viernes, 4 de mayo de 2007

Cuarteles militares


En todas las ciudades hay edificios como éste de Valladolid, que fue el Acuartelamiento General Monasterio. De ellos, unos veían emanar las esencias patrias y la defensa del orden. Otros sentían el terror y la imposición de la fuerza. El general de Caballería José Monasterio Ituarte, que le da el nombre, fue también jefe de las Milicias de la Falange Española Tradicionalista. En 1943 fue uno de los oficiales firmantes de una carta en la que se pedía a Franco la vuelta de la monarquía, lo que le ocasionaría caer en desgracia.
De niño, yo pasaba silencioso ante las puertas de estos cuarteles. Había tantos en los lugares de mi infancia, que aun hoy puedo cerrar los ojos y recordarlos con nitidez, como aquellas filas de los convoyes militares. El tiempo, que ha transformado nuestra sociedad, ha sido implacable también con estos lugares. La piqueta espera en la esquina, dispuesta para demolerlos y construir sobre el solar casas para civiles que deberán atarse a la hipoteca de un banco casi de por vida.
Miro este viejo caserón con las puertas tapiadas, los cristales reventados a pedradas, los hierbajos comiéndose los caminos, y la oxidada barrera de entrada ya inútil, y lo veo como un buque fantasma del pasado. No sale en la foto, pero de una pequeña apertura del edificio en ruinas surgió un mendigo de los que lo habitan ahora, hablando por un teléfono móvil.

2 comentarios:

Hostal Moderno dijo...

Un edificio junto a la Plaza Mayor, en la lista de pisos vacíos del Gobierno

Es un bloque de la plaza de Santo Domingo, protegido por el PECH y que fue propiedad durante décadas del Instituto Nacional de Previsión. Diez de sus viviendas están desocupadas


Su ubicación es privilegiada. Fachadas a sur, este y oeste, todo exterior, entre las calles Moneda, Almirante Bonifaz y Entremercados. Con una esquina directamente apuntando a la Plaza Mayor y con acceso directo por calles recién peatonalizadas. Su puesta a la venta dispararía la estadística de los precios de la vivienda. Y sin embargo está casi vacío.

El inmueble figura en una respuesta parlamentaria ofrecida por el Gobierno a una pregunta planteada por escrito por el diputado Joan Herrera, del grupo parlamentario de Izquierda Unida-Iniciativa per Catalunya. El catalán quería saber cuántas viviendas vacías tiene el Gobierno y en el listado facilitado por el Ejecutivo figuran 10 que están desocupadas en Burgos y son propiedad de la Tesorería General de la Seguridad Social.

Se trata del inmueble que en tiempos fue sede del Instituto Nacional de Previsión, organismo extinguido en 1978, y que en su día también acogió al Hostal Moderno. Es un edificio catalogado por el Plan Especial del Centro Histórico, que le otorga protección integral y la posibilidad de edificar en él 6 alturas. Cualquier intervención que se ejecute en el inmueble deberá respetar, según el propio PECH «tanto todas sus características arquitectónicas como su forma de ocupación del espacio». Por supuesto no podrá tirarse la fachada, pero por el momento no hay lugar a ese debate.

La Seguridad Social no tiene previsiones, al menos de forma oficial, respecto al bloque de viviendas. En él todavía hay un inquilino y dos establecimientos comerciales en los bajos.

Todos ellos están de alquiler, como confirma Ovidio Campo, propietario del establecimiento de moda Cylsa que ocupa el local orientado hacia la Plaza Mayor.

Campo aporta una anécdota a la historia del edificio: «mi abuelo Julián alquiló la tienda al Estado en el año 1934. Entonces pagaba 1.000 pesetas de renta y le decían que estaba loco». Ahora su heredero asegura que le cobran mucho más, y eso que el edificio sufre los males del paso del tiempo y padece goteras.

El futuro del bloque podría pasar por su venta para viviendas u oficinas, pero parece poco probable que sea reutilizado por la Administración General del Estado.

El envejecimiento del inmueble obliga a su rehabilitación completa, y parece difícil reaprovecharlo teniendo en cuenta las modernas exigencias de accesibilidad o distribución de espacios a las que obligaría su reapertura como edificio público.

Mientras llega la decisión oficial al respecto, el edificio seguirá vigilando una de las esquinas más ‘golosas’ de la ciudad e ingresando el listado de viviendas desocupadas propiedad del Gobierno.

En la estadística oficial facilitada por el propio Ejecutivo figuran un total de 610 pisos vacíos distribuidos por toda España y propiedad de cinco ministerios y de organismos públicos.

Pedro Ojeda Escudero dijo...

610 vacíos.