martes, 19 de febrero de 2008

Gusanos en la conciencia.


De niños nos inculcaron el peso de la conciencia como un valor que nos advertiría si abandonábamos el camino recto. Luego estudiábamos que la conciencia podía ser también la comprobación de la propia existencia. Pero en nosotros, ese concepto quedó para siempre ligado a la moralidad y la religión. La conciencia nos hablaría al oído para advertirnos de los malos pasos o, si ya los habíamos dado, nos remordería de tal manera que deberíamos, antes o después, reconducir nuestro comportamiento con el perdón y el arrepentimiento. Es tal el peso de esa educación en algunas generaciones que la psicología conductista casi comienza por descargarlo de lo aprendido para que podamos perdonarnos a nosotros mismos. Como siempre, el exceso es malo. Sobre todo cuando su intención escondida puede ser la creación de un pueblo dócil. Y porque aquellos que lograban desprenderse de la conciencia como si fuera una camisa vieja actuaban con soberbia y jugaban con la conciencia de los demás para conseguir sus fines. También había quienes, anticipándose a lo que hoy pasa, se limitaban a ser felices y vivir en paz.
Hoy, dicen, la conciencia moral ya no es un valor o su alcance está tan limitado que ya nadie oye su voz, tan metidos como estamos en alcanzar cuanto antes la satisfacción más primaria e inmediata de nuestros deseos. Como mucho, acallamos su sonido con pequeñas donaciones y limosnas, gestos de caridad con nosotros mismos. No es bueno este vale todo, pero nos hace más llevaderas nuestras contradicciones y no nos enfrenta con el espejo.
No sé en qué pensaría este hombre al que están juzgando estos días por haber descuartizado a su mujer, según relata en un testimonio atroz, pero, según declara, se entregó porque el peso de la conciencia le pudo el día de la madre, cuando pensaba en sus hijos.
Sin embargo, en la Historia sabemos de casos de magnicidas y asesinos, torturadores de todo tiempo, asesinos fríos y despiadados, gobernantes que dominaban con el terror y la sangre y la manipulación de la conciencia de los demás, que dormían sin problemas cada noche y refinaban sus crímenes en grandes proyectos de lo que ellos llamaban progreso.
Es extraño el ser humano. Muy extraño.

22 comentarios:

Mafaldia dijo...

Porque el hombre es libre para todo, sólo está sujeto por los lazos invisibles de la conciencia.

Dargor dijo...

La batalla mas dificil es con uno mismo. En plan Sísifo.

Raúl Urbina dijo...

A mí me interesa mucho el concepto de pecado, porque sólo se puede observar desde la religión. Por eso me gusta el "Non serviam" de Stephen Dedalus en el Ulises de Joyce. ¿Somos ángeles o demonios?

PILAR dijo...

Pedro, pues mira por donde que voy a empezar a contradecirte más que nada para ver si así te animo que te noto un poco de bajón.
El tema de la culpabilidad y la mala conciencia, digamos que yo también lo he mamado, pero me he liberado con los años de una manera notable.
Considero que es importante actuar en esta vida conforme a uno mismo, eso no sé si es la conciencia o es coherencia. Yo, he aprendido con los años a perdonarme muchos fallos que sé que he cometido.
Sigo creyendo en el ser humano a pesar de todas las atrocidades que se cometen. Y seguiré pensando que los asesinatos (y otras animaladas) a pequeñas y grandes escalas se cometen por debilidad y por fragilidad.
Me sigue costando no creer,a pesar de la historia, que ningún ser humano,en su sano juicio, sea bueno allá en su interior más profundo.

Francisco O. Campillo dijo...

Hubo alguna persona ¿persona? con cincuenta millones de vidas sobre su conciencia que dormía cada noche plácidamente. Eso del "remordimiento" debe ser algo muy relativo.

jg riobò dijo...

Tener conciencia es distinguir lo bueno y lo malo.
No tener conciencia es no tener moral, ser amoral. Cosa habitual en los días actuales.
La foto soberbia.

fernando dijo...

NO se como puede ver gente con mala conciencia, sin moral sin valores. Pero los hay y cada vez más, desafortunadamente.

un saludo

Blogofago dijo...

Pero eso de la conciencia no era un insecto ortoptero llamado José......

A los insectos con un aerosol de piretrinas se les machaca, el problema es que tiene efectos secundarios...

Roberto Sanz dijo...

Pedro: gracias por leer mi entrada y por tu comentario. Yo no puedo comentar la tuya, prácticamente no se nada de psicología y lo que tratas me parece muy muy complejo.
Un saludo

Serendipity dijo...

Wow! Interesante... No olvides que hay mucho loco suelto... Los valores cambian mucho tambien de cultura a cultura... Ahora, en una misma geografia se integran individuos de muy diferentes culturas. No es como cuando estaba en el cole que a los extranjeros los veiamos en los museos... Seguiran llamando a los extranjeros en Malaga guiris? Interesante reflexion para el agua turbia de tu foto. Me gusta!

Paco dijo...

buen post para los tiempos que corren, en el que la clase política que nos gobierna va de "carreras", donde conciencias aparte cada uno ofrece lo que le da la gana... y el otro le responde "pues yo más dos huevos duros"

saludos

Bea dijo...

Cada vez que escucho la noticia de qué un tal Antonio mató a su mujer Teresa y tras el asesionato se arrojó por la ventana para suicidarse, sin conseguirlo. Yo me pregunto ¿ por qué no se tira él primero por la ventana? y lo mismo le propondría al torturador o al magnicida.

BIPOLAR dijo...

Mi boca dice porque debe decir: lo que veo y lo que me rodea es amoral
Mi mente se pregunta si debe adaptarse y borrar este registro para subsistir.

Azul dijo...

Podríamos, calificarlo,por calificar, una persona, por llamarlo!!

En un egoísta, si puro egoísta, seguro que no le pregunto a sus hijos que les parecía si les arrebataba a su madre, de una forma cruel y despiadada. con un fin catastrófico, para ella, que tampoco nadie le pregunto que le parecía.
A que juegan esos hombres a ser Dios?
Jueces y verdugos??
Quien les a otorgado ese privilegio??

Mi pregunta es la siguiente.:

_ HASTA CUANDO???

Una Mujer

XuanRata dijo...

Para simplificar digamos que la conciencia (moral)es el patrón de la conducta. Lo que ocurre es que dependiendo del punto espacio-temporal que nos ha tocado al nacer, la talla del patrón varía enormemente. Si nos colocan una XXL, una moral pret-a-porter, tendremos más libertad de movimientos, aunque corremos el peligro de enredarnos con tanta tela y acabar con las narices en el suelo. Si nos colocan una S, nos limitaremos a 3 o 4 pasos facilitos, pero a poco que nos descuidemos con la dieta estallarán las costuras. Así las cosas, la asignatura de "corte y confección" debería ser obligatoria.

lágrimas de mar dijo...

yo intento vivir acorde con mi conciencia

besos

lágrimas de mar

manuel-tuccitano dijo...

La conciencia creada en cada humano depende de la cultura en la que su pensamiento se haya ubicado. Nacemos, crecemos, nos educan, nos instruyen... Nos hacemos dentro de un pensamiento concreto que dependiendo del sometimiento que nos hagan, tendremos más o menos libertad para discernir. Es complicado. Me viene a la memoria la frasecita de Owen El hombre depende de su entorno natural y social. El hombre es bueno por naturaleza pero las circunstancias no le dejan serlo. Gran reflexión...enhorabuena

Merche Pallarés dijo...

Muy interesante como todos tus posts. Ay.., el pecado, la conciencia.., pesan como losas en algunas almas crédulas. Lo que pasa es que los muy creyentes pueden cometer los peores crímenes a nivel individual o colectivo, se confiesan y ya se quedan con la conciencia tranquila y pueden dormir a pierna suelta hasta... el próximo pecado. Lo que necesitaríamos en este mundo es menos religion y más ética humanística. Besotes, M.

Anónimo dijo...

Cuando el ser humano actúa en sociedad, lo hace en función de la voz de la conciencia que le dicta qué es lo correcto o lo equivocado, qué es el bien o qué es el mal. Esta conciencia no viene de origen, no es innata: se puede formar. He aquí donde radica el problema; que la formación que se reciba no sea la adecuada para la convivencia con el resto de los congéneres, que para ellos es la única verdadera y a la que dedicarán todas sus energías.
Seres humanos que sólo ven a través de su conciencia deforme como: Hitler, Stalin, Franco o Bin Laden pueden surgir porque les parece que la única verdad es la suya propia. Para conseguir sus objetivos son capaces de las mayores atrocidades con el fin de someter a la población. Un arma que suelen utilizar es el terror indiscriminado, que paraliza toda capacidad de respuesta, creando una red de acólitos delatores donde todo el mundo sospecha de todo el mundo y cualquiera puede ser tu potencial enemigo.

Nunca me hubiera yo imaginado metido en estos berenjenales tan resbaladizos. Llevo todo el día pensando cómo ligar algo coherente. Al menos parece que dentro no me he quedado.
pancho

manzacosas dijo...

Joder. Lo tuyo es de preocupar. Pues no tocas ni más ni menos que el tema de la tiranía, el eterno problema del dominio del hombre sobre el hombre. Todos debemos ser conscientes de la existencia de ese problema y sobreponernos, sin permitir que nadie, en aras de nada, pueda imponerse sobre la libertad del individuo, A veces tus comentarios sobrecogen. Pero debes seguir haciéndolos. Un saludo. Manzacosas

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

MAFALDIA: y, a veces, estos lazos son sólo pequeños hilillos frágiles.

DARGOR: Es la más dura. Y no siempre se triunfa.

RAÚL: ese concepto es duro y pesado como una losa. Y no siempre justo. ¿Ángeles o demonios, Raúl?: seres entreverados y mayoritariamente anodinos.

PILAR: me gusta que me contradigas para terminar de acuerdo. La bondad existe, por eso hemos llegado hasta aquí. El problema es que no suele estar en los grandes palacios.

FRANCISCO: querido amigo, como sabes, algunos han conseguido no oír la voz de sus víctimas.

JAVIER: Conozco amorales más morales que muchos ceñudos moralistas. Dan miedo.

FERNANDO: Cada vez más, en efecto. La mala hierba... Un saludo.

BLOGÓFAGO: y tantos efectos secundarios que, al final, el veneno pasa a la cadena alimenticia...

ROBERTO: Bienvenido a La Acequia. Espero verte más por aquí. Tu blog es interesante y seguro que en el mío encontrarás cosas comunes que comentar. Un saludo.

SERENDIPTY: Bienvenido a La Acequia. Interesante el matiz que aportas: la sociedad es cada vez más mixta. Gracias por fijarte en la foto. Espero verte más por aquí.

PACO: ya sabes, amigo, los besugos también dialogan. Saludos.

BEA: en efecto, ¿por qué no lo hicieron antes? Espero verte más por aquí. Un saludo y bienvenida.

BIPOLAR: uno siempre debe procurar cierto grado de adaptación sin perderse en ello. Es difícil.

AZUL: subscribo tu comentario, ¿hasta cuándo?

XUANRATA: me ha gustado tu forma de verlo. En efecto, depende del sastre. Un abrazo.

LÁGRIMAS DE MAR: pero a veces es difícil, ¿verdad? Un beso.

MANUEL: me gusta la cita de Owen, aunque tire a demasiado optimista. Bien traída. Saludos.

MERCHE: más ética, más ética ciudadana y más humanidad. En efecto. Besos.

Gracias a todos por vuestros comentarios.

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

PANCHO: es un comentario excelente, querido amigo. En efecto, a veces la formación es deformación. No hay maldad innata, no lo creo. Un abrazo.

MANZACOSAS: Gracias por tus ánimos. A veces pienso si no estoy siendo demasiado reflexivo. La tiranía es un mal endémico en cuanto un grupo lo constituyen más de dos personas. A veces con una basta para que surja.

Os pido perdón a los dos, porque vuestros comentarios llegaron cuando estaba respondiendo a los anteriores.
Saludos.