de burra con canela, verbena o avena? nunca los he usado ¿queda bien la piel con ellos? ¡qué curioso con eso del masaje de chocolate y menta! ¿de verdad el masaje tiene ese sabor? ya nos dirás cuando te lo den.

Un beso.

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

Hola, a todos: de nuevo el trabajo me ha impedido contestaros individualemente, como hago siempre.
Ya os contaré, en entrada posterior cómo me fue con el masaje.
Besos y abrazos a repartir.

Merche Pallarés dijo...

Te estás escaqueando mucho últimamente... no es por nada... ¡CUÉNTANOS LO DEL MASAJE! Que nos hemos quedado todos con la curiosidad pero, LO MAS IMPORTANTE, ¿¿qué pasó despues?? Esperamos IMPACIENTEMENTE tu post sobre el tema. Besotes, M.

FERNANDO SANCHEZ POSTIGO dijo...

yo voy a mi peluquero que, encima, es de mi Atleti jajaj

un abarzo.

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

MERCHE: estoy desbordado por el trabajo, créeme. Publicaré la continuación, no te preocupes. Besos.

FERNANDO: así todo queda en casa... Un abrazo.

Merche Pallarés dijo...

Pedrito, no me lo tomes a mal. Te estoy tomando el pelo. Haces muy bien últimamente de contestar a todos en bloque, (pero ya sabes que soy MUY puñetera). No me hagas caso. Muchos besotes, M.

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

MERCHE: sabes que quiero hacerlo, pero hay temporadas en las que no puedo. Besos.

Pilar dijo...

La menta, no sé si escocerá...
El chocolate, pues he de decir que lo he probado en mi cuerpo y fue precisamente un regalo (no un autorregalo)de mi hermano, cada año me hace este tipo de regalos.
Después de darme un masaje, de hacerme un "pilin" (no se sí se dice así, pero viene a ser que te quitan las células muertes del "bodi mismo") me colocaron piedras calientes por el cuerpo...
Y después, envoltura de chocolate, cara incluida, todo menos pelo, y después tal cual me envolvieron en plástico y así estuve media hora a la vez que escuchaba música....IN DES CRIP TI BLE
Si es que tengo un hermano...
Ya te diré dónde, aquí no lo hago público por si dicen que hago publicidad

jg riobò dijo...

Y yo con este cuerpo maltrecho.

Merche Pallarés dijo...

Ay, PILAR, ¡parece una tortura china! Me parece a mi que JAMÁS me voy a dar un masaje de esos... Pedrito, ¿¿Cómo te fué?? ¿Saliste ileso? (Si no tienes tiempo, no me contestes que te entiendo...). Muchos besotes, M.

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

PILAR: esa información debe compartirse...

JAVIER: pues a lo mejor, te venía bien.

MERCHE: lo contaré, tranquila. Besos.